martes, abril 14, 2009

Dar, y no recibir, es la expresión máxima del Poder



Erich Fromm, uno de los pensadores más citados del siglo XX, vivió el horror de las dos guerras mundiales. Quedó traumatizado con las cotas de maldad y miseria que el ser humano demostró que podía llegar a alcanzar, lo que le hizo desarrollar su teoría psicoanalítica aplicada a la sociología y la política.

Fromm pensaba que el consumismo capitalista aliena todos los aspectos de la vida de los seres humanos, incluido el amor. Llega a decir, incluso, que el principio sobre el que se basa la sociedad capitalista es necesariamente incompatible con el amor.

Para Fromm, amar es la acción máxima que un hombre libre puede llevar a cabo para escapar de la enajenación que produce en nosotros la sociedad de consumo.

Pero amar no es algo fácil ni es algo accesible a todo el mundo. Ni mucho menos. La gente se engaña a sí misma cuando piensa que lo fácil es amar y que lo extraordinario es ser amado. Se mienten. El ser humano no está preparado biológicamente para amar.

Amar es un arte al alcance de muy pocos elegidos. Amar requiere trabajo, esfuerzo y conocimiento, tanto teórico como práctico. Buscamos que nos amen, más que amar. Y ser amado no da sentido a la vida (cualquier bebe, cualquier cría de mono es amada, sin más), sólo explica nuestra cobardía a vivir.

Para Fromm (y para mí) el hombre vive “en la prisión de su soledad”. Esto es, separado del mundo del mundo que le rodea. Y la única manera de superar esa “separatidad” existencial es el amor. Por tanto, es la posibilidad de amar, y no de ser amado, lo que da sentido a la existencia.

De esta manera, Erich Fromm buscó cuáles son las características del amor verdadero, del amor que nos hace superar la “separatidad” del individuo, del Arte de Amar. Así distingue varias clases de amor. Unas formas de amor son más elevadas que otras, de manera que podría plantearse una “escala de amor” que daría de menor a mayor sentido a nuestra existencia.

La música siempre ha cantado al amor. Pero, como Fromm, no siempre entiende el amor de la misma manera.


Amor fraternal: El que ama lo hace porque necesita un mundo regido por el amor y, por ello, ama a quien se le presenta, casi de manera compulsiva.

El amor está en el aire
En todas partes donde voy
El amor está en el aire
En cada cosa que veo, en cada sonido que escucho

Y no sé si me estoy engañando
O si es algo sabio
Pero es algo en lo que necesito creer
Y está ahí cuando miro en tus ojos

El amor está en el aire (...)

Love is in the air, John Paul Young





Amor materno: el que ama lo hace ahora a un sujeto determinado e intransferible. Pero sin condiciones y de forma unidireccional. No necesita nada del individuo amado para seguir amándole.

Si quieres un amante
Yo haré cualquier cosa que me pidas
Y si quieres un amor diferente
Me pondré una máscara para ti
Si necesitas un compañero
Toma mi mano
O si quieres hundirme
Aquí estoy
Soy tu hombre

Si quieres un boxeador
Saltaré al ring por ti
Y si quieres un médico
Examinaré cada uno de tus dolores
Si quieres un conductor
Sube al coche
O si quieres sacarme a pasear
Sabes que puedes hacerlo
Soy tu hombre (...)

I’m your man, Leonard Cohen





Amor erótico: es el paso siguiente, en el que elegimos libremente al ser amado, de manera personal, consciente e intransferible.

Siempre que estoy a solas contigo
Me haces sentir como si regresara a casa
Siempre que estoy a solas contigo
Me haces sentir como volviera a estar completo
Siempre que estoy a solas contigo
Me haces sentir como si volviera a ser joven de nuevo
Siempre que estoy a solas contigo
Me haces sentir como si volviera a estar contento
Siempre que estoy a solas contigo
Me haces sentir como si volviera a sentirme libre
Siempre que estoy a solas contigo
Me haces sentir como si volviera a estar limpio

No importa lo lejos que te encuentres, siempre te querré
No importa cuánto tiempo me quede, siempre te querré
Cualquier palabra que diga, siempre te querré

Lovesong, The Cure





Amor con uno mismo: el que nos reconcilia con nosotros mismos y, por tanto, con nuestra propia capacidad de amar. Dice Fromm que nadie que no se ame a sí mismo puede amar a otra persona.

El hombre que hay en mí hará casi cualquier cosa.
Y como compensación pedirá muy poco a cambio:
Tener una mujer como tú,
Para llegar hasta el hombre que hay en mí

Las nubes de tormenta se amontonan furiosas en mi puerta.
Me digo a mí mismo que no debería seguir con esto:
Tener una mujer como tú,
Capaz de encontrar el hombre que hay en mí

Pero, oh, qué sensación más maravillosa;
Sólo saber que andas por aquí,
Sentir mi corazón dando tumbos
Desde los dedos de mis pies hasta las orejas

El hombre que hay en mí se esconderá algunas veces
Para evitar ser visto.
Pero sólo será porque no quiere que le metan dentro de la máquina.
He escogido una mujer como tú
Para llegar al hombre que hay dentro de mí

Man in me, Bob Dylan







Todos deberíamos replantearnos con cuál de estas canciones nos identificamos cuando nos creemos enamorados. Atrévete, lector.



Una película para Erich Fromm: El gran Lebowsky, de Joel Cohen

Una canción para Erich Fromm: All you need is love, de The Beatles

Un libro para Erich Fromm: Historia de la sexualidad, de Michel Foucault

60 Comments:

Anonymous ana dijo...

Yo creo que es difícil ser sólo un amor... pero es cierto que unos pueden pesar más que otros en nuestra existencia. Mi presencia en el mundo tiene una balanza muy tendente al amor maternal y al amor erótico. Apriori siento que ganan por goleada... pero luego sé que no es así. No lo es.

En la elección de canciones me quedo con The Cure. Pero también elijo Love is in the air... siempre que la escucho, en cualquier momento, vuelve a poner mi mirada en aquellos inicios de los 16 años... y ¡mira que ha llovido ya!...

... Pero allí que regreso siempre cuando la oigo. En fin. Que no somos un amor. Que todo se nos hace un batiburrillo siempre. Afortunadamente.

Hoy me has sacado una estupenda sonrisa con estas canciones... pues se tiene todo un poco olvidado a estas alturas.

