martes, octubre 12, 2010

El experimento Marilyn


Según el filósofo y neurobiólogo S. Cooke, el siglo XXI podría traernos un nuevo futuro para nuestro pasado, gracias a las investigaciones que en su laboratorio de Boston están haciendo sobre los mecanismos de almacenaje y recuperación de los recuerdos en nuestro cerebro. Si somos capaces de manipularlos, seremos capaces de configurar nuestra propia historia según queramos que ésta sea.

Cooke piensa que el gran conocimiento que existe ya hoy en día sobre los nootrópicos, y el imparable avance de la tecnología en los laboratorios, nos permitirán en este siglo seleccionar con precisión los recuerdos que deseemos conservar y eliminar con precisión aquellos que no queramos tener, como en aquella película de Jim Carrey, Olvídate de mí. De hecho, ya se ha probado con éxito en víctimas de violaciones y de traumas de la guerra de Irak.

Y si somos capaces de apuntalar los recuerdos que queremos conservar en mejor estado, no hay ninguna razón científica que nos impida pensar que seremos capaces de manipularlos y embellecerlos a nuestro antojo. O, incluso, yendo un paso más allá, quizás podamos crear recuerdos sin haber vivido las experiencias correspondientes.

A esta última teoría neurobiológica, los científicos como S. Cooke la han bautizado como “Memory mimicry (MM), o “El Experimento Marilyn”, que juega con la idea de que todos los hombres querríamos tener el recuerdo de habernos acostado con Marilyn Monroe.

¿Es ciencia ficción? Puede que sí, pero lo cierto es que ya se han experimentado este tipo de atrocidades con ratones, y han dado resultados positivos. En el laboratorio de S. Cooke, en Boston, han podido eliminar el recuerdo de un ratón sobre una trampa eléctrica concreta, permaneciendo inalterable todo el resto de su cerebro. Y después de haberlo eliminado con éxito, han conseguido reimplantarlo de nuevo. Quizás estamos más cerca de acostarnos con Marilyn Monroe de lo que hemos pensado jamás. Y lo conseguiremos sin flores, ni cenas, ni nada.

Lo que más me llama la atención de estos experimentos es su dimensión ética. ¿Es bueno eliminar de nuestros cerebros aquellos recuerdos que no queremos conservar? ¿seguiríamos siendo los mismos sin esos recuerdos que nos hacen daño? ¿tiene sentido hablar de felicidad en estos casos? ¿podría un régimen político o un marca comercial manipular a su antojo nuestras desavenencias con ellos?

Y me temo que son sólo preguntas retóricas, porque la tecnología está ahí y podrá hacerse. Incluso, quizás, ya se esté haciendo.

Pues sí, Marilyn y yo tuvimos un lío, hace unos años. Es que ella se puso tan pesada conmigo... no pude evitarlo. Fue en la época en la que yo tocaba en la E Street Band, por cierto.




Una película para el doctor Cooke: Olvídate de mí, de Michel Gondry

Una canción para el doctor Cooke: Reconstrucción, de Xoel López

Un libro para el doctor Cooke: 1984, de George Orwell


.

51 Comments:

Blogger Ángel dijo...

Compadre Lagarto, me has dejado con mil pensamientos con este asunto, el poder que este tipo de experimentos puede dar, es la pregunta mas importante de todas, sin embargo me quedo con mi bloqueador personal de malos recuerdos, hasta el momento ha sido muy eficiente.

Ahora bien, si ustedes sueñan con Marilyn, yo puedo soñar con...??? aqui tambien tengo un gran conflicto, me has puesto en aprietos.. el tener corazon de condominio es muy dificil decidir por cual... y si decido por todos?

Saludos :D

octubre 12, 2010 8:34 p. m.  
Anonymous carrascus dijo...

Yo no creo que esto resulte útil del todo, sabe, amigo NoSurrender? Por que es que lo bueno que tiene el haber sido protagonista de algo grande no es que lo sepas tú, en realidad, sino que lo sepan los demás. ¿De qué te sirve a tí saber que te has acostado con Marilyn si los demás no lo saben, o saben que no es cierto...? Joder! Si yo me acostase con Marilyn, lo primero que haría después de dejarla en la cama es contárselo a todos mis conocidos!!!, como hizo Dominguín nada más follarse a Ava Gardner...

Y eso se puede aplicar a todas las demás cosas grandes además de a un polvete con la Marilyn de turno. Vale que a tí te puedan engañar implantándote un recuerdo que te sirva para mejorar personalmente al creértelo, pero eso ya tiene un nombre: lavado de cerebro.

De todos modos tampoco es esto tan nuevo, la peli aquella de "Desafío total" ya lo presentaba como un hecho.

Para que sea cierto aquello que decía Valle Inclán sobre que "las cosas no fueron como sucedieron, sino como se recuerdan", tiene que darse el caso de que muchos las recuerden igual o de forma parecida, si solo las recuerdas tú a tu modo, te estarán quitando la razón continuamente. Y eso es tan ridículo...

