martes, junio 02, 2009

Acrimonias IV. Porque la noche

La televisión vomitaba sus ondas desde el fondo del salón del bar. El partido había terminado y celebrábamos al Barça con más cerveza. Alguien cambió el canal y apareció en la pantalla un famoso concurso de aspirantes a cantantes. O aspirantes a fenómenos mediáticos. O aspirantes a aspirantes.

Odio Operación Triunfo porque amo la música. Porque venero lo que la música es capaz de conseguir que ocurra en nosotros cuando se hace de verdad. Esto es, cuando se hace con la cabeza, con el corazón, con las tripas, con los genitales, con el sudor, con el dolor, con la conciencia, con las lágrimas más abstractas e imposibles. Con la vida.

Interpretar una buena canción no consiste sólo en tener una buena voz y no desafinar. No se puede interpretar la música como quien hace un sudoku en el autobús, o como quien espera ganar un concurso de aspirantes a aspirantes.

No tengo nada contra estos chicos, con ganas, juventud y voluntad de aprender. Pero es que hay cosas que no se aprenden en una academia, sino que se sienten. Cosas que ocurren porque se sienten. Que se sienten porque ocurren. Y hay que tener la magia de sentir y hay que tener el arte de hacerlo ocurrir.

Una canción empieza, evoluciona y acaba. Y, entonces, nos deja en un estado anímico distinto del que teníamos antes. Y a lo largo de la canción nos ha ocurrido Algo. No es gratuito un solo de guitarra tras la segunda estrofa. No se acelera el batería porque sí, sino porque algo le ocurre a él también mientras el ritmo abrasaba sus brazos. Los músculos se tensan, la voz cambia, puede que hasta desafine. Porque ocurre Algo que se siente. Porque se siente Algo que ocurre. Y sientes que eres el único ser humano en el mundo que ha podido sentir ese Algo que ha ocurrido, . Que sólo tú, desde una profundidad desconocida para ti, entiendes lo que ha ocurrido. Que es tu descubrimiento más privado y personal, a pesar de los millones de otros seres humanos que hayan sentido lo mismo. Te ha ocurrido a ti. Es Algo tuyo.

Pero esto sólo son palabras, ese lenguaje encarcelado en sílabas ancianas, consensuadas, reprimidas, funcionales. Para entender de verdad lo que quiero decir sólo hay que pinchar estos dos enlaces, uno detrás de otro. Se trata de dos chicos jóvenes, de una edad muy parecida. En el primero, una chica joven (con buena voz y buena actitud, no me quiero meter con ella) canta Because the night. En el segundo, el autor de Because the night hace su canción, treinta y tantos años antes. Lógicamente, los medios de los que dispone la chica que canta Because the night son mucho mejores de los que disponía el autor de Because the night cuando la hacía (disculpen las deficiencias técnicas de los videos, estoy seguro de que se olvidan pronto).

Una cosa es coger un micrófono, afinar, mantener un ritmo binario, moverse académicamente, y mirar a cámara, como pidiendo perdón. Aspirando a ser aspirante.

Y otra bien distinta es contar esta historia de amor y de pasión que se ahoga en la duda de la falta de correspondencia, pero que no puede evitar quemarse en ella, en un eterno aquí y ahora en el que el autor vuelca su vida, en un instante en el que nada le puede hacer daño pero todo, todo es doloroso.

No, no es lo mismo.



tómame como soy, cariño
abrázame fuerte y trata de entenderme
trabajo todo el día bajo el duro sol
quédate conmigo hasta que llegue la mañana
ven y trata de entender
lo que siento cuando me tienes en tus manos
abrázame mientras el sol se apaga
nadie podrá hacerte daño ahora
porque la noche pertenece a los amantes
porque la noche pertenece al deseo

todo lo que he conseguido me lo he ganado
y lo que no, cariño, lo he aprendido bien
deseo y hambre es el fuego que respiro
sólo te pido que te quedes en mi cama hasta que llegue la mañana
ven y trata de entender
lo que siento cuando me tienes en tus manos
abrázame mientras el sol se apaga
nadie podrá hacerte daño ahora
porque la noche pertenece a los amantes
porque la noche nos pertenece a ti y a mí

tu amor está aquí ahora
pero yo me quemo en un círculo vicioso que gira sin él
y pienso que no puedo vivir, perdóname
ha llegado la hora de vivir el momento
ahora que nada puede hacernos daño
porque la noche pertenece a los amantes
porque la noche pertenece al deseo










Una película para Cristina Rueda: Alrededor de la medianoche, de Bertrand Tavernier

Un libro para Cristina Rueda: El malogrado, de Thomas Bernhard

Una canción para Cristina Rueda: Try a little bit harder, de Janis Joplin

.