Me confieso laberínticamente lagartoadicta. Imposible evitarlo ya.

Saludos a todos.

Y tú, querido lagarto... ¿con cuál te quedas?... ;))

abril 14, 2009 10:03 p. m.  
Blogger Tesa dijo...

Me identifico con las tres últimas.
Con la primera, la del amor fraternal no, para nada. No amo en general, no amo al azar, no necesito la generalidad y el bulto de gente, sólo personas concretas, con las que coincido, me eligen y elijo.
Yo soy ahora una mujer sin pareja y creo que tengo asumida la soledad. Toda aquella compañía, amor, que se presente, es un regalo a disfrutar, pero no imprescindible.

abril 14, 2009 10:20 p. m.  
Blogger Arcángel Mirón dijo...

Me identifico con la de Dylan. ¿Soy egoísta? Por supuesto que sí.

Cuando sea vieja seré una de esas viejas que cuentan, para vergüenza de sus familiares más jóvenes, la misma anécdota una y otra vez. Y sé que seré así porque ahora ya soy así:

La película es "El ladrón de orquídeas". Hay dos hermanos gemeles, interpretados por Nicolas Cage; uno es un triunfador, y el otro es un perdedor (para resumir vidas, actitudes y personalidades).
En una escena, ambos están a punto de morir. En esa situación límite, el hermano-perdedor decide revelarle algo al hermano-triunfador:
-Cuando éramos adolescentes -le dice- vos estabas enamorado de Fulana. Y se lo decías a ella y se lo decías a todos. Pero Fulana no te amaba, se burlaba de vos cuando vos no la veías. Y yo no me animé nunca a contarte esto.
El hermano-triunfador lo mira con ternura y le contesta:
-Siempre supe que Fulana se burlaba de mí. Pero, ¿a mí qué me importaba? Esa burla, ese desprecio... eso era ella. Yo era mi amor por ella, y mi amor me hacía grande.

:)

Apapacho.

abril 14, 2009 11:23 p. m.  
Blogger malbicho dijo...

justo ahora vuelvo a estar enamorada, no del amor, no de la vida, sino de esa sensación de sentirme cómoda en mi propia piel a partir de una mirada ajena, y eso tiene un efecto expansivo

con la de the cure, sin duda

(un poema para Erich Fromm: el amenazado, de Borges)

abril 15, 2009 6:13 a. m.  
Blogger Novicia Dalila dijo...

Yo creo que hay un poco de todas en cada uno... siempre he pensado que todos somos capaces de dar lo mismo, pero de diferente manera. Es cuestión de encontrar la forma de amar compatible con nosotros. Eso en el amor erótico.
El amor maternal creo que es el menos egoísta, el más generoso y aunque se busque la correspondencia en los hijos, no es imprescindible para que sigamos amándolos.
El amor fraternal... enriquece.
El amor por uno mismo... en mi opinión no es imprescindible para amar.

Un beso, Nosu

abril 15, 2009 8:47 a. m.  
Blogger Raquel dijo...

Es cierto. Ansiamos ser amados, pero amar nos da más miedo. Estoy de acuerdo en que para amar hay que ser responsable; hay que esforzarse cada día porque no es nada fácil, es un trabajo diario, constante. Y por supuesto estoy de acuerdo en que lo que da verdadero sentido a la vida es la posibilidad de amar.
Es requisito amarse a uno mismo para amar a los demás; yo me quedo con la última, bueno también me gusta la de The Cure.

Saludos, NoSurrender.

abril 15, 2009 11:26 a. m.  
Blogger trilceunlugar dijo...

hago un curso ahora en la casa encendida que se llama Palabras de rock...lo da Silvia Grijalba...creo que tú lo hubieras bordado

abril 15, 2009 12:47 p. m.  
Blogger princesadehojalata dijo...

Vaya entradón te has currado.

abril 15, 2009 12:48 p. m.  
Blogger Antígona dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con Fromm, doctor Lagarto. Ser amado es algo con lo que nos encontramos en el momento mismo en que amanecemos a este mundo, algo que carece de entrada de mérito alguno porque no requiere de ningún esfuerzo, de ningún aprendizaje. Al menos en el nivel básico del bebé que recibe cuidados, protección, caricias. Nadie dice que ese amor que se recibe no sea absolutamente necesario. El bebé no podría sobrevivir sin ellos. Hace ya años ciertos experimentos (vaya, qué manía me ha dado últimamente con los experimentos) mostraron que los bebes, para su normal desarrollo, precisan tanto o más que de alimento y protección de caricias y muestras de afecto. Luego crecemos, nos vamos endureciendo, nos vamos curtiendo. Ya no dependemos tan vitalmente de ese amor pero seguimos necesitándolo y tal vez por ello tendemos a confundir lo que no es más que la satisfacción de una necesidad con la posible fuente de nuestra felicidad.

Sin embargo, lo que realmente exige un auténtico aprendizaje, lo que en un principio desconocemos absolutamente pero podemos ir adquiriendo, es la capacidad, el arte de amar. Esto es lo que, frente al hecho de recibir amor, nos pone verdaderamente en juego y nos exige desplegar, desarrollar, potenciar todas nuestras facultades. Pero también, al mismo tiempo, lo que nos enriquece y nos hace crecer como personas. Lo que nos lleva a levantarnos cada mañana con la ilusión de tener una tarea que cumplir que disfrutamos en cada nimio gesto. Lo que, en efecto, dota de sentido a la relación que uno mantiene con otra persona, a sí mismo y a su vida entera. Ser sólo amado nos empequeñece, nos infantiliza. Amar es lo que contribuye a engrandecernos, a ensancharnos en todos los ámbitos de nuestro ser. Por difícil que a veces resulte desde nuestras pequeñeces y miedos pueriles, desde nuestra cobardía a sufrir por lo mucho que arriesgamos cuando amamos. Porque quien ama vive, en cierto sentido, al borde del abismo y tiene que luchar todos los días por superar el pánico, el horror que su contemplación le produce.

