miércoles, marzo 25, 2009

The light on your door


“No olvidemos lo que fue nuestra vida durante el tiempo en que estuvimos internados, bajamos todos los escalones de la indignidad, todos, hasta la abyección, y, aunque de manera diferente, podría ocurrir lo mismo aquí, entonces teníamos la disculpa de la abyección de los de fuera, ahora no, ahora somos todos iguales ante el mal y el bien, por favor, no me preguntéis qué es el bien y qué es el mal, lo sabíamos cada vez que actuábamos en el tiempo en el que la ceguera era una excepción, lo cierto y lo equivocado son sólo modos diferentes de entender nuestra relación con los demás, no la que tenemos con nosotros mismos, en ésa no hay que confiar, y perdonadme el sermón, es que no sabéis, no podéis saber, lo que es tener ojos en un mundo de ciegos, no soy reina, no, soy simplemente la que ha nacido para ver el horror, vosotros lo sentís, yo lo siento y, además, lo veo, y, ahora, punto final, se acabó el sermón, vamos a comer.”

Ensayo sobre la ceguera, José Saramago.



Ensayo sobre la ceguera es una alegoría de la condición humana. De la ceguera colectiva de los seres humanos. Del egoísmo erróneo de la inútil supervivencia. De la falta de objetividad como síntoma de la falta de inteligencia. De lo difícil que nos resulta vernos a nosotros mismos y de la necesidad de que otro lo haga por nosotros.

Saramago nos habla de una ciudad en la que, de pronto, todos sus individuos se han quedado ciegos. Y en medio de toda la pandemia de ceguera, una sola persona está condenada a ver, a ser consciente de la miseria humana más allá de lo que ningún otro ser humano puede conocer. La lucidez del entendimiento, el horror de saber.

Si la maldad y el miedo son expresiones de la ceguera, como dice Saramago, el amor y la confianza lo serán de la luz. Creo que algo así es lo que el oscuro Lou Reed quería contarnos con su canción I’ll be your mirror -para mí, una de las mejores de su carrera-.

I’ll be your mirror habla de la luz interior que nos devuelve la conciencia del bien, indisociable de reconocernos a nosotros mismos, como dice ese texto de Saramago. Y, a veces, es tan difícil mirarnos que necesitamos que otro lo haga por nosotros. Nuestro espejo, la luz que se proyecta bajo la puerta para demostrarnos que estamos en casa.

Las letras de Lou Reed son el espejo de la decadencia emocional de Occidente. Nunca he sabido por qué a Lou Reed se le considera un adelantado del punk. Es cierto que la apología que hacía de las drogas, su ambigua sexualidad y el asumir públicamente que había sido tratado con electroshock, pueden hacer de él un símbolo antisistema. Pero lo cierto es que se trata de un poeta muy clásico y muy asentado en los ambientes culturales e intelectuales neoyorquinos de su época.

Escuchándole maravillado, ni siquiera pienso que Lou Reed tuviera interés alguno en ser una estrella de rock. Sus arreglos son voluntariamente desnudos, salvo algún flirteo esporádico con la psicodelia. Para él, la música es un decorado para sus reflexiones. Discreto, conceptual y experimental. Muy en la línea de Saramago.


Yo seré tu espejo
Reflejaré lo que realmente eres, en caso de que no lo sepas
Yo seré el viento, la lluvia y el ocaso
La luz en tu puerta para mostrarte que estás en casa

Cuando pienses que la noche ha tomado tu mente
Y en algún lugar profundo dentro de ti te sientas cruel y retorcido
Déjame estar para mostrarte que estás ciego
Y ahora baja las manos, por favor, porque te veo

Me resulta tan difícil creer que no sepas
La belleza que hay en ti
Pero si es cierto que no lo sabes, déjame ser tus ojos
La mano en la oscuridad que debe protegerte del miedo

Cuando pienses que la noche ha tomado tu mente
Y en algún lugar profundo dentro de ti te sientas cruel y retorcido
Déjame estar para mostrarte que estás ciego
Y ahora baja las manos, por favor, porque te veo

Yo seré tu espejo, seré tu espejo, seré tu espejo





Una película con espejos: la dama de Shangai, de Orson Welles

Una canción con espejos: The celebration of the lizard, de The Doors

Un libro con espejos: Alicia a través del espejo, de Lewis Carroll

.

58 Comments:

Blogger Divina nena dijo...

Qué buena reflexión, como siempre muy bien enlazado, Saragamo- Lour Reed, si Sr. muy bueno.
Y si, es tán dificil mirarnos directamente al espejo, el miedo a encontrarnos con nosotros mismos, con la realidad que está ahí, y así andamos todos cegatos "perdios". Bueno de vez en cuando algunos nos miramos en algún escaparate, no es lo mismo, pero...

Un beso enorme lagarto

marzo 25, 2009 4:49 p. m.  
Blogger Ichiara dijo...

