sábado, diciembre 11, 2010

Te has enamorado del malo, imbécil



CHEMA- Ese tío, además de un pijo de mierda, es un psicópata y no hay más que hablar. ¿Pero no has visto cómo te miraba? ¡Se muere de ganas por reventarte la cabeza mientras te da por el culo!

ÁNGELA- Puede que Bosco no tenga nada que ver con esto

CHEMA- Te has enamorado del malo, imbécil

(Tesis, Alejandro Amenábar, 1996)


La premisa dramática que crea el thriller en la película Tesis, de Alejandro Amenábar, es que no podemos aceptar que el guapo sea el malo.

Ángela no puede pensar que Bosco sea un asesino porque la atracción sexual que siente hacia él lo hace, simplemente, imposible. Y la genialidad de Amenábar consiste en crear esta empatía con el público, de manera que lo que la mayor parte de los chicos veíamos clarísimo - que Bosco es un asesino- las chicas no podían verlo hasta las escenas finales de la película.

Casi todos los hombres tenemos la experiencia iniciadora adolescente de ver cómo el más tonto de la clase se ligaba a más chicas que nosotros (que, claro, éramos siempre mejores). Normalmente ese ligón era un repetidor, alguien de evidente poca inteligencia, sin más personalidad que las marcas de ropa que gastaba, con un pésimo gusto musical y, en ocasiones, hasta con rasgos mongoloides.

Algunos científicos se han interesado por este fenómeno, contrastable, de la tendencia de las mujeres por enamorarse del malo. El profesor David Schmitt, de la Universidad de de Bradley, Illinois, hizo una investigación con 35.000 personas de 57 países, y encontró que los hombres que eran malos tenían más éxito con las mujeres. El profesor Peter Jonason, de la Universidad de Alabama, explicó que algunas de las características que más éxito sexual procuran a los hombres es ser vanidoso, egoísta, impulsivo, manipulador y mentiroso. Jonason asegura que este fenómeno tiene una explicación darwinista, en el sentido de que este modelo de masculinidad sería interpretado por el subconsciente femenino como una característica de masculinidad que aumentaría la posibilidad de engendrar hijos más sanos. Madre mía, ¿piensa Jonason entonces que la característica de la masculinidad es el machismo más patético, aderezado con falta de inteligencia? Joder, espero que no.

No. No puede tener una explicación darwinista. Porque un hombre no es un ciervo, y la única vía de evolución está en su inteligencia y en su capacidad de cooperación con el resto de hombres. Además, creo que la atracción por el malo funciona igual de chico a chica que de chica a chico, y en cualquier relación homosexual.


Lector/a, ¿por qué te enamoraste del/la malo/a, imbécil?





Una película para Ángela: Un tranvía llamado deseo, de Elia Kazan

Un libro para Ángela: Últimas tardes con Teresa, de Juan Marsé

Una canción para Ángela: Te quiero, de Siniestro Total



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68 Comments:

Blogger kamala dijo...

Quizás porque en la vida la distinción malos / buenos no es tan fácil ni tan sencilla...

diciembre 11, 2010 1:47 p. m.  
Blogger moderato_Dos_josef dijo...

"Normalmente ese ligón era un repetidor, alguien de evidente poca inteligencia, sin más personalidad que las marcas de ropa que gastaba, con un pésimo gusto musical y, en ocasiones, hasta con rasgos mongoloides."

Yo fui un repetidor y no me ligué a ninguna chica. Evidentemente debió de ser por mis acentuados rasgos mongoloides y mi pésimo gusto musical...

Hablando en serio. Me gustó la peli de Amenábar. Después de leer tu post tendré que volver a verla con más interés.

UN abrazo.

diciembre 11, 2010 2:12 p. m.  
Blogger Mayte Sánchez Sempere dijo...

Interesante cuestión para meditarla... porque es rigurosamente cierto: nos enamoramos del malo sin pensar, para enamorarnos del bueno tenemos que parar un ratito y no dejarnos llevar, que curioso. Pensaré sobre ello, indagaré a ver qué encuentro.

Saludos

diciembre 11, 2010 3:34 p. m.  
Blogger k dijo...

Mira, precisamente acabo de ver Manhattan ahora mismo y te voy a soltar una de sus perlas...

"De todas formas, ¿qué es ser guapa? Odio ser guapa. Es tan subjetivo. El hombre más brillante cae muerto delante de una cara bonita. Y cuando te vas a la cama con ellos, a poco generosa que seas, se quedan tan agradecidos..."

O sea, que no nos atraen los malos. Nos atraen los guapos. Lo que habría que preguntarse es por qué pensamos que los guapos son buenos.

Ah, we who are opressed by the figures of beauty... well, never mind, we are ugly but we have the music.

Me he ido completamente del tema. Usted perdone :)

(Me pregunto si un señor muy feo que fuera vanidoso, egoísta, impulsivo, manipulador y mentiroso tendría tanto éxito como Bosco.)

diciembre 11, 2010 6:21 p. m.  
Blogger Food and Drugs dijo...

Bueno yo creo más bien que las personas al enamorarnos y no ser correspondidas, o peor aún, cuando somos utilizados, caemos en la tentación de convertir al otro o la otra en el gran satán, y no vemos con tanta claridad que esas mismas prácticas, rastreras donde las haya, las llevamos a cabo también con quienes se enamoran o se enamoraron alguna de vez de nosotros. Con una frialdad pasmosa y sin ningún tipo de remordimientos. Como decían en no me acuerdo que película, creo que Alien,"sin fantasías de moralidad".
El cortejo sexual es un juego de azar, y al que se quiere retirar y canjear las fichas, la suerte le da la espalda.
Los jugadores profesionales, de hecho, saben que el único medio de no salir desplumados es jamás emocionarse.
Terrible perspectiva, ¿no?
Yo prefiero que me sigan desplumando.
Saludos
;-)

diciembre 11, 2010 7:51 p. m.  
Blogger Tesa dijo...

Al final, todo se reduce a que "el amor es ciego"

diciembre 11, 2010 8:35 p. m.  
Blogger Raquel dijo...