Hubo un tiempo, por suerte ya lejano, en que practiqué con entrega y vehemencia el amor materno en la falsa creencia de que ese amor abnegado era la forma más elevada de amar. Hoy por hoy, sin embargo, tengo claro que por encima de él se encuentra eso que Fromm identifica con el “amor con uno mismo”, al menos en el modo en que usted lo ha identificado con la canción de Dylan. Me quedo con ese amor que nos hace sacar lo mejor de nosotros mismos, con el que nos lleva a sentirnos a gusto en la propia piel a través del amor que profesamos a otra persona. Con el amor que nos descubre ante nosotros mismos en facetas que desconocíamos y que nos alegramos por encontrar. Creo que si no es eso lo que se siente cuando uno se dice enamorado, si no siente que se vuelve mejor y más fuerte por el hecho de estarlo en lugar de más frágil y más pequeño, entonces es que algo está fallando.

Y bueno, la verdad es que, por motivos que no vienen al caso, tengo un cariño muy especial por esa canción de Dylan y cada vez que la escucho me siento transportada en el tiempo a cierta escena de la película de mi vida que no puedo dejar de celebrar a cada paso que doy. Así que no podía elegir otra ;)

¡Un beso, doctor Lagarto!

abril 15, 2009 2:24 p. m.  
Blogger Margot dijo...

Cuándo nos creemos o cuando lo estamos, Lagarto? jeje. Lo siento, es sólo por molestar un poco, de buen tono, eim? ando juguetona... jajaja.

Anda que no manoseé el libro de Frommm en mi adolescencia... total para nada, mucha teoría y poca práctica de la vida, ays. Qué fácil lo veía todo, más ays.

Ummm y sin duda Dylan y el amor erótico también, pero sin The Cure que no son mucho de mi agrado.

En cierta forma me parece que uno lleva al otro, en ambos se requieren (según mi experiencia y creencia) pocas dosis de mezquindad, mucha entrega y saber disculpar (-se.-le). Entusiasmo y deseos de superación: de dar lo mejor para sentirse el mejor y hacer sentir lo mejor.

Y no exagero, no al menos con respecto a mi vida, si digo que aquello que me ha hecho crecer y de lo que más orgullosa me hallo siempre ha tenido que ver con el amor.

Bah, no sé, es que sigo creciendo centímetros en los últimos tiempos y tal vez se me va un poco la olla, no? pero qué narices... viva el amor!! Ou yeah!

Besos entusiastas!

abril 15, 2009 4:42 p. m.  
Anonymous k dijo...

Durante años me sentí identificada con la de Leonard Cohen (qué versión! saber que está de gira y no poder verlo), pero no como el sujeto, sino como el objeto de la canción, es decir, no quería ser la persona que canta, sino la cantada. Ahora ya no. Yo creo que necesito más a Dylan ahora. Solo que no acabo de encontrarlo.

abril 15, 2009 5:07 p. m.  
Blogger LLop dijo...

Amor con uno mismo

Creo que me amo mi mismo aunque no lo suficiente. ¿Cual es la medida justa?
Una mezcla de los 4 estaría bien. ¿Se puede lograr un equilibrio?

Saludos sr. Lagarto

abril 15, 2009 6:39 p. m.  
Anonymous Gemmayla dijo...

Descubrí a Erich Fromm el año que ingresé en la facultad. Fue un año muy duró para mi, porque al comienzo del curso ingresaron a mi madre con una peritonitis muy grave y cuando mi madre se recuperaba cayó gravemente enfermo mi padre. Afortunadamente ambos salieron adelante. Pero yo sólo tenía 18 años recién cumplidos y aquellas dos experiencias traumáticas me dejaron casi k.O. Entonces un día buscando en la librería de la facultad encontré los libros de Fromm y me los compré todos con el dinero que me quedaba en la hucha. No me podía concentrar en los estudios por causa del drama familiar, pero la lectura de Fromm la absorbía cual esponja intelectual y espiritual.

Creo que ahora, - entonces aún no - defiendo el Amor Fraterno como el amor que engloba a todos. Es el Amor superior, el más noble, el más productivo. Es el que beneficia a mayor número de personas porque no es excluyente.

Hoy leía un cuento magistral de Borges en el que aseguraba que el pecado de cobardía que comete un solo hombre es como si lo cometieran todos los hombres; la manzana prohibida que comió Eva en EL Jardín de Edén es la manzana que comen todas las mujeres de todos los jardines prohibidos. La crucifixión de un solo hombre conlleva la salvación de la humanidad entera. Porque en definitiva, "nada humano no es ajeno"

El Amor Fraterno encierra y envuelve a todos los demás.

La canción de Cohen me encanta y "El Gran Lewosky" de los Coen me encanta visionarla cada cierto tiempo. Ya va tocando

Besotísimos fraternos a "every body"

abril 15, 2009 7:09 p. m.  
Blogger El Castor dijo...

Rescatas a un grandísimo pensador, un hombre preocupado por entender el comportamiento humano y por la justicia social.

Recibió una fuerte influencia de las teorías psicoanalistas, como tantos en el siglo XX, y eso lo convirtió más en un librepensador que en un científico. El psicoanálisis no siguió el método científico.

Su "Arte de Amar" es un texto espléndido, de teorías hermosas pero subjetivas. Es un intento de aproximación, por caminos muy libres, a la compleja afectividad humana.

Magnífico post otra vez.
Saludos.

abril 15, 2009 8:49 p. m.  
Blogger Shandy dijo...

Largarto, excelente entrada ( por fin la has tacado y qué bien!).
Me quedo, especialmente, con estas dos afirmaciones de Fromm:
"Amar es la acción máxima que un hombre libre puede llevar a cabo para escapar de la enajenación que produce en nosotros la sociedad de consumo".
"La única manera de superar esa “separatidad” existencial es el amor. Por tanto, es la posibilidad de amar, y no de ser amado, lo que da sentido a la existencia".

ESta lectora cuando cree estar enamorada se identifica con las dos últimas, la de The Cure y la de Dylam especialmente ( porque no se puedes Dar si no te tienes y porque tienen que saber "leerte", descubrirte, algo que ha de ser recíproco).

Hay una frase de una amiga muy querida que dice "Amar es Lamer". Y yo añado, con amorosa "M" de Amor, y tierna y húmeda "L" de Lengua.

Y te dejo la letra de una canción de Serrat ("Sin piedad") que aunque algunos califican como triste, a mi me parece que, bien "leída", habla de la pareja Viva, dos que se necesitan pero sabiendo que no pueden ni anularse ni vencerse. Creo que habla del equilibrio y el respeto, tan difícil de conseguir: Tú /Yo formamos un nosotros, sin dejar por ello de tener cada uno su individualidad porque
"Si me entregase a ti
me despreciarías
y si te venzo me odiarás
y si huyo no he de
verte nunca más".