Quér magnífico tema de Lou has elegido. Yo no sabría decidirme por uno u otro. Estoy de acuerdo en esa errónea etiqueta que le colgaron a él y a otra magnífica Patty Smith. Ambos tienen un concepto muy clásico de la poesía aunque la acompañen con guitarras eléctricas. A mí siempre me gutó Dylan, quizás por esa turbiedad musical y vocal y su encantadora torpeza, pero la triada de podium son los dos anteriores y Cohen (tambien Guthrie, se escribe así?).

Hoy leí un artículo de un magnífico reportero gráfico español que decía "ante el sufrimiento, el silencio, ante el horror, silencio, ante la injusticia, silencio"... es cierto que la noche toma nuestra mente y se necesita de un lazarillo que haga ver algo de luz.

Besos

marzo 25, 2009 4:53 p. m.  
Blogger petitapetitesa dijo...

Hola Lagarto

Es tan obvio, evidente, lógico, coherente, de sentido común, manifiestamente verdadero…lo que dice Saramago, lo que escribe y canta Lou Reed, lo que recuerdas tú, lo que mucha más gente escribe, canta, relata y recuerda, que me preocupa; porque siendo así, como es posible que sea la ceguera la que siga ganando la partida.

Besos (con los ojos cerrados, pero no ciegos)

marzo 25, 2009 8:40 p. m.  
Blogger Bolero dijo...

La letra de esa canción me la guardo pq este fin de semana se la voy a dar a una persona para ver si se entera
gracias guapo
muakkkkkkkkkkkkkkk

marzo 25, 2009 10:18 p. m.  
Blogger cacho de pan dijo...

Mmmmmmmmmmm, no he visto la película, ni he leído el libro, pero por lo que cuentas me huele que el iluminado, el que puede verlo todo, no es otro que el propio Saramago. ¡Vaya! No me cae nada bien ese señor de rostro amargo que no para de hacer declaraciones.

Lou Reed (otro amargo, lo ví en Barcelona hace pocos meses) tiene canciones maravillosas. Me gustaría que Walk on the Wild Side fuera la banda sonora de mi vida.

marzo 25, 2009 11:10 p. m.  
Blogger princesadehojalata dijo...

Viste la peli? Abusa del blanco, los actores están regulares (o reguleros) pero me gustó. El libro no lo he leído, Saramago me da pereza desde que leí Todos los nombres y casi me deprimo.

De Lou Reed, hoy elegiría A perfect day como banda sonora.

Besos!

marzo 25, 2009 11:40 p. m.  
Blogger Makiavelo dijo...

Saramago ha sabido expresar con palabras “eso” que muchos saben pero que no se atreven a decir en público.

En cuanto a Lou, fue un individuo realmente difícil, para muchos “raro”, para otros un egoísta.

Lo que no podemos negar es su talento y su espíritu de supervivencia que le han permitido llegar hasta esta fecha a pesar de sus coqueteos…

Saludos.

marzo 26, 2009 8:20 a. m.  
Anonymous k dijo...

Es preciosa la canción, lagarto, no la conocía (reconozco que me he ido a buscar la original para valorarla mejor, esa versión en directo del youtube que pones está desafinadísima, qué maniática soy).

Me encanta la idea de que sea otro el que tenga que ver lo bueno que hay en ti cuando tú no eres capaz de verlo. Es tan cierto, en tantas ocasiones a lo largo del día necesitamos ese espejo, la suerte que tenemos si podemos contar con él. O de serlo, llegado el caso. En fin.

(Es Orson Welles)

marzo 26, 2009 1:44 p. m.  
Blogger Tesa dijo...

Yo creo que nuestro problema, el de la humanidad, es que todos estamos ciegos pero ninguno cree que lo está.

marzo 26, 2009 2:55 p. m.  
Blogger Margot dijo...

Me quedo mejor con Reed, es que Saramago me carga un poco y como escritor... igual. Para gustos se hicieron los colores, en fin.

Pero si hablamos de la ceguera, creo que cada tiempo tuvo la suya. En el nuestro se podría aplicar, sin equivocarnos demasiado, aquella de: no hay mejor ciego que el que no quiere ver.

Y en caso de necesidad buscarse espejos chulos, para que su reflejo nos ilumine un poco. Estoy con Reed.

Besos de pócimas efectivas

marzo 26, 2009 4:39 p. m.  
Blogger Arcángel Mirón dijo...

El iluminado siempre sufre más. Ser tuerto en el reino de los ciegos es un castigo. Por la tremenda responsabilidad, por no poder permitirse (moralmente) un cacho de egoísmo.

Al margen de eso, yo creo que uno también es eso que no percibe. Hay cosas que sólo se ven de afuera. Necesitamos espejos, sean espejos de verdad u otra persona.

marzo 26, 2009 4:56 p. m.  
Anonymous carrascus dijo...

Menos mal, ya pensaba que yo era un bicho raro porque Saramago me da mucha pereza, pero por lo que leo en los comentarios ya veo que no soy el único y me quedo más tranquilo.

