domingo, julio 25, 2010

Romeo en el tiempo equivocado



Un Romeo enfermo de amor canta una serenata
Dejando a todo el mundo deprimido con la canción que ha escrito.
Encuentra una apropiada luz de farol y sale de las sombras,
Y dice algo así como “tú y yo, nena, ¿qué dices a eso?”
Julieta dice “Vaya, es el Romeo. Menudo susto me has dado”
Él se queda bajo la ventana y ella canta “la-la-la mi chico ha vuelto.
Oye, no deberías venir aquí despertando a todo el mundo así...
De todos modos, a ver cuándo cambias”

Julieta, los dados estaban trucados desde el principio
Y cuando aposté, estallaste en mi corazón
Y entonces olvidé... olvidé
La canción de aquella película
Julieta, ¿te darás cuenta de que lo que nos pasa es que estamos en el tiempo equivocado?

Pasean por dos calles diferentes
Dos calles regadas de vergüenza
Las dos igual de sucias, las dos igual de vulgares
Hasta el sueño era también el mismo
“Yo soñé tus sueños por ti, nena, y éstos se hicieron reales,
¿Cómo puedes mirarme así, como si fuera uno más de tus ligues?”

Puedes enamorarte de cadenas de plata
Puedes enamorarte de cadenas de oro
Puedes enamorarte de hermosos extraños
Y de todas las promesas que traigan
Pero tú a mí me prometiste todo
Me prometiste el oro y el moro
Y ahora vas contando por ahí “ah, Romeo, sí, tuve un lío con él”

Julieta, cuando hacíamos el amor solías llorar
Me decías “te amo como a las estrellas de la noche y te amaré hasta que muera”
Hay un lugar para nosotros, ya sabes, como en la canción de aquella película
Julieta, ¿te darás cuenta de que lo que nos pasa es que estamos en el tiempo equivocado?

No sé hablar como hablan los de la televisión
Ni sé escribir una canción de amor como se supone que debería hacerse
No puedo hacerlo todo, pero haría cualquier cosa por ti
No puedo hacer nada excepto estar enamorado de ti
Todo lo que hago es echarte de menos y echar de menos cómo éramos
Todo lo que hago es mantener mis latidos... y buscarme malas compañías
Ahora todo lo que hago es besarte a través de los versos de un poema
Julieta, fabricaría las estrellas contigo en un momento

Julieta, cuando hacíamos el amor solías llorar
Me decías “te amo como a las estrellas de la noche y te amaré hasta que muera”
Hay un lugar para nosotros, ya sabes, como en la canción de aquella película
Julieta, ¿te darás cuenta de que lo que nos pasa es que estamos en el tiempo equivocado?

Un Romeo enfermo de amor canta una serenata,
Dejando a todo el mundo deprimido con la canción que ha escrito.
Encuentra una apropiada luz de farol y sale de las sombras,
Y dice algo así como “tú y yo, nena, ¿qué dices a eso?”

(Mark Knopfler, 1980)






Quizás cuando Shakespeare escribió Romeo y Julieta -una obra bastante menor comparada con otras suyas- no sabía que su historia de amor se iba a convertir en un mito que perdura siglo tras siglo, por encima de todo tipo de modas e ideologías, hasta llegar a nuestros días.

Desde entonces, siempre se han hecho todo tipo de revisiones y analogías acerca de su tragedia de amor. Creo que la que más me gusta de todas ellas no es ninguna obra de teatro, sino una canción que nos cuenta cómo Romeo, hoy por hoy, no es más que un pobre enfermo de películas al que Julieta ha olvidado demasiado pronto en las calles de los barrios más deprimidos de Londres o Madrid

Y es que Romeo, con su serenata bajo la luz de una ventana y su demanda de amor eterno, sería hoy un perfecto gilipollas. Un perfecto gilipollas lleno de un romanticismo incomprensible, al que ya sólo miraría con ternura Mark Knopfler, uno de los músicos con más sensibilidad del siglo XX.

Romeo quiere seguir siendo el mismo, pero Julieta ya no puede ser la misma (han pasado tantas cosas desde el siglo XVI y se han liberado tanto las Julietas) “¿se dará cuenta de que lo que nos pasa es que estamos en el tiempo equivocado?”

Romeo & Juliet la escribió Mark Knopfler en el momento más creativo de su carrera, cuando su hermano abandonó la banda y, en busca de nuevos sonidos, conoció al pianista Roy Bittan, que quedó prendado de la música del inglés y no dudó en producir con él el disco que contiene esta canción: Tunnel of Love, rojo como la sangre de Romeo.