Suele pasar que al principio no lo parece. Al pasar el tiempo las cosas malas que antes pasabamos por alto, por dios sabe que trampa estúpida del cerebro, se vuelven demasiado visibles. Yo, personalmente, nunca podría enamorarme de alguien así. No soporto la vanidad, el egoísmo, la manipulación y las mentiras, otra cosa es que al principio de la relación me de cuenta de que posee todos esas "virtudes". No me gustan los malos, aunque sí creo que a alguien guapo le pasamos todo, o que al menos le perdonamos más sus defectos. No sé por qué pero es así.
Saludos.

diciembre 11, 2010 9:47 p. m.  
Blogger Miss.Burton dijo...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

diciembre 12, 2010 3:50 p. m.  
Blogger Miss.Burton dijo...

JAJAJAJAAAAAAAA¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ Es el título de mi vida, y además, tú lo sabes, somamón¡¡¡¡¡¡¡¡ ( Mamón en tono cariñoso... ).
Pues bien, una se enamora del malo, porque el malo se lo monta de cine. Al principio, todos esos defectos de los que hablas, la nointeligencia, mentiras, vanidad... los maquilla de puta madre, ayudándose también de la enorme atracción que ejerce sobre la imbécil de turno, pongamos, yo. Después, cuando una ya está enganchada, el malo, que se cansa de todo, que la vida entera es un juguete para él, y el reto ya ha pasado, se relaja, y ahí, ahí es donde sale todo su ser malvado, sus defectos, taras, mierdas, y te das cuenta de que te has enamorado del malomalísimo. Para entonces, ya es tarde. El malo ha acabado con tu seguridad, autoestima, te ha anulado, porque obviamente, para mantener este tipo de relaciones, hay que seguirles el rollo... pues eso, al final, lo mejor es saber de sobra, que aunque haya una efervescencia amorosa de la hostia, que mole mazo y nos nuble la vista, lo mejor es huir a la primera, pero claro, coño, cómo se reconocen los malos?¿?¿¿ Yo ya llevo dos lobos con piel de oveja, perdón, tres.
Pero la vida pasa, y estos tíos, te lo juro por lo mas sagrado, son colocados en su sitio. Vale que se habrán follado las tías mas guays, habrán tenido miles de éxitos en muchas cosas, suelen ser embaucadores, atractivos, venden hasta su madre... Y finalmente, de verdad, se van al puto carajo. Lo he visto ya en varias ocasiones. Caen por su propio peso. Les funciona una temporada, pero luego todos y todas los descubren, ya tenemos una edad, y unas experiencias. Muy guay al principio, pero al final se les ve el plumero que ni te cuento. Mejor ser un bueno, eso sí, maquillado con un poco de maldad, porque es verdad que a mi lo bueno, maburre que ni te cuento, y necesito el retode. El reto podría ser un bueno, que le gustará el buen cine, música, pelis, aficiones chulas... etc... Pero vamos, que eso ya sería el hombre de mis sueños...
Un besazo, se que nos vamos a ver ya, en navidaaaaaaaaaaad, hablamos pronto¡

diciembre 12, 2010 3:50 p. m.  
Blogger Elena Lechuga dijo...

Ahora entiendo por qué nunca me enamoro. No me relaciono con suficientes psicópatas, porras.

diciembre 12, 2010 6:58 p. m.  
Blogger k dijo...

Es que me he acordado de esto y me ha parecido que también encaja bastante con el post, y con los comentarios más :)

diciembre 12, 2010 7:27 p. m.  
Blogger Arturo Valmonte dijo...

No sabía que esa idea tan extendida (los malos y las malas son irresistibles) estaba "científicamente probada" ;).

¿A qué se debe esa atracción? Quizás a delegar en otros la rebeldía que no se atreven a llevar a cabo las víctimas seducidas. Si aceptamos el tópico, es normal que las mujeres sean las que más caigan en ese error...

Saludos!

diciembre 13, 2010 9:03 a. m.  
Blogger Soy ficción dijo...

Siempre fui una de esas chicas raras que se veían atraídas por los buenos chicos, incapaz de entender al resto y de ser entendida por los demás.

Pero a base de chocarme con esa realidad de la que hablas creo que entendí parte de la lógica. Los malos suelen estar mucho más seguros de sí mismos que los tímidos buenos chicos, y eso marca una enorme diferencia.

diciembre 13, 2010 10:17 a. m.  
Blogger Te susurraré... dijo...

Yo no puedo hablar por las demás pero en mi caso no me enamoro del chico malo, pero sí me siento irremediablemente atraída física-sexualmente por él. No sabría explicar por qué. ¿Quizá porque los niños buenos van al cielo y los malos a todos sitios? Jeje.

diciembre 13, 2010 11:12 a. m.  
Blogger O SuSo dijo...

"Nossurrender me ha dejado usted a medias con Copini dándolo todo!!!"

Creo que es la atracción por algo indomable, inalcanzable, esas hormonas de mal tipo y en el caso de las chicas ese "conmigo va a ser distinto"... Llevo largo y tendido estudiando(me) en estos abatares y creo que a mi me gustaron las malas, porque sabía que no podían ser mías.

La película de Amenavar me enganchó desde el primer minuto, me identificaba con Chema, por es el raro que piensa lo que le da la gana y no le importa lo que piensan los demás, hasta que aparece ella...
y bueno, a mi también me hizo dudar quién era el asesino, de hecho cuando estaban en el cuarto pensé que Chema iba a hacer algo, pero no.

Bueno, voy a buscar otro vídeo donde esté la canción enterita, porque me he quedado a medias, asi que tras "yo te quiero te quiero" escucharé "mata hipies en las Cies"!!

Malos saludos!!

diciembre 13, 2010 12:47 p. m.  
Blogger Sese dijo...

Es lo que tiene el amor, y sobretodo el adolescente, aprendes las reglas de este complicado juego a base de ostias y más ostias. Claro que hay quien no aprende nunca, para desazón de quienes las vemos caer una y otra vez en las trampas tendidas.

Saludos

diciembre 13, 2010 4:44 p. m.  
Blogger Lula Fortune dijo...