Pero

"Me necesitas y te necesito".

Entiendo que habla del Amor en la pareja como un "lucha" por el encuentro en el día a día y cuando se hiere al otro "Tu derrota es la mía y mi fracaso tu quebranto".

Sin Piedad

Tu derrota es la mía
y mi fracaso tu quebranto, mujer.
Mía es tu ruina, tuya mi agonía.
Tan solo somos un par de perdidos
que no tienen nada que perder.
Y sin embargo, o tal vez por eso,
donde más duele nos
damos los besos.
A sangre y fuego,
a sangre y fuego,
te parto el alma
y me mato luego.

No tendré piedad de ti.
No tendré piedad de mí.
Morir matando,
matar muriendo,
sin piedad de ti,
sin piedad de mí.

Callejón sin salida:
así es esa malsana realidad.
Si me entregase a ti
me despreciarías
y si te venzo me odiarás
y si huyo no he de
verte nunca más.

Me necesitas y te necesito
como la confesión
necesita al delito .
Sueño contigo,
sueño contigo,
como la muerte sueña
con alguien vivo.
No tendré piedad de ti.
No tendré piedad de mí.
Morir matando,
matar muriendo,
sin piedad de ti,
sin piedad de mí.

Un fuerte abrazo. Este espacio tuyo es para demorarse y disfrutar.

abril 15, 2009 8:55 p. m.  
Blogger Carlos dijo...

Aprender a amarse para devolver con mayor facilidad este sentimiento; superar el presidio de la soledad o desarrollar la capacidad de amar para dar sin esperar nada a cambio, menudo problema del ser humano.

Atrevido o egoista pongo arriba (adelante) el amor con uno mismo.

Saludos Dr. Lagarto.

abril 16, 2009 12:53 a. m.  
Blogger rubén dijo...

Dylan, claro. ¡No conocía la canción!

abril 16, 2009 1:09 a. m.  
Anonymous el nene Cohelet dijo...

Como dylanesco con la solera de haber afirmado :"Dylan es un enorme compositor de canciones de amor", cuando los demás sólo acertaban a decir: "Debajo de los adoquines de Bob está la nueva era de Cohelet", te digo, Lisardo:
La canción que más replayeo es "Buckets of rain":
Friends will arrive, friends will disappear, I got all the love, honey baby, you can stand ♫♪♫
Por otra parte, ¿cómo osas poner tus sucias manos sobre Cohen? (evocando el título de un libro de M. Vincent que no me gustó nada).
Tú limítate a tus 40 impresentables, plagiador de playa ;-)
4:11 También si dos durmieren juntos, se calentarán mutuamente; mas ¿cómo se calentará uno solo?

abril 16, 2009 3:34 a. m.  
Blogger tu dijo...

Yo no me identifico con ninguno, pero me encantaría estar en el de amarse a sí mismo, la verdad...
besos mil

abril 16, 2009 9:35 a. m.  
Blogger Pauet dijo...

Hola, es la primera vez que llego aquí y me parece muy interesante el blog y, sobretodo ... el post de hoy.

Respecto a Fromm y el "Arte de amar" me parece muy interesante todo lo relacionado con el amor como una de las artes y todo lo que ello supone, sobretodo a nivel de aprendizaje teórico-práctico.

Pero ... luego, cuando entra en matices creo que se pierde al no incluir ciertos grupos poblacionales en sus teorías. Por ejemplo, los homosexuales resultan discriminados .... Fromm mantiene que el amor Homosexual no puede darse nunca entre hombre-hombre mujer-mujer al no poder integrarse las polaridades masculino-femeninas cosa que el considera indispensable para que se produzca el verdadero acto amoroso olvidando las polaridades de energías masculino-femeninas internas que el individuo posee y que lo equilibran.

Gracias por tu aportación a la red, si me lo permites .... a partir de hoy me convierto en lector asiduo de tu blog.

Un saludo afectuoso.

abril 16, 2009 1:01 p. m.  
Blogger Pauet dijo...

Por cierto, se me olvidaba ... la canción con la que me identifico cuando me enamoro ... es Man in me de Bob Dylan.

abril 16, 2009 1:09 p. m.  
Blogger Nausicaa dijo...

Si supieras cuanto necesitaba leer justo esta entrada sabrias que la has escrito para mi, gracias! (y perdona por el egocentrismo...)

abril 16, 2009 1:35 p. m.  
Blogger Tempero dijo...

¿Se necesita estar biológicamente preparado para amar? ¿Psicológicamente? ¿Pedagógicamente?
¿Emocionalmente?
¿Literariamente?
A ver quien me viene y me dice que el culmen del amor no es el sexo, sexo con amor (descarto el follar). Y para éso, biológicamente sí estamos preparados, salvo castración natural o mental. ¿Entonces? O sea que yo ahora me enamoro, siento una pulsión fuerte por alguien y noto, que es que lo noto, que las hormonas gestionan mi vida y alguien me dice, chitss, que no que eso no es amar, que no estás preparada. ¿Cuánto tiempo se necesita? ¿Hay que amar desligado del consumo? ¿Los animales no aman? ¿Consigo un certificado AENOR de amar? A veces siento que el tema AMOR/AMAR es un tema altamente castigado y trillado y que lo que cuenta es la sensación particular y exclusiva de cada uno. Y ahi, para mí, radica la grandeza, en la exclusividad. Amo porque soy exclusivo para alguien, porque así me siento, y no recurro a nada ni a nadie.

¿Puedo estar enamorado y elegir mi canción y mi estadio de amor sin decir si supera al amor con uno mismo o amor erótico o qué sé yo? ¿Puedo, no?

Pues mi amor es exclusivo y elijo esta:

http://www.youtube.com/watch?v=G0_z8HbnbDY

TIEMPO DE AMAR

No fue suerte ni casualidad

que al desafiar mi lógica

he dado rienda suelta al alma

finalmente, por amar.

Para vivir el amor que ahora siento,

desecho destinos y reglas y tiempo,

que toda la vida me espere un momento

ahora es tiempo de amar.

Quién dirá si hago bien o mal

el caso es que no importa ya

y soy capaz de cualquier cosa

por besarte una vez más.

