miércoles, marzo 12, 2008

Lo racional es intelectualmente inferior a lo solidario




Hace unos días se desató una interesante discusión en el interesante blog de la interesante doctora Antígona acerca de la necesidad o no de ser agresivos en la sociedad, de desconfiar o no en los actos de quienes nos rodean. En el debate mencioné el Dilema del Prisionero de Albert Tucker , uno de los más conocidos modelos de conflictos en la Teoría de Juegos, pero no todo el mundo parecía conocerlo.

El juego que os propongo es el siguiente:

Dos ladrones de bancos son detenidos por la policía y encerrados en celdas separadas, de forma que no pueden comunicarse entre ellos. El comisario tiene la certeza de que son ellos los culpables a los que buscaba, pero no tiene pruebas definitivas para condenarles a los seis años de cárcel que implica su delito. Lo único demostrable por el comisario es una tenencia de armas, lo que les supondría una pena de cárcel de sólo dos años de prisión a cada uno.

El comisario entra en la celda aislada del ladrón A y le ofrece lo siguiente: si denuncias a tu compañero como autor del robo él solo, te dejo libre y le meto todo el paquete a él, hasta diez años. Posteriormente, entra en la celda del ladrón B y le ofrece lo mismo. A ambos les hace saber que la propuesta se la ha hecho a los dos.

Así que éstas son las opciones:

A lo niega y B lo niega: dos años de prisión para A y dos años de prisión para B

A lo niega y B confiesa: diez años de prisión para A y libertad para B

A confiesa y B confiesa: seis años de prisión para A y seis años de prisión para B

A confiesa y B lo niega: libertad para A y diez años de prisión para B


¿Qué harías tú si fueras el ladrón A?

Haz la prueba con alguien.

Juega, apuesta. Apunta en un papel tu opción y que a la vez la otra persona con la que juegas apunte la suya. Y después, vuelve a jugar con la misma persona, apostando así una y otra vez: confieso o niego, confiesa o niega ¿Qué ocurre al final? Es muy, muy interesante ¿verdad?




Según la Teoría de la Evolución, un individuo de una especie, si actúa de un modo egoísta para él, tendrá una mayor probabilidad de sobrevivir, y será seleccionado naturalmente. En resumen, que sobreviven los más fuertes, los mejores, los más adaptados. Los que tengan los dientes más fuertes, los que corran más rápido, los que se reproducen más. Algo así es la base del capitalismo smithiano que nos rodea, también.

La supervivencia, tal como nos la presenta el darwinismo, es a simple vista un proceso competitivo y cruel. Para muchos es la confirmación científica de lo inevitable del egoísmo en el mundo. Incluso se han hecho inapelables expresiones tan deterministas en este sentido como “mira, tío, es que la vida es así”.

Pero es que evolutivamente, para los humanos, correr más deprisa o tener los dientes más fuertes no importa absolutamente nada. Tener algún defecto físico no es importante: un problema en la vista se soluciona con unas gafas. Una mujer de caderas estrechas puede tener hijos por cesárea. Ni siquiera necesitamos alas para volar. Y si quieres ir más rápido, coges el metro. Esto es, el criterio de “mejorar la especie para sobrevivir” es radicalmente distinto en los humanos que en el resto de animales. La naturaleza no tiene nada que decir. Y el darwinismo y la selección natural, tampoco.

La única manera de evolucionar que tiene el hombre es la cooperación.



En juegos como El dilema del prisionero, se observa que la buena voluntad es perjudicial para el que convive con individuos egoístas. Pero también que el egoísmo necesita siempre a quien explotar a largo plazo, y nadie en su sano juicio está dispuesto a asumir ese papel voluntariamente. Esto implica que ambas estrategias están destinadas a desaparecer porque no son equilibradas. Sólo los pactos de cooperación pueden sobrevivir.

El Dilema del Prisionero muestra que las decisiones son independientes, y que, dado que el objetivo de cada uno es lograr el máximo beneficio personal, lo racional es defraudar. Pero si los dos se comportan racionalmente, ambos saldrán perjudicados.