Pues yo cre oque los chicos buenos tienen mucho morbillo... je, je... los malos ya se sabe, son como un libro abierto, en cambio con los buenos todo está por descubrir... Nadie es tan bueno o tan malo como aparenta.
Besos...grrrrrr....con garra.....

diciembre 13, 2010 8:52 p. m.  
Blogger Dante Bertini dijo...

buena pregunta, pero resulta que la respuesta es algo complicada porque, ¿si me mueve los morbos no será bueno?
karma o no karma, ese es el dilema.

diciembre 13, 2010 11:53 p. m.  
Blogger PazzaP dijo...

Excelente entrada y suculentos comentarios.

En gran medida es esto, pero al tiempo complicado con muchas más cosas:

"¿A qué se debe esa atracción? Quizás a delegar en otros la rebeldía que no se atreven a llevar a cabo las víctimas seducidas. Si aceptamos el tópico, es normal que las mujeres sean las que más caigan en ese error..."

Quienes se siente irremediablemente atraídas física-sexualmente por el "malo", es porque el malo, además, tiene un gran atractivo físico. No sólo por la estética en sí, sino también por las hormonas que circulan en su torrente, vertidas por un ego soberbio.

A lo cual se le añade que:

"Los malos suelen estar mucho más seguros de sí mismos que los tímidos buenos chicos, y eso marca una enorme diferencia."

Cada una de las capas del desarrollo mental de nuestro cerebro, aporta su grano de arena. O su montaña, como todos sabemos por la manera en que retorcemos las cosas en la parte frontal de nuestro cerebro izquierdo.

Las características del prototipo masculino que describe el profesor Peter Jonason: ser vanidoso, egoísta, impulsivo, manipulador y mentiroso, no son sino la manifestación de uno de los polos del mismo continuo; en cuyo extemo opuesto se encuentra el prototipo de mujer-víctima, que unos conocen por referencia y otras por experiencia.

Por tanto, en clave de energías que interactúan y se ¿compensan?, los primeros no existirían sin las últimas.

diciembre 14, 2010 12:20 a. m.  
Blogger PazzaP dijo...

Y te preguntas: "¿piensa Jonason entonces que la característica de la masculinidad es el machismo más patético, aderezado con falta de inteligencia?"

Y reaccionas: "Joder, espero que no."

Y te contestas: "No. No puede tener una explicación darwinista. Porque un hombre no es un ciervo, y la única vía de evolución está en su inteligencia y en su capacidad de cooperación con el resto de hombres."

Ese tipo de hombre al que aludes en tu párrafo es el homo lucens. Y cuando la cooperación con el resto de hombres sea un hecho, se llamará homo amans. ¿A que suena bien?

La explicación darwinista sólo tiene sentido desde su propia perspectiva del mundo, que como muchas otras es parcial, un mero destello de Realidad. Aunque de veras muy ocurrente, en tanto explica bastantes de las reacciones de un cerebro más primitivo, que también es nuestro.

Para terminar, y ya guardo silencio, esos adjetivos que emplea el profesor que interpreta el experimento del otro profesor, no es sino mera intelectualización de las energías que nos mueven.

Haces bien en esperar que no tenga razón, porque aunque la tenga, su aserto pierde valor ante una conciencia más amplia y lúcida.

No surrender en esto, ya sabes. :)

diciembre 14, 2010 1:08 a. m.  
Blogger Joaquín Navarro Martínez dijo...

Gran película y gran canción...pero ¡¡¡ten cuidado no te tachen de creacionista!!!

En realidad estoy de acuerdo contigo, pero ¡sin embargo se mueve!, yo vi de primera mano a muchas chicas guapas e inteligentes deshacerse por una panda de moteros, mafiosos, lerdos, incultos y machistas, y lo vi de primera mano, a mi me resultaba inconcebible...y sin embargo ocurria...ocurre.
Una pelicula para Ángela: "Y de repente un extraño" de john Schlesinger
Un libro para Ángela: "Justine" del Marqués de Sade.
Una canción para Ángela: "Bella sin alma" de Ricardo Cocciante

Y Ahora el link a mi trabajo de sociología, espero que te guste:
http://trabajodesociologialacorporacion.blogspot.com/

diciembre 14, 2010 9:41 a. m.  
Blogger JOAKO dijo...

Parece que sin querer te he revelado mi identidad, en el anterior comentario se me ha copiado el perfil de la cuenta de mi trabajo de sociología, lo hice con dos compañeras de clase, los tres sacamos un sobresaliente. Un saludo

diciembre 14, 2010 9:46 a. m.  
Blogger Marga dijo...

Pues no sé, a mí lo único que me pierde es un tio con capacidad de sorprenderme y no precisamente por sus cualidades negativas. Prefiero la imaginación y la inteligencia, qué le voy a hacer! rarita que es una... aunque resulten sosos de cara al resto pero suelo pensar que "el resto" sí que es raro y a esos casi nunca los entiendo, ya ves, como el caso que nos ocupa...

En cuanto a la explicación de tan extraña forma de comportarse (por qué elegir a quien inevitablemente va a joderte?) a mí me parece que existen personas que suelen ser bastante masocas y les gusta la caña y el glamour que les da el sufrimiento. Mi explicación va más por un rollito judeocristiano educativo que por un darwinismo desquiciado, porque como dices eso sólo explicaría la atracción de mujeres hacia cierto tipo de hombres pero por lo que yo veo se da en todo tipo de atracciones, homosexuales incluidos. Aquello de la culpa y el sufrimiento terrenal deja su huella indeleble incluso en una sociedad hedonista, es diíficl sacudirse la caspa acumulada durante siglos.

No sé, se me ocurre, confieso que es un tema en el que no he pensado mucho porque sigo sin entender como alguien decide cagarse a sí mismo al elegir, así, ya de entrada... Pero ya sabes, me gusta desbarrar de vez en cuando, jajaja.

Besotes conscientes.

diciembre 14, 2010 11:05 a. m.  
Anonymous sol dijo...

Quizá los malos te ponen el reto de enderezarles por el buen camino :P,

diciembre 14, 2010 6:14 p. m.  
Blogger PSYCOMORO dijo...

Buena reflexión, Lagarto. Supongo que no es cuestión de sexos, sencillamente te atrae la promesa de algo diferente, la constancia inevitable de lo inesperado; de ese tipo cosas, los malos saben mucho. Saludos.

diciembre 15, 2010 12:26 a. m.  
Blogger ana dijo...