Voy delirando, me voy transformando

a cada segundo que paso en tus brazos

no importan los días

no importa hasta cuando

ahora es tiempo de amar

El ayer, lo que fui

lo olvidé junto a ti

mírame, hoy por fin

amando así.



Saludos.

abril 16, 2009 1:56 p. m.  
Anonymous el nene Cohelet dijo...

Hermano Lisardo, te pido perdón por el tono en apariencia irritante de mi comentario. No es mi propósito molestarte, de veras.
Coincidieron el tema de tu post y una canción que propones con una charla que tuve en el Foggy Dew justo antes de abrir tu luminosa ventana. De ahí mis dardos de mal gusto. Procuraré ser un niño bueno, I promise.
(¿Y ahora con quién la emprendo? ¿Cómo desfogar mi irritabilidad?)

abril 16, 2009 9:48 p. m.  
Blogger isis de la noche dijo...

Me atrevo!!! me encantan estos retos que nos enfrentan con nuestra verdad ;)

No.. el amor es aún muy desconocido para nosotros.. Podemos enamorarnos y decir que amamos.. pero el amor... El amor de verdad, nos es aún extraño. Es planta de otro mundo y puede florecer en nuestra alma, pero cuando nos abrimos al milagro que representa. Mientras lo llamemos con otros nombres, mientras lo tomemos por cualquiera de las cosas que 'sentimos' y, lo más importante: mientras no estemos dispuestos a matar nuestro ego, permaneceremos fuera de su alcance...

mm.. Pensaré un poco más con cuál 'tipo de amor' me identifico, aunque, por cierto y en honor a la verdad, debo decir que no estoy de acuerdo en categorizar algo que es inefable. Estoy muy de acuerdo en que estas categorías pueden describir formas de relacionarnos afectivamente con otros, pero eso tampoco es amor.

El amor es algo que ni siquiera se puede intelectualizar. Y si hemos tenido la fortuna de conocerlo, sabremos que en nuestra humana limitación, podemos ser sus instrumentos, pero que no podemos reducirlo a un sentimiento o a una emoción.

Y bueno... para aprender a amar estamos aquí.. como dice Eric Fromm en uno de sus libros, tal vez el que más me gusta por la sencillez con que describe este "arte de amar"..

besos!! ;)

abril 17, 2009 4:53 a. m.  
Blogger Divina nena dijo...

Muy buena la entrada Sr. Lagarto. Supongo que ninguno nos podemos identificar al 100% con un tipo de amar, será por momentos en el día incluso, la cuestión es no dejar de amar ni en nuestros sueños. Si me tuviera que identificar sería con la de Cohen,porque me encanta esa canción y porque considero de los amores más puros el maternal, incluso no siendo madre-padre. Dar sin recibir, solo amar, sin pretender un cambio, solo amar...
Besos

abril 17, 2009 7:29 a. m.  
Blogger Sintagma in Blue dijo...

Siguiendo esta categorización, me estoy curando del amor perruno-maternal y entrando en el erótico. Amén!

abril 17, 2009 11:43 a. m.  
Anonymous Mk dijo...

Con miedo .
Sin acabar de creermelo .
Y quizás acabe por apartar ese pensamiento y esa sensación, dentro de unos minutos , porque también me queda mucho por aprender y mucha coraza que soltar.
Pero hoy ,esta mañana y ahora "Lovesong" de The Cure..porque siguen apareciendo en mi vida mañanas como la de hoy.
Y eso si que no deja de sorprenderme ..y asustarme un poquito también.
Besos , Lagarto , y como siempre , es un verdadero placer leerte.

abril 17, 2009 11:48 a. m.  
Blogger Casilda dijo...

Me quedo con la de Cohen , sin dudarlo.
Recuerdo a alguien que decia que amar era una custión de inteligencia , una capacidad especial que solo tenian unos pocos privilegiados y que ser amado lo podia ser cualquiera el mas tonto de los tontos..
Un beso

abril 17, 2009 2:04 p. m.  
Blogger Food and Drugs dijo...

Yo cuando me creo enamorado me hincho a oir canciones de todos los géneros y pelajes. La música es mi gran amor no correspondido. Tal vez en otra vida.
Saludos

abril 17, 2009 9:12 p. m.  
Blogger panterablanca dijo...

Gustarme, me gustan todas, pero identificarme, quizá con la de Dylan, porque no se puede amar si no has aprendido antes a amarte, de la misma manera que no se puede perdonar, si antes no eres capaz de perdonarte a ti mismo. Y no tiene nada que ver con el narcisismo. Yo me conozco bastante bien, sé de mis virtudes y mis defectos (aunque a veces aún me sorprendo a mí misma), y a pesar de que mis defectos no me gustan nada, me perdono, porque me amo. ESo evita muchas veces hacerse mala sangre, y no significa que no puedas intentar corregirte.
Y me gusta pensar que algún día, el amor fraternal reinará en el mundo, ¡ojalá!, pero me parece que yo ya no lo veré. Para mí, ése sería el amor ideal, el que terminaría definitivamente con las miserías del mundo.
Besos selváticos.

abril 18, 2009 1:50 a. m.  
Anonymous Oli dijo...

Amar y siempre amar . Lo de ser amado es secundario.Considero una desgracia no haber amado nunca...Ahora mismo en este instante estoy enamorada de varias personas y de muchas ideas.
Saludos.
Me gusta toda la entrada.

abril 18, 2009 8:29 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Ana, estoy contigo. Supongo que Fromm no pretendía “obligarnos” a amar de una sola manera. Todos los tipos de amor pueden convivir entre ellos, pero siempre hay uno de ellos que nos define más, que explica mejor qué es lo que buscamos. En mi caso, ya que preguntas, me quedo con la canción de Dylan.

Ya te he visto muy activa en post pasados de este Laberinto. Me encanta que sigan vivos. Por cierto, Houellebecq es un tipo muy pesimista. A mí me gusta porque siempre me hace pensar, pero no me atrevo a recomendarlo a cualquiera, en cualquier momento. Los libros de Houellebecq deberían venderse con receta :P

Saludos!

abril 19, 2009 12:27 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Tesa, normalmente, cuando la presencia del “amor fraternal” es excesiva se suele cambiar mucho de pareja. Uno se enamora del Amor y siempre encuentra flores más hermosas que llaman más la atención. Supongo que si Fromm lo pone en el escalón más bajo es porque la implicación emocional extensiva impide la intensiva.