Lo racional es intelectualmente inferior a la solidaridad.

La única manera de evolucionar que tiene el hombre es la cooperación. Los hijos de puta son seres inferiores, meros primates condenados a la extinción.

Como dice Obama, YES WE CAN!




Un libro para el comisario carcelero: Por quién doblan las campanas, de Ernest Hemingway

Una canción para el comisario carcelero: This land is your land, de Woody Guthrie

Una película para el comisario carcelero: Good night and good luck, de George Clooney

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35 Comments:

Blogger un árbol dijo...

Meros primates condenados a la extinción...

Pero dejan la semilla, siembran la insidia...
Te remito con la venia al post de hoy de mi roble, que te llevará a una página que no sé si podrás leer entera, yo no he podido, chico, una secrección de bilis violenta y sorpresiva me ha obligado a dejar de leer...

Los hijos de puta... si les diera un buen cólico miserere a todos ellos, qué descanso para la humanidad!!
Cooperemos en la extinción de los hijos de puta!!
Ya tienes un leit motif (se escribe así?) para crear una comunidad secreta donde no hace falta ser feo de cojones, ves?
Me pido tesorera!!

Besoooo

marzo 12, 2008 9:52 p. m.  
Blogger Mityu dijo...

Falta saber en qué clase de mundo quiere vivir el individuo que escapa a la selección natural de la especie, una vez la ha solucionado con herramientas.

El juego que lleva a la cooperación como solución de supervivencia excluye a la maldad en estado puro (lo que el cristianismo llama diablo), pero dado que tampoco abunda la bondad en ese mismo estado, la ondulación de los puntos intermedios nos lleva en incierto baile que de una manera organizada, no intelectualmente, no premeditadamente organizada,conoce su devenir más allá del pensamiento. En lo hondo de la esencia, cuando uno se despoja de la educación, del medio, de la circunstancia.

... Todo esto se traduce en algo de lo que ya hablaste alguna vez: sin amor no soy nada.

marzo 12, 2008 10:28 p. m.  
Blogger Antígona dijo...

¡Hombre, qué sorpresa! Muy "interesante" su post, "interesante" doctor Lagarto :P

Pero sí, ahora en serio, me parece que el dilema del prisionero pone sobre la mesa una cuestión de gran enjundia, como es, por una parte, la de la naturaleza del ser humano -si somos egoístas por naturaleza- y por otra, la de si el egoísmo, o al menos el egoísmo entendido de cierta manera, realmente da lugar a los efectos que se esperan de él.

Porque es obvio que, en el dilema, sólo si los dos presuponen buena voluntad en el otro, y confían en que éste no mirará únicamente por su propio bienestar, pueden salir ganando. Es más, sólo si confían en esa buena voluntad del otro no se enfrentarán a la máxima pena.

Pero entiendo que no está usted hablando de principios morales, esto es, de lealtad, negativa a traicionar o cosas similares. Sino, sencillamente, de la mejor estrategia, y por tanto, de la más inteligente, para evitar el máximo daño. Y es igual de obvio entonces que la estrategia de la solidaridad, de la cooperación, es la más inteligente.

Puedo imaginar perfectamente que uno de los prisioneros, sabedor de la buena voluntad del otro, optara por delatarle y se saliera de rositas. Es la mentalidad del "sálvese quien pueda" que impera en tantos ámbitos de nuestra sociedad. Ahora, también pienso que, de servirle a él particularmente la estrategia, debería plantearse qué podría suceder cuando su compañero, tras diez años en la cárcel, saliera finalmente a la calle. Luego la falta de solidaridad, bien mirada, sigue sin salir a cuenta. A no ser que uno se sienta lo suficientemente fuerte como para arrostrar las consecuencias negativas que de su insolidaridad podrían derivarse.