Recuerdo un momento de mi vida, hace ya demasiados años, en una habitación cerrada, vigilado por un póster de Bruce Springsteen y un montón de libros sobre una estantería, en que me pasé toda la noche tocando el arpegio de esta canción. Cuando los dados siempre estaban trucados, olvidaba las canciones de las películas y fabricaba estrellas con cualquiera en un momento.






Una canción para Romeo: Romeo is bleeding, de Tom Waits

Una película para Romeo: Esto no es amor, de Javier San Román

Un libro para Romeo: Albertine desaparecida, de Marcel Proust



.

49 Comments:

Blogger gemmayla dijo...

Disiento en esta ocasión, amigo NoS:

"Romeo y Julieta" de W. S. me parece obra maestra y "Romeo NO ha muerto". En esta época de gozosa libertad sexual y amatoria, aunque corran malos y difíciles tiempos para los amores y amantes románticos, le aseguro a Usted, mi muy apreciado Señor Lagarto, que "haberlos haylos". La mayoría se esconden, como si padeciesen enfermedad de lepra, como si el "amor romántico" fuese una rareza a extinguir, un oprobio, una bardo social estigmatizante. Pero los valientes, entre los que me hallo -disculpe la petulancia - vivimos el "amor romántico" casi hasta sus últimas consecuencias. Vamos, que no matamos ni nos quitamos de enmedio, pero no nos importa penar por amor. No lo maquillamos ni lo ocultamos. Nos rasgamos las vestiduras si hace falta. Y si hay que cantar a la luz de la contaminación lumínica al pie de la ventana del "objeto amado", somos capaces de hacerlo sin ningún pudor.

Por favorm Señor Lagarto, enamórese, que es una de las experiencias que hacen a uno sentirse más vivo.

Muy feliz veranito !!!

julio 25, 2010 12:55 p. m.  
Blogger RBC dijo...

Hola Lagarto,

Creo que tanto Romeos como Julietas existirán siempre en distintos grados e intensidad; mientras haya amor entre los seres humanos es predecible situaciones amatorias de diversa índole, incluso las trágicas.

No creo que Romeo quiera seguir siendo el mismo, ni Julieta tampoco. Lo que pasa es que ahora ambos estan "más actualizados".

abrazotess...desde España aún y aprovechando su verano :)

julio 25, 2010 1:15 p. m.  
Anonymous Pilar dijo...

¿Que haría imposible el amor entre Romeo y Julieta hoy? Tantas o más cosas que una legión de Capuletos, y mientras sea dificil amarse, mientras no sea suficiente querer para quererse, habrá Romeos, aunque no sean capaces de hilvanar medio poema con sentido, y habrá Julietas aunque no se arriesgen a fingir su muerte.

Creo que Mark Knopler, lo sabe.

julio 25, 2010 1:35 p. m.  
Anonymous satenight dijo...

Me has hecho disfrutar de unos minutos intensos, al leerte, al reflexionar y al escuchar al gran Mark Knopfler, gracias.
Un beso especial a Gemmayla

julio 25, 2010 3:28 p. m.  
Blogger Food and Drugs dijo...

Mark Knopfler es un grandísimo guitarrista, y sus temas suelen ser siempre gratos al oído y al intelecto.
Acerca del mito de Romeo y Julieta se me ocurre poca cosa que decir que sea realmente original.
Quizás la grandeza de la historia de Shakespeare radique, a mi juicio, más que en el hecho del amor romántico en sí, un argumento bastante trillado, en que al final las dos familias enfrentadas se reconozcan ante la tragedia como unos completos gilipollas.
Para mí, por tanto, más que un canto al amor apasionado, desaforado, o como se le quiera llamar, es un juicio en toda regla contra los odios banales, rutinarios, gratuitos, que se hallan enquistados en el origen de tantas y tantas tragedias.
Saludos
:-)

julio 25, 2010 6:17 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Bueno, Gemmayla, no pretendía hacer un alegato contra el amor romántico, sino mostrar la paradoja del anacronismo de Romeo en un tiempo en el que el amor romántico ha triunfado y se ha institucionalizado. De alguna manera, la liberación del pecado de las pasiones ha banalizado esos sentimientos. Y sobre todo en las Julietas, ya que la liberalización de la mujer ha hecho que estas Julietas se parezcan poquísimo a las del siglo XVI.

No sé, me interesa la idea de un Romeo rechazado por su Julieta, quien tiene muchos más romances como el suyo y ya no está para serenatas bajo la ventana. Romeo no ha muerto, pero quizás está demasiado perdido en este principio de siglo XXI.

Brindo por todas las excepciones!

Besos!

julio 25, 2010 7:44 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

RBC, pero supongo que estarás de acuerdo conmigo en que las Julietas han cambiado más que los Romeos en esta vorágine contemporánea. Sí, creo que él está más perdido que ella, aunque la historia de rechazo, por supuesto, juega en los dos sentidos. Espero que disfrutes de España!