Ahora, bien, yo a usted sí que le recuerdo perfectamente de cuando estuvo aquí en el Estadio Olímpico respaldando con su guitarra al Boss.

Un abrazo.

octubre 12, 2010 9:50 p. m.  
Blogger MK dijo...

Vaya caja de Pandora has abierto con este post.
No voy a extenderme.
Clive Owen, pero por supuesto que no pienso ahorrarle ni las flores ni la cena ni nada de nada.

Besos no implantados Lagarto .

octubre 12, 2010 10:03 p. m.  
Blogger gemmayla dijo...

No me gusta el experimento ya en sí y mucho menos que algún día vea la luz de la realidad. Y el nombrecito del experimento tampoco me gusta porque sólo va dedicado a los caballeros. ¿Y las damas qué, qué hay de nosotras? "Experimento Leonardo di Caprio en Origen" Si le cambiasen el título al experimento en alusión al despertar de la fantasía femenina versus la masculina o viceversa, seguiría sin gustarme el experimento, pero...DI CAPRIO ES MUCHO LEONARDO !!!

Ainsssssss, NoS. qué disgustos nos da la ciencia cuando no nos los da la Iglesia !!!

Besotísimos

octubre 12, 2010 10:17 p. m.  
Blogger Lula Fortune dijo...

Como ficción literaria no cabe duda de que es fascinante, como realidad ya deja de serlo.
Un beso reflexivo.

octubre 12, 2010 10:35 p. m.  
Blogger Inma Luna dijo...

Ya le di vueltas a este asunto precisamente con la peli que mencionas. Los recuerdos, la memoria..., compleja empresa. No me gusta mucho escarbar en el pasado pero cierto es que esa experiencia es la que me ha traído hasta el lugar en el que estoy. Recuerdos eliminados, recuerdos implantados..., nos convertirían en otros? Es probable. De cualquier forma tenemos la imaginación, esa maravilla nada científica que bien utilizada nos permite acercarnos a la piel de Marilyn y a la de quien haga falta. Sólo es imprescindible que no nos olvidemos de que la tenemos ahí y tiremos de ella.
Besos lagartijo.

octubre 12, 2010 11:23 p. m.  
Blogger Raquel dijo...

Pues todo eso me da mucho miedo, la verdad. No cabe duda que es un gran avance pero no acabo de verlo claro. Vale que si pudieramos eliminariamos aquellos recuerdos que nos atormentan, para quitarnos un peso de encima, para respirar traqnuilos, y si fuera así, sin efectos secundarios, estaría bien. Pero quien sabe la de cosas que se pueden estropear en el cerebro si nos ponemos a hurgar en él. Además olvidar no es bueno, de hecho es bastante malo.
Es un tema complejo.
Un saludo.

octubre 13, 2010 12:35 a. m.  
Blogger Luzdeana dijo...

Es tanto lo que da para imaginar el tema... supongo que está bien lo de poder vivir sin esos traumas espantosos. Pero, ¿elegir e inventar recuerdos? Aunque se me ocurre que quizá sería muy útil para quienes escribimos... no lo sé. Esto de manipular la mente me da miedito.
Total que, tal como recuerdo haber visto en otro de tus posteos, de alguna manera siempre nuestros recuerdos aparecen modificados por nuestros deseos y sentimientos. Yo ya cumplí en mis fantasías unos cuantos sueños. ¿O será que los viví y son recuerdos?
Muy interesante, como siempre, Lagarto.
Un abrazo.

octubre 13, 2010 3:20 a. m.  
Blogger Marga dijo...

Tema coincidente... si ya de por sí los recuerdos me parecen fantasmas sólo faltaba ésto!! jajaja. Pesadillas me provocas, Lagarto, cachis!

Y me agobia el tema, no por la investigación en sí, sino por el resultado que pueda llegar a tener... tengo un amigo que dice que cualquier aplicación o descubrimiento bienintencionado pero suceptible de servir para el mal, acaba siendo utilizado por éste. Entiéndase como mal el totalitarismo del pensamiento o el mercantilismo más rastrero... ays, asin somos.

Poco imaginativos éstos científicos con el nombrecito del experimento, y algo misóginos también. No sé si todos los tíos querrían acostarse con Marilyn pero se me ocurren mejores recuerdos para ser implantados, incluso en el caso de ser un primate con ínfulas sexuales. Por mucho que le den a la Ciencia no cambian, mamma mía!

Besos, pobre Marilyn!

octubre 13, 2010 8:49 a. m.  
Blogger JOAKO dijo...