Sólo con una cosa no puedo estar de acuerdo, que es con el título del post. Porque entiendo que está usted hablando de una forma de racionalidad, obviamente inferior a lo solidario, que es la racionalidad calculadora o instrumental que se encuentra a la base del espíritu capitalista. La racionalidad que no reflexiona o incluso se exime de pensar sobre sus fines para sólo dedicarse a diseñar los medios más eficaces para conseguirlos. Pero hay otros conceptos de razón, vaya si los hay. Y si no, pregúntele usted a Kant, aunque ya sé que no goza precisamente de sus simpatías. Porque no nos ajena una idea de la racionalidad no puramente fría y calculadora que abarcara dentro de sí ese mismo principio de solidaridad, bien por razones éticas, bien por razones puramente estratégicas.

En fin, doctor Lagarto, cuestiones todas ellas sobre las que habría mucho que debatir y que usted sabe siempre presentar de una manera tan atractiva.

¡Un beso!

marzo 12, 2008 10:35 p. m.  
Blogger Brisuón Çafrén dijo...

Su post de hoy me deja KO.
No por no estar de acuerdo con él, sino por la sensación de que yo siempre acabaría en la cárcel por 10 años.
Generalmente me fío. Soy de los que creen en la cooperación, y la competencia del mundo donde vivimos muchas veces me aturde hasta el punto de no dejarme vivir con lucidez.

marzo 12, 2008 11:02 p. m.  
Blogger Nausicaa dijo...

Es un post muy interesante, pero los humanos no son los unicos que requieren cooperación, y los métodos de supervivencia de la especie son variados, significando en ocasiones la muerte del individuo, como en los lemmings, en el que el suicidio programado permite la supervivencia de la población, o las especies que requieren evolucion paralela, lo que supone cierta cooperacion...

Bueno, da igual, que me enrollo :)

marzo 13, 2008 10:20 a. m.  
Blogger Margot dijo...

Sí, si es posible, el hijo de puta está condenado a la extinción pero si recuerdo el carácter pausado de la evolución me vienen a la cabeza la de siglos que quedan aún por delante dando por culo como si tal cosa...

Y otra cosa, señor lagarto... qué haremos si en estas los hijos de puta colaboran entre sí... ummm, no se me ocurre ningún ejemplo, y a usted? Pactos entre hijos de puta no existen, verdad? jeje

Pero racional o no yo seguiré defendiendo el bien común, señor Lagarto, aunque sólo sea con personas como usted, eso sí... jajaja.

Besos comunales!

marzo 13, 2008 1:00 p. m.  
Blogger Tamaruca dijo...

Qué optimismo de post :)

El juego de los prisioneros A y B depende de la relación entre A y B, fundamentalmente.

Respecto a la extinción de hijos de puta, me parece más efectiva la campaña "condonéate"

Una duda me asalta: ¿Qué ocurre con los combinados, hijos de puta racionales? Desgraciadamente, inteligencia e hijoputismo suelen ir de la mano.

Besitos muchos :)

marzo 13, 2008 4:56 p. m.  
Blogger petitapetitesa dijo...

Querido Lagarto, tu post me ha recordado una adivinanza-cuento que me gusta mucho, es posible que a muchos pueda resultar infantil, incluso demasiado ingenua, pero a mi siempre me ha resultado esclarecedora.

“En una inmensa sala, una larga mesa esta dispuesta con abundantes y exquisitas viandas, a ambos lados están sentados unos hombres que se diferencian únicamente de nosotros, porque poseen unos brazos largísimos, casi el doble de los nuestros, y que carecen de codo por lo que no los pueden flexionar.
Todos los comensales están famélicos, deben de llevar varios días sin comer, de hecho, las viandas empiezan ya a notar el paso del tiempo. Cuando preguntamos que les sucede, nos cuentan que un mago les ha hechizado a causa de su comportamiento egoísta; les ha alargado los brazos y hecho desaparecer los codos, por lo que se ven impedidos a llevarse la comida a la boca, comida que también esta hechizada y que solo se puede coger con las manos, (no pueden inclinarse y comer directamente de ella) están tan desesperados que ya empiezan a creer que es solo cuestión de tiempo que la muerte acabe con ellos.”