Me gusta cómo lo expones, Pilar. Desde luego, son éstos malos tiempos para el amor y para la lírica. Gracias por pasarte por aquí!

julio 25, 2010 7:44 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Satenight, creo que Mark Knopfler es uno de los más grandes músicos de su generación. Su sensibilidad tocando, componiendo, escribiendo y cantando es única. Lo vio Bob Dylan enseguida (antes de grabar su primer disco con Dire Straits, ya produjo el Slow Train Coming de Dylan) y lo vimos todos después. Sus conciertos siempre fueron increíbles. Salud!




Food&Drugs, la verdad es que traducir a Knopfler es más difícil de lo que parece, porque le encantan los juegos de palabras y los dobles sentidos. Siempre da más de lo que parece. Desde luego que la obra de Shakespeare va más allá de la simple historia de amor. Shakespeare siempre va más allá, no puede evitarlo. A veces va tan más allá que todavía no lo hemos pillado del todo; suele pasar cuando le releemos y le releemos. Salud!

julio 25, 2010 7:44 p. m.  
Blogger isis de la noche dijo...

Desde que los arquetipos se relativizaron, los instintos se elevaron a la categoría de sentimientos, los sentimientos dejaron de ser caminos y se convirtieron en fines concretados en relaciones interpersonales, los términos se confundieron y la humanidad se materializó, todo cuanto pudo haber existido de trascendente pasó a ser discurso vacío de sentido..

Y clsro, la razón erigida como medida de todas las cosas acabó por desvirtuar aún más los conceptos e impedir las comprensiones claras de ciertas 'verdades' que ya no lo son, ya que, repito, ahora todo es relativo..

Lo cual no viene al caso .. más que para anotar que la preclara mente de Shakespeare, afortunadamente, no pertenecía a este tiempo horroroso ;) sino a una esfera del pensamiento que podía abarcar una comprensión elevadísima sobre aquellas cosas que no cambian con el tiempo. Sus obras encierran contenidos tan sutiles que, si nos demorásemos en desentrañarlos, terminaríamos comprendiendo que el AMOR es algo inmutable. Y que de cuando en cuando es posible encontrar en una relación de pareja...

AÚN EN ESTOS TIEMPOS ;) e independientemente de la forma en que se exprese.... claro, cuando corresponde a ese AMOR y no al sentimentalismo barato con que hoy se lo define, busca y persigue..

Me quedo con las dos últimas líneas de su escrito que me han pintado la imagen de un instante de puro arrebato ;)

besos

julio 25, 2010 8:02 p. m.  
Blogger Tesa dijo...

Siempre habrá Romeos y Julietas. En todas partes. Recuerda Teruel y aquellos dos amantes. O recuerda aquellos tiempos en que, Knopfler sonaba de fondo mientras bailabas agarrado a la chica que te gustaba tanto y llegó a ser tu novia.

Lo que pasa es que todos los Romeos y Julietas, no llegan a suicidarse por amor en el momento más álgido de su relación. De otra manera, acabarían como hemos ido acabando nosotros, dándonos cuenta de que todo es efímero, incluido el amor.

julio 26, 2010 8:59 a. m.  
Blogger Soy ficción dijo...

Quizás no sea su tiempo, pero quizás si lo siga siendo del romanticismo. El tiempo pasa y las mariposas siguen revoloteando en estómagos llenos de pizza y comida precocinada. Y nos hacen cantar y recitar como auténticos Romeos. Cuando las mariposas se van sabemos volar con ellas a otra parte, donde el romanticismo renace.

Ahora hemos aprendido a volar.

julio 26, 2010 10:51 a. m.  
Blogger Margot dijo...

Sin dudarlo, en este caso, me quedo con Mark Knopfler y su Romeo, también su Julieta casquivana.

Y es que estar en el tiempo equivocado es muy sencillo, una sensación que podemos tener casi todos en un momento dado, pero desde luego yo no daría ni un duro por vivir en el SXVI,con todas aquellas epidemias, mortandad a tutiplén y falta generalizada de higiene mental y física... mamma mía! y para qué engañarte, Romeo y Julieta siempre me parecieron un par de papanatas... mi idea del amor está a años luz de la suya. Como debe ser, me digo, también lo está el pensamiento y el espíritu de un tiempo.

Afortunadamente para mí porque mucho me temo que me quemarían por bruja... jeje.

La guitarra del Knopfler no, esa me ha "pertenecido" y sigue haciéndolo en muchos momentos. Ou yeah!

Besos desde la escoba, Lagarto!

julio 26, 2010 3:21 p. m.  
Blogger Sese dijo...