Recuerdo una conversación que tuve hará unos veinte años con un amigo, en ella hablábamos sobre la evolución de la realidad virtual entonces en pañales, creímos ver un futuro en el cual la tecnología y las drogas podrían convencer nos de que cosas "no reales" en realidad lo son, "nuestro modelo" era más bien "activo" es decir se hace vivir al individuo una realidad virtual de tanta calidad que al final este se la cree, pero lo que el doctor este propone va más allá de nuestras elucubraciones, este tio propone algo más, porque el hecho de implantar recuerdos en realidad no experimentados es una manera de "domesticar" hasta al más rebelde. ¿Queremos un mundo sin rebeldes?, y lo que es más importante, ¿Quien generará los nuevos modelos a desear recordar? porque un futuro en el que ytodos nos creamos amantes de Marilin es cuando menos "pobre", más que nada porque a mi me gustan más Sid Charise o Ava Gardner, pero de ahí a querer un recuerdo implantado de un afairre con ellas. E insisto, si todos somos en un lejano futuro manipulados en nuestros recuerdos, corremos el mismo riesgo de creer que la clonación puede salvar una especie, me explico, si clonas un individuo de una especie no consigues "recuperar esa especie", lo que consigues es una población de individuos identicos que dan la sensación de cubrir el nicho ecológico, de igual manera el principal peligro a la larga de esta propuesta es que al final nos parezcamos todos un montón, puesto que la final los deseos de todos se parecen mucho, y si hay una "comité ético superior" para permitir tal o cual recuerdo...pues peor, al final la "biodiversidad se comprometerá".
Pelicula para el Dr Cooke "La isla del doctor moreau" de Erle C Kenton
Libro para el Dr Cooke "La isla del doctor Moreau" de H.G. Wells
Una canción para el Dr Cooke "Solo pienso en ti" Canovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán.

octubre 13, 2010 11:00 a. m.  
Blogger Miss.Burton dijo...

Entonces yo me habría ido de juergón con el señor Robert Mitchum, que me mola bastante, se puso también pesadísimo, e insistió en casarse conmigo, pero... luego murió, y bueno, ahora soy viudade, NOTEJODEEEEEEEEEE¡¡¡¡¡¡¡¡¡
Pues no, no me gusta nada que se puedan eliminar recuerdos feos, y que sólo se puedan, como bien dices, apuntalar los buenos-ricos-bonitos. No seríamos los mismos, es como si nos despojásemos de capas de vivencias que nos han forjado como y lo que somos, no estaría del todo de acuerdo. Por ejemplo, yo viví algo muy duro con un familiar, que estuvo al borde de la muerte en dos ocasiones. Era casi un bebé, así que el dolor era mas agudo, era terrorífico lo que estaba pasando. Bien, a día de hoy, ese bebé tiene unos añitos, y está de puta madre, cuando lo miro, me parece el milagro de la naturaleza mas grande que ví en mi vida, y me recuerda lo que pasamos, lo que valió la pena esa lucha y el sufrimiento, y que todos, después de ese dolor, crecimos como personas, y la vida adquirió otro tinte, quizás mas oscuro, pero real, y apuntado como un tanto en nuestro historial de vivencias.
No, no sería partidaria de probar la historia esta. No quiero olvidar el recuerdo que tengo con el padre de mi hija, que ahora no está conmigo, pero que me dió algo muy grande, y no quiero olvidar tampoco, miles de cosas, que ya te digo, fueron en carne viva, pero son parte de lo que soy.
Otra cosa sería que se pudiera escoger, ya sabes, tipo ordenador, los pones todos en fila, y eliminas los que mejor no hubieran existido, tipo: me dejé las llaves dentro del coche, o llovió el puto día de la comida de veinte personas fuera y todo la gente se cabreó, y fulanito se pegó un tortazo contra la farola del cabreo, etc..
Un tema chungo, no creés, dificil....
Yo voto no.
Un besazoooooooooooooooo, y no me habías contado lo de Marilin¡¡ Seguro que se puso pesada de cojones, como si lo estuviera viendo...
BSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS

octubre 13, 2010 12:18 p. m.  
Blogger Tesa dijo...

Si nos nutrimos y crecemos a partir de las experiencias, buenas y malas, ¿no sería un error eliminar de nuestra mente los recuerdos negativos? ...estaríamos descartando hechos y cicatrices que forman parte de nosotros.

Besos, lagarto.

octubre 13, 2010 3:29 p. m.  
Blogger Food and Drugs dijo...

Pues a mi no me vendrían mal unos cuantos recuerdos de esos.
De todas maneras yo no necesito implantes en el colodrillo, que a mi me sobra imaginación.
Se bajan unas fotitos de internés, sean de Marilyn o de Mariquita Pérez, y unos euritos que nos ahorramos.
:-)

octubre 13, 2010 6:16 p. m.  
Blogger Sese dijo...

Miedo a la vez que escepticismo. Del dicho al hecho hay un trecho y creo que este es el caso. Seleccionar recuerdos es manipular personalidades. Y eso es peligroso y éticamente censurable. Como apuntas

Saludos

octubre 13, 2010 7:28 p. m.  
Blogger malbicho dijo...

No muy buena pero, también hay una película de robin williams que trata sobre la edición de la memoria:

http://www.imdb.com/title/tt0364343/

(y de verdad todos los hombres soñarán con un recuerdo íntimo con la monroe?)

octubre 13, 2010 10:15 p. m.  
Anonymous Juanan dijo...