Y Lou Reed... la madre que lo parió!, vaya "I'll be your mirror" que se marca... con lo preciosa que ha sido siempre la canción. Seguro que Lou estaba enamorado de Nico cuando escribió esta tierna y hermosa canción de amor.

Las canciones de Lou Reed siempre han tenido un don muy importante, que es hacer que la gente no se sienta sola. Todas sus canciones hablan de como sobrevivir en diferentes situaciones; cuando las oímos nos identificamos con lo que dicen y dejamos de sentirnos solos. Por eso discrepo con usted, amigo Lagarto, en la última línea de su texto, en la que dice que Lou está muy en la línea de Saramago...

marzo 26, 2009 7:21 p. m.  
Blogger El Castor dijo...

Yo pienso que Saramago es un escritor comprometido, o sea alguien que escribe para denunciar las injusticias sociales que percibe. Esto está pasado de moda, nos remite a los años 60 y 70, pero me parece muy necesario en la medida en que el mundo en aspectos esenciales no ha cambiado desde entonces: se sigue muriendo de hambre en Africa, siguen habiendo terribles dictaduras y sangrientas guerras, los derechos humanos son papel mojado en muchos lugares, etc...

La voz de Saramago me parece muy necesaria y alabo su honestidad aunque eso no significa que esté siempre de acuerdo con él. Por ejemplo en el delicado tema palestino Sartre fue más equidistante.

Saludos y disculpa que me salga un poco del guión (cine y música me interesan poco).

marzo 26, 2009 7:24 p. m.  
Anonymous diciembre dijo...

Tienes razón en eso que dices del egoísmo erróneo de la inútil supervivencia. Creo que es el mismo que nos vuelve “ciegos” ante muchas injusticias y desgracias ajenas. El que hace que ocultemos con la máscara de la indiferencia, nuestra solidaridad, empatía y buenos sentimientos, hacia nuestros semejantes. Esa “ceguera” es un escudo tras el cual escondemos lo mejor de nosotros, preferimos ocultarlo, para no sentirnos vulnerables. Y así lo dice el refrán: “ojos que no ven, corazón que no siente”, lo cual no deja de ser un autoengaño ridículo y absurdo, pues tenemos miedo a tener ojos en éste mundo de ciegos, a ésa lucidez del entendimiento...

No conozco demasiado sobre Lou Reed, la verdad, pero la letra de ésta canción es una maravilla. Ojalá todo el mundo estuviera predispuesto a que alguien, desde fuera, le ayudara a descubrir su luz interior, y esa consciencia, de la conciencia del bien. Tal vez sería el quid de la cuestión, pero me temo que es una utopía más...

Me encantan tus reflexiones, querido anfitrión.

Besos.

marzo 26, 2009 8:37 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Divina nena, supongo que lo que nos pasa es que no nos reconocemos. Como cuando nos escuchamos en una cinta grabada o nos vemos en un video casero. Vivimos tan dentro-dentro de nosotros mismos que el sentirnos desde fuera nos descoloca completamente.

Decía otro portugués maravilloso, Fernando Pessoa, que es una bendición el no poder vernos, y que el tipo que inventó el espejo era poco menos que un enviado por el Demonio para descolocarnos!

Besos!

marzo 26, 2009 8:57 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Ichiara, es una canción que siempre me ha gustado. Sobre todo cuando la canta Lou Reed y no Nico. Tienes razón con Patty Smith, es un ejemplo muy parecido. Dylan, de alguna manera, es el padre de todos ellos. Besos!



Pienso como tú, Petita. Me parece muy intuitiva la alegoría de Saramago respecto a nuestra incapacidad de ver, como sociedad. La canción de Reed, en cambio, aunque parece una simple canción de amor, me parece más elaborada y menos inmediata en algunas de sus frases. Besos!

marzo 26, 2009 8:58 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Bolero, es una canción de amor, así que te deseo suerte con el objetivo ;) Besos!



Cacho de Pan, no puedo decir que Saramago sea el mejor escritor que haya leído. Su estilo es un poco denso y atiborrado y demasiado lineal, quizás. Pero creo que Ensayo sobre la ceguera es ya un clásico que debe llegar a todo el mundo. No creo que “amargado” sea el adjetivo que yo pondría a estos dos tipos, pero sí resultan, quizás, demasiado serios. Walk on the Wild Side es una gran canción, sin duda.

marzo 26, 2009 8:58 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Princesa, no he visto la película. Tampoco la tengo entre mis prioridades. Creo que lo que más me interesa de la obra de Saramago es, justamente, lo que no se puede llevar al cine, a no ser que el director se decida por hacer un continuo monólogo de voz en off que debería incluir hasta las opiniones del perro que acompaña al grupo. A perfect day es otra de mis canciones favoritas de Lou Reed.