Por qué será que escuchar a Dire Striats aviva en mí la llama de la nostalgia, supongo que los de cierta edad tenemos historias de Romeo y Julieta con esa música de fondo. Son historias irreales, juveniles, adolescentes pero que existen en la mente colectiva, luego la realidad se encarga de aniquilar esos fragiles cimientos que hemos construido en base al amor y lo queremos que sea en nuestrras vidas

Saludos

julio 26, 2010 4:41 p. m.  
OpenID miabi dijo...

Yo también estoy nostálgica, para mi que es la luna llena, eh?, qué tiempos aquellos sin hipotecas ni responsabilidades... y sin monotonías también.

julio 26, 2010 6:18 p. m.  
Blogger Ángel dijo...

Aun existen, tantos Romeos, tantas Julietas, se esconden tras una mascara, no lo dudes, simplemente el corazon no se muestra tan facilmente ante el miedo de las dagas que hay en este mundo tan esteril, le falta amor, solo es eso, a este mundo le falta amor.

:D Como siempre reflexionando con esas letras que nos dejas Mr. Lagardo :D Saludos.

julio 26, 2010 7:30 p. m.  
Anonymous El peletero dijo...

No veo que la canción de Mark Knopfler tenga nada que ver con “Romeo y Julieta”, incluso dudo que la hubiera leído. Si lo hubiese hecho habría compuesto otra clase de canción muy diferente.

En ella nos hablaría de comunidades enfrentadas y de dos enamorados que han de vencer el odio de sus familias. A dos horas de vuelo, en plenos Balcanes, podemos encontrar a muchos Romeos y Julietas.

No, no creo tampoco que estemos en un tiempo equivocado ni que la demanda de amor sea una gilipollez. Las barreras son siempre enormes, las montañas altas, todo es subida, nada es fácil, hay incluso que morir en el empeño si cabe. El amor cuesta, es lo más preciado que hay. No, no es una gilipollez

Quiero creer que Mark Knopfler lo sabe, aunque también es verdad que muchos Romeos y Julietas no.

Saludos.

julio 26, 2010 10:18 p. m.  
Blogger PSYCOMORO dijo...

Hola, Lagarto. Y también tuve mi momento Dire Straits, aunque mi interés se acabo diluyendo. Pienso que aquellos tres primeros discos eran insuperables y que Telegraph Road, el primer tema de Love Over Golg, fue, de alguna manera, la última canción de aquel grupo. Después me interesaron mucho menos, aunque la guitarra de Knopfler siempre fue un lujo. Curioso que hayas rescartado a Bittan y su influencia en Making Movies; no dejas de sorprenderme, con tus conocimientos y con el montón de cosas que compartimos. Con la referencia al Romeo's Bledding de Tom Waits me has acabo de tumbar...

julio 26, 2010 11:28 p. m.  
Blogger malbicho dijo...

esta historia es veridica -je-:

ayer hice una reunioncita en mi casa en donde se abuso un poco del alcohol, por sus efectos, un romeo lloroso saltaba por la barda para huir de una julieta furiosa de celos, afortunadamente shakespeare no andaba ahi para escribirles un final infeliz y ya calmados los animos la pareja supero el malentendido y lloraron abrazados la reconciliacion

enseguida, otro romeo buscaba los ojos y los labios de otra julieta temerosa de amar, resistiendo sus intermitentes rechazos y desplantes hasta que por fin consiguio unir su corazon y su boca a las de ella, venciendo su inicial resistencia

los romeos siguen, las julietas son igual de apasionadas y entregadas... pero es cierto, ya no es tan facil que mueran de amor

julio 27, 2010 2:15 a. m.  
Anonymous Juanan dijo...

Sespir mata a los personajes por que ya han conseguido la cumbre del amor, denunciando la intromisión de los segundos actores por no dejar la historia que acabe con final feliz, tenia tela el autor haciendo una crónica de lo que sucede en la sociedad desde que el mundo es mundo.
Por lo que creo los tiempos no estaban equivocados amigo Snolfer …todos hemos sido Romeos y Julieta que después de llegar a la cumbre bajamos, después de pasar por un ritual a las cavernas.
Yo recomiendo No somos ni Romeo ni Julieta de Karina….permítaseme la broma
Saludos laberínticos.

julio 27, 2010 11:35 a. m.  
Blogger Lady Blue dijo...