73 Comments:

Blogger Arcángel Mirón dijo...

En el Operación Triunfo de aquí y de ahora (porque hubo otros) participa una chica con voz de blues y actitud corporal de blues. Y me gusta.
Y sé que cuando esto termine, de la chica no tendremos ni noticias. Porque ya pasó: termina OT, y los cantantes desaparecen de la faz de la Tierra. Muchos lo juzgarán oportuno. Yo no.
Porque la chica blusera que me pone la piel de gallina desaparecerá, pero en la radio estarán otros más indignos que ella, con una diferencia: ellos no salieron de OT. Su lanzamiento fue discreto, sin cámaras.

Bruce es otra cosa, Janis es otra cosa.

junio 02, 2009 9:46 p. m.  
Blogger melina dijo...

La energía que tiene, que desprende y que me da Bruce todos los días es revitalizante.
La música es tan maravillosa que es como vos decís, la hacemos propia porque descubrimos todo ese mucho más allá de lo que escuchamos.
Estoy esperando con ansias agosto para sentirlo otra vez en directo!
De OT paso por completo.

un abrazo!!

junio 02, 2009 10:15 p. m.  
Anonymous lula Fortune dijo...

VAya, hombre, también es mala suerte que a la chica esa se le ocurra cantar una canción de tu adorado Bruce. Seguro que si fuera una canción desconocida, no te parecía tan mal la pobrecilla.
Estoy totalmente de acuerdo contigo, esa canción es de Bruce, tiene todas las oscuridades y requiebros de su voz, no le pertenece a nadie más. Es imposible hacerlo como él, ni medianamente parecido.
También es verdad que aunque te dé la razón en lo esencial, no todo es "alma". Es decir, también hay una técnica que se aprende, se perfecciona, se mejora, para que eso que llevas dentro salga con toda su fuerza. Ya sé, ya sé, que si no tienes antes ese "algo" la técnica no te lo dará.
Pero no todo el mundo aspira a ser Bruce.

Me está pasando una cosa muy curiosa. Prácticamente no veo la tele y cuando lo hago me limito a la pelis, así que estoy absolutamente desconectada de ese mundillo, es como si no existiera. Para que te hagas una idea, me enteré ayer de la historia de esa señora inglesa de otra Operación Triunfo o algo parecido.
Creo que me estoy convirtiendo en una friki de verdad. Jajajajajajajaja.
Por cierto ¿sabes que Bustamente es familiar mío? :P
Pero no lo andes diciendo por ahí ¿eh?

Besos con "algo" especial.

junio 02, 2009 10:57 p. m.  
Anonymous carrascus dijo...

Os equivocáis todos... "Because the night" no es de Bruce Springsteen... él solamente la compuso.

La canción es de Patti Smith... y mía... y de alguien que una vez tuve constantemente en mi pensamiento...

junio 02, 2009 11:44 p. m.  
Blogger Tesa dijo...

Yo creo que los triunfitos son gente joven, dotada, con ganas de darse a conocer como cualquier otro chaval que presente incansable sus maquetas o se lo curre con una banda de pueblo en pueblo. Son los mismos chicos, utilizando diferentes medios. No creo que los OT sientan menos la música que gente como Bebe o Los Rebeldes.
Uno de éstos, Carlos Segarra, le envió un mensaje a esta Critina Rueda, halagándola y diciendo que tendrían que hablar cuando ella salga del programa.
¿Qué importan los medios cuando hacer música es el fin?

junio 02, 2009 11:53 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Arcángel, seguro que todo ese blues venía ya con ella. No se puede aprender a comunicar con un blues en una academia. Todo lo que puede hacer un invento como éste es, precisamente, matar el blues. Y esos chicos llegan a esos programas con la personalidad artística aún por formar, sin seguridad en sí mismos. Y se dejan matar el alma en nombre de la mercadotecnia porque creen, erróneamente, que esos señores de la televisión saben mucho de estas cosas.

