lunes, octubre 08, 2007

Pequeños cambios

Los Ángeles, 1942.

Humphrey Bogart espera sentado en su marca la orden de acción del director Michael Curtiz. Está concentrado; es en esta escena en la que tiene que confesar a Sam que está destrozado porque ha vuelto a verla, porque de todos los cafés de Casablanca, precisamente ha tenido que ir al suyo. Porque si es diciembre del 41 en Casablanca ¿qué hora será en Nueva York?

El atrezzo está preparado. Maquillaje de rasgos duros, vaso de whisky lleno hasta el borde, sujeto por una mano temblorosa. En la otra mano, Bogart sostiene un cigarrillo que debe llevar a su boca cuando el director de la orden de rodar. El actor debe expulsar el humo en un suspiro e inmediatamente, con la mirada perdida a derecha de cámara, decir “tócala otra vez Sam. Si ella ha podido resistirlo, yo también”.

Las pruebas de luz han salido perfectas. Las virutas de humo dejan entrever en el fondo del encuadre la cara de compasión del músico negro y, en primer plano, las arrugas de un tiempo cruel en la frente del protagonista.

Bogart está concentrado. Se trata de una de las secuencias más importantes de la película. La única escena en la que el duro y cínico Rick se va a mostrar como un romántico abatido por un amor traicionado en el pasado.

El director Curtiz mira por el objetivo de la cámara. Da las últimas instrucciones a su director de fotografía. Comprueba con su script la secuencia de planos de la escena. Hace un gesto buscando la aprobación de su técnico de sonido. Llama a la chica que sostiene la claqueta y ella entra en plano. Respira hondo, levanta la mano, pide silecio y grita “luz, motor.... ¡¡¡¡acci.....”

En ese instante entra en el estudio el director de producción hecho una furia y ordena parar el trabajo. Está muy nervioso, indignado. Mueve la cabeza de un lado a otro y estruja su sombrero entre las manos. Llama a Curtiz y le ordena salir un momento.

El equipo pierde la tensión de la escena. Bogart apaga el cigarrillo, da un largo trago al vaso de whisky, pega un puñetazo en la mesa y empieza a pasear en círculos por el decorado. Trata inútilmente de mantener la concentración.

Diez minutos después entra de nuevo al set de rodaje el director Michael Curtiz. Avanza despacio hasta la mesa donde esperan el script y el guionista. Llama a su director de fotografía y a Bogart al pequeño cónclave. Se rasca la cabeza y comienza a hablar despacio.

- Chicos... bueno... tenemos que hacer unos pequeños cambios en esta secuencia. Nos retrasará un poco pero quedará mucho mejor, ya veréis. Se trata de lo siguiente: Rick no puede fumar. Es malo para la salud. Tampoco debe beber; no podemos lanzar ese mensaje a la juventud.... y como Sam es negro necesitaremos meter en plano a alguien de la minoría chinoamericana, para evitar susceptibilidades racistas. Y que sea mujer, si puede ser, que el equipo de producción no quiere que se nos acuse de machistas. Creen que aún podemos salvar la película del desastre.




Una película con pequeños cambios: Los otros, de Alejandro Amenabar

Una canción con pequeños cambios: Lola, de The Kinks

Un libro con pequeños cambios: La huella, de Anthony Schaffer

24 Comments:

Blogger andreinax dijo...

interesante

octubre 08, 2007 6:03 p. m.  
Blogger Escéptico dijo...

Esa película nunca podía haber funcionado. La ley de paridad entre hombres y mujeres no se cumplía ni de lejos. Por eso, por una especie de selección natural, nuestra sociedad, tan paritaria ella, la dio de lado.

octubre 08, 2007 6:16 p. m.  
Blogger Arcángel Mirón dijo...

Me picaste: ¿cuáles fueron los cambios de Los otros?

octubre 08, 2007 8:02 p. m.  
Blogger Tamaruca dijo...

El (des)amor me parece bastante más letal.

Un besito.

octubre 08, 2007 9:39 p. m.  
Blogger MALEFICABOVARI dijo...