Pues a mi me parece de puta madre. No en el sentido de implantarte recuerdos agradables, que estos ya te los buscas tu mismo.
Hay enfermedades neurológicas como las fobias que no sabes como han llegado a tu cerebro y que si con un pequeño tratamiento te las curan, bienvenido sea, porque el sufrimiento o los malos recuerdos para mi es masoquismo…todo lo que sea bueno para una buena calidad de vida ¿Por qué desecharlo?
Saludos

octubre 14, 2010 12:06 p. m.  
Blogger Soy ficción dijo...

Bueno, está comprobado en pacientes con amnesia que cambian su comportamiento y su personalidad a la que hubiese sido la "original" sin todo lo que ha vivido, bueno o malo.

Me despierta mucha curiosidad este tema, pero también mucho miedo. Creo que no conocemos tanto el cerebro como para empezar a manipularlo sin cometer terribles atrocidades.

octubre 14, 2010 12:22 p. m.  
Blogger egolastra dijo...

Yo tengo un recuerdo (o una fantasía no sé diferenciarlas muy bien) en la que se presenta en mi casa Marilyn mientras estoy tumbao en el sofá viendo la tele y me dice "hazme tuya" y yo le digo "pssst, paso".

;) Saludos, gran blog el suyo de usted.

octubre 15, 2010 12:45 a. m.  
Blogger la jardinera dijo...

Pues yo, como soy partidaria de coger lo bueno de aquí y lo bueno de allá, me quedo con varias cosas:
Es interesante vivir todo tipo de experiencias, ya que, precisamente las negativas, nos dan empuje y nos permiten crecer como personas. Así que no las desecho.
Ahora bien, si además puedo llegar a borrarlas de mi recuerdo, mejor que mejor, pues así la sonrisa en mi cara será perenne.


Sobre inventar los recuerdos, me parece una gilipollez, pues es caer en la gran mentira. Hay gente muy fantasma que lo hace sin siquiera pensarlo dos veces, por afán de notoriedad, por tener la autoestima arrastrándose por los suelos... ¡qué sé yo!

Siempre me haces pensar, Lagarto. Eso es bueno. Por eso siempre te leo.

Besicos,

octubre 15, 2010 1:32 p. m.  
Blogger Dante Bertini dijo...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

octubre 15, 2010 4:21 p. m.  
Blogger Dante Bertini dijo...

estimado, yo vengo acostándome por contrato con todas las primeras figuras masculinas de la Paramount y MGM...
Un trabajo duro, lo sé, pero alguien tiene que probar lo que luego se comerá el gran público.

octubre 15, 2010 4:21 p. m.  
Anonymous El peletero dijo...

El conflicto del ser humano es siempre con la realidad, así pues cualquier estafa, sea económica o psicológica, se basa en la alteración en los balances de las personas, físicas o jurídicas, del valor del “inmovilizado”.

La realidad es el “inmovilizado”, y la memoria el valor que le damos.

No creo que tuvieras ningún lío con la tal Marilyn, ella misma me contó, en una de nuestros numerosos y apasionados encuentros amorosos, que tenías mucha fantasía y te inventabas idilios con grandes estrellas de Hollywood. Te lo dije el día que viniste a mi peletería de la 5ª Avenida a comprarme un flamante abrigo de astrakán negro, pero lo negabas tozudo. ¿No lo recuerdas?

Saludos.

octubre 15, 2010 8:03 p. m.  
Blogger Divina nena dijo...

Entrada dura, si, porque da realmente miedo pensar que esto llegue a nuestras realidades. A más de uno le gustaría, por citar a los que piensan que la memoría histórica e investigar crímenes pasados es no mirar hacia el futuro. Esperemos que no llegue y nos quedemos con los polvos que hechamos con la vecina del tercero y no con Marilin ;-)

Muy bueno, como siempre. Besos, la nena

octubre 15, 2010 9:34 p. m.  
Blogger Antígona dijo...

Bueno, doctor Lagarto, a mí me parece que la cuestión de la implantación de nuevos recuerdos no puede ser tan fácil. Que una cosa es eliminar en un simple ratoncillo –cuya vida psíquica no debe de ser muy apasionante que digamos- primero un recuerdo ya adquirido y luego reimplantarlo –con lo cual el recuerdo a manipular ya está perfectamente delimitado, identificado y diferenciado de otros- y otra muy distinta “inventar” el recuerdo de algo que no ha existido –con todos los detalles con los que puede estar cargado un recuerdo… vamos, que sería algo así como tener la capacidad de generar una realidad virtual tan compleja como lo es la realidad en nuestra imaginación de nuestros recuerdos-, y además introducirlo en todo un orden de acontecimientos, en una historia, que hiciera el recuerdo creíble y coherente –todo el proceso, en este caso, por el que un señor vulgar y corriente podría haber llegado a conocer a Marilyn y acabar acostándose con ella-.