No puedo evitar oír esta canción sin rememorar mis dieciseis años... y es que fue para mí como para tantos otros de aquellos años un himno de amor y desamor. Una de mis canciones predilectas de los Dire... quizás por todo el sentimiento que arrastra. En cuanto a los Romeos y Julietas actuales, pues realmente tengo la esperanza de que en todos, en un momento u otro hay un Romeo y una Julieta. Sería muy triste pensar otra cosa, por lo menos para mí. Es cierto que el ritmo en el que vivimos además de los sinsabores que padecemos durante nuestra vida sentimental, nos hace ser mucho más cautelosos y esquivos para ser románticos o para mostrar sin pudor el amor que sentimos, pero supongo que también depende de la persona con la que nos crucemos en nuestro destino, que nos facilite quitarnos esa máscara o no...
Como siempre un placer visitarte Sr. Lagarto, un abrazo!

julio 27, 2010 9:57 p. m.  
Blogger Divina nena dijo...

Y aunque tonta ella, tonto el, siempre habrá tontos, supongo que por suerte ;-)

El domingo Mark estuvo genial, en una pequeña ciudad del sur brilló, con sus dobles sentidos, con su guitarra, no podía ser de otra manera. Baci Lagarto

julio 27, 2010 11:48 p. m.  
Blogger ana dijo...

No sé si habitamos tiempos diferentes, escenarios desencontrados, o simplemente... que nos hemos perdido un poco, jajajaja.

Pero si mientras nos buscamos nos vigila un póster de Bruce, unos libros, y el repetir cansino de una melodía... pues será fácil reencontrarse con esa Juliete o descifrar a Romeo inesperadamente.

Casi que ni tengo dudas... ;)

Saludos.

julio 29, 2010 12:45 a. m.  
Blogger Bellaluna dijo...

Siempre me gustó escuchar el modo, el momento de la canción: juliet... when we made love you used to cry. Ella no sabe -no se puede decir... romeo is bleeding (but nobody can tell)

Adorable

L.

julio 29, 2010 2:05 p. m.  
Blogger gemmayla dijo...

Rehola NoS:

Hoy 29 de julio se celebra "El Día Internacional del Amor Romántico, El Mal de Amores y el Desamor"....Ya ves, una perogrullada como otra cualquiera. Pero mi muy estimado amigo NoS. te invito a pasar por mi blog a ti y a quien le plazca para leer los estremecedores versos del poeta mexicano Jaime Sabines, festejando este día tan emblemático y sifnificativo para las personas tocadas por "el dardo".


Un día me quedan para irme de "vacas" !!!

Muy feliz veranito !!! Besos

julio 29, 2010 2:16 p. m.  
Blogger Mcartney dijo...

Lizard:
No sé si soy yo, si eres tú, o es esta época que estoy viviendo pero no hago más que llorar cada vez que leo una entrada tuya.
Gracias por la traducción, Mark sigue siendo uno de mis referentes musicales clave y si; yo tambien sigo pasando a día de hoy alguna que otra noche perdia arpegiando alguna de esas melodías que no se te van de la cabeza ni del corazón.
Eres grande tío.

julio 29, 2010 2:16 p. m.  
Blogger Fiebre dijo...

Yo es que no sé ni qué comentar...

Me faltaban muchos matices de la traducción. ¡Y qué decir de Mark que me orgasma toa desde hace años!

El mito de Romeo y Julieta siempre me pareció una gilipollez en nuestro tiempo.
Salvo cuatro románticos malditos, nadie mata-muere por amor. Se lame uno las heridas y se va al Ikea de paseo cuando se levanta.
Pero Knopfler te reconcilia hasta con la suegra más recalcicrante.
Gracias.

julio 29, 2010 10:45 p. m.  
Blogger Un paseante dijo...

Romeos y Julietas los habrá toda la vida, yo creo: el caso es dar con ellos, como decimos en Galicia.
Sobre Mark y su banda casi prefiero no opinar, porque igual se me echa encima medio censo. Sólo diré que su primer LP me deslumbró. Hay que tener en cuenta la época, en plena hégira del punk, pero aun así es magnífico; parte de esa maravilla de debe a la magnífica no-producción que hace Muff Winwood. Luego, el segundo mantiene esa estela, pero a partir de ahí comienzan a aburrirme. Quizá a Mark le pase lo que a otros como Clapton: técnicamente son muy buenos, pero la parte creativa falla.
En cualquier caso, es una simple opinión.

agosto 01, 2010 7:37 p. m.  
Blogger Lula Fortune dijo...

Un beso, Lagartillo. Me voy a mi dulce Toscana. Nos vemos...quiero decir nos leemos, en septiembre (¡cómo me molan Dire Straits!)

agosto 01, 2010 8:20 p. m.  
Blogger Antígona dijo...