Dios míooooooooooooooo, qué profanaciónnnnnnnnnnn, cómo te mola blasfemarrrrrrrrrrrrrrrrrrrr¡¡¡¡¡ QUETEDETENGANNNNNNNNNNNN, cómo decía una canción de DAVID CIVERA, sí, recuerda que trabajo en el mundo de la música, y tengo que conocerme los buenos, y los superguays, cómo este....
Tío, te la cargas, así te la cargas la peli... quizás para una de Fernando Aranoa, todavía... pero para esta no, por dios.... esta estaba a salvo.... cómo te gusta desbaratar lo que está bien armado....
Bueno, que te perdono por el travello de los kinks, y su buen gusto al cantarlo, y al tuyo al nombrarlos.
Los otros, qué retoques tienen???¿¿¿
Ah, y si estás tan bueno, porque no poner una foto, tipo encuadre del blog, a lo Red Butler, con autógrafo incluido???¿¿¿ Hoy estoy mas intensa y vanal de lo normal, he dejado al barman, y quiero juerga mental, para no pensar, ya sabes. Pero de hombres nada. Antes me como la mierda de los perros de mi calle, fíjate cómo estoy de hasta los huevossssssssssssssssssss¡
Voy a pillarme un helado, que yo no engordo, se joda el barman,que el sí¡
Bsazos torpes, con puntos, y latidos y todo incluidos en los puntos... lahostia, vamossssssssss¡¡¡¡ Agur¡ Oye, prepárame ese amigo de para la Ursula, que se ha puesto un flequillo que está la mujer para montarla varios monumentos...
Bssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss

octubre 09, 2007 12:13 a. m.  
Blogger MK dijo...

Genial Lagarto.
Y tio Clint seria ahora un sobrio bombero forestal retirado.

octubre 09, 2007 7:11 a. m.  
Blogger e-catarsis dijo...

¡¡¡Dios!!!
He tratado de imaginar todo esos cambios y casi me da un pasmo ¿te imaginas?
Ambiente limpio de humos, vaso con refresco de colorines de la chispa de la vida :P, ¿Sam oriental?, oye Lagarto te voy a dar una colleja por hacerme imaginar semejantes blasfemias que vas a flipar en colorines
Vale, vale ya me voy caliente al curro ¿¿¡¡ves lo que has conseguido!!?? ¿¿¡¡Te parece bonito!!??
:P
Un beso tóxico lagarto del demonio!
juer que rato
;-)

octubre 09, 2007 8:50 a. m.  
Blogger Sintagma in Blue dijo...

¿Y un toquecillo de Julie Andrews?

:-)

octubre 09, 2007 9:51 a. m.  
Anonymous itoitz dijo...

Los otros, que gran película, yo creo que si es un punto de inflexión cinematográfico que yo relaciono con "los cambios", a muchos niveles.

octubre 09, 2007 10:53 a. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Gracias, Andrenaix.

Desde luego, escéptico. Es una película políticamente muy incorrecta, porque la vida misma lo es, por mucho que les fastidie a los burócratas paternalistas de corazón plastificado y sensibilidad de encuesta. Que se jodan.

Arcángel, podía haber puesto cualquier otra película, también. No quiero descubrir a trama de Los Otros, pero en el film cambia nuestra manera de percibir la realidad que estamos viendo hasta hacer una cosa completamente distinta de lo que era. Algo así. Es una gran película de terror.

Tamaruca, no estoy seguro de comprender lo que dices, pero el (des)amor en Casablanca es lúcido y valiente como en pocas películas. No todos podemos ser Bogart, claro; la gabardina no hace al duro ;) besos!

octubre 09, 2007 11:19 a. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Maléfica, sólo pretendía ser irónico, mujer :) la película claro que está muy bien armada, perfectamente armada. Y habla de seres humanos y no de productos sociales. Brindemos por el alcohol, el tabaco, el sufrimiento por amor y los negros tocando el piano. Que se jodan. Mucho ánimo y besos (castos para ti y lascivos para Úrsula, claro)

Mk, Clint tampoco es muy correcto, no. Menos mal que existe gente que no traga con esas cosas; aún hay esperanza.

e-catarsis, quizás Bogart debería ser mujer oriental con falda de tubo :P besos sanadores

Sintagma, no estaría mal, no. Y que en lugar de quedarse sentado con la mirada perdida y lágrimas en los ojos, Bogart se levantara e hiciera una coreografía sobre la barra. Que no es bueno estar tan hecho polvo, no.