A lo cual habría de sumarse después la implantación de todos los recuerdos de, como decía Carrascus, las muchas veces que se lo contara después a sus amigos, las veces que estando con su mujer pensara en Marilyn… Y a ello, por último, la eliminación de los recuerdos de todos los sucesos que habrían llevado a este señor a solicitar la implantación de dicho recuerdo. En fin, que me temo yo que el científico de turno habría de trastocar buena parte de la memoria de este señor para que el recuerdo pudiera figurar a sus ojos legítimamente entre el conjunto de sus recuerdos y no cobrar visos de mera fantasía o dudosa alucinación. Y váyase usted a saber, entonces, qué no se cargaría por el camino con tanto tejemaneje mental. ¡Menudo riesgo!

Por no hablar, además, de las consecuencias indeseables que a partir de la implantación de ese recuerdo podrían generarse. Porque imagínese que el recuerdo va asociado a una actriz de las de hoy en día. Y el señor, venga y venga a darle vueltas a su recuerdo de aquella noche de pasión con ella, acaba tergiversándolo un pelín –¿a quién no le ha pasado alguna vez?- e interpretando que allí donde ella le decía que la continuación de su romance era imposible, en el fondo, por el modo de mirarle, lo que le estaba diciendo es que no era tan imposible, y el señor de marras se lanza a una búsqueda desesperada de la actriz por medio mundo que termina con asesinato del marido… Pero fíjese usted qué culebrón por culpa de un par de científicos ociosos. Ya me estoy imaginando los titulares :P

(sigo abajo, que blogger anda tonto)

octubre 16, 2010 8:49 p. m.  
Blogger Antígona dijo...

Vamos, que no, que la idea no me convence en absoluto, además de que no entiendo muy bien a qué santo podría alguien desear tener recuerdos que no tiene. Lo de desear eliminarlos me parece más comprensible, pero igualmente peligroso por todo lo que ya han señalado otros comentaristas. No podríamos ser los mismos sin nuestros recuerdos. Y yo no es que esté plenamente satisfecha con mi modo de ser, pero no correría el riesgo de convertirme en no se sabe qué cosa al deshacerme de algunos de ellos. Y quién sabe si luego, además, tal y como le sucedía al protagonista de “Abre los ojos”, no acababa el inconsciente jugándonos una mala pasada y haciendo aflorar el recuerdo eliminado por las vías más retorcidas posibles. ¡Qué yuyu!

Por cierto, hasta que no cuelgue aquí sus fotos con la E Street Band, no me lo creo. De lo de Marilyn entiendo que no haya quedado testimonio gráfico :P

Un beso!

octubre 16, 2010 8:50 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Ángel, tienes razón. Nuestro propio cerebro ya cuenta con ese tipo de mecanismos de supervivencia que supone hacernos “olvidar” una experiencia traumática. Lo malo es que ese tipo de “olvidos” pueden hacernos incluso más daño, como en esa película de Hitchcock, Recuerda. Y Claro que puedes decidirte por todos, cómo no ;) saludos!


Carrascus, también a ti te voy a dar la razón. Deberían inventar una teoría que desarrolle el mecanismo de los recuerdos falsos colectivos. Aunque, bien pensado, ya tenemos expertos en manipular la historia de las naciones hasta crear realidades completamente inventadas sin ningún pudor. Y funciona perfectamente, sí. Ah, qué bien lo pasamos en Sevilla, sí :) Un abrazo!

octubre 16, 2010 9:33 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Mk, le diré al doctor Cooke que vaya preparando los instrumentos para implantarte a Clive Owen, claro que sí. Ya nos contarás! Besos!


Bueno, Gemmayla, el nombrecito del experimento es indudablemente machista, desde luego. Pero me hizo gracia como chiste, y por eso lo he traído al título. Y, mira, yo, hoy por hoy, teniendo en cuenta el estado de la Monroe, creo que decidiría por alguna otra :) Besos!

octubre 16, 2010 9:58 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Lula, es una ficción, desde luego, pero puede tener una base teórica, ya que los procesos sinápticos que forman los recuerdos pueden observarse y son limitados. En realidad, volvemos a plantear del problema de la identidad, el del genio maligno, el del cerebro en la cubeta… nada nuevo bajo el sol. Besos!


Raquel, lo interesante de este tipo de cosas es que hoy por hoy existen instrumentos de óptica y máquinas de análisis y cálculo lo suficientemente potentes como para conocer todos los procesos que se producen en la fabricación y eliminación de un recuerdo concreto en un ratón de laboratorio. Desde luego no es la misma complejidad que la del recuerdo de un amante en un ser humano ¡ni de broma!... pero al fin y al cabo, la diferencia es más cuantitativa que cualitativa. Así que a lo mejor no es tanta ficción eso de poder controlarlo. Asusta, ya lo creo. Un saludo!

octubre 16, 2010 10:06 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Inma, yo cuando vi esa película, Olvídate de mí, me gustó, pero me pareció un absurdo como premisa. Por eso cuando leí un artículo de este doctor, S. Cooke, y me habló directamente de este tipo de experimentos que se están haciendo realmente, me sorprendí.