Preciosa la canción de Mark Knopfler, vaya que sí. Pero creo que también podría objetársele que es ahora cuando estamos en el tiempo correcto, y no entonces. Porque, ¿quién no nos asegura que aquel Romeo y aquella Julieta no se empeñaron tanto en su recíproco enamoramiento precisamente porque les estaba prohibido? ¿Quién no nos dice que sólo pretendían rebelarse contra un mundo lleno de reglas absurdas? ¿Y que, de haber tenido la libertad de emparejarse, no se hubieran aburrido el uno del otro a la segunda cita? Y es que a los humanos nos tienta en exceso lo prohibido. Basta que algo nos esté vedado para que le encontremos un irresistible atractivo.

Desde esta perspectiva, estos tiempos nuestros de libertad y arbitrariedad podrían valorarse como más propicios para el amor. Porque cuando en un entorno donde impera la banalización del sentimiento, donde reina la posibilidad de saltar de pareja en pareja e incluso a veces la obligación por mandato social, donde las relaciones se sustentan sobre la apetencia fugaz y el deseo sin fundamento, surge contra todos ellos el empeño por vincularse a alguien por motivos puramente emocionales, quizá pueda entonces garantizarse que el empeño es honesto y verdadero y no consecuencia de una estructura social cuya rigidez pervierte las voluntades y conduce el deseo por el camino del reverso de esa misma rigidez.

Vamos, por decirlo más claramente, que no creo que pueda haber amor sin un mínimo grado de libertad social. Aun cuando esa misma libertad nos aboque, bien a la elección azarosa y por azarosa fallida, y por fallida necesariamente poco sólida, bien al arduo trabajo de tener que afinar al máximo los criterios de elección, en virtud de un alto grado de conocimiento de uno mismo y del otro, para no acabar extraviándose en el amplio abanico de posibilidades de elección de que hoy en día disponemos.

Otro problema es que el Romeo de la canción de Knopfler no contara con la existencia de una Julieta que, después de prometer el oro y el moro, fuera luego diciendo por ahí que Romeo sólo es uno de tantos. Pues, Romeo, haz el favor de espabilar y búscate una Julieta más a la medida de tus deseos, que hoy por hoy tal vez no sea tan fácil de encontrar como en el siglo XVI pero, desde luego, tampoco es imposible. Ya sabes cuál es la tarea: afinar tus criterios de elección y no desgastarte la garganta en serenatas con cualquiera.

Un beso, doctor Lagarto!

agosto 03, 2010 11:33 p. m.  
Blogger kamala dijo...

Puede que las circunstancias de las Julietas de hoy hayan cambiado y con ellas, claro, las Julietas mismas. Pero casi todas siguen deseando encontrar un Romeo. Que créame que no abundan tanto.

Lo difícil es que Romeo y Julieta se encuentren. Su Romeo con su Julieta, quiero decir. Que haberlos haylos. Pero el mundo es tan grande, y está tan lleno de posibilidades, que a veces es difícil distinguir la "equivocada" y cuando se hace es demasiado tarde...

Por lo demás, estoy de acuerdo con la reflexión que hacía por ahi arriba alguien sobre amor y libertad, aunque creo que da igual que se acabe (de forma trágica como les pasó a los de Verona o de forma prosaica como nos pasa a la mayoría): el amor es eterno mientras dura.

agosto 04, 2010 10:31 a. m.  
Blogger la jardinera dijo...

Yo me siento una Julieta y doy gracias a las estrellas de tener cerca de mí a un perfecto Romeo.

¡¡Y no veas lo bien que se vive y se siente!!

Besos,

agosto 11, 2010 8:28 p. m.  
Blogger panterablanca dijo...

El amor todo lo enreda, entonces y ahora también. Sé de gente que aún se pone enferma por amor, y gente que mata por amor (aunque ese amor es muy extraño e insano), pero a veces... ¡bendito amor que nos enreda entre sus alas y nos hace volar!
¿Estás de vacaciones? Espero que tu ausencia tenga que ver con eso, y que las estés disfrutando mucho.
Besos de pantera.

agosto 16, 2010 8:46 p. m.  
Blogger DELIRIUMTREMENDS dijo...

Hacía tiempo que no oía algo tan bonito como lo de fabricar estrellas. La canción es tremenda, sólo es que al escucharla, y al leer la letra, algo me entristece el alma, es demasiado bonita para ser de verdad, y es jodido que esas canciones no se las escriban a una. En fin... Siempre pensé que había nacido en el siglo equivocado, sí, algo así debe de ser.
Las Julietas las hay a mares, las de aquella canción, las de antes. Doy fé.
Precioso post, y preciosa canción, y sobre todo, una preciosísima reflexión.
Nos vemos en los bares, Romeo, digo Lagarto.

agosto 19, 2010 12:23 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Isis, tienes razón en eso de que Shakespeare no cambia con el tiempo. O, mejor dicho, el tiempo no influye mucho en la sustancia de la humanidad que interesaba a Shakesperare. Por eso siempre será eterno, y se seguirá representando Hamlet en las naves espaciales de cualquier planeta de la constelación de Orión dentro de varios milenios con la misma pasión.