La solución es tan simple que da risa; la salvación se encuentra justo delante de ellos, en el compañero que tienen enfrente, solo hay que coger la comida, y dar de comer al que se encuentra delante o al lado, y esperar a que el otro haga lo mismo.

Creo que para sobrevivir es necesaria la inteligencia, quizás no un master o una larga carrera en económicas, pero si una dosis grande “de inteligencia de kit de emergencias”.

En cuanto a los hijos de puta, (y que conste, que creo que cada uno vende lo que quiere y lo que puede, y esto lo digo por las putas, que no se que pecado han cometido para estar siempre relacionándolas con determinados individuos) supongo que son un marcador claro para poder medir el estado en que se encuentra el desarrollo en esta sociedad. Por lo que yo personalmente deduzco, que estamos a un paso de volver a convertirnos en monos.

Alargo mi mano y te mando un beso

marzo 13, 2008 7:17 p. m.  
Blogger Arcángel Mirón dijo...

Me canso de insistir: la bondad es un síntoma de inteligencia. Que no se confunda bondad con pasividad, por Dios. Bondad porque quiero ser buena. Bondad porque me conviene. A la larga más que a la corta, pero me conviene. Mi bondad nos conviene a todos.

marzo 14, 2008 5:54 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Brisuón, pero esa no es una solución equilibrada. Después de caer doscientas veces en la pena de 10 años, acabarías llegando a la conclusión, al menos, de que podrías pasar sólo seis. Los hijos de puta necesitan de situaciones no equilibradas para poder serlo. Recuerdo un curso que hice de técnicas de negociación en el que complicaban el modelo del Prisionero de manera tal que cuatro equipos tenían que apostar a sacar a la vez cuatro tarjetas rojas o azules para ganar o perder dinero. La combinación de equilibrio estaba en que todos sacaran cuatro azules, pero nadie quería verlo en otros dos equipos. De manera que perdimos hasta la camisa, todos.



Nausicaa, desde luego que existe la simbiosis en la naturaleza. Incluso entre especies diferentes. Hay de todo. Pero lo que yo quería mostrar es que la sociedad, lo cultural, debe imponerse sobre la racionalidad individual de supervivencia, porque es más inteligente. Realmente los hijos de puta me parecen seres inferiores, no sólo moralmente, sino intelectualmente.

marzo 14, 2008 6:08 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Margot, en eso te tengo que dar la razón. La evolución es demasiado lenta. Por eso hay que crear estados de derecho que protejan la convivencia y escuelas donde se enseñe ciudadanía (o llámalo como quieras si consideras que este término tiene una implicación política). Los hijos de puta son demasiado estúpidos para colaborar entre ellos, tienen demasiado miedo a estar vivos, demasiado miedo de sus semejantes. Los hijos de puta tienden a eliminarse entre ellos, como los políticos. Besos comunales, en grupo, orgiásticos :P

marzo 14, 2008 6:09 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Tam, el juego depende de lo que A piensa que va a hacer B y de la seguridad que tiene A de que B crea que A es inteligente y colaboradora. En realidad no está muy lejos de lo que es el acuerdote convivencia que existe entre los conductores en las carreteras: yo confío plenamente en que el conductor que viene de frente no va a cruzar a mi carril justo delante de mí. De algo así habla el último libro de Palahniuk, Rant, entre otras cosas (por cierto, me ha gustado menos que fantasmas o El club de la lucha, no te lo recomendaría, a pesar de que sé que te gusta)

Quizás no me he explicado bien, pero no hay ninguna incompatibilidad entre ser hijo de puta y ser racional. Es más, lo racional es ser hijo de puta, como decían Hobbes, o Adam Smith. Pero es que esa racionalidad que nos arrastra al egoísmo es inferior, es limitada. No abarca realmente todos los factores que influyen en nuestro bienestar porque obvia todo lo que tenemos al lado. Porque sólo se puede crecer en positivo, como decía el matemático Nash, cuando la combinación de decisiones de distintos grupos está en equilibrio. Es complicado todo esto de la teoría de juegos, pero muy interesante.