Maquiavelo, quizás algunos “ciegos” se aprovechan de la “ceguera” de todos para perpetuar la tiranía social, como ocurre en la novela de Saramago. Vivimos una narcotización social y todos tenemos nuestra parcela de responsabilidad. En cuanto a Lou Reed, para mí su talento es abrumador, como lo es su inteligencia. Con esas cartas es más fácil sobrevivir a los excesos de los setenta, supongo. Saludos!

marzo 26, 2009 8:58 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Me alegro de presentarte la canción entonces, k. Ya sabes que en este blog sólo se escucha música en directo. Aquella que ocurre entre el músico y la audiencia en un momento único e irrepetible, fallos incluidos. Si vas a buscarla en la red, la versión original está cantada por Nico en 1967, la corista de la Velvet Underground en aquella época. No me gusta la voz de Nico (aunque ella me parece un personaje fascinante, no por nada conquistó a Fellini, Alain Delon, Bob Dylan o Jim Morrison), prefiero las versiones ¡ambas en directo y con todos sus fallos! de Live MCMXCIII y de Perfect Night (que es la que estaba escuchando cuando empecé a escribir este post)

Todos necesitamos el espejo, claro que sí. Y si lo encuentras, y, aún más importante, te das cuenta de que lo has encontrado, ¡átate a él!.

Gracias por la corrección de Welles, lo cambio ahora mismo ;)

marzo 26, 2009 9:00 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Tesa, tienes razón. Pero, aún peor, algunos individuos ciegos triunfan más en esa condición de ceguera colectiva. Se aprovechan de ello y lo perpetúan. De eso habla una parte importante de la novela de Saramago.


Margot carga a mucha gente, sí. Tiene un estilo y una actitud literaria que, a veces, se presta a ello. Pero lo cierto es que su Ensayo sobre la ceguera lo devoré rápidamente, porque no podía parar de leerlo. Mucha suerte con tus espejos y muchos besos!

marzo 26, 2009 9:00 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Arcángel, efectivamente, el que ve es el que más sufre. Hay algo muy existencialista en ello. No sé si has leído la novela, pero la protagonista se tortura con la idea de si debe decir que ve o no decirlo. De si debe ser para los demás un igual que ayuda sin que ellos sepan, o si debe ser una esclava para ellos. El liderazgo es lo que tiene.

Le comentaba un poco más arriba a Divina Nena que Pessoa, en cambio, en el Libro del Desasosiego, veía el mal en los espejos. Porque, decía él, “yo no soy yo”. Y es que nuestro ser-en-el-mundo está condenado, como cualquier otro ser en el mundo, a “la angustia de la separatidad” que sólo se resuelve mediante el Amor, que decía Erich Fromm. Tengo ganas de hablar de Fromm aquí algún día, creo que no es la primera vez que lo digo.

marzo 26, 2009 9:00 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Ya ves, Carrascus, que hay gustos para todo, como debe ser. La versión que he colgado no es una maravilla, no. Pero es la única en directo que he encontrado en la red (un concierto en Tel Aviv en 2008) Salud!


Castor, Saramago es un escritor honesto, en una palabra. Creo que con eso ya supera a muchos de sus colegas. Personalmente, le hubiera dado antes el Nobel a Delibes, Dylan, Sábato... pero estas cosas no tienen importancia, más que para los editores, claro. Aquí el guión lo hacemos entre todos, y el tema palestino es muy interesante, aunque muy complicado para mí como para definirlo en un comentario aquí. Me gusta que esta página esté viva, es lo que pretendo.

marzo 26, 2009 9:01 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Gracias Diciembre, me parecía una buena frase :) Vivimos en una sociedad que, ciegamente, ha decidido conformarse con las migajas que el Sistema nos deja, a cambio de continuar la escalada de consumo y producción, en beneficio de las fortunas y del poder establecidos. Ha tenido que venir una crisis sistémica para que podamos leer editoriales que llaman “inmoral” a los beneficios que se han llevado los altos ejecutivos que han llevado a la quiebra a sus empresas centenarias con su egoísmo y su incompetencia.

En cuanto a las utopías, yo sigo pensando como los revolucionarios del 68: “Seamos realistas, pidamos lo imposible” Sólo mirando más allá podemos marcar un objetivo. El horizonte siempre os espera.

Besos!

marzo 26, 2009 9:01 p. m.  
Anonymous Lula Fortune dijo...

Qué curiosa conexión. Yo también hablo de una película en la que todos "ven" y "quieren ver" pero el que realmente comprende lo que ve, decide quedarse ciego.
Muy bonito el post y de Lou Reed ya ni hablo. Es preciosa esta canción.
Besos desde el lado luminoso.

marzo 26, 2009 9:29 p. m.  
Blogger LLop dijo...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

marzo 27, 2009 2:33 a. m.  
Blogger LLop dijo...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

marzo 27, 2009 8:41 a. m.  
Blogger Rocco Bailey dijo...