Espero que esa chica sepa hacerse su sitio fuera de ese programa, y que nunca pierda el blues. El alma le pertenece a ella y sólo ella, cuando sea libre, podrá sacarla.

Le deseo toda la suerte del mundo, porque amo la música. Claro que sí.

junio 03, 2009 12:57 a. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Melina, eso es exactamente: descubrimos más de lo que escuchamos. Es pura magia. Yo tengo entradas para verle en Valladolid, no recuerdo qué día es. Pero será, como siempre, único. Abrazos!


Bueno, Lula. La canción es de Springsteen, sí. Pero el texto vale igual para cualquier canción de los Beatles, por ejemplo, que nos haya podido hacer sentir así. Los grandes tienen algo grande. En cuanto a la técnica, opino como Miles Davis: es necesario aprenderla para luego poder olvidarla. Se nota demasiado cuando el músico es libre (como Bruce en este video) y cuando no lo es (como la chica de OT en este video). Bicos!

junio 03, 2009 12:58 a. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Eso es, Carrascus. Tú lo entiendes perfectamente. Bruce sólo la compuso. La canción nos pertenece de manera única y privada a quienes lo hemos sentido. Es tuya y es mía, de manera incompartible.

La versión de Patty Smith es maravillosa, pero el tema es de Bruce. Muy, muy de Bruce, además. Cuando Springsteen estaba grabando su álbum Darkness on the Edge of town, pensó que su tema Because the night no pegaba con el aire de soledad y de fábrica que tenía el disco. Así que Patty, que había tenido un affaire con Bruce por entonces y estaba grabando en el estudio de al lado, le pidió la canción para meterla ella en su disco. La aportación a la letra de Patty se limitó a meter una mención a una llamada de teléfono que ella esperaba y sustituir un “us” por un más punky “lust”, además de hacer un riff más elemental (la versión original de la guitarra de Bruce era un poco más latina, tipo Rosalita). Y firmaron el tema los dos, sí. Este Bruce es un buenazo :)

La letra que he puesto es la original de Bruce Springsteen, en cualquier caso.

Salud!

junio 03, 2009 12:58 a. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Tesa, no tengo nada contra estos chicos. Sólo con lo que están haciendo con su talento artístico en nombre de la mercadotecnia y los índices de audiencia. Quiero decir, que el medio puede destrozar el fin, si el artista no tiene la personalidad suficiente aún.

Me parece que si aman la música deberían intentarlo de otro modo. O si no, que se pregunten si Janis Joplin, o Bob Dylan, o Kurt Cobain hubieran entrado en esa farsa. Y que se respondan ellos mismos. Y que piensen si sienten que ocurre algo diferente entre la versión en directo de Springsteen y la de esta chica. Y que piensen entonces qué quieren hacer.

Esta chica, Cristina Rueda, tiene una voz preciosa y no tengo nada en contra de ella. Es más, le he hecho tres regalos estupendos :)

junio 03, 2009 12:58 a. m.  
Blogger DELIRIUMTREMENDS dijo...