Respecto al papel que juegan los recuerdos en la formación de nuestra personalidad, sean estos reales o inventados, siempre me gusta mencionar una novela de Irving, Hasta que te encuentre. Esta vez no la he puesto porque creo que ya he abusado de ella demasiadas veces en este blog, pero estoy seguro de que te gustaría, en el caso de que no la hayas leído.

Besos, Inma!

octubre 16, 2010 10:07 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Efectivamente, Luzdeana. Inventar recuerdos es lo que de toda la vida se ha llamado imaginación, algo esencial para todos los que escriben libros o películas. Inventamos personajes, les damos vida y somos incluso capaces de sentir empatía con ellos, lo que indudablemente tiene que pasar a formar parte de nosotros, del conjunto de nuestro cerebro. Un abrazo!


Marga, efectivamente, tras un invento o un descubrimiento, siempre viene gente que tratará de sacarle tajada. Por eso decía que este tipo de investigaciones podrían llevarnos a una dictadura de corporaciones o políticos que podrían manejar nuestros pensamientos sobre sus ideologías o marcas. Desde luego que el sobrenombre del experimento es bastante machista, no lo dudo. Pero no seamos tan políticamente correctos, que también tiene su gracia :) Besos!

octubre 16, 2010 10:07 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Joako, ese sueño virtual está muy bien contado en Matrix. En realidad, tampoco podemos estar muy seguros de que no estemos ya viviendo una especie de Matrix, ya que todo “encaja”. Nuestra percepción del mundo es manipulable cuando se conocen los mecanismos que la construyen, sin duda. Por ejemplo, el daltonismo es muy fácil de implantar, lo que haría que para nosotros, a partir de entonces, el césped del campo de fútbol sea naranja, o que la selección española no vuelva a jugar de rojo nunca más. Y, desde luego, nuestra opinión sobre productos o mandatarios, es mucho más fácil de manipular.

En fin, estamos muy lejos de que se nos convenza de que nos hemos acostado con Marilyn, pero no tanto de otras cosas.

Recuerdo que, aparte de una película sobre la fascinante novela de Wells, también había un capítulo de los Simpson que lo parodiaba.

Salud!

octubre 16, 2010 10:09 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Hola Miss Burton, pues a ver si nos encontramos un día, tú, Robert, Marilyn y yo por ahí, que ellos ya se conocen de Río sin Retorno :P

También, como tú, veo difícil aislar las experiencias negativas. Creo que la memoria mezcla recuerdos y emociones y los manipula y mezcla constantemente. Por ejemplo, si yo quisiera olvidar a una persona que conocí hace diez años, debería olvidar también el recuerdo de restaurantes, conciertos, películas… ¿seguirían siendo entonces igual mi gusto cinematográfico?

En fin, se ha probado con éxito en traumas de guerra y violaciones, según he leído. Ese tipo de experiencias es más fácil eliminarlas, supongo, porque se refiere a episodios completamente aislados de nuestra vida, encerrados en unos minutos o unas horas que podemos perder sin perder nada más.

Besos!!

octubre 16, 2010 10:10 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Tesa, pienso como tú. Las cicatrices que tenemos forman parte del todo que somos nosotros. Me parece imposible aislar algunas de ellas sin llevarnos una parte demasiado importante de lo que somos. La cuestión es, ¿le importaría esto a alguien que, gracias a esa tecnología, pudiera hacernos creer que siempre hemos pensado que su marca comercial es la mejor? Besos, Tesa!


Food&Drugs, desde luego que la imaginación es mucho más barata. Y más versátil, también. Porque, a ver quién me provoca el recuerdo “real” de haber viajado en una nave espacial, por ejemplo. Suerte con las fotos :p Salud!

octubre 16, 2010 10:10 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Sese, claro que es peligroso y éticamente censurable… pero no faltarían los interesados que trataran de convencernos de que no es peligros y que sería éticamente mejor. De hecho, en estos tiempos y con la tecnología actual, ya nos están convenciendo de que un despido más barato sirve para contratar más, en lugar de echar más gente a la calle. Surrealista. Salud!

No he visto esa película, Malbicho. Pero, desde luego, el tema filosófico de la identidad a través de los recuerdos se ha convertido en todo un género para la ciencia ficción. En realidad, Blade Runner (para mí la mejor del género) trata también de ese concepto de identidad. Respecto a la Monroe, no recuerdo haber tenido sueños húmedos con ella pero siempre me ha parecido una mujer muy sensual, sobre todo en sus películas tristes, como Misfits (John Huston)

octubre 16, 2010 10:11 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Juanan, desde luego que sí, todo tiene su manera de verse. Y la positiva claro que está. Como decía por ahí arriba, estas técnicas de olvidos provocados se están probando con víctimas de traumas bestiales, como las violaciones o las guerras. Pero, al igual que la energía nuclear tenía una buena intención, también acabó sirviendo para lanzar La Bomba sobre dos poblaciones civiles japonesas. En fin, que, como siempre, todo dependerá de nosotros. Salud!