Visito con buenas referencias. Y ya veo que no me desinformaron. La foto del maestro Reed ya hace que me sienta un poco más en casa.
Saludos.

marzo 27, 2009 11:57 a. m.  
Blogger melina dijo...

ya lo decía Cortázar también: "Siempre fuiste mi espejo, quiero decir que para verme tenía que mirarte"
si las personas, ciegos o no, tan sólo nos ayudáramos sería mucho más fácil para todos poder ver.. aunque para esto habría que profundizar en "..por favor, no me preguntéis qué es el bien y qué es el mal, lo sabíamos cada vez que actuábamos en el tiempo en el que la ceguera era una excepción.."

un placer leerte Lagarto!
besos!

marzo 27, 2009 1:22 p. m.  
Blogger Nausicaa dijo...

Vaya, q canción más espectacular! Gracias por esa maravillosa traducción. Y por toda la reflexión claro esta.

marzo 27, 2009 1:26 p. m.  
Blogger JOAKO dijo...

El ser humano es una bestia por defecto, y si le privas de parte de lo que le hace aceptable, aparece el monstruo, y si además esa desestabilización alcanza a una sociedad el efecto se multiplica.
Una pelicula con monstruo: "Planeta prohibido" con Leslie Nielsen.
Una canción con Monstruo: "Elmo´s song" Con Elmo.
Un libro con monstruo: "el moderno prometeo" con frankie.

Es una pequeña broma, me encanta tu costumbre de enlazar peli,canción y libro adecuados.

Un saludo

marzo 27, 2009 3:35 p. m.  
Blogger Tamaruca dijo...

Cuando mi padre en mi ¿tierna? infancia me regaló el libro de Carroll que contenía Alicia en el país de las maravillas y Alicia a través del espejo, recuerdo con nitidez que, una vez leídos ambos, me acerqué a él y le comenté: "¿Cómo es posible que sea más famoso el del país de las maravillas si es muchísimo mejor el del espejo?" Y mi padre, que es un hombre que sólo habla cuando está muy seguro de lo que va a decir, cogió el libro y se leyó Alicia a través del espejo. Al día siguiente me llamó para devolvérmelo y me confesó que, hasta entonces, no lo había leído y que estaba de acuerdo conmigo.

Siempre ha sido uno de mis libros favoritos....

En cuanto a saramago, leo todo lo que de él cae en mis manos, como una obsesión, y a veces me agobia y me cae mal, y otras lo venero y... No sé, es algo raro...

¡Besitos!

marzo 27, 2009 3:59 p. m.  
Blogger LLop dijo...

Los dos post borrados son míos, te decía como crecíamos sin hacer ese examen más preocupados por unos valores establecidos y en cumplir unos estereotipos que en ser nosotros mismos. Una realidad que explota la publicidad que sabe muy bien que ese examen hoy en día lo hacemos mirando lo que tenemos aparcado en el garaje.
Leyendo tu post me acordaba del libro 'Menos Prozac y más Platón'. Creo seriamente que esta sociedad actual pasa por una crisis de identidad debido a la perdida de valores éticos.
A veces hacemos esa mirada pero somos incapaces de reconocernos en el espejo y al final aceptamos lo que nos cuenta la publicidad.
Un coche nuevo nos hará más felices y mejores.
En el fondo ser superficiales no parece tan malo si conduces un BMW.

marzo 28, 2009 8:47 a. m.  
Blogger Novicia Dalila dijo...

Bueno, creo que esa situación tan degradada nos lo hemos buscado solitos y nos lo hemos ganado a pulso.
Las lamentaciones, las denuncias, pueden servir para añorar mejores estados, pero creo que el proceso es irreversible.
El tema, una pasada.

Un beso, Nosu

marzo 28, 2009 11:59 a. m.  
Blogger Roberto dijo...

Menudo binomio!!!
Juntaste a dos genios, de esos que se asoman al abismo con los ojos abiertos (de los pocos que pueden hacerlo)...

Leí el ensayo sobre la ceguera, y me fascinó. Había un verso de Benedetti que no dejaba de merodear mi pensamiento cuando llegaba un nuevo día en la ciudad..."despabilate amor que el horror amanece..."

un abrazo...

marzo 28, 2009 12:55 p. m.  
Blogger Sintagma in Blue dijo...

Lou Reed, maravilloso, sin duda y gamberro, seguramente, pero nunca hipócrita. Saramago todo lo contrario. Sé cosas que ahora no vienen al caso, pero con sólo leer su nombre se me revuleven las tripas y sé que la obra debería estar al margen del personaje que las crea, pero no puedo evitarlo en su caso. Debo ser muy primitiva.

marzo 28, 2009 1:10 p. m.  
Blogger enrique dijo...

La cegera occidental es llamativa e implica a muchos ámbitos. Y claro, en el país de los ciegos el tuerto es el rey...
Así nos va, porque mientras casi todos están ciegos, o peor, miran hacia otro lado, nos gobiernan gentes son la mínima estatura intelectual o moral.
Pero siempre nos queda la música, por fortuna. Y tipos cmo lou reed y sus canciones descarnadas...

marzo 28, 2009 1:41 p. m.  
Blogger Shandy dijo...