Arcángel, a mí no me parece nada egoísta la visión del Amor que muestra esa canción de Dylan. Se trata de alguien que ha encontrado un Yo mucho mejor, mucho más maduro y crecido, gracias a un catalizador determinado. Creo que Dylan quiere decir que amar, si se ama de verdad, nos hace mejores. Así que entiendo a Nicolas Cage, sí. Abrazos!

abril 19, 2009 12:27 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Malbicho, siempre me fascinó esa canción de los Cure. En realidad se parece mucho a la de Dylan, en el sentido de que la persona amada le hace descubrirse mejor a quien canta (en casa, completo, más joven, contento...). me parece muy interesante el adjetivo que has escogido: expansivo. Eso es lo importante ¿verdad?



Claro que sí, Raquel. Das en el clavo: amar acojona. Es un trabajo duro que, además, puede hacernos mucho daño cuando las cosas se tuercen. Y comparto todo, todo lo que dices. Saludos!

abril 19, 2009 12:27 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Dalila, siempre hay de todo en todas partes, claro. Pero también siempre hay algo que define mejor nuestras emociones. Quiero decir, no todo el mundo escribiría la misma canción o el mismo poema sobre “su” amor (vivido o deseado).

En el amor maternal hay uno que da y otro que recibe. No se alternan los papeles, no hay igualdad, no hay admiración, ni siquiera se elige al objeto amado ni al objeto amante. Quizás por eso a Fromm le parece “menos Arte”, lo cual no quiere decir que lo desprecie, por supuesto. Pero bueno, todos conocemos hombres y mujeres adultos que pretenden seguir manteniendo ese tipo de relación con sus amantes.

Besos!

abril 19, 2009 12:27 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Trilceunlugar, la vi en una entrevista, en el programa de literatura de Dragó en Telemadrid (con perdón), acompañada de Bunbury. No me pareció muy interesante, creo que se puede y se debe dar más. Pero me compraré el libro, claro. Es un tema que me interesa. Gracias por tus palabras!



Princesa, gracias, pero el mérito es, como siempre de otros: Dylan, Cohen, Fromm, Smith y Young, por ese orden ;)

abril 19, 2009 12:28 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Claro, doctora Antígona. Pero no podemos (debemos) aspirar a mantener como adultos la misma capacidad emocional que teníamos de bebés aunque sintamos la necesidad de ser queridos, porque nos “pueriliza”, como bien dice usted.

Supongo que parte de la entronización del “amor materno” obedece al hecho de que, precisamente, la mayor parte de los seres humanos no han amado nunca y no saben lo que es el amor. Así, el acto instintivo, mamífero, de cuidar a la cría pasa a ser la única experiencia amatoria en sus vidas.

No deje de aprender, Antígona! Besos!

abril 19, 2009 12:28 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Bueno Margot, yo escribí “cuando nos creemos”. Cada uno que lea lo que quiera ;) No es que me interese muy especialmente Fromm, al que por cierto, reconozco que tengo bastante olvidado. Esa clasificación me parece muy significativa y creo que, si las personas somos sinceras, encontraremos a nuestro alrededor muchas pirámides invertidas. Pero me parece más interesante la idea de que el amor es incompatible con los valores consumistas, quizás... pero no me crezcas más, mujer, que ya eres mayorcita! :P Besos!



Creo que va a tocar en un montón de sitios, k, incluido Madrid y Barcelona. Seguro que te lo puedes montar para verle. Esa canción es preciosa, como casi todas las de Cohen, pero creo que él mismo (que es una persona muy culta e inteligente) se está riendo de esa manera tan “baja” de entender una relación. Es imposible que quien ha escrito Suzanne, por ejemplo, tenga esa manera de entender la cosa. No estoy seguro de entender la última frase que escribes. A ver si hablamos un día de estos.

abril 19, 2009 12:28 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Llop, supongo que la medida justa es aquella que nos hace sentir bien dentro de nuestra piel. Todo en la vida es cuestión de dosis, tanto el amor a uno mismo, como las judías o el patxarán. Salud!


Gemmayla, yo no creo que ese “amor fraternal” sea el más elevado. Sí es productivo, en el sentido en que una sociedad en la que el amor marque las relaciones entre los individuos es mejor que otra en la que sea el resquemor o la desconfianza. Pero no se puede amar a todo el mundo con la máxima intensidad, por lo que perdemos intensidad cuantos más objetos sean amados. La solidaridad no es amor, por muy necesaria que sea. Algo así.

abril 19, 2009 12:28 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Castor, Fromm es el típico producto intelectual del siglo XX: marxista/freudiano o, incluso, marxiano/freudista. Muy interesante, sin duda alguna. Pero lo cierto es que la sociedad del consumo y el prejuicio se ha impuesto durante ese mismo siglo. Saludos!


Gracias, Shandy. Yo soy un gran partidario del lamer, claro que sí. La canción de Serrat funciona de manera parecida, sí. Se supone que si amamos a una persona no deberíamos intentar cambiarla, pues perderíamos aquello de lo que nos hemos enamorado. Claro que si lo que buscamos es “amor maternal”, entonces el objeto amado no es relevante por sí mismo y podemos cambiarlo a conveniencia. De alguna manera, es eso precisamente lo que hacen los padres cuando educan a sus hijos (Fromm establece otro tipo de amor situado entre el amor maternal y el erótico, que llama “amor paterno” y que, precisamente, habla de ese acto de “adaptar” al objeto amado a nuestros valores). Un abrazo!

abril 19, 2009 12:29 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Carlos, más que como problema yo lo veo como solución :) Me atrevería a decir que todo lo malo que ocurre en la historia de los hombres es por falta de amor a sí mismo. La violencia viene del miedo, la tiranía de la desconfianza, etc. Saludos!


Rubén, Dylan tiene canciones muy lúcidas y ésta es una de ellas. Es de principios de los setenta, de su disco New Morning y fue usada como banda sonora en la película de los Cohen El Gran Lebowsky.

abril 19, 2009 12:29 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Cohelet, yo también soy un admirador de las canciones de amor de Dylan (I want you, Love minus Zero, Don’t fall apart…) y de las de desamor, que casi son mejores (It ain’t me, Sara, ...) Como le decía a k un poco más arriba, pienso que Cohen sabía muy bien de lo que hablaba cuando escribió I’m your man, que es una canción genial llena de ironía, que dispara con bala, como siempre suele hacer Cohen.