Besos, Tam

marzo 14, 2008 6:09 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Arbolillo, estoy seguro de que Losantos no es feliz, de que pinta el mundo del color de su alma. Y sufre un montón al ver que los demás no llevamos puesta toda su bilis en la vista. Le deseo unas buenas digestiones. Como decía mi castellana abuela, en el pecado va la penitencia. Hagamos una sociedad secreta, sí. La primera norma será que todas las mujeres deben estar desnudas en las reuniones :P Y ya que te ofreces de tesorera ¡¡paga la primera ronda!! Besos


Mityu, yo creo que todos los seres humanos lo somos en nuestra dignidad y en nuestra capacidad de amar y sufrir. Todos queremos el mismo mundo, ¡construyámoslo! El juego del Prisionero se basa en lo que en Teoría de Juegos se llama equilibrio de Nash, que no es más que la existencia de un punto en el que ningún jugador se beneficia si cambia la estrategia a no ser que la cambien los demás. ¿El diablo existe? Tengo bastantes dudas, yo creo que el mal es causa del miedo, y nada más. se odia lo que se teme.

marzo 14, 2008 6:10 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Oh, doctora Antígona, usted me abruma. Pero siga, siga :P Quizás sí somos egoístas por naturaleza. Quizás Hobbes tenía razón y somos lobos para hombres. Quizás Darwin tenía razón y tenemos una biología preparada para morir o matar. Pero eso no es inteligente, no ayuda a nada. puede que la biología tenga razón, puede que la antropología tenga razón, pero, como decía Woody Allen, Brooklyn no se expande. Esto es, yo vivo dentro de mí y de mi entorno, y no de las teorías abstractas y milenaristas de evolución. El egoísmo es autodestructivo y no alcanza ningún equilibrio, ninguna situación estable. Y, por tanto, no hay beneficio. No puede haberlo ni siquiera para el egoísta, ya que éste necesita que el altruista sea, además, eternamente tonto, ya que su punto de equilibrio mejora si se convierte en puteador también.

Cambiaría el título, doctora Antígona, pero me gustaba ese aire provocador :P

Muera Kant y un beso!

marzo 14, 2008 6:10 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Petita, es una buena historia, sí. Tiene moraleja, trata de introducir un concepto moral, (con el que estoy completamente de acuerdo por otra parte), pero pretende también hacer un análisis frío de estrategias frías. Sí, como el dilema del prisionero. Y estoy seguro de que todos vivimos situaciones parecidas al dilema del prisionero muchas veces al día. Sobre todo en los atascos. Un beso sin manos ;)


Arcángel, lo has expresado muy bien. Tu bondad nos conviene a todos. Pero no es nada si no cuenta también con la nuestra. Sólo hay un de sobrevivir, y depende de todos.

marzo 14, 2008 6:10 p. m.  
Blogger Makiavelo dijo...

La competición empieza antes de que hayamos nacido.
Los espermatozoides se dan tortas en su alocada carrera por llegar primero aunque cooperen por salvar la especie.

Saludos.

marzo 14, 2008 9:21 p. m.  
Blogger MK dijo...

Que conste que lo digo habiéndome llevado muchas hostias , pero yo siempre , siempre elegiría la opción A.Esto me ha llevado a comprobar que aquello de "tó er mundo es gueno", es una jodida mentira. Pero yo ya no puedo cambiar a estas alturas cierta manera (probablemente inutil) de ir por la vida y menos cuando ya lo conviertes en cuestión de satisfacción personal. No disfrutaría de mi libertad sabiendo a otro diez años preso por mi causa.
Esa carcel sería mia aún siendo libre.
Y no te creas con el tiempo y la costumbre esa manera de ser también
tiene sus frutos y los otros empiezan a pensar que no eres tan ilusa e infeliz como pareces.Es más llega un momento en que ganas algo muy valioso
...eres alguien en quien confiar.

marzo 15, 2008 9:23 a. m.  
Blogger Peggy dijo...