Ficción, no me extraña que eso ocurra. No podemos ser nosotros sin los recuerdos. Todo lo que hacemos se basa en un mecanismo de recuerdos, incluidos por supuesto nuestro sentido del humor o nuestros arrebatos. Se están haciendo avances muy sorprendentes en el estudio del cerebro. Estoy con Eduard Punset en que es la gran aventura de la ciencia de nuestros días. Besos!

octubre 16, 2010 10:11 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Egolastra, creo recordar que fue así como conocí a Marilyn: estaba hecha polvo porque un tipo en un sofá le había dicho “psssst, paso”, y necesitaba un poco de autoestima que buscó conmigo :P Gracias por pasarte por aquí. Un saludo!


Jardinera, supongo que el problema, cuando vamos a recuerdos un poco más complejos que un trauma muy limitado en el tiempo y en el espacio, es que no podemos estar seguros de que sea algo aislado del resto de cosas que nos definen, incluso en nuestras alegrías. Quiero decir, ¿realmente podemos decir que ha sido “mala suerte” y qué ha sido “buena suerte” antes de que muramos definitivamente? Creo que había una parábola oriental sobre esto, con un chico que se rompe una pierna, no va a la guerra por eso, pero no conoce a alguien, etc, etc. Besos!!

octubre 16, 2010 10:12 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Ja, ja, Dante, no has encontrado mal trabajo. Espero que esté bien pagado, que es mucha responsabilidad, eh :) Salud!

Peletero, pero también es cierto que el único contacto que tenemos con la realidad es a través de nuestra percepción, luego nunca podremos estar seguros de si lo que creemos que es así realmente o, por el contrario, una figuración ordenada de nuestra percepción. Ahí está la teoría de la relatividad de Einstein, por ejemplo. En fin, que uno ya no puede fiarse ni de su economía ni de la realidad en sí. En cuanto a lo de Marilyn, ay, no me traume usted ahora, que ya me quité ese recuerdo y me costó una pasta :P salud!

octubre 16, 2010 10:13 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Divina Nena, desde luego que negar la Memoria Histórica, y condenar a un juez por permitir la exhumación de los asesinados por un régimen fascista, es una muestra de cómo un sistema puede manipular nuestra memoria y hacernos creer que nunca ha ocurrido lo que realmente ha ocurrido. Ah, pero ya sabes que lo hacen por nuestro bien, oh, sí.

Y respecto a la vecina, haremos lo posible porque el Doctor Cooke haga que todo sea compatible :P

Besos!

octubre 16, 2010 10:13 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Desde luego, Doctora Antígona, que no puede ser nada fácil. Pero yo tampoco me atrevería a decir con mucha seguridad que nuestra psicología humana es tan distinta de la de los ratones. De hecho, la historia de la antropología no deja de acercarnos cada vez más al resto de los animales. Quiero decir, es indudable que nuestra psicología es muchísimo más abstracta, pero cuantitativamente más abstracta, lo que hace que la tecnología pueda tenerla, al menos en teoría, como accesible. Recuerdo que algo parecido se dijo del ADN de los ratones cuando empezó el Proyecto Genoma, y ya ve usted que no sólo lo han conseguido, sino que se han adelantado varios años en el objetivo.

En cualquier caso, estoy completamente de acuerdo con usted en que este tipo de acciones sobre un recuerdo concreto no tendrían que tratar unos cuantos miles de conexiones neuronales, sino probablemente cientos de millones, ya que los recuerdos (sobre todo si son relevantes en nuestra historia particular) conllevan a otros continuamente. Cambiaríamos demasiado por un simple recuerdo de este tipo, desde luego.

Respecto a la foto tocando mi banda, la E Street Band, ¿no se ha fijado usted en que yo soy el tipo que cubre su cabeza con un pañuelo, a la derecha del Jefe? Ahora me ha sustituido otro tipo, que también se pone un pañuelo para intentar hacerse pasar por mí. Pero es mucho mayor, y más gordo. No cuela :P

Besos, doctora Antígona!

octubre 16, 2010 10:14 p. m.  
OpenID miabi dijo...

bueno, ojalá la gente no quiera cercenar esa parte oscura de su historia para sentirse mejor, no hay luz sin oscuridad ni descanso sin trabajo. Yo no sería yo sin todos mis errores :).
Feliz semana!
beso

octubre 18, 2010 9:49 a. m.  
Anonymous El peletero dijo...

Normalmente, querido Lagarto, confundimos relatividad con subjetividad, son dos cosas diferentes, y la “Teoría general de la relatividad” es, precisamente, la menos subjetiva de todas las teorías.

Siento lo de Marilyn, pero fue así, al menos así lo recuerdo yo.

Saludos.

octubre 18, 2010 4:46 p. m.  
Blogger la jardinera dijo...

Yo creo que nos podemos acercar mucho, Lagarto, a saber qué ha sido buena suerte y qué mala suerte.