No hace falta que te disculpes por tu tono, que ya nos conocemos y nos vamos apreciando :) Llevo varios días fuera de Madrid, con mucho follón. En cuanto tenga tiempo me paso por el Foggy Dew.

Salud!

abril 19, 2009 12:29 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Tú, no somos responsables de las experiencias que hemos podido tener cada uno, pero sí de lo que queremos y de lo que no queremos. Así que aciertas plenamente en tu elección ;) Besos!


Pauet, gracias por venir aquí. Veo que conoces bien a Fromm y comparto todo lo que planteas. Efectivamente, como bien dices, Fromm tenía ese menosprecio por la homosexualidad. En realidad esa homofobia venía ya del mismísimo Freud, padre del psicoanálisis. No pretendía salvar toda la teoría (as a whole, que dicen los ingleses) de Fromm, sino quedarme con algunas ideas. Es más, el escalón máximo de amor que propone Fromm es el “amor a Dios”, algo de lo que no he querido hablar en este post. Un saludo!

abril 19, 2009 12:29 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Bueno, Nausicaa, no conozco de ti más que lo que compartimos en esta red, pero eso me basta para creer que compartimos algunos valores comunes y apreciarte mucho. Así que me alegro mucho de leer lo que has escrito. Besos!



Tempero, yo creo que biológicamente no estamos preparados para amar. Podemos estarlo para follar, para cuidar las crías, para permanecer en el nido... pero no para Amar, que es un ejercicio intelectual más elevado y absolutamente cultural. Según Fromm, ese “sexo con amor” es la separación de la “separatidad”; de la angustia existencialista de la soledad inútil. Y esa conciencia existencialista no es algo natural, instintivo. Y no, no es animal. No es lo mismo amar que necesitar, y deberíamos preguntarnos (como escribe Fromm) si “amamos porque necesitamos” o “necesitamos porque amamos”. Vamos, que no follamos para tener un orgasmo, sino para quedar abrazados a alguien que respira a nuestro ritmo, para fundir nuestra piel en la sensación cálida de otra piel que nos trasciende y es nuestra a la vez. Gracias por traer tu canción, pensé que más gente traería la suya también. Y muchas gracias por pasarte por aquí! Saludos!

abril 19, 2009 12:30 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Isis, categorizar es una palabra horrible, sí. La vida está tan llena de ambigüedades que resulta casi inhumano intentar guardar cada cosa en su cajón. Pero eso no elimina, supongo, el análisis teórico, la “intelectualización” (¿existe este palabro?), el discernimiento entre varios significados, tan diferentes, que van ligados al significante “amor”; una de las palabras más manidas en el mundo de la música. Besos!


Divina Nena, pero es que el “dar sin recibir” de una madre a un hijo es completamente instintivo y gratuito. No hay nada que nos eleve como seres humanos en ese acto de amar, es demasiado primario. Cualquier madre ama a cualquier hijo. No se elige el objeto de amor, no es un acto libre. Lo Grande es dar cuando uno sabe, se da cuenta de pronto, de que “puede” y “quiere” dar. No sé si me explico... besos!

abril 19, 2009 12:30 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Sintagma, mucha suerte en el viaje y disfruta del paisaje! ;)


Mk, parece que algo ocurre estos días en tu vida. No sé si te refieres a una nueva situación o a una manera de interpretar la misma, pero si sientes la canción de los Cure, entonces es que Todo Está Bien. Enhorabuena! Y más besos!

abril 19, 2009 12:30 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Casilda, pero el tipo de la canción de Cohen no se ofrece a sí mismo (And if you want another kind of love / I’ll wear a mask for you), sólo necesita a esa persona junto a él aunque tenga que renunciar a sí mismo. En ese caso ¿quién ama realmente, la máscara o él? Besos!



Food & Drugs, en cambio, yo pienso que la música es de las cosas más fieles que hay en la vida, que siempre nos corresponden. Siempre hay una canción para una emoción concreta. Siempre. Salud!

abril 19, 2009 12:30 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Bienvenida al club dylaniano, Pantera ;) No sabemos si el amor fraternal dominará el mundo. Por el momento no lo ha conseguido. Pero siempre podemos aportar nuestro inmenso granazo de arena: aprender a amar. Besos saurios!


Oli, yo creo que la mayoría de la gente, cuado dice “yo amo” o “yo amé”, miente. Es posible que la gente necesite, desee, quiera ser amado o, simplemente, compartir sexo y compañía con alguien similar. Pero amar es algo complicado y extraordinario. Salud!

abril 19, 2009 12:30 p. m.  
Anonymous ana dijo...

Es que he llegado tarde al blog, unos tres años de retraso...
...pero la casualidad siempre es poética... jajaja...
y aquí estoy, recuperando el tiempo perdido...
... enganchada, intentando dosificar, para que no se acabe demasiado pronto y disfrutar de los posos que tus palabras dejan colgando de mi pensamiento ;))

ASÍ SUCEDE CON ALGUNOS LIBROS.

abril 19, 2009 4:51 p. m.  
Blogger Laluz dijo...

El amor a uno mismo es básico, pero creo que el más difícil.
Me encantó!

abril 19, 2009 7:03 p. m.  
Blogger Makiavelo dijo...

Frente a las teorias de Erich Fromm, ahora nos sale Uribe con "que el amor tiene varias fases progresivas, cada una más compleja que la anterior, que cambian según se alojan diferentes sustancias en el cerebro".
Sin dejar la testosterona y la dopamina. Más o menos quiere decir que somos pura química incluso en este comportamiento.

Saludos.

abril 19, 2009 10:02 p. m.  
Blogger Bolero dijo...