Bueno tema superinteresante , muy tratado por la psicologia evolucionistas ,pero matizo , mas alla de tu explicacion de egoismo , existe el mecanismo de la solidaridad , que no deja de ser tambien un mecanismo de la evolucion , algo asi como un sistema adaptativo de grupo para la supervivencia de la tribu , en el caso que presentas , en el juego , no es necesaria su utilizacion , es la supervivencia individual , pero en una sociedd si se utiliza .somos en gran parte biologia , sin un determinismo concreto , ojo , la cultura puede modular estor impulsos , recomiendo la lectura de pinker , el del gen egoista .

kiss de primavera :)

marzo 16, 2008 9:15 a. m.  
Blogger persona dijo...

la solidaridad debe ser racional? SOlidaridad porque si, distribuida sin criterio es un camino hacia donde?

pd: es una pregunta no retorica. alguien podra responder?

marzo 16, 2008 5:21 p. m.  
Blogger melina dijo...

Muy buen post!
Una manera más de confirmar que ser bueno no es ser boludo, como muchas veces se entiende.
Todas las actitudes vienen con su cuota de error, la cual se extiende a nuestro alrededor.
Por eso apuesto por la bondad.

Un abrazo!
www.artemissublime.blogspot.com

marzo 16, 2008 8:50 p. m.  
Blogger DELIRIUMTREMENDS dijo...

El egoísmo tiene que tener a una persona a quien explotar para valerse su perpetuidad... eso me ha gustado mucho, me ha llegado al alma. Yo no se si avanzamos, si nos va peor siendo buenas personas, creyendo en todo hasta que se demuestre lo contrario, que esa ingenuidad nos haga luego disfrutar de cosas que otros con mentes menos puras no puedan... Creo que lo importante es ser uno mismo, y sobre todo, sobresalir siendo como se es, y no caer en obras de teatro de tercera por querer llegar mas lejos, recuerda que todo tiene su precio, y que en la cima se suele estar muy solo, hay cientos de cadáveres allá abajo que se dejaron a su paso. Definitivamente, yo hubiera cargado con mi culpa, hubiera confesado, y hubiera apechugado con lo que fuera que me tocase. Es lo que suelo hacer normalmente, y te aseguro que tengo en el horizonte un ladrón de guante blanco que sí se ha librado de muchas condenas vendiéndome, pero... creo en la justicia, humana, y creo que al final del viaje, sí, suena a coñazo absoluto, pero creo que uno finalmente puede esbozar una sonrisa y saberse poseedor de su vida y de su verdad, cuando el del otro lado tiene que mirarse los costados al andar porque le pueden salir sapos de ellos, y ni te cuento los que le rodéen, que serán de su tribú, vamos, de esos que no puedes contar nunca.... que te la clavan, fijo.
Sólo me interesa una revolución, la interior. Punto. Y hay caminos que me consta que de momento no transitaré, porque no se hacerlo, porque no tienen luz, porque están vetados en mi conciencia de tonta del culo y persona de buena fé.
Ha sido interesante leer el experimento, la verdad, nunca dejas de sorprender... Ha sido muy interesante, ética, le llaman.
Un besazo,
Delirium

marzo 17, 2008 12:00 a. m.  
Blogger Sintagma in Blue dijo...

Y aun así, nos sacamos los ojos los unos a los otros...

marzo 17, 2008 10:06 a. m.  
Blogger Brisuón Çafrén dijo...

Hace tiempo en el marco de unos cursos profesionales nos plantearon a mis compañeros y a mí un ejercicio en el que se supone que 4 distintos grupos debíamos desactivar una bomba virtual.
Para ello cada uno de los distintos grupos poseíamos una información incompleta de como era la estructura de aquel artefacto. El tiempo corría en contra de todos ya que la bomba estaba activada. Si algún grupo al intentar desactivarla la hacia explotar, moriríamos todos.

