domingo, junio 17, 2012

La Constante



La constante es el capítulo 5 de la 4º temporada de la inquietante serie Lost. El episodio empieza con Desmond viajando en helicóptero sobre la bahía de la isla. Tras una súbita tormenta Desmond desfallece y se despierta en Inglaterra en 1996. Sin tener tiempo de asimilar lo sucedido, recobra el sentido y vuelve a estar en el helicóptero sobre la bahía de la isla en 2004. A partir de entonces y en un grado de máxima confusión emocional, Desmond empieza a vivir en dos líneas temporales (2004 y 1996) que se diluyen la una con la otra continuamente, lo que le lleva a un grado de locura que puede acabar con su vida.

Al final Desmond acaba comprendiendo que, para salir de esa locura de saltos temporales, lo que necesita es un ancla que lo afiance al presente de 2004, algo que realmente le importe y que exista en ambas líneas de tiempo (una constante) para conseguir estabilizarlo.

Bien, pues yo estoy preparado por si algún día me ocurre lo que a Desmond, y ya tengo mi Constante. El ancla que afianza mi presente y mi pasado. La constante que estabiliza la ecuación de variables aleatorias y caóticas de mi vida, en la que nunca pasa lo que iba a pasar y lo pasado cambia tanto como el presente. Esa constante se llama Bruce Springsteen. Y hoy es domingo y salgo ahora para mi eterna comunión con la E Street Band en el Santiago Bernabéu, otra vez, otra vez...

La comunión entre mi pasado, mi presente y todas mis líneas de tiempo. Lo que hace que este adulto cansado recuerde que es el mismo que aquel joven que tocaba una guitarra en el césped del campus de la Complutense mientras se evadía de alguna aburrida clase de Estructura Económica hace océanos de tiempo. El mismo que vibraba ante todo lo nuevo que ocurría en el tiempo en el que todo ocurría. Y cuando quiero llamar al Lagarto de hace ocho, diez, quince, treinta años, voy a un concierto del Boss y grito que sí, que sigo siendo yo y que lo puedo sentir tan vivo como siempre. Con el corazón hambriento y la rabia a flor de piel. Sin rendición.




Una canción para Desmond: Lovesong, de The Cure

Un libro para Desmond: El libro de arena, de Jorge Luis Borges

Una película para Desmond: Frequency, de Gregory Hoblit

21 Comments:

Blogger Tesa dijo...

Se me ocurre que no quiero nada que me ancle en 2012.
Vaya año de mierda...

junio 17, 2012 5:16 p. m.  
Blogger Marga dijo...

Palabrita que me acordé de ti cuando leí que el Boss estaba de concierto, jajaja. Imaginaba que no lo te lo perderías...

Ajá, hay constantes que mejor conocerlas y cuidarlas.

Besos tarareables

junio 18, 2012 12:36 p. m.  
Blogger Sese dijo...

Pues sí, la música de Bruce siempre ha estado allí, hemos crecido con ella y hemos disfrutado en sus conciertos, y echas la vista atrás y te das cuenta que cada concierto marca una etapa en tu vida.

Y te das cuenta que el único que se hace viejo eres tú, porque 3h 48 minutos!!!! el concierto más largo de la historia, y tú estabas allí, y encima el No surrender....

Espero que nos cuentes el concierto, que los que no hemos ido estamos ávidos de empaparnos de vuestras sensaciones.

Eso sí, si acaso el año que viene (que lo volveremos a disfrutar en directo) te cambias el nick por el de "The Promise" o "Drive all night" que desde que te conozco ha tocado cada vez tu adorado, nuestro admirado No surrender, jajaja

Te imaginas un directo con Drive all night?.

Un abrazo

junio 18, 2012 4:13 p. m.  
Blogger flower dijo...

¿Qué tal el concierto? ¿Nos contarás? Yo le vi en el 92 en Barcelona, y aluciné, flipé, disfruté y juré repetir...`pero lo vaca no da para todo... Ya me duele, ya...
Me conformé con ver este finde a UB40 en mi pueblo y tb me lo pasé muy bien...

Besicos,

PD: me gustó ver en la plaza de toros donde actuó UB40 el rostro de gente que hace años me encontraba en las aceras de los bares, mi gente de entonces, la gente que compartíamos los findes y las horas últimas de las tardes, cuando salir era barato, cuando nuestra segunda casa y sillón preferido eran las aceras de nuestros bares...

junio 18, 2012 4:40 p. m.  
Blogger pazzos dijo...

Supongo que lo que hilvana todos mis yos son las portadas de Mortadelo y Filemón que espero que nunca, nunca, dejen de publicarse.

junio 19, 2012 1:38 a. m.  
Anonymous Ch dijo...