Itoitz, es una gran película, sí. Debería haber tenido más éxito del que tuvo. Pero si eres español y ruedas en inglés, te puedes encontrar con que no eres nadie en el mercado anglosajón y que pierdes el español. Son riesgos comerciales que hay que asumir.

octubre 09, 2007 11:20 a. m.  
Blogger e-catarsis dijo...

Decididamente te van las historias duras
:P

octubre 09, 2007 11:32 a. m.  
Blogger Mityu dijo...

Breve y certero. Suavemente irónico sin dejar de dar puntada con hilo. Sí a todo esta vez, nosurrender. Detesto la hiprocresía, sobre todo la políticamente correcta.
Un saludo.

octubre 09, 2007 11:39 a. m.  
Blogger Margot dijo...

Mira que te gusta ser irreverente, eim? jajajaja

Es una tristeza sí. Intento imaginar cuales serían los cambios en Tener o no Tener, si no recuerdo mal la peli donde Bogart y Bacall se enamoraron, pasados por el tamiz de la post-postmodernidad. Ella no le echaría el humo con su pose de vamp flacucha y nunca podría decir eso de "dame un silbidito" porque se vería como una muestra de sumisión femenina, al borde del maltrato psicológico, dónde se ha visto eso de necesitar y silbar como a una cabra?

Pues eso, que eso...

Besos, pitillo en labio

octubre 09, 2007 11:43 a. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

e-catarsis, realmente prefiero la versión original, en esto de Casablanca. Eso sí, si hablamos de Caperucita roja, prefiero la versión porno :P

Eso es, Mityu, lo políticamente correcto me parece hipócrita. Es más, en nombre de lo humano, nos aleja de nuestra condición a marchas forzadas. Somos personas, y nuestros defectos son hermosos.

Oh, qué guapa está la Flaca en esa película que mencionas, Margot. Nos dejó a todos tan embobados como a Boggie. No me imagino a la mayoría de los brutales personajes que ha dado vida Humphrey Bogart sin esa puntita de “maltrato psicológico”, desde luego. Besos, sí. Pero el pitillo, mejor después del acto carnal ¿no? Es lo tradicional, mujer :P

octubre 09, 2007 1:49 p. m.  
Blogger Antígona dijo...

Ay, NoSurrender, me temo que con todos esos cambios la versión edulcorada de Casablanca que hubiera salido no habría podido tener el éxito que tuvo ni llegar a ser el pedazo de clásico que ahora es. Porque ¿quién hubiera podido tragarse a un tipo duro como Bogart sin su eterno cigarrillo y su afición al whisky?

No, hombre, no, a un tipo duro le tiene que importar tres pimientos el cáncer de pulmón y debe beber whisky como quien bebe agua sin por ello alterarse lo más mínimo. Con un vaso de leche desnatada en la mano y un chupachups se hubiera convertido más bien en el Woody Allen de "Sueños de un seductor", que también es un encanto, pero justamente por distar tanto de ese modelo de hombre atormentado que ha sepultado su -muy en el fondo- tierno corazón bajo una férrea coraza de cinismo.

En fin, cómo han cambiado las cosas con estos "pequeños cambios". Ahora en las pelis sólo fuman y beben los malos malísimos, mientras que el héroe de turno debe ser abstemio y activista de la liga anti-tabaco.

Como decía no sé quien, a lo mejor es cierto que se acaba viviendo más años sin whisky ni tabaco, pero no es menos cierto que sin ellos la vida se haría demasiado larga.

¡Tres hurras por lo políticamente incorrecto!

Y de paso me voy a fumar un cigarrito, a la salud de Bogart, de Casablanca y de Ud., doctor Lagarto ;)

¡Un beso humeante!

octubre 09, 2007 4:04 p. m.  
Blogger un árbol dijo...