No veo la tv. Se que existe OT porque tengo que poner a Bisbal en alguno de mis clientes mas majos y de gustos patéticos. Pero se lo que dices, de lo que hablas. Esto son marionetas, pueden tener una buena voz, pero el espíritu, ese sólo se gesta viviendo, y no en una puta academia con el desayuno de puta madre, los cachondeos con los compis, y los modelitos de las putas galas esas, que ya me he visto el vítreo que has colgado.
No... Sale de dentro, y generalmente las buenas canciones sólo son generadas por el sufrimiento. Y para sufrir, hace falta tener alma, tener mierda, y tener arte para expresar lo que uno lleva dentro. Y ellos son teledirigidos, no verdades.
Lo siento, soy un poco heavy con el tema, pero es que estoy hasta los huevos de que peña que vale, esté casi olvidada, y estos tengan a media España cagando por sus huesos. No lo entiendo, lo de la media España, sí, porque aquí todo es malopeor, pero lo de ellos, que se hagan usar para estas mierdas... hay que valer para ello, y NO TENER NADA DENTRO. ( Eso tan bonito, que a uno le hace cuestionarse, y decir no a la telebasura y a los dirigentes de ella ). Que puedo entender que busquen así su oportunidad... pero la verdad, hay que valer, repito, para pagar cualquier precio por ello, esa puta fama de días...
Me piro, que estoy encendida, Lagarto, y soy un puto peligro de petarda, encendida...
UN BESO FUERTE, majo, y nos vemos en los bares, y ahora en veranito, coño, nos vemos en los bares, no??¿¿
BSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS

junio 03, 2009 1:29 a. m.  
Blogger kamala dijo...

Bueno, he de decir que en general yo tengo la misma concepción romántica de la creación arte que usted, sr. Lagarto, y desconfío de la técnica y su aprendizaje como parte esencial de la creación artística (hablo de la creación artística que llega a conmover, porque mi concepción de la recepción del arte es también romántica).

Aclaro que estoy usando "romántico" en su acepción originaria: aquella que cree que el arte es como una chispa que nace directamente del alma, aunque luego se moldee o pula o cincele con la técnica. Pero creo que esa chispa es necesaria, que sin esa chispa no hay arte, sólo técnica vacía, y que incluso, a veces, puede haber sólo chispa y suceder la magia que a veces sucede...

Pero le informo de que la nuestra es una concepción discutidísima, e incluso hay quien la considera falaz y peligrosa.

De su texto se podría deducir que usted cree que el artista nace, y no se hace (o que si se hace, se hace en la vida, y no a base de clases), y por eso las academias no pueden hacer artistas... Pero hay quien le argumentará apasionadamente que no. Que si se tienen "dotes" y domina la técnica se puede llegar al sentimiento. Porque el sentimiento no es privativo de unos seres humanos, sino que es común a todos.

Pero que haya un "genio" especial para transmitirlo que unos tengan y otros no, y que no se pueda adquirir, potenciar o desarrollar... eso es otra cuestión.

En definitiva: que yo estoy en general bastante de acuerdo con usted, pero abierta a que alguien me conveza de lo contrario.

Un saludo, y perdón por el rollo.

junio 03, 2009 9:09 a. m.  
Blogger kamala dijo...

Y una buena película sobre todo esto, pero llevado al extremo, sería Amadeus...

junio 03, 2009 9:10 a. m.  
Blogger tu dijo...

Tengo un altervecino, el vecino de mi vecino, (ya lo he dicho muchas veces) al que llamo "bruce" porque viene a su casa-parcela cada fin de semana e invariablemente pone todo lo que tiene de Bruce Springsteen en su coche y a todo volúmen. Si hace una fiesta nocturna, pone un proyector de vídeo contra la pared hace un porche en su piscina y proyecta sus conciertos (se ven perfectamente desde mi casa). Tengo una prima que es también hiperforofa del Bruce, va a todos sus conciertos en España ( y no sé si fuera también) lo suyo es auténtica pasión, en fin, qué decirte...
respecto a mi altervecino, prefiero que ponga al bruce que un chunda chunda máquina total pero la verdad es que no puedo comprender que finde tras finde, mes tras mes y año tras año, siga poniendo la misma música... y sobretodo esto, si vienes al campo a pasar el finde... disfruta de la música natural, los pájaros y la brisa, y deja que los demás la disfrutemos, ponte cascos, joder... que estoy harta del bruce! ains...

(perdón)

y al hilo, si, estoy de acuerdo, a favor de la música que nace del alma y en contra de los triunfitos

junio 03, 2009 9:32 a. m.  
Blogger Margot dijo...

No creo que tenga tanto con ver con sentir o estar dotado, "tener talento" o " tener vida", o ambas cosas a la vez...