No Surrender, no puedo evitar pensar en Tiresias: "Ser ciego no es desgracia distinta de estar vivo. Siempre he visto llegar las desventuras en su momento" (Diálogos con Leucó). Tiresias, ese ciego ( y con condición andrógina) que veía frente a todos los demás que sí tenían vista. Es la misma metáfora o alegoría que hace Saramago. Tiresias sufre mucho y no tuvo más remedio que hacer VER a Edipo, ser su espejo.

Para ser buen espejo de alguien se necesita mucho valor y mucho amor. Esos espejos son los que merecen la pena. A veces es doloroso, pero necesario porque parte de lo que descubrimos que somos, bueno y malo, se refleja en ellos. Atreverse a mirarnos en ellos es también un acto de valentía y amor.

"Tú me haces ser mejor" le dice Jack Nicholsson a Ella en "Peor imposible"

Ojalá que tengamos siempre cerca esos buenos espejos. Será que nos quieren bien.

Preciosa esa canción de Lou Reed. Una vez más gracias por ofrecer una buena traducción.

Un abrazo

marzo 28, 2009 2:14 p. m.  
Blogger RBC dijo...

"no hay peor ciego que el que no quiere ver"

Pero qué dificil nos resulta tomar nuestro espejo interior y revisarnos cada mañana (o cada noche antes de dormir), y es que ese espejo precisamente lo tenemos escondido para nosotros mismos porque nos aterra la sola idea de ver nuestras propias carencias o encontrarnos con la realidad.

Más triste aún es saber que muchos espejos van siendo enterrados para huir de una confrontación colectiva y necesaria en un mundo cada vez más personalista y yoista

Saludoss

marzo 28, 2009 2:49 p. m.  
Blogger eSadElBlOg dijo...

pues si, sobran espejitos mágicos que nos digan lo que queremos oir y falta el que refleja lo que no vemos o no queremos ver. Nunca pongo atención a las letras de las canciones y me ha sorprendido lo que dices de Lou Reed.

Respecto a Saramago, es un escritor que me cuesta, pero el Ensayo es un libro que me atrapó en su atmósfera angustiosa y que me hizo reflexionar muchísimo, cosa que no sucede muy a menudo ;)

marzo 28, 2009 4:08 p. m.  
Blogger OPIÜM dijo...

Miseria humana....
Mira fui a ver esta pelicula hace unos 10 dias..y me salí del cine antes de que concluyera no la podía soportar mas...
Creo que es una película muy inteligente,nos transmite muchas ideas mas de las qu aparentemente parece..película dura pero tal vez muy real...
Me has preguntado donde estan exas las fotos de mi blog-de la casa, el rio-.
Estan localizadas en Sarón (Cantabria-España).
es un lugar con un encanto especial para mi.,vaya..
Pero aqui te puedes encontrar con 1000 sitios asi....Cantabria es lo que tiene...
Pasate por mi blog siempre que quieras!!
BSS buen finde!

marzo 28, 2009 9:42 p. m.  
Anonymous el nene Cohelet dijo...

Todos tenemos una bright side y es reconfortante que otros nos digan que la ven. Nos empuja a cultivarla.
Durante un período de mi vida, me harté de escuchar "Magic and loss" ¡Qué magnífico album!
Y la aparición de Lou Reed en "Blue in the face" hace que la película sea, si cabe, más completa. Me encanta la escena de Jarmusch echando su último pitillo.
Cada cierto tiempo revisito "Smoke" y su, digamos, secuela.
Con tu permiso, Lisardo, te dejo unas secuencias. Pena que no aparezca la de Michael J. Fox haciendo su encuesta.
A_butt,_Lisardo

marzo 29, 2009 8:40 a. m.  
Blogger Los pasos que no doy dijo...

Sí... creo que lo que impacta, o emociona, o lo que sea que produce "Ensayo sobre la ceguera" es que en esa ceguera blanca nos vemos reflejados...

Lou Reed, como tú, también es un hombre sabio :)

marzo 29, 2009 3:25 p. m.  
Blogger Raquel dijo...

Preciosa canción. Me quedo con esta frase: Si la maldad y el miedo son expresiones de la ceguera, el amor y la confianza lo serán de la luz.
Excelente, como siempre.
Un saludo.

marzo 29, 2009 4:33 p. m.  
Blogger kamala dijo...

Lo triste es que lucidez no es sinàonimo de felicidad, y que a veces es justamente lo contrario. Los ciegos son ciegos, pero felices,porque no ven el horror. Y còomo ser feliz en la lucidez de contemplar y asumir el horror?

Quizas la ceguera sea una bendiciàon, y la lucidez, una condena. Y mientras tanto, se pasa la vida. Quàe mas da ver o no ver, si todo se acaba....