La solución al conflicto era tan sencilla como gestionar en conjunto la información que cada grupo tenia y utilizarla en conjunto para desactivar el explosivo en unos pocos minutos.
Pero apareció la competitividad, cada uno de los grupos seria recompensado con fama y dinero (virtual claro) y ese posible caramelo en boca de los distintos componentes de los 4 grupos, bloqueó la idea de cooperación que nos hubiera ayudado a resolver el problema.

40 minutos después de ponernos a trabajar, la bomba estalló a ser manipulada en el último minuto por uno de los grupos que pensaba que podía arriesgarse con la información que tenia y ante la inminente explosión.
Morimos todos, el curso terminó.

marzo 17, 2008 10:51 a. m.  
Anonymous Javier Luján dijo...

En que compromiso me pones, Nosurrender, con lo poco que me confío en mis semejantes.
Un saludo.

marzo 17, 2008 7:29 p. m.  
Blogger cabellosdefuego dijo...

quiero estar presente el día en que se acaben los hijos de puta.

marzo 18, 2008 5:15 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Makiavelo, eso es cierto. Pero es que ni tú ni yo somos espermatozoides, sino individuos un poco más complejos, con necesidades un poco más complejas. Es cuando aparecen estas necesidades “pijas”, como comer todos los días, refugiarse de la lluvia o amar, cuando tenemos que optar por una estrategia de vida individual, de futuro para los hijos, etc. En definitiva, algo cualitativamente diferente de salvar la especie, pienso.



MK, en realidad no puedes optar por un fin concreto, ya que cualquier estrategia que escojas tendrá distinto efecto dependiendo de la opción que coja el otro. Así, la solución final no depende de una estrategia, sino de un conjunto de estrategias inteligentes. Eso es lo que en teoría de juegos se llama el Equilibrio de Nash. En cualquier caso la estrategia de la lealtad y la confianza, además de procurar la mejor solución si el otro es inteligente, sirve para mostrar un mensaje al mundo. Claro que se valora y se admira.

marzo 20, 2008 11:33 a. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Bueno, Peggy, si hacemos caso a Pinker llegaremos a la conclusión de que “existen sólidas diferencias entre sexos en lo que se refiere a la distribución del talento, del temperamento, y de las prioridades en la vida”. Vamos, que las mujeres son inferiores a los hombres. No, no creo en esos determinismos biológicos.

Pero es que aún iría mucho más allá. Incluso si fueran ciertos, habría que obviarlos y negarlos de la manera más leninista, ya que la convivencia es más relevante en un animal cultural, como es el ser humano, que lo puramente biológico. Precisamente por eso, un individuo con una gran miopía puede leer bastante más que uno con vista de lince. Sólo se precisan unas gafas.

Es muy interesante tu comentario, Peggy, y estoy de acuerdo con él, pero no he podido evitar meterme con Pinker :P

marzo 20, 2008 11:35 a. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Hola, Persona. La solidaridad es un acto que puede estar motivado por diferentes causas. Supongo que la causa más común en nuestra sociedad es la religiosa: los hombres religiosos buscan su salvación por medio del mandamiento cristiano “amaos los unos a los otros”. En este caso la solidaridad es absolutamente ajena a la racionalidad. Pero lo que yo propongo es una estrategia de colaboración racional. Y, por tanto, no debe distribuirse sin criterio, sino de una manera planificada y con un fin concreto, medible y eficiente. Como las políticas de ayuda al desarrollo económico que realiza la CEPAL en América Latina, por ejemplo. Un saludo y gracias por pasarte por aquí.


Melina, no podemos evitar el error, claro que no. Pero sí podemos comprometernos a tener en cuenta nuestro cerebro en las decisiones que tomamos en sociedad. ¡Doblo tu apuesta! Un abrazo.

marzo 20, 2008 11:35 a. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Tremends, nos va peor siendo buenas personas durante un tiempo, es inevitable. Durante el tiempo que tardan los demás en comprender que es también eso lo que les interesa. Al final, siempre ganamos los que confiamos. Tú planteas aquí el dilema ético, y tiene mucha validez. Pero el juego que proponía es meramente de estrategias, sin entrar en campos distintos del interés concreto de salir lo menos perjudicado posible ante el carcelero. Yo no creo en la justicia, pero sí en mis amigos, en la gente como tú. Un besazo!