Porque la feria no es la misma para todos. Y una persona tiene mil caras, y mil aristas. Y porque sorprendentemente la honestidad era un valor que se podía palpar. Uno puede ser egoísta, impulsivo, manipulador y mentiroso; pero a veces, la cercanía, cambia las cosas. Y demuestra caras escondidas que los otros no ven.

Y porque sabes la verdad. Que ese tipo te quiere y que no se va a enamorar de tí jamás... ajajajajaja.

En el caso de Tesis, tensión pura. Y el guapo, siempre es el guapo. Pese lo que nos pese.
;)

diciembre 15, 2010 12:02 p. m.  
Blogger Rouge dijo...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

diciembre 15, 2010 3:25 p. m.  
Blogger panterablanca dijo...

Yo creo que este post no está bien planteado, y además parece escrito desde el rencor, jajajaja!!, rencor contra los guapos y malos, claro.
Dejando aparte el momento de la adolescencia, en el que llevamos tal cóctel de hormonas que somos todos incapaces de pensar, a mí me parece que un malo de verdad, tiene que ser inteligente, porque si no resulta patético y por tanto poco atractivo. Es decir que los malos no suelen ser estúpidos, vanidosos sí, pero no estúpidos. Simplemente les gustan las víctimas y van tras ellas, sería mucho más estúpido que no les gustaran y también fueran tras ellas.
El profesor Peter Jonason, dice que estos hombres son vanidosos, egoístas, impulsivos, manipuladores y mentirosos, no dice en ningún sitio que sean estúpidos. Una cosa no quita la otra, pero tampoco la incluye necesariamente.
Tampoco creo que nos "enamoremos" de verdad del malo, pero sí que nos quedamos sexualmente colgadas de él. Por supuesto, estoy generalizando, ya sé que hay chicas que no... pero pocas. Y creo que eso sucede por el vértigo del peligro, esa atracción malsana que tenemos por la parte oscura. Y sí, creo que pasa con los dos sexos.
A mí, en realidad, lo que me gusta de verdad, y del que sí podría enamorarme de verdad, es, tal como han dicho en algún comentario, de un buen chico, que fuera muy malo en la cama (y no me refiero a que no sepa follar, sino todo lo contrario, para saber follar bien hay que ser un poco perverso en la cama ;-)).
Besos salvajes.

diciembre 15, 2010 3:28 p. m.  
Blogger Lady Blue dijo...

Es una cuestión que hace poco comenté con un amigo.. (casualidades de la vida..)le pregunté ¿porqué los hombres babeais y os comportaís como corderitos cuando es una mujer "mala"...? Su respuesta fue clara... Tú tienes la contestación a tú pregunta.. porque a vosotras os ocurre lo mismo... y es cierto! a grandes rasgos y generalizando es así. Yo creo que realmente tanto hombres como mujeres no llegamos a enamorarnos realmente del mal@, más bien como apunta panterablanca nos quedamos "colgados". Claro que definir colgados y enamorados no todo el mundo sabe diseccionar... no porque unos sean mas inteligentes ni nada de eso,si no porque tristemente no todo el mundo ha tenido la oportunidad de enamorarse realmente, y por lo tanto si no lo ha conocido puede confundir cualquier "cuelgue" con enamoramiento... Supongo que todos hemos pasado alguna vez por una experiencia así, un imán difícil de combatir a veces por mucho que sepamos que vamos a caer en sus redes como uno m@s. En fin, pienso que si que se ven a la legua... por mucho que se maquillen...por eso pienso que igual nos apetece en ese momento estar manipulados y de antemano sabiendo el riesgo emocional que corremos nos atrae más. Quizas los "buen@s" deberiamos aprender a dejar de esconder ese toque "malvado" para sacarlo a pasear de vez en cuando...me incluyo en el paquete ya que yo era y soy de las que los hombres no se "cuelgan" facilmente... o sea soy buena..y mira que he intentado ser mala ! pero na.. it´s imposible !Qué le vamos a hacer!! jajaajajaja

diciembre 17, 2010 2:05 a. m.  
Blogger gemmayla dijo...

Protesto, NoS. porque no estoy de acuerdo !!!!
Sucede en líneas generales esto, aunque el tema daría para un tomo entero.
"Los hombres buenos están pillados". Es así. No es un tópico.
Observad en vuestro entorno: las mujeres cuando buscan pareja se fijan muchísimo en los hombres esencialmente buenos, nobles y es lógico que se exija de ellos que a ser posible sean atractivos, sanos, inteligentes, educados, respetuosos..La mujer suele buscar a un hombre que cumpla a ser posible todos los requisitos de virtud. Pero que sucede, en muchísimas culturas predominan en número más mujeres que hombres, salvo casos excepcionales como el austrialano o en ciertos lugares de la India donde se han cargado a todas las niñas recién nacidas y sólo quedan aldeas pobladas sólo de hombres. Las mujeres mas afortunadas o rápidas o cuyas circunstancias les han sido muy favorables consiguen emparentarse con un hombre bueno. Entonces sucede que van quedando los malos, que responden a diferentes perfiles y grados de maldad, desde el psicópata enfermo maltratador que puede ser guapísimo y muy seductor hasta el que arrastra complejo de Peter Pan o el edípico, o adicciones a alcohol y/o drogas. Entre los malos, pero menos malos, también se cuentan los neuróticos, los frustrados, los amargados, los débiles, ...
Y esto lo firmo y suscribo para que conste en todos los registros de solicitud de pareja masculina que se tercien, juasjuas.

Muchos hombres están tb emparentadas con mujeres malas, malísimas, lo que en cierto modo se entiende porque como decía Mae West, "Las mujeres buenas van al cielo y las malas, a todas partes"

Si es que puedo dar un simposio sobre esto !!!

Muchos besos con un cariñoso tirón de orejas, NoS.

diciembre 17, 2010 2:23 p. m.  
Blogger Paco Merlo Ansin dijo...

Aquí encuentro la paz que busco, aquí te encuentro a tí y tu sabiduría. Gracias!

diciembre 17, 2010 9:35 p. m.  
Blogger Antígona dijo...