Qué buen gusto tienes, No Surrender!
En mi primer concierto de Bruce tuve que contar una bola en el trabajo y escaparme para coger un tren que habían habilitado para ir a verlo desde Madrid a Barcelona y que tardaba todo el día en llegar. Pasado el tiempo aquello me pareció una irreponsabilidad pero, afotunadamente, he recuperado la lucidez, vuelvo a saber lo que es importante y hoy contaría la misma mentida o más gorda y me escaparía con más ganas, si cabe.

Y, claro, yo también estuve el domingo en el concierto!
Besos
Ch

junio 19, 2012 5:00 p. m.  
Blogger Ángel dijo...

Wow pues que bien, ya nos contaras como te ha ido. Disfrútalo al maximo. Saludos :D

junio 20, 2012 3:24 a. m.  
Blogger PSYCOMORO dijo...

Decían que era el mejor episodio de la serie. Quizás no se equivocaban, pero yo no puedo apartar de mi memoria aquel "Kate, we have to go Back" del final de la tercera temporada. Tus líneas temporales, Lagarto, siempre me traen instantes que parecen propios, tan cercanos que se quedan junto a mí un buen rato. Un abrazo.

junio 21, 2012 9:22 p. m.  
Anonymous Gardènia dijo...

Me gustaría que Bruce estuviera en esta sala, sentado al piano, cantando "Jesus was an only son".
Saludos, Nosurrender.

junio 22, 2012 3:42 a. m.  
Blogger Gemmayla dijo...

Poesía necesaria como el pan de cada día es ésta, la del anclarse con áncora que nos ampare y nos salve como entonces, ahora y mañana.

Pienso en anclas o áncoras ajenas y propias y sólo se me ocurren las de siempre, Amor, Trabajo y Salud porque "la platita" no sólo no da felicidad sino que la arranca despiadadamente si la dejas adueñarse de tu vida.

Lo que me encanta de Bruce es que nunca nos abandona, viene si hay vacas gordas y cuando las flacas mueren de inanición. Viene siempre y siempre le esperamos, como las geniales entradas de tu blog, NoS.

Smuaksssssssssss y muy feliz finde a todo el mundo

junio 23, 2012 12:19 a. m.  
Blogger Soy ficción dijo...

Estuve en el concierto en Sevilla y pensé: qué responsabilidad tiene Lagarto de que esté aquí??? No sé la respuesta pero sea la que sea GRACIAS, fue absolutamente fantástico!

junio 24, 2012 1:59 p. m.  
Blogger tomae dijo...

...No se que decirte Lagarto sobre tú constante, cada uno tiene la suya, tal vez sea una canción o una voz al otro lado del teléfono, pero cuando Desmond le pide su número de teléfono ella se extraña en que no lo apunte ni en un trozo de papel ... (no serviría de nada) le dice él. Pensaba si era necesario que tu constante, esa canción de Bruce, era necesario que la tuvieras gravada en un archivo (sea vinilo o mp3) o simplemente conozcas su ruta de acceso ... por si "a caso" el "caos".

junio 28, 2012 11:43 p. m.  
Blogger ana dijo...

"...que sigo siendo yo y que lo puedo sentir tan vivo como siempre. Con el corazón hambriento y la rabia a flor de piel. Sin rendición".

Algunos, aunque nunca hemos estado en sus conciertos, tenemos ese mismo asidero... y no olvidamos quiénes somos jamás ante el sonido de su música.

Un abrazo enorme!!!!

julio 01, 2012 3:16 a. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Tesa, ya queda menos para el 2013. Los años impares siempre son mejores. Besos!

Marga, no me lo pierdo desde el año 1988. Pero mi primer contacto con sus conciertos, en realidad, fue en 1081, cuando el hermano mayor de un amigo vino de Barcelona con un montón de fotos y una cinta pirata. Qué sensación más brutal la de entonces, qué pena que al hacernos mayores perdamos esa intensidad para emocionarnos. Besos!

julio 01, 2012 12:52 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Sese, fue impresionante lo del domingo en Madrid. Efectivamente, batió el record con casi cuatro horas tocando. Y con una vitalidad increíble, todo ilusión y ganas de hacer música. Cuando comparas la actitud de este hombre -sesentón millonario que no tiene nada que demostrar a nadie y menos en una plaza de segunda como es Madrid- con la de otras bandas que empiezan a asentarse y tienen todo que demostrar… en fin, que sí, que le admiro.

Tendré que pensarme lo de cambiar el nick, sí :) The promise estaría bien y Drive all night también. Nunca le he oído tocarlas.

julio 01, 2012 12:52 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Flower, como siempre, fue una gran experiencia, una especie de comunión con la banda sonora de mi vida, llena de intensidad agotadora. Espero que disfrutaras de UB40. Besos!