Querido lagarto, pones muchas veces en orden mis pensamientos, creo q cada vez q paso por aqui, temo lo q encuentro, muchas veces, es como si hubiera un imán, no, mejor dicho una relación entre lo q escribes y lo q vivo en algunos momentos

Te juro por snopy q ahora mismo tengo puesto a Leonard cohen
Me quedo con dos amores, es evidente, el maternal, y el erótico y por lo tanto con esas dos canciones

Pero podemos sistinguir diferentes amores como dice Fromm
Ela mor maternal es absolutamente incondicional, es raro, muy raro pq siempre se opina sobre la educación de los demás a sus hijos.
Un día hablando con una amiga me djo una frase q nunca olvido, es muy facil darle una bofetada a un hijo ajeno, pero es muy dificil hacerlo con el turo
As.i es hasta q una o uno no es madre o padre, no entiende esa frase, q encierra mucho mas q lo q se lee a primeras, es dificil ese amor incondicional, pq ante todo debe estar un amor a la responsabilidad q tienes sobre esa persona, pero es dificil separar la responsabilidad con el amor absoluto, yo no sé si el amor maternal es absoluto, no lo sé o si único, sé q es el más profundo el q sale direntamente de la nada, de la nada más absoluta, del desprendiemiento de la humildad mas grande, pq ese amor es el ´´unico q sinceramente no te da nada ni te pide nada, no sé explicarme como siempre, pero sé perfectamente sentirlo
y no sigo pq yo estoy muy sensible

El otro amor es el amor pasión, me gusta amar
He aprendido, tras muchos años, que sé amar, y puedo amar sin la necesidad del otro sujeto, que llega un momento en la vida q no es importante q te amen, pq de q sirve q te amen si tu no amas?
Lo importante es tener la capacidad de amar, de ser lo suficientemente persna para amar.

Y sí querido Lagarto, lo difícil no es ser amado si no amar.

Muakkkkkkkkkkkkk

abril 20, 2009 11:50 a. m.  
Blogger petitapetitesa dijo...

El titulo de la entrada me deja perpleja, “Dar, y no recibir, es la expresión máxima del Poder” sobre todo, teniendo en cuenta que hablas del amor.

Yo creo que dar y no recibir, en cualquiera de las posibilidades que describes, destruye, y si no lo hace de golpe, lo hace lentamente.

El amor fraternal esta muy bien como utopía, ¿pero como amar a la humanidad en general, cuando en general somos tan inhumanos?

El amor materno si bien es cierto que no se decide, tiene un desgaste tan elevado, que de no ser correspondido, socava hasta el último de los rincones de nuestra alma.

El amor erótico y como tal, el más tangible, duele en lo físico, ¿Qué clase de poder es el deseo no correspondido?

Y el amor a uno mismo, dependerá en gran parte, si el resto de amores de esta lista nos reconcilian con nosotros mismos, ¿Qué clase de autoestima se puede tener, si dudamos de la humanidad, estamos frustrados como progenitores y no somos correspondidos en el amor erótico?

Yo más bien diría, que la capacidad de sobreponerse, al dar y no recibir, genera el poder de sobrevivir.

Besos amorosos

•Me viene a la cabeza la canción de Jacques Brel “Ne Me Quitte Pas”

La canción de un hombre aniquilado por el dar y no recibir.

abril 20, 2009 1:07 p. m.  
Blogger Ichiara dijo...

Yo no sé, pero creo que primero me quedo con el amor por mí misma y luego reparto para el resto, jajaja, y sin demasiadas condiciones, que acaban por destruir hasta el amor.

Al loro de lo que planteaba Antígona, recuerdo en una ocasión que tuve una charla con una psicóloga muy interesante que planteaba sus consultas a partir de la reflexión sobre el amor a la madre, sobre la obligatoriedad y todo lo que ella conllevaba de abuso de poder, etc... que ya sabemos de sobras. Ella planteaba que no necesariamente se debía amar a la familia si algo o parte de ella anulaba el amor por uno mismo. En tales circunstancias, mejor alejarse y que digan qué mal hijo, o padre, o hermano, o lo que sea.

Besos lagarto (las canciones geniales, todas, como siempre)

abril 21, 2009 4:44 p. m.  
Blogger Roberto dijo...

Amar da miedo...pero debemos lanzarnos a ese abismo libres y fulgurantes...

que buena la canción de The Cure! Una obra de arte...

Fromm y sus libros son una fuente inagotable de sabiduria

abril 21, 2009 7:34 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Ana, me alegro de que lo disfrutes. La casualidad es lo único que tiene sentido en la vida.


Laluz, quizás no es que sea tan difícil, sino que depende de cosas de las que a lo mejor no tenemos todo el control.

abril 21, 2009 7:56 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Makiavelo, yo no dudo de que toda emoción tenga una consecuencia química en nuestro organismo. Pero no es lo mismo un reflejo que una causa. Nunca se ha conseguido que una inyección de feromonas y anfetaminas provoque un enamoramiento. La psique es un poco más compleja de lo que una foto bioquímica puede mostrar hoy en día. Me temo que el Todopoderoso Dios Ciencia es tan becerro como todos los demás :)



Bolero, pero el amor maternal no es libre: no eliges a quien amar, ni consigues que te haga crecer por dentro como ser humano. Es esencial, instintivo y brutal, claro que sí. pero no podemos aspirar a mantenernos como bebés en nuestra condición de adultos, que es lo que muchos y muchas buscan en sus amantes: protección incondicional a cambio de nada. Es fácil ser un bebé, pero no tato ser un hombre o una mujer. Besos!

abril 21, 2009 7:57 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Petita, ahora que lo dices, quizás el título confunde más de lo que aclara. De alguna manera, pretendía decir que es el que ama quien tiene el poder, y no el objeto amado. Que muchas veces, por comodidad, preferimos ser niños protegidos antes que hombres y que ese egoísmo de recibir nos hace mucho más débiles, como un bebé. Por supuesto, con esto no puedo defender una relación en la que uno ama a quien no le ama. La reciprocidad es esencial, obviamente. Si uno se ama a sí mismo, no debería estar con quien no le ama a él. pero me gustaba la frase del título, qué le voy a hacer :) Más besos!


Ichiara, yo creo que el amor no es como los paquetes de cigarrillos: cuanto más das, más tienes. Y cuanto más se queda uno para uno mismo, más se proyecta a los demás. En cuanto al amor de familia, me quedo también con la famosa frase de Freud “hay que matar al padre”. Suena muy bestia, pero ya sabemos todo lo que significa ;) Besos!

abril 21, 2009 7:57 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Roberto, claro que sí. puede que nos acabemos dado una buena hostia, pero es la única manera, si estamos seguros, de ser fieles a nosotros mismos.

Salud!

abril 21, 2009 7:58 p. m.  

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