Hay cosas que son superficiales, volátiles, intercambiables... y es cierto que muchas de ellas están sustituyendo valores más profundos en nosotros. ¿Por qué? Pues creo que porque es más fácil conseguir la felicidad cuando nos convencemos de que ésta es de usar y tirar y se puede comprar en un supermercado.

Pero tampoco estoy seguro de que las cosas fueran mejores en tiempos de Shakespeare, Isis. En realidad, el amor romántico era un exotismo entonces y no se impone socialmente hasta bien entado el XIX... para bien y para mal.

Besos!

agosto 25, 2010 8:26 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Tesa, no creo que todo sea efímero. Sino en todo caso en la enorme dificultad de encontrar cosas que no sean efímeras. Por eso los tesoros hay que cuidarlos. La manera de tocar de Mark Knopfler, por ejemplo, no ha sido algo efímero en mi vida, aún continúa dándome cosas.

No he estado en Teruel jamás en mi vida. Algún día tendría que cambiarlo.

Besos!

agosto 25, 2010 8:26 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Soy Ficción, desde luego que el romanticismo existe, no voy a negarlo. Pero es cierto también que hoy en día hay mas decepciones, palos, engaños, dolor de amor que en tiempos de Shakespeare. La libertad es lo que tiene, que nos permite equivocarnos más y vivir más. es bueno saber volar, ya lo creo. Besos!



Margot, yo también prefiero este tiempo al de Shakespeare, por supuesto. Y también creo que es mejor el Romeo deshecho de desamor de ahora que el Romeo muerto del sXVI. Le costará un tiempo a nuestro Romeo recuperarse, pero lo hará, sin duda. Además, ahora podría ponerse el Backstreets de Springsteen en el iPod para sentirse consolado. Todo son ventajas :) Me alegro de que compartamos esa guitarra. Un beso!

agosto 25, 2010 8:27 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Sese, la música es parte fundamental de nuestra memoria emocional, si no la más fundamental. Los ritmos y melodías que acompañaron nuestra adolescencia o juventud pasan a formar parte importantísima de nuestros recuerdos, es algo chamánico.

Por eso los revival de hace veinte años siempre son un super éxito de ventas entre los cuarentones. Es de las cosas que más unen a las generaciones.

Salud.

agosto 25, 2010 8:27 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Miabi, la verdad es que yo prefiero estos tiempos de hipotecas y compromisos. Me gusta sentirme vivo, y me encanta este calor de verano, esta cerveza de hoy y esta manera de planificar la tarde.


Angel, quizás es que, como decía Houllebecq, no vivimos en una “economía de mercado”, sino en una “sociedad de mercado” en la que la lógica consumista determina las relaciones humanas en cualquier campo, incluida la amistad, el sexo, la pasión. Saludos!

agosto 25, 2010 8:27 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Bueno, Peletero, yo no dudo de que Mark Knopfler conociera la obra de Shakespeare cuando escribió esa canción. Primero, porque la conocemos todos. Segundo, porque precisamente él era profesor de literatura inglesa antes de poder vivir de su música.

Knopfler podría habernos hablado de comunidades enfrentadas, sí. Podría haber hablado de Cisjordania, o de racismo, o de peleas en Brighton entre Rockers y Mods. Pero quizás, simplemente, lo que le llamaba la atención es el cambio que se ha producido en (una parte de) la sociedad en temas de amor. La ironía que provoca la desconexión entre la banalización de una pasión amorosa actual y una tragedia pasional del sXVI. No tiene mayor importancia, y estoy seguro de que Knopfler no piensa que el amor sea una gilipollez.

Salud!

agosto 25, 2010 8:28 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Psycomoro, yo también creo que Dire Straits se agotó por aquella época, pero también creo que su cénit fue ese Making Movies (bueno, yo salvaría también algún tema de Brothers in arms, como Your Last Trick o la propia Brothers in arms), y Roy Bittan es esencial para entender ese disco.

Evidentemente, Bittan se volvió a la E Street Band, pero el piano ya no dejó su lugar importante en la banda. Creo que Bittan es, simplemente, el mejor pianista de rock del mundo.

Salud!

agosto 25, 2010 8:29 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Malbicho, pues si ya ni en México la pasión no llega tan lejos, no sé dónde podría llegar :)



Juanan, las pasiones siempre han existido, desde luego. También vale la canción de karina, claro que sí. Salud y gracias por pasarte por aquí!

agosto 25, 2010 8:29 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Lady Blue, supongo que es normal que la vida nos enseñe a todos a ser más cautos y ponernos una coraza en el corazón. De alguna manera, el dolor de amor es también un rito de transición a la madurez. Qué le vamos a hacer. Gracias por venir, siempre.