En mi memoria, los recuerdos que se acercan al epígrafe "recuerdos de la mala suerte" están bastante claros, por desgracia.

Como siempre, me gusta leerte y tus requetecomentarios son muy interesantes, casi tanto o más que el post.

Besicos,

octubre 19, 2010 10:02 p. m.  
Blogger Makiavelo dijo...

Con el tiempo casi todo lo que hemos leido como Ciencia-ficción terminará por pasar. No es la única película sobre este tema, La Memoria de los Muertos (The Final Cut)roza esa idea pero con ayuda de implantes.
Pasaran los siglos y la humanidad seguirá pendiente de Marilyna.

Saludos.

octubre 21, 2010 9:35 p. m.  
Blogger PSYCOMORO dijo...

Siempre son tan extraños los recuerdos. Interesante entrada y debate; quizás lo que ocurre sencillamente es que necesitamos sólo recordar aquello que dice algo sobre nosotros, o sobre la idea que tenemos sobre nosotros mismos. Es posible que esa lucha por construir unos recuerdos preconcebidos sólo signifique nuestro empeño por buscar una identidad que se aleja cada día más de nuestros hechos; quién sabe. Impresionate obra maestra, Olvídate de mí. Un abrazo, Lagarto.

octubre 25, 2010 7:28 a. m.  
Blogger panterablanca dijo...

Si ahora el mundo se sustenta en grandes mentiras, y va como va, ¿qué será de nosotros cuando todos nos sustentemos en estas pequeñas (o grandes, según se mire) mentiras? Terrible.
Besos felinos.

octubre 25, 2010 7:46 p. m.  
Blogger Miss.Burton dijo...

Te has prestado tú mismo al experimento?¿
Te hago mas hábil...
Que se te echa de menos, losepas.
BSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS

octubre 25, 2010 11:29 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Miabi, tienes razón en que no hay luz sin oscuridad... pero me temo hay ciencia sin perversidad. En el fondo, no estamos tan lejos de cuando Mary Shelley escribió su Frankenstein. Besos!



Peletero, no soy un experto en física cuántica, ni mucho menos. Y es probable que el ejemplo de Einstein sea muy poco apropiado. Pero, por ejemplo, si vamos en un tren y botamos la pelota contra el suelo del propio tren, ¿estamos seguros de que lo que nuestro cerebro percibe se corresponde verdaderamente con el movimiento real de la pelota? Quiero decir, nos es imposible salir de un sistema de referencia, y ahí es donde cobraría sentido hablar de subjetividad. No pretendo ir más allá con esa referencia a la teoría de la relatividad. Salud!

octubre 30, 2010 11:37 a. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Jardinera, claro que podemos autojuzgar nuestra experiencia, y distinguir lo bueno de lo malo. Me refería a que, muchas veces, de un mal se deriva un bien posterior y viceversa. La vida es una sucesión encadenada de causas y efectos, donde no pueden escapar unas a las otras. Si estamos aquí, con todo lo que nos hace felices o desgraciados, es por todas las desgracias y felicidades que nos han pasado antes.

Así que esos “recuerdos de mala suerte” que todos tenemos, también son causa inexorable, parte incluso de felicidades posteriores. Algo así.

Besos!

octubre 30, 2010 11:38 a. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Makiavelo, me gusta ver las películas antiguas de ciencia ficción porque se aprende mucho de cada presente en el que se hacen. Siempre se trasladan valores, esperanzas, temores tan coyunturales... no recuerdo haber visto la que mencionas, pero tomo nota de La Memoria de los Muertos. Salud!



Psycomoro, supongo que en fondo no es más que una sofisticación de algo tan antiguo como la búsqueda de sí mismo por parte del hombre, y toda esa necesidad de inventarse cosas para huir del vacío existencial, empezando por Dios. Un abrazo!

octubre 30, 2010 11:38 a. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Pantera, no sé qué será de nosotros. Pero espero que, al menos, podamos seguir disfrutando de la amistad y de unas cañas con tapas. Y que todas esas mentiras que nos hagamos no nos quiten el deseo. Besos!



Ay, Miss Burton, si es que tengo tanto lío últimamente... hacía muchos años que no tenía una agenda tan llena de compromisos laborales. Pero, como experimentos, sólo me presto a algunos culinarios :) A ver si nos vemos, que tenemos los ritmos familiares cambiados. Besos!!

octubre 30, 2010 11:38 a. m.  
Blogger ana dijo...

Yo creo, que si suprimiéramos los malos recuerdos y sólo dejásemos los buenos, se perdería algo esencial de ese yo que somos. Todo ha de permanecer... eso me digo.

Otra cosa es la recapitulación que hacemos de ese dolor, cómo lo colocamos, cómo lo recordamos y cómo lo interpretamos. Cada uno se cuenta la vida a sí mismo, quizá no tanto como quiere, sino como puede. Reinventarse... que dicen...

;)

Besos!

noviembre 14, 2010 3:34 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home