Bueno, bueno, doctor Lagarto, llego un poco tarde y ya se han propuesto muchas explicaciones acerca del porqué de la atracción por los malos, que consideraré, ignorando las estupideces –con perdón- del profesor Jonason, propia de ambos sexos.

No obstante, añadiré una más que creo que aún no se ha planteado, aunque empezaré formulando una pregunta. ¿Quiénes son los malos? ¿Qué entendemos por los malos? Más allá del caso extremo de Bosco –demasiado malo como para, conocida su naturaleza, poder enamorarse de él-, creo que los malos que tienden a atraer a las mujeres son los tipos que han adquirido fama de “cabrones” en su relación con las mujeres, que las utilizan y las tiran, que no dudan en engañar o en hacer falsas promesas que luego nunca cumplen. Y de ahí que haya muchos malos guapos, puesto que son los guapos los que con más facilidad conquistan y los más seguros a la hora de enfrentarse a las mujeres en función de sus muchas conquistas previas.

Este malo en concreto atrae, a mi parecer, porque supone un reto, un desafío. Por supuesto, las mujeres no desean conquistarlo para convertirse en una de tantas, sino por una voluntad redentora que consiga transformarlo de malo en bueno. Es una típica fantasía del imaginario femenino: yo conseguiré cambiarlo, conmigo todo será distinto, conseguiré atraparlo de tal modo que nunca vuelva a mirar a otra mujer, le demostraré lo que es el amor… El reto esconde, por tanto, la pretensión de un triunfo personal no exento de vanidad. Porque, de lograrlo, se obtendría el doble premio del trofeo codiciado por otras, por un lado, y por otro, de la afirmación del propio poder transformador de la realidad que uno desea.

En el caso de los hombres puede suceder una dinámica psicológica similar, aunque quizá en ellos prime no tanto la voluntad redentora como, en correspondencia con el rol que les ha sido inculcado, el afán de doblegar a la mala y convertirla en un manso corderito que los mire con ojos tiernos y arrobados.

En fin, no sé si todo esto es un poco retorcido, pero la psicología humana lo es, y más en lo que respecta a los mecanismos del deseo.

En cualquier caso, le aclararé que a mí los malos no sólo no me atraen sino que me producen un visceral rechazo. Y los guapos, uff, de esos me alejo en cuanto puedo, primera porque suelen ser unos creídos inaguantables, y segunda porque, lo confieso, de tener una relación con alguno de ellos no soportaría convivir con la idea de que su belleza atraerá continuamente a mosconas con las que me sentiría en perpetua competición. Anticipo demasiado sufrimiento con ellos y no creo yo que una relación de pareja esté para sufrir, ¿no cree, doctor Lagarto?

Un beso!

diciembre 19, 2010 1:08 p. m.  
Anonymous Ch dijo...

Pues a mí me parece que lo que nos gusta es la gente inteligente y la verdad es que los malos suelen serlo.Los malos tontos o malas tonatas no le gustan a nadie, me parece a mí. Lo de adolescencia es anecdótico, el repetidor era el que sabía de la vida, ahí radicaba su atractivo. En fin, es una teoría como otra cualquiera, lo cierto es que somos muy complejos y que en la naturaleza es todo multifactorial. Besos!

Ch

diciembre 19, 2010 2:19 p. m.  
Blogger Fiebre dijo...

Me has dao donde más me duele!

Mi gen camionero siempre me ha traicionado y cuando estaba viendo "manejarse" a Bosco pensaba:

A ti te ponía yo un seguimiento, te pinchaba el teléfono,¡y te llevaba al trullo a la voz de ya!

Nunca me gustaron los malos, jamás. Y cuando lo dicen (y mucho) en la blogosfera me entran las siete rabias.
Pero si lo pienso, los "buenos" tampoco.

Siniestro y su Te quiero sí. Y los "no sabe, no contesta".

Nada está inventado supongo.
A las chicas malas no nos gustan los malos porque los vemos venir y no nos sorprenden.
A las buenas les aburre un partenaire similar que las invite a la Eucaristía de los domingos propiciada por Argüelles.

Joer...Me has descolocao! ¿Qué es lo que a mí me gusta y cuando?

Me pongo ipsofactamente a pensarlo...¡qué joío, el lagarto éste!

diciembre 19, 2010 10:26 p. m.  
Blogger Luzdeana (Diana H.) dijo...

Como siempre, tu sitio es un foro extraordinario donde los comentarios continúan y amplían tus posteos tan provocadores...
Yo coincido más bien con Suso: no puedo negar mi atracción por lo inalcanzable que representa ese prototipo de duro, cuya ternura enterrada nos proponemos sacar a la superficie. Y ya no sabemos si es su dureza exterior o su falta de valor para admitir su sensibilidad lo que tanto nos conmueve... En fin, que soy una enferma de romanticismo, por si hiciera falta la aclaración. Pero ojo: una cosa es lo que sienta y otra lo que hago con eso. Tampoco me he arriesgado a hipotecar mi bienestar por un malvado...
Un abrazo!

diciembre 20, 2010 4:13 p. m.  
Blogger Makiavelo dijo...

El más tonto de la clase ligaba porque despertaba el instinto maternal de algunas, y el más malo lo hacía porque despertaba el lado más perverso de las féminas.

En Estados Unidos, muchas mujeres se escriben con delincuentes que están condenados a pena de muerte para sentirse protegidas.

Todo un número.

SALUDOS Y FELICES FIESTAS.

diciembre 22, 2010 9:02 p. m.  
Blogger Conxa dijo...

Pues yo de algun imbécil me he enamorado, Lagarto, pero malo, malo no era, eso si tengo que reconocerlo ( ;
No he visto la peli, pondré remedio en breve.

Salud pata ti y los tuyos para este 2011 que está llegando !!!
Un abrazo

diciembre 23, 2010 7:30 p. m.  
Blogger Tiovivo dijo...

Contestar a tu pregunta, es una cosa que me he tratado de explicar yo un millón de veces que no me he sabido responder.... pero lo que si me pregunto ahora es ¿cómo evitarlo para el futuro?

Desde siempre me han atraído mucho esa clase de personas, pero no seguía mis instintos (sexuales, de aventura...) porque como he leído por ahí las relaciones no son para sufrir, pero hubo una vez que baje la guardia y zas, se me colo un malo malísimo en mi vida. Ahora los huelo a distancia y me alejo como si de la peste se tratara jejeje

diciembre 25, 2010 6:13 p. m.  
Blogger Barely Legal Thing dijo...