Pazzos, yo era más de Ásterix, la verdad. Pero te comprendo perfectamente. Salud!

julio 01, 2012 12:52 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Desde luego, Ch, los que hemos hecho esas cosas sabemos cuánto merece la pena y cómo nos hace sentir pasar unas horas con la E Street Band. Lo único que ha cambiado es que ahora, afortunadamente, puedo ir en avión, que para eso tengo la tarjeta de Iberia llena de puntos por temas de trabajo. Me alegro de que estuvieras en el concierto, qué gran experiencia! Besos!


Ángel, fue una gran noche, de esas en las que te vacías y te llenas a un tiempo. Me llevo otra noche más, intensa y brutal, y mía. Besos!

julio 01, 2012 12:53 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Psycomoro, es el episodio más popular, sí. La verdad es que tiene el mix adecuado para serlo, con su dosis de romanticismo, thriller, y ciencia ficción. Yo creo que me quedo con la primera secuencia del primer capítulo de la primera temporada, cuando la cámara parte del ojo de Jack y va ampliando el plano hasta que vemos el horror del accidente. Hay que ser muy bueno para montar esa escena en un plano secuencia. Salud!

Gardènia, aquel concierto de 2006, con esa intimidad emocional fue maravilloso y completamente diferente. Verle con la banda tiene una dosis de vitalidad y alegría extra, que creo que es lo que necesitaba el pasado domingo, pero aquel concierto del piano de la gira del Devils fue inolvidable. Besos!

julio 01, 2012 12:53 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Gemmayla, Bruce ha venido muy comprometido con la situación social de indignación que ha dejado esta crisis. Casi todas las canciones tuvieron algo que ver con esta estafa y este dolor de abandono social, y en una de ellas hubo una dedicación explícita y en castellano a todos los que luchan por su dignidad en este entorno de violencia económica que nos han impuesto. Besos!


¡Qué bueno, Ficción! me alegro mucho de que te animaras y disfrutaras de la experiencia. Me alegro de tener mi parte de responsabilidad y espero que te haya dejado algo dentro para siempre. Besos!

julio 01, 2012 12:53 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Tomae, las tengo en todas partes: vinilos, cds, mp3, y por supuesto en mi cabeza y en mis dedos cuando tomo la guitarra. Pero donde más arraigadas están es en algún lugar dentro de mí. Salud!

Ana, el asidero queda muy dentro de nosotros. Y no necesita de ese peregrinaje al concierto, de esa comunión viva que es cada concierto. Pero estoy seguro de que disfrutarías mucho de la experiencia, si tienes la oportunidad. Es como un fenómeno de ósmosis entre tus emociones personales e intransferibles y todo el mundo que lo disfruta. Besos!

julio 01, 2012 12:54 p. m.  
Blogger Antígona dijo...

Es importante tener constantes, doctor Lagarto. El transcurrir del tiempo no deja de transformarnos hasta el punto de que puede llegar un buen día en que nos miremos al espejo y no nos reconozcamos. En que echemos la vista atrás y no seamos capaces de localizar en el yo que se refleja frente a nosotros aquello que era nuestro en el pasado. Las constantes ayudan en esa necesaria operación de reconocimiento que a veces se nos resiste y que necesitamos para construir el relato que nos narre.

No quiero decir con ello que la posibilidad de ese relato dependa de la existencia de invariantes que persistan con el paso de los años. Tampoco es infrecuente que las constantes formen parte de lo invisible y no tengan un anclaje en hechos o acontecimientos fácilmente descriptibles. Supongo que lo esencial es que cuando nos detengamos a sopesar los cambios que en nosotros se han operado con el tiempo no experimentemos una sensación de pérdida, de degradación, de abandono. La ilusión con cada nuevo proyecto, con cada nueva etapa de la vida, por distinta que sea de las anteriores, también puede ser esa constante en la que reconocerse y a la que agarrarse cuando nos sentimos desorientados con nosotros mismos.

Springsteen no es una constante en mi vida, pero sí algo nuevo con lo que siento que ésta se ha enriquecido. Algo que forma parte de mis más recientes transformaciones y que si bien me da a ver de un modo diferente a como era antes, no puedo dejar de celebrar por lo que significa.

En el equilibro entre la constancia y la metamorfosis se gesta nuestra existencia. Ambas cosas deben estar, pues, presentes, y encajar sin excesiva fricción.

Me alegro de que disfrutara del concierto. Oír a Springsteen en directo supone siempre un chute de energía que se agradece durante días. Y más en estos tiempos en que la indignación amenaza con corroernos y hundirnos en el desánimo. Ver cómo esa indignación se convierte en fuerza es el mejor antídoto contra la desesperanza.

Un beso, doctor Lagarto!

julio 02, 2012 11:50 a. m.  

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