Este tipo de programas (estúpidos en su desarrollo y aún más en sus objetivos; sorry si alguien se siente ofendido, es mi opinión y no me apetece dejarla en medias tintas) no buscan artistas o talentos, buscan mercadotecnia y espectáculo, emociones de tripas a ras de suelo. Eso los productores. Los concursantes (casi siempre muy jóvenes) andan aquejados de famositis y rapiditis por partes iguales. Algo muy propio de nuestros días...

Pero no nos equivoquemos, no hay nada nuevo bajo el sol, todos los sistemas fabrican sus propios trovadores, los voceadores de su tiempo.

Este programa pone la melodía a una forma de entender y llevar a cabo la vida... no muy alejados de otros profesionales: la especulación por encima del oficio. La primera es rápida y enriquece a velocidad. El segundo necesita su cocción y ya sabemos que la vida es corta y la juventud al poder y bla, bla, bla...

En fin, que ese concepto es el que me desafina. Probablemente el que te desafine a ti.

La buena noticia es que siempre hay quien se salva y nos hace disfrutar. Y sigue saliendo gente con ganas y dotes. Con ellos me quedo.

Besos sin enlatar!!!

junio 03, 2009 9:52 a. m.  
Blogger atikus dijo...

Sastamente!!!!!!

¿acaso hay academias para amar?...y si las hay no valen pa na, eso se tiene, se va, se siente,...la técnica es una ayudita un punto y aparte.

la música es amor

OT es odio, bueno no llega a eso sino podría acercarse, es simplemente una mierdecilla, una caca...aunque sólo lo he visto un par de veces pero el olor es insoportable ;)

cada día estoy más radical, será la vejez...

Viva el amor y viva la música!!!

junio 03, 2009 11:16 a. m.  
Blogger Mcartney dijo...

Me encanta conocer las historias de canciones que sólo conozco de oídas. Tal es el caso de la que comentáis, que solamente había oído en voz de Patti Smith, y ahora oigo en la versión de su creador el "boss".
Me pasa una cosa curiosa con este concepto abstracto que se maneja en el post. El "feeling" es posible que no sea una cualidad del cantante, escrito, pintor, escultor o arquitecto de turno, es posible que sea una capacidad del que lo "recibe".
O una retroalimentación compartida. O una empatía con la obra de arte.
O vaya usté a saber.
Por cierto oísteis a Rosa cantando música de los 50?. Y mira a lo que se ve obligada a cantar. Qué desatino.

junio 03, 2009 12:57 p. m.  
Blogger Nausicaa dijo...

Conozco a un triunfito, a uno q grabó discos y todo, y cuando lo ví por primera vez en la tele no lo reconocí, tuvieron q decirmelo, y es q el chico q estaba en la tele no se parecía en absoluto al q compartía pupitre conmigo.No sólo cambiaron su estilo musical, tb eliminaron todo aquello q lo caracterizaba. Es extraño, sin embargo el parecía feliz.

Quizás lo q quería no era ser cantante, quizás deseaba ser otra persona.

junio 03, 2009 1:21 p. m.  
Blogger moderato_Dos_josef dijo...

Ufff cada vez que oigo esa denominación: Operación Triunfo, se me revuelve el estómago. mejor no volverla a pronunciar. cuándo salió un cantante de verdad de ese concurso? Jamás! Un saludo!

junio 03, 2009 2:00 p. m.  
Blogger Raquel dijo...

No hay color, pero en defensa de la chica diré que es de las pocas que "destaca" en el programa y que canta lo que le dicen que cante. Seguramente ella hubiera hecho otra versión, o la hubiera hecha suya. Pero en OT los mecanizan, les roban su "personalidad", los confunden pidiéndoles que se deshagan de "vicios" que hacían de ellos personas especiales y reconocibles. Por eso la gran mayoría de estos chicos cuando salen de OT han perdido el brillo que tenían en los casting.
Es una pena que se presten a ese juego, gente tan joven y con futuro, porque de ahí no van a sacar nada; bueno regalos, coches y un sueldito que ya lo quisiera yo para mi. Pero nada en claro con respecto a una futura, y digna, carrera musical, que es lo importante.
Un saludo.

junio 03, 2009 2:49 p. m.  
Blogger panterablanca dijo...