Podría comenzar a filosofar sobre las curiosas tendencias que tenemos los seres humanos a sentirnos atraídos por lo que menos nos conviene a pesar de que casi conocemos de antemano lo que ello puede conllevar PERO en su lugar creo que me decantaré por un simple -pero efectivo-:


¡FEEEEEEEEEELIZ NAVIDAD LAGARTO!


Espero que te vaya muy bien.

diciembre 25, 2010 8:39 p. m.  
Blogger ana dijo...

Vuelvo de nuevo para desearte unas Felices Fiestas al lado de las personas que más quieres.

Saludos. Un abrazo.
;)

diciembre 25, 2010 11:31 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

El mas malo y mas agresivo en la Edad de Piedra tenia mas probabilidades de sobrevivir. El entorno lo premiaba, no habia un ente superior ante el que reclamar justicia y que te la diera en caso de que tuvieras razon.

Podia cazar mas mamuts o robar los que otros habian cazado.

diciembre 26, 2010 2:48 a. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Kamala, desde luego que no es sencilla esa distinción. Sobre todo cuando muchos valores cambian de persona a persona y con el paso del tiempo.

Pero quizás sí existan algunos elementos comunes a la hora de decir, “ese tipo es un cabrón” o “esa es una mala mujer”, sin que eso afecte a nuestras emociones más primarias respecto a ellas.

Besos!

diciembre 31, 2010 8:22 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Josef, los personajes que venían a mi cabeza de aquellos años adolescentes jamás habrían sabido empezar un blog literario como el tuyo. Me acordaba, precisamente, de la falta de inquietudes vitales (que tú sí tienes), de búsquedas de sí mismo (que tú sí haces), de criterios personales (que tú sí tienes), etc, etc.

Como todas las películas buenas, la de Amenabar gana cuando se ve por segunda vez. Espero que la disfrutes.

Salud!

diciembre 31, 2010 8:22 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Mayte, lo malo es que uno se enamora sin pensar. Parece una antítesis pararse a pensarlo, pero suerte en el intento :) Gracias por pasarte por aquí!


Tesa, el amor es ciego... y cojo, y manco, y ... :P Besos!

diciembre 31, 2010 8:22 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Food&Drugs, buf, tocas aquí muchas cosas, como para una tesis :) el desamor provoca sensaciones muy adversas, claro. Y tenemos esa manía de intentar racionalizarlo todo, y buscar los “claro, es que él/ella...”, pero supongo que casi siempre nos mentimos. Entre otras cosas porque el estado psicológico en que quedamos cuando dejamos o nos dejan no es el mejor del mundo para hacer análisis fríos, y estamos continuamente asaltados por los “fantasmas de la moralidad”.

En cuanto a la solución de jamás emocionarse, hay mucha literatura al respecto. Incluso algún post del Lagarto sobre la obre de Delibes, creo recordar. Pero si vamos a vivir sin emociones, ¿qué es vivir entonces?

Salud!

diciembre 31, 2010 8:22 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

K, creo que Allen no pone esas palabras en boca de ¿Tracy? de manera gratuita. Efectivamente, ser guapo es algo bastante subjetivo. Y, aún más, dependiente de modas que se crean en torno a valores vicarios, bien arraigados desde la literatura, bien desde la pintura, o la psicología más freudiana.... ni siquiera los códigos griegos se pudieron poner de acuerdo en el número de cabezas que debía medir el cuerpo, que si siete, que si ocho...

Creo que nos atrae algo primero y luego lo llamamos guapo/a, sin que lo bueno influya en la atracción (esto es, en la creación de lo “guapo”). Y la música crea belleza, claro que sí. Para mí Janis es muy hermosa.

Qué bueno, el corto de Persépolis. Es la vida misma. Y está bien que sea así, porque de lo contrario no saldríamos adelante de los fracasos a los que todo estamos expuestos con la autoestima por encima de niveles mínimos. Hablando de cómo se enfoca el fin del amor en los cortos, te recomiendo éste, aunque creo que ya lo has visto en mi Factbook.

http://www.notodofilmfest.com/#/Buscador/Ficha/24882/

Besos!

diciembre 31, 2010 8:23 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Raquel, lo que pasa es que esos “principios”, por reducidos en tiempo que sean, acaban siendo fundamentales para quedar fascinado por alguien. No sé, los humanos deberíamos tener un instinto que nos previniera de esas primeras impresiones, a menuda tan manipulables. Besos!


Elena, ja, ja. Podría ser una explicación, sí. Pero espero que no cambies tu vida social por eso, eh. Besos!

diciembre 31, 2010 8:23 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Joé, Miss Burton, cuanta vehemencia :) tienes razón: el malo se lo monta de cine. Es como si realmente se pudiera ser un profesional de la seducción y reducirlo todo a unas estrategias (creo que ya hablé de eso por aquí alguna vez). Pero, además de las estrategias, debe parecernos “guapo/a”, porque si no, no hay estrategia que funcione.

No sé, creo que algo funciona mal en la evolución de la especie humana cuando nos atrae sexualmente de manera irremediable alguien cuyos genes no pueden ser tan buenos como otros. Y luego resulta que cuando más nos damos cuenta de estas cosas, ya tenemos una edad en la que somos, digamos, menos reproductivos :)

A ver si nos vemos, sí. Yo quedo libre a partir del día 30.

Besos!

diciembre 31, 2010 8:23 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Arturo, en general desconfío de todo lo científicamente probado. Al fin y al cabo, todo lo científicamente probado suele ser sustituido por algo diferente igual de científicamente probado. Sobre todo en el área de la sociología y la psicología. Pero la experiencia nos muestra que algo de esto ocurre, sin duda. No sé los motivos verdaderos, pero quizás tengas razón en que algo hay de delegación en el otro de lo que no nos atrevemos a hacer por nosotros mismos. Salud!