Pues yo me enciendo uno ahora mismo...
Ya.

Duerme la ciudad y en un local oscuro junto al mar está tocando un músico de jazz...

Qué te has fumao, corazón?
Deja a Bogart, deja a Sam... no me toques Casablanca que te la corto!!

Repito: qué te has fumao?
Hay que joderse...VUELVE EN TÍ!!

Beso.

octubre 09, 2007 10:38 p. m.  
Blogger Los pasos que no doy dijo...

Nunca he creído que el arte tuviera que tener una función moral-social..., me cabrea cuando sucede, de hecho.

Cuando el arte se hace "correcto" uf, uf, uf (¿quién dice qué es lo correcto y qué no?)

A pesar de los cambios (cuáles? cuáles?), Los otros me parece una gran película de terror. Será que me encanta el género.

octubre 09, 2007 10:55 p. m.  
Blogger Lunarroja dijo...

Genial!!!!!!
Todo puede ser.
Y a ti, originalidad te sobra, por cierto.
Chapeau.

octubre 10, 2007 12:00 a. m.  
Blogger Rosa azul dijo...

casablanca: amo la historia conosco la historia, y no e podido ver la pelicula.
los pequeños cambios arruinan la esencia de las cosas, por eso trato de escribir las cosas como me salgan si bien arruinan la estetica por lo menos no la escencia.
igual siempre nos quedara paris
pd: aceptaria gustosa el cafe a orillas del sena

octubre 10, 2007 2:51 a. m.  
Blogger Churra dijo...

Pues como la vida misma .
Me acuerdo ahora de esos "pequeños cambios " que se hizo la censura de la epoca con Mogambo convirtiendo una relacion de pareja en un incesto intentando que no apareciera un adulterio.
Besos.
(y Casablanca ni tocarla .....)

octubre 10, 2007 12:22 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Claro, doctora Antígona. Porque el lenguaje cinematográfico es visual y semiótico, también. Y un cigarrillo y un vaso de whisky significan algo, comunican algo. Nos representan, por mucho que fastidie. Y tienes razón en que hoy se intentan utilizar esos símbolos visuales para comunicar valores negativos sociales. Es absurdo, es matar la literatura, directamente. Me encantó Sueños de un seductor, sí. Qué casualidad, hace poco la vi en casa de alguien :) Le invito a un cigarrillo y un whisky, doctora Antígona, si se atreve a tanto exceso, claro :) Besos!

Ay, árbol, yo quiero jazz junto al mar. Te lo cambio por los compromisos que tengo esta mañana ¿vale? :P besos

Los pasos, supongo que es difícil disociar el arte de nuestra condición social y política. Tu admirado Copperfield no pudo. Tampoco Victor Hugo, etc, etc. Entiendo su actitud, pero no comparto su semiótica.

octubre 10, 2007 1:17 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Lunarroja, espero no dar con esto ideas a ninguna productora, eh, que prefiero el original ;) Amo la dureza de las películas antiguas, tan ajenas a esa moralina que hoy condiciona hasta (casi) el último de los anuncios.

Rosa azul, siempre queda París, sí. El pasado interiorizado no pertenece a nadie más que a nuestra caprichosa memoria. Las orillas del Sena están hechas más para pasear que para tomar café. Pero si le da lo mismo, le invito a tomarlo a la orilla del Thamesis, en Londres; hay un pub estupendo sobre el río, en la zona “bien” de Ritchmond. Gracias por pasarse por aquí.

Churra, es cierto, no me acordaba de esa película. Hicieron lo mismo con la Reina de África, donde convirtieron en incesto el matrimonio de un cura protestante porque lo veían mejor políticamente. Desde luego, los censures tienen las mentes más perversas y enfermas del planeta :) No, Casablanca no se toca. Es perfecta. Es La Película.

octubre 10, 2007 1:17 p. m.  
Blogger Mavi dijo...

Pues ya puestos a estropearla me parece una buena idea la opción del musical que alguien comentaba por aquí!! jajaja

Besos Lagartijo (sigo por aquí, pero en plan Guadiana jajaja)

octubre 10, 2007 3:21 p. m.  

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