Sintagma, claro que nos sacamos los ojos. Pero cuando somos lobos para nuestros congéneres no estamos actuando de una manera inteligente. Cuando hacemos el mal pensamos mal, ofuscados por el miedo o el dolor.

marzo 20, 2008 11:36 a. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Brisuón, interesante ejercicio, siento su final dramático. Pero me parece muy explicativo de muchas situaciones reales que vivimos en cualquier comunidad. Existen entornos verdaderamente competitivos, donde no puede plantearse la colaboración (como un partido de tenis, por ejemplo), pero es que nos empeñamos en llevar esos escenarios competitivos a teatros que no tienen nada que ver con ello. Somos tontos, sí.


Capitán Luján, hay que hacer el esfuerzo, probar a confiar, a dejarse caer de espaldas. Es terapéutico, además. Un saludo.


Cabellosdefuego, lo celebraremos cuando ocurra. Llevaremos vino para todos y algo de comer. Y bailaremos toda la noche. ¡Ponte guapa!

marzo 20, 2008 11:36 a. m.  
Blogger Isa S.B dijo...

Me gustan este tipo de entradas que invitan a la reflexión y al juego experimental.
El quiz del modelo de la teoría de los juegos es que enfrenta el egoismo contra el 'egoismo' porque la cooperación con el policía no es más que chivatazo, es decir egoista con traje de cooperante.
Saludos.

marzo 20, 2008 12:17 p. m.  
Blogger eSadElBlOg dijo...

es verdad, muchas veces actuamos condicionados por el miedo a que el otro sea un hijo de puta y otras coprobamos que hemos hecho el canelo por haber ido de buena fe.
Respecto a la evolución, el otro día leí en algún sitio que son precisamente los "débiles" los que hacen que la especie evolucione al tratar de vencer sus "debilidades", eso les hace ser más inteligenets que los supuestamente "perfectos".

marzo 22, 2008 11:53 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Gracias, Isa. El juego está planteado para que cada uno actúe de forma egoísta y sea su inteligencia la que le lleve a pensar que su estrategia debe ser compatible con los demás o si no, no será estable. Es sólo un juego, y no pretende entrar en temas éticos, claro. Hay más variantes, pero son más complejas para poner un par de párrafos. Saludos!


Esadelblog, creo que lo has expresado muy bien. Que has dado en el clavo y lo has expresado exactamente como es: el MIEDO a que el otro sea un hijo de puta. Es el miedo el que nos hace actuar como hijos de puta. Yo soy muy roussoniano, y creo en que es la sociedad (léase miedo a los demás) lo que crea el mal. Es sólo cuestión de organizarnos bien y confiar. Como en las normas de tráfico: vas a más de cien por la carretera cuando te cruzas con otro porque tienes la certeza de que él no cruzará a tu carril para adelantar, porque no le conviene. Los débiles son a veces más fuertes, sí. pero es porque confundimos mucho lo que significa “débil” ¿no crees?

marzo 23, 2008 1:06 a. m.  
Blogger eSadElBlOg dijo...

si, por que un débil tiene que luchar más que un fuerte, pero si lucha más que un fuerte, pasa a ser más fuerte qué el fuerte? Deja de ser débil? Ja ja me he arrinconado yo sola!

marzo 25, 2008 8:37 p. m.  
Blogger Juan Cosaco dijo...

Bueno, pero sin hijos de puta no habría gente solidaria; enfrentarse a ellos en desventaja y perder es una buena forma de vivir; al menos para mi tiene sentido. El caso es que no tengo claro que yo no sea un hijo de puta, aunque me lo planteo.
Darse de hostias durante toda la vida es algo, para mi, satisfactorio, pero agota mucho, jeje.

Salud!

marzo 25, 2008 9:05 p. m.  

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