Ficción, tienes razón en que la seguridad en uno mismo es un valor atractivo en los demás. Lo que pasa es que, desde fuera del Otro, muchas veces confundimos seguridad con imprudencia, decisión con falta de reflexión. En fin, que realmente creo que la inteligencia es un valor que no perciben bien las hormonas :) Besos!

diciembre 31, 2010 8:23 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Te Susurraré, desde luego la vida sexual de los malos y las malas es siempre más interesante. Claro que existe esa atracción fatal. Quizás es que tenemos algo masoquista dentro.

Pero también pienso que el subconsciente cristiano del que nos cuesta tanto liberarnos nos hace identificar el sexo con la maldad. No creo que sea casualidad que la mitología de los aquelarres con el Diablo acabaran siempre en fantásticas orgías. Todo eso, quizás, permanece escondido en algún sucio lugar de nuestro subconsciente, haciendo que tendamos a asimilar excitación sexual con todo tipo de pecados.

Besos!

diciembre 31, 2010 8:24 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

O Suso, no he encontrado otra versión con calidad de sonido suficiente, pero me alegro de que te guste la canción. Es interesante lo que planteas respecto a ese sentimiento de rol femenino de “cambiar al malo”. Quizás es algo maternal lo que se impone en esos casos (junto con un ego kilométrico, todo hay que decirlo)

Está bien hacer del mito sexual algo inalcanzable, es una manera de que no defraude (me estoy acordando del chiste tonto de la chica que está buenísima y que no habla...)

Salud y música!

diciembre 31, 2010 8:24 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Sese, tienes razón, el amor es malo para la salud. Y quizás la madurez en estos temas, que no todos alcanzan, consista en identificar mejor qué es lo que queremos realmente. Salud!



Lula, quizás es que confías en que el bueno se vuelva malo, como Dustin Hoffmam en aquella película de Sam Peckinpah :) besos!!

diciembre 31, 2010 8:24 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Dante, nada es bueno ni malo, supongo. El morbo es tan legítimo como cualquier otro estímulo. Pero quizás las explicaciones y las conclusiones vienen después, mucho después de haber caído en las redes de alguien. El hecho es que ocurre, y no parece una legitimación darwinista, a mi modo de ver, de la sexualidad humana. Salud!



PazzaP, es muy interesante lo que planteas. Estoy de acuerdo contigo en que los tópicos machistas alienantes se alimentan por ambos lados, y que es necesaria la “mujer machista” para que se desarrolle el machismo social. De ahí, supongo, las campañas públicas para apelar a que la mujer sienta su dignidad. Pero la verdad es que el tópico del hombre malo sexualmente atractivo también se expresa en el otro sexo. Así que no responde a una explicación darwinista de supervivencia de la especie. Y voy a decir una boutade: nuestra sexualidad es, más bien, una tara para el desarrollo de la especie :P

diciembre 31, 2010 8:25 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Joako, desde el punto de vista creacionista, el instinto sexual destructivo sería aún más brutal, ya que la mujer para ellos no es más que una propiedad de hombre, supongo. No, no soy nada creacionista. Admiro a Darwin, pero no ceo que funcione igual el darwinismo con una especie como la humana, cuya naturaleza está más que olvidada y lo que le condiciona es 99,999% cultural.

En cuanto tenga tiempo leeré tu trabajo, que me parece muy interesante. La sociología siempre me interesó mucho (y tuve mis sobresalientes, eh). Me gustaría corresponder aquí con mi nombre y apellidos también, pero me corta bastante, ya que me cortaría mi libertad para hablar de cosas que tienen que ver con mi trabajo. De todas maneras, si quieres que nos igualemos, me mandas un mail y te doy nombre y apellidos.

Salud!

diciembre 31, 2010 8:25 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Bueno, Marga, tú tienes mucha personalidad, de eso no me cabe duda. Pero seguro que has conocido personas que hay caído en fascinaciones sexuales que te parecían imposibles. Todos lo hemos visto.

La explicación del masoquismo puede ser muy válida. Desde luego, los humanos tenemos que tener más puntos masoquistas de los que admitimos, porque si no, no se explicaría la sociedad que hemos montado. Pero me gusta más tu interpretación judeocristiana de la cosa, aunque yo, más que de sentimiento de culpa, hablaría de una identificación subconsciente de sexo y pecado. De esta manera, nuestro subconsciente nos diría que es más excitante sexualmente aquello que más daño pudiera hacernos.

Besos!!

diciembre 31, 2010 8:26 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Sol, estoy seguro de que esa es una explicación muy común. Pero, quizás, quien actúa así se ama más a sí mismo que al objeto amado. Besos!


Psycomoro, la rebeldía es un motor de vitalidad, desde luego. En este caso, quizás sería una rebeldía un poco cobarde, por lo que tiene de experiencia vicaria. Salud!

diciembre 31, 2010 8:26 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Ana, tienes razón en que sólo cuando estamos demasiado cerca vemos cosas que, desde cierta distancia, no se pueden ver. Pero también es cierto que sólo desde cierta distancia pueden verse defectos que desde cerca no puede hacerse.

Me estaba acordando de aquella película de Icíar Bolláin, Te doy mis ojos, donde la protagonista no pude dar el paso que todos saben que debe dar. En fin, nunca está la verdad en ningún sitio y las emociones no son siempre controlables por el cerebro. Supongo que sólo nos queda apelar a la suerte.

Besos y feliz año, guapa!

diciembre 31, 2010 8:27 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Uis, Pantera, yo de malo tenía muy poco, pero he tenido éxito siempre que lo he buscado, eh :)

La inteligencia es un valor que nos fascina, sí, y es el que camufla o explica la fatalidad. El problema es cuando confundimos inteligencia con audacia , algo bastante adolescente también.

El vértigo del peligro, sí. Qué bien expresado. Pero si es el vértigo del peligro lo que nos mueve, ¿por qué queremos cambiar al peligroso/a en cuanto le tenemos con nosotros? Tienes razón en que hay una diferencia en nuestra disposición cuando se trata de engancharnos sexualmente o de enamorarnos. En fin, que parece que algo está mal diseñado en nuestro sistema de atracción sexual :)

Besos saurios!

diciembre 31, 2010 8:27 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Lady Blue, diferenciar entre enamoramiento y quedar colgados no es fácil. En realidad, tienes razón en que lo que ocurre es que no es fácil definir el amor, como no es fácil hacer universales de sentimientos tan interiores a uno mismo, cuyas expresiones lingüísticas no son sencillas (de ahí tanta poesía). En cualquier caso, es legítimo que cada uno busque su felicidad allí donde quiera, y los “cuelgues” (y en España usamos una expresión muy machista pero muy gráfica para definirlo, “estar encoñado”) son tan legítimos como cualquier otra motivación. Y lo bueno también es sexy, eh ;) Besos!