Pero no, no dan a elegir entre lucidez y felicidad. Y yo ya no tengo claro si prefiero estar entre los lucidos o entre los felices. Cosas de la edad.

marzo 30, 2009 4:07 p. m.  
Blogger isis de la noche dijo...

"De lo difícil que nos resulta vernos a nosotros mismos, y de la necesidad de que otro lo haga por nosotros"..

Vivimos actuando y reaccionando en base a una programación mental. Y no somos concientes de ello hasta que la vida, de alguna manera, se nos muestra más amplia que nuestros limitados esquemas. Esquemas que ni siquiera nos pertenecen. Vivimos así, ciegos, víctimas de la hipnosis colectiva, hasta que despertamos y empezamos a VER.

Pero como bien lo dices, a veces es necesario que alguien nos muestre lo que no podemos ver. Sucede que la vida siempre nos da indicios o nos pone en el camino a la gente que nos dará la oportunidad de abrir los ojos, o de cerrarlos, para poder ver lo que oculta nuestra ceguera.

La lucha por la supervivencia a veces se torna cruel y despiadada. Quien puede ver, en medio de los ciegos, es testigo de las atrocidades que el egoísmo del ser humano es capaz de llevarle a cometer.

Mm... Se supone que el sistema es el que te obliga a vivir sin otra alternativa... Pero yo no creo que hayamos nacido para vivir según las reglas de un sistema deshumanizado que nos obliga a volvernos verdugos de los demás.

Creo que todo es un espejo para mirarnos a nosotros mismos... Nuestras actitudes, nuestras emociones, nuestra realidad, la gente, las circunstancias que hemos creado y las que han sido inevitables... El problema es que hacemos de todo, con tal de no enfrentarnos a nuestra verdad. Porque duele. Porque llega un momento en que, a solas con el espejo, nos resulta imposibles hacernos de la vista gorda. Cuando a solas con nosotros, no nos queda más alternativa que aceptar lo que vemos.

Y ese momento llega. Tarde o temprano, de cualquier forma, la vida siempre nos enfrenta a nuestra verdad...

besos!!!

marzo 30, 2009 5:35 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Lula, Bertrand Tavernier es un gran cineasta, seguro que su película es mejor que la de Fernando Meirelles. Bicos iluminadiños



Gracias por pasarte por aquí, Rocco. Espero que las referencias sean fieles a lo que encuentres ;) Saludos!

marzo 31, 2009 1:45 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Melina, no recordaba ese texto de Cortázar. Pero siempre es cierto, para bien o para mal, que casi todo lo que encontramos acabamos comprendiendo que ya estaba inventado. Es más, estoy seguro de que alguna referencia parecida la encontraríamos ya en Grecia. Siempre pasa ;) Besos!



Nausicaa, me alegro de que te guste la canción, es mucho mejor que cualquier explicación o reflexión en torno a ella.

marzo 31, 2009 1:45 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Joako, te veo muy hobbesiano :) Creo que el debate acerca de la condición humana natural, de si el hombre es un lobo para el hombre o no lo es, no terminará nunca. Yo, la mayoría de los días, voy cambiando de hobbesiano a rousseauniano continuamente. Muy interesantes tus propuestas. Como monstruo creado por la psique de los hombres también está el calamar gigante de Esfera, la novela de Michael Crichton. Saludos!


Tamaruca, claro que sí. Estoy de acuerdo contigo; es mejor el del espejo. Pero la fama literaria tiene esos misterios. Besos!

marzo 31, 2009 1:46 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Llop, es muy interesante la propuesta de ese libro (Menos Prozac y más Platón), pero me temo que la sociedad está ya demasiado enferma como para poder sustituir una terapia por otra. El consumismo define a los hombres en todas sus manifestaciones, incluido el amor. La publicidad lo sabe y trata de sacar ventaja económica de ello. Es así, y ese es el espejo en el que nos miramos. Sólo nosotros somos los culpables. Salud!


Dalila, puede que sea irreversible, claro que sí. Pero la derrota segura no elimina la necesidad de luchar ¿no? besos!

marzo 31, 2009 1:46 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Roberto, la cita de Benedetti que has traído me ha recordado otra de Cormac McCarthy: “¿papá, qué es lo más valiente que has hecho en tu vida?” “levantarme esta mañana”. McCarthy es menos poético, pero más bestia :) Un saludo!


Sintagma, no conozco a Saramago de nada, ni falta que me hace. Sólo he leído el Ensayo sobre la ceguera y de esa lectura hablo. Aunque todos sabemos fríamente que hay que separar obra de autor, entiendo que a veces nos resulte difícil. Gracias a Dios, yo sólo conozco la obra, lo que me libera de ese proceso.

marzo 31, 2009 1:46 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Enrique, de alguna manera lo que plantea la obra de saramago es que en el país de los ciegos el tuerto es el esclavo. Y quizás es por eso que las estructuras de poder en la sociedad deben ser los más ciegos. Me alegro de que te guste Lou Reed!