Yo no veo OT, pero el otro día haciendo zapping, me paré un momento en el programa, y constaté que si hasta ahora, más o menos era un concurso musical donde se mostraba la evolución de los cantantes, para bien o para mal, este año se ha convertido en un programa del corazón donde se muestra quién se enrolla con quién. Cada año más vergonzoso.
Hablando de otra cosa, un día le dije a un amigo que había sido cantante, que yo dejando aparte que sepa cantar o no, no podría serlo, porque me emocionaría muy a menudo y me temblaría la voz, y él me contestó que eso no importa, que lo importante justamente es la emoción, ser capaz de conmover a la gente. Preciosa la canción de Bruce.
Besos selváticos.

junio 03, 2009 6:14 p. m.  
Blogger Food and Drugs dijo...

Eres cruel, lagarto.
Las comparaciones ofenden, y esto no es de recibo, poner de sparring a una aspirante con "h" aspirada de OT, frente al mismísimo Boss, es refocilarse en las miserias ajenas.
Te voy a denunciar a Frustrated Human Rights Watch
;-)

junio 03, 2009 6:35 p. m.  
Blogger la jardinera dijo...

OT es un espectáculo para quien no tiene otra cosaa mejor que hacer el día que lo emiten.

Quien quiere escuchar Because the night consigue o tiene el disco con la voz auténtica, el disco de Patty Smith o de Bruce...

Por cierto, ¿has visto el video que hizo Roy Orbison poco antes de suicidarse, creo que se llama Black and night. Es una fiesta privada en la que canta junto a Springsteen, Elvis costelo, Jackson Browne...? A mí me pone los pelos de punta. Es PRECIOSO.

Besicos,

junio 03, 2009 7:59 p. m.  
Blogger Divina nena dijo...

He de decirle Sr.Lagarto, que el principio de la entrada me ha parecido muy correcto, un lenguaje muy bien empleado, pero escuchar a Bruce con ese desgarro ha sido un giro buenísimo. Lo siento pero el primer video lo he aguantado 50 segundos, no más.
Besos

junio 03, 2009 9:45 p. m.  
Anonymous Cris dijo...

Ví la primera edición de OT, y vi lo que hacían con la gente que iba allí para "aprender a ser un cantante". Para mi que se equivocaron. No se aprende a ser cantante. Se es o no se es. Y no hay más. Un cantante puede tener mejor o peor voz, pero si no tiene ese "algo" que te emociona al escucharlo, que hace que una canción sea suya/tuya, mejor que se dedique a otra cosa.

Y por supuesto, Bruce for ever!!!!!!

Cris

junio 03, 2009 10:49 p. m.  
Anonymous ana dijo...

Es un cambio radical de piel... es imposible sentir lo mismo porque no transmite lo mismo.

La voz, la piel, el pensamiento, el sonido... todo es diferente. Es hablar de otra cosa. Una cosa que ya no es.

Y necesitamos le esencia. El todo.

Nada que ver.

junio 04, 2009 12:29 a. m.  
Anonymous Gemmayla dijo...

A mi me enganchó mucho el primer O.T, el de Chenoa, Bustamante, Bisbal, Rosa....Me encantó. Me pareció una oportunidad única para la gente joven con talento e ilusión. Creo que no hay que obviar el sentimiento noble de la ilusión de juventud y el anhelo de alcanzar un sueño y realizarlo.
Creo que es mucho más meritorio y digno O.T que el deplorable Gran Hermano. G.H. me parece un antro de vagos, un zoo, un experimento que ridiculiza al ser humano.
Pero O.T lo apruebo y aplaudo,a unque las demás ediciones ya no me engancharon.
Luego me ha gustado mucho el furor mediático que ha propiciado la británica Susan Boyle. Me cae fantástico esta mujer, su voz, sus ataques de pánico y fobias sociales. Juasjuas, es genial...Me encantó que le diera plantón a Obama y que prefiriese quedarse en su casa tintándose el pelo en compañía de su gato Pebbles - el nombre del gato se las trae. Es total, juasjuas. - en vez de acudir a La Casa Blanca a cantarle durante una cena de gala. Este tipo de plantones y desplantes, me encantan.

junio 04, 2009 1:06 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Que digo que...ROY ORBISON..no se suicidó, murió de un ataque al corazón...que bueno era ese hombre...me enternece.

junio 04, 2009 3:21 p. m.  
Blogger Antígona dijo...