Gracias, Paco, pero lo e sabiduría es mucho decir. Aquí el mérito le corresponde a Amenabar. Salud!

diciembre 31, 2010 8:27 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Ja, ja, Gemmayla, me encanta cuando no estás de acuerdo, con esa pasión y claridad en todo :) a mí me ocurre muy a menudo el no estar de acuerdo conmigo mismo, soy un tipo con contradicciones y con antítesis constantes.

Y en este caso me has hecho pensar mucho, porque creo que has dado en un clavo importante: los buenos están pillados/as. De esta manera, es normal que exista más rotación entre los malos/as, y , por tanto, que liguen más y que haya más chicas/os que hayan caído en sus redes. Había un personaje de una novela de Julia Barnes (creo que era El bosque de la noche) que sólo se podía enamorar de hombres casados porque consideraba que sólo los que estaban felizmente casados podían darle a ella lo que ella buscaba. Claro que éstos, en cuando dejaban a sus familias para irse con el personaje, dejaban de gustarle a ella al dejar de ser hombres felizmente casados, y los abandonaba por algún otro nuevo hombre casado.

Me encantaría leer tu simposio, Gemmayla. Besazos!

diciembre 31, 2010 8:28 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Doctora Antígona, ese “malo social” del que usted habla tiene una hermosa palabra en castellano: canalla. Y bien que se ha cantado al canalla como mito romántico. Y quizás la mitología del canalla debe más a la literatura que a los productos de belleza. Porque, que yo sepa, el Sabina, por ejemplo, tiene poco de bello.

Me ha recordado su comentario a lo que comentaba un poco más arriba con Gemmayla, en el sentido de que los malos rotan más porque no quedan atrapados con nadie. Y el que más rota, más experiencia adquiere en el ligoteo, sin duda. Experiencia que se traduce en seguridad en uno mismo y en un absurdo sentimiento de aprecio por parte de la víctima al sentirse elegida (”y con todas las que tienen a su alcance me ha escogido a mí”)

Desde luego que la psicología humana es bastante compleja. Y mucho más en estos temas, ya que estoy convencido de que la atracción sexual sublima otro tipo de necesidades, a veces verdaderamente oscuras. Así que quizás quienes caen en estas dinámicas destructivas, más propias de Tanatos que de Eros, no pueden evitar ese sufrir. Líbrenos San Bruce de estas taras.

Un beso, doctora Antígona!

diciembre 31, 2010 8:29 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Ch, tiene sentido lo que cuentas. Es posible que ese repetidor aportara conocimiento, sí. además, existe estadísticamente una mayor atracción por parte de las mujeres hacia hombres mayores. Y un año a esas edades es mucha diferencia de conocimiento. Besos!



Ja, ja, Fiebre, me ha gustado lo del gen camionero. Y en cuanto a lo que te gusta, yo creo que lo mejor es no pensarlo mucho. Porque todas las teorías sobre estoas cosas se hacen a posteriori, y la realidad es que las cosas ocurren, y a veces funcionan y a veces no. Pero no hay modelos, no. Besos, camionero!

diciembre 31, 2010 8:29 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Luzdeana, lo mejor de esta página son vuestros comentarios, sin duda. Es lo que me estimula a seguir manteniéndola a pesar del poco tiempo del que dispongo a veces.

Dicen que el amor es ciego. Yo no sé si llegaría a tanto en todos los casos, pero en cualquier caso, siempre nos pone unas gafas para ver las cosas de una manera bastante distorsionada. Al fin y al cabo, el amor se refleja en una auténtica batalla de endorfinas en el cerebro que nos altera la percepción. Y quizás es esta alteración de la percepción lo que nos mueve a pensar que hay un fondo distinto de lo que todo el mundo ve. A veces es cierto y funciona, sí. Pero la mayor parte de las veces acaba en tragedia, o al menos quitándonos las gafas, como la chica de corto que ha traído k allí arriba.

Un abrazo!

diciembre 31, 2010 8:30 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Es una buena teoría Makiavelo. Los roles de género siempre han estado ahí. Pero tengo una duda, si es el instinto maternal lo que prima en las mujeres que caen en este tipo de trampas, ¿por qué normalmente lo hacen con hombres más mayores que ellas en lugar de más jóvenes? Electra también juega :) Salud!


Conxa, en España esa película fue una revelación, hará unos quince años. Espero que te guste, aunque me temo que te he destrozado el final :( Salud también para todos los tuyos!

diciembre 31, 2010 8:30 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Tiovivo, tienes razón en que lo interesante es mirar hacia delante, y no hacia atrás. ¿Cómo evitarlo? Pues me temo que no es nada fácil, ya que estas cosas nos suceden sin planificación. Me temo que lo único que podemos hacer es desearnos suerte entre todos. Bueno, y escuchar a los amigos, que suelen ver más cosas con la distancia :) Gracias por pasarte por aquí!


Barely Legal Thing, lo que menos nos conviene seguirá ahí, pero, mientras, claro que sí, Feliz Navidad!!

diciembre 31, 2010 8:31 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Anónimo, pero eso sí tiene sentido en la Edad de Piedra. Si siguiera valorándose así la “atracción sexual”; hoy en día ligarían más los millonarios, independientemente de su vélelas y capacidad de seducción... pero lo que has dicho es muy cierto, claro que ligan más los ricos y, de hecho, el poder sigue siendo un gran atractivo sexual.

Salud!

diciembre 31, 2010 8:31 p. m.  
Blogger Lula Fortune dijo...

¡Feliz Año que comienza!

enero 01, 2011 6:50 p. m.  
Blogger Misk dijo...

Quizás lo morboso del imbécil es lo que más nos atraiga, como una secuela del corazón o tal vez esa parte oscura del cuerpo.

Misk

enero 04, 2011 10:50 a. m.  

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