Shandy, efectivamente, siempre encontramos en Grecia cualquier cosa que nos parezca moderna o actual. Poco han avanzado el pensamiento y la literatura desde entonces. Y tienes ración, atreverse a amar es todo un acto de valentía, porque exige mucho de nosotros… tengo que escribir ese post sobre Fromm, un día de estos. Un abrazo!

marzo 31, 2009 1:46 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

RBC, nos aterra vernos, sí. Y, además, desarrollamos todo tipo de mecanismos automáticos de supervivencia para no vernos. Decía Houellebecq que la autoestima psicoanaliza es crear un egoísmo cuyo objetivo sea impedir amar. Un poco complicado, sí. Tengo también ganas de hablar de Houellebecq un día de estos.



Esadelblog, espejitos mágicos son cualquier compañero de oficina, cualquier pariente, cualquier conocido. Lo más cómodo, cuando no te interesa la persona que pregunta, es darle la razón. De Saramago sólo he leído el Ensayo sobre la ceguera, nunca me he interesado especialmente por él. Y los comentarios que me han llegado sobre otras obras suyas me han alejado aún más.

marzo 31, 2009 1:46 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Opiüm, no he visto la película, pero tampoco he oído buenas críticas sobre ella. Supongo que lo más interesante de la novela es lo que no se puede reflejar en una peli: toda la angustia existencial del monólogo del personaje principal. Cantabria tiene algo castellano que no tiene Asturias o el País Vasco, me gusta. Y qué bien se come! Besos!



Cohelet, tengo Blue in the Face esperando desde hace semanas a ser visionado en una doble sesión junto con Café y cigarrillos. Quizás este sábado. Jarmush es un tipo que me interesa mucho. Gracias por traer la escena! De Lou Reed hay varios que me gustan, principalmente Berlín, New York y Transformer.

marzo 31, 2009 1:47 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Los Pasos, eso es lo terrible de la novela de Saramago, sí. Que sabemos que vivimos así y que los que dominan nuestra sociedad son hijos de la propia ceguera social. Besos!



Raquel, pero ya sabes que el jin y el yang se necesitan el uno al otro, así que tampoco puede librarnos del miedo la posibilidad de amar, me temo. Saludos!

marzo 31, 2009 1:47 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Kamala, claro que no. La verdad puede hacernos más libres, pero no más felices. Como en Matrix, que creo que es una película que plantea muy bien algunas cosas que traes en este comentario. Y tu duda es la eterna duda de la humanidad, claro que sí. Decían en Matrix, que “el mundo que te han puesto sobre los ojos es para cegarte a la Verdad: Que eres un esclavo”. Escribí un post sobre esa eterna pregunta de Matrix -pastilla azul o pastilla roja- hace tiempo.



Isis, realmente me parece muy difícil tomar conciencia de todo ello sin ayuda exterior. Siempre necesitamos un catalizador para romper una dinámica de pensamientos erróneos, precisamente por toda esa presión social que nos rodea en forma de “consume más”, “ten un mejor trabajo”, “tenla más grande”, “vota”, “ama a tu madre”, “cambia de moda”, etc, etc. Besos!

marzo 31, 2009 1:47 p. m.  
Blogger Rocío dijo...

"El ojo que ves no es
ojo porque tú lo veas;
es ojo porque te ve".


No sabía Machado que tú ibas a hablar tan bien sobre eso. Me encantó Ensayo sobre la ceguera, duro como él solo, pero cómo hace reflexionar.

Seguiré con los ojos abiertos a ver qué me depara tu espejo.

marzo 31, 2009 10:37 p. m.  
Anonymous ana dijo...

En los otros siempre está el espejo. Y también la atracción por el reverso de mi mirada. Contagiados siempre por ese reverso del yo que es el otro, por su infinitud...
... parecer perdido y ser encontrado.

(...)
"De lo difícil que nos resulta vernos a nosotros mismos y de la necesidad de que otro lo haga por nosotros".

... que nada somos, sin el otro.

abril 14, 2009 10:57 p. m.  
Anonymous C.B. dijo...

En mi opinión, un problema real es que constantemente vivimos como cuando se sueña estar despierto y cuando despertamos, no sabemos si aún dormimos.

La luz existe, al igual que la verdad; el inconveniente radica en que los "lazarillos" de hoy, como poco, sufren de miopía.

La cosa que más miedo me ha dado encontrar en mis años de vida (muy poco en realidad), es que TODO ES VERDAD... Así como cada ser es un mundo, en cada mundo existe una verdad distinta.
Es aquí donde, las sociedades, los censos y ciertas normativas elegidas con mesura, son absolutamente necesarias *porque si no, todos haríamos lo que nos placiera*. Como contra parte, esta la porción de mundo que se rinde demasiado a la opinión general, al extremo de vivir la cultura light.

En mi concepción, es una meditación en exceso extensa.

Felices vidas! *Recordando siempre que tu derecho acaba donde empieza el derecho del otro... Hay que aprender a vivir*

agosto 05, 2009 11:57 a. m.  

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