Divina nena, qué suerte has tenido de verle brillar. Yo no le veo tocar desde hace veinte años. Besos, guapa!

agosto 25, 2010 8:29 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Ana, supongo que siempre vivimos perdidos, y los desencuentros se producen, a veces, hasta con nosotros mismos. No sé qué fue de ese póster de Bruce, pero su música siempre fue un lugar de encuentro importante para mí. Besos!



Bellaluna, tienes toda la razón. No sólo es el texto, sino también el modo. Es la magia de la música, que consigue dar otra intensidad emocional a las palabras que sobrepasa el mero acuerdo social que hemos creado con ellas.

agosto 25, 2010 8:30 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Gemmayla, no sabía que se celebrara ese día, pero me parece mucho más interesante que el simple Día de los Enamorados. He estado desconectado de estos sitios mucho tiempo durante este verano, pero me pasaré por tu blog, claro que sí. Espero que hayas tenido buenas vacaciones llenas de energía. Besos!



Vaya, Mcartney. Preferiría hacerte reír, pero todo lo que nos reconcilia con nosotros mismos es terapéutico, así que espero que sea para bien. Y la música que nos ha forjado siempre nos explica y nos limpia como la lluvia de las tormentas de verano sobre las calles de la ciudad. Es magia con precisión. Salud!

agosto 25, 2010 8:30 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Fiebre, me alegro por tus orgasmos, sí :) Bueno, si quieres hacer una tragedia con un tema, pues tendrá que haber muerte. Pero es sólo una técnica teatral, el tema de fondo es siempre más sutil.

Todos sabemos mucho de lamer heridas e Ikea se ha convertido en uno de los negocios más prósperos del mundo haciendo de las separaciones y la soledad uno de sus pilares fundamentales. Es curioso.

Gracias a ti.

agosto 25, 2010 8:31 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Un paseante, estoy de acuerdo contigo en que Dire Straits va de más a menos, pero yo salaría también este tercer disco, Making Movies, donde aún no pierde la frescura de garaje, pero hay más solidez en los arreglos. Pero en opiniones hay de todo, gracias a Dios. Salud!




Lula, espero que lo hayas pasado muy bien en la Toscana, y que hayas pecado con moderación y ganado algún kilo, señal inequívoca de haber sido feliz. Yo llego ahora de Holanda. Bicos.

agosto 25, 2010 8:31 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Desde luego, doctora Antígona, las condiciones sociales de cada época marcan los objetivos que nos planteamos en la vida. Más que nada, porque no podemos desear lo que no conocemos. Estoy convencido de que Romeos y Julietas son más libres hoy en día que antes... al menos aparentemente, porque la idea de amor de hoy en día está también marcada por patrones ajenos a nuestros corazones.

Yo supongo que el Romeo de la canción acabará aprendiendo la lección, y que con su próxima Julieta tratará de protegerse más él mismo y estudiar más a ella. Quizás Romeo debe aprender a valorarse más a sí mismo primero para saber qué encaja mejor con él, claro. Le deseo mucha suerte y algo de paciencia.

Un beso, doctora Antígona.

agosto 25, 2010 8:32 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Kamala, supongo que los Romeos y las Julietas se retroalimentan a sí mismos, y que si es difícil encontrar Julietas, es normal que desaparezcan los Romeos. Es algo darwinista, de alguna manera. Además, los fracasos en estas cosas alicatan corazones, porque el dolor deja siempre mal recuerdo. Seguramente la Julieta de esta canción tuvo tiempos mejores. Quizás Romeo llegó tarde, o, simplemente, en mal momento. La traducción que he hecho de “the time was wrong” ha sido muy libre y podría significar igualmente “no era el momento adecuado”.




Jardinera, claro que existe sitio para los Romeos hoy en día, y doy fe. Pero no es tan sencillo, y por eso debes sentirte afortunada y trabajar para cuidarlo y no perderlo. Besos!

agosto 25, 2010 8:32 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Pantera, es que no es posible estar vivo sin sufrir. No hay placer si no hay dolor, y no podemos disfrutar de uno sin aceptar lo otro. Son las reglas del juego, qué le vamos a hacer. Llego ahora de Holanda, lo he pasado muy bien. Besos saurios!



Tremends, la canción es hermosa y nos pertenece a todos los que la escuchamos, cada uno de una manera personal e intransferible, como una experiencia única y privada. Así que esa canción te la han escrito a ti, no lo dudes. Nos vemos en los bares, claro que sí. Besos!

agosto 25, 2010 8:33 p. m.  

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