Pues sí, doctor Lagarto, no puede dejar de reconocerse que Cristina Rueda tiene una voz atractiva y no canta nada mal. Pero el reto al que se enfrentaba, o al que usted la ha enfrentado en este post, tenía que perderlo necesariamente.

Creo que en ello se juntan dos cuestiones muy importantes: una, no ser ella misma la autora de la canción; dos, su juventud.

Bruce era también muy joven cuando canta esta canción. Pero el hecho de haberla compuesto él, de haber sido él quien la sacara a la luz desde la nada, tiene por fuerza que corresponderse con ciertas emociones, con ciertas vivencias, que son precisamente las que logra transmitirnos a través de su voz. Bruce es un maestro a la hora de expresar emociones, y, para mí, poco importa si lo que canta en su canción fue una experiencia real o sólo ficticia. Lo importante es que detrás de esa letra, detrás de esa música, hay todo un conjunto de sentimientos, de vibraciones emocionales, que quieren manifestarse en forma de canción y que modulan cada uno de sus tonos, cada uno de los gestos de Bruce, cada una de las vibraciones sonoras que brotan de su garganta. Y nada más que esto es lo que, a quienes la oímos, nos hace vibrar con ella: el poder reconocernos en esas emociones en el momento en que las sentimos expresadas en esa canción.

Detrás de la voz, de la expresividad de Cristina Rueda, no hay nada. No puede haberlo. Ella no ha atravesado el proceso que ha dado nacimiento a esa canción ni, por tanto, puede ese proceso puede impregnar ni expresarse en su manera de cantarla. Cuenta con la técnica, con la imitación, con las ganas de hacerlo lo mejor posible. Pero le falta lo esencial: no puede poner el alma en ella, ni hacerla salir por sus cuerdas vocales, como hace Bruce.

Y aquí no hablo solamente de su no condición de creadora, sino también de su juventud. Porque tal vez pudiera haber alguien que, sin haber compuesto esa canción, fuera capaz de poner toda su alma en ella. Pero entonces creo que ese alguien tendría que haber vivido mucho con esa canción y tendría además que haber adquirido una cierta madurez emocional que le permitiera hacerla suya, reconocerse en la letra, sentir lo que quien canta en ella siente. Y, por tanto, no podría tratarse de nadie recién salido del cascarón, como son los triunfitos, sino de alguien con una trayectoria vital mucho más larga o por lo menos intensa a sus espaldas.

Usted lo ha expresado ya muy bien al decir que hay cosas que no se aprenden en una academia. Que hay que sentirlas para luego poder transmitirlas. Y para poder sentirlas, hacen falta ciertas vivencias, auténticas vivencias que le recorran a uno de los pies a la cabeza, que no pueden adquirirse en academia alguna.

Me ha encantado la forma en que ha descrito cuál es la historia que cuenta la canción. Se nota que, a diferencia de Cristina Rueda, usted sí ha vivido mucho con ella, o a través de ella :)

¡Un beso, doctor Lagarto!

junio 04, 2009 6:16 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Bueno, si denigramos al intérprete por falta de alma o de lo que se nos quiera ocurrir, prácticamente estamos denigrando toda la ópera habida y por haber.

Me parece un disparate este tipo de opiniones.

Saludos.

junio 04, 2009 6:18 p. m.  
Blogger RBC dijo...

Estos concursos de talentos finalemente terminan siendo solo eso: concursos.

Creo que la pasión por la música se puede sentir de diferentes modos, no podemos pretender manejar los mismos sentimientos y emociones. Interpretar un arte, cuando debajo existe un referente, en este caso el genial Bruce, corre siempre riesgos como el que expones Lagarto.
Sin embrago también creo que los aspirantes y sus talentos tienen el derecho de expresarse y si es de modo genuino y "natural" (sin impostaciones o posturas prestadas) vale la pena su esfuerzo.

Te saludo

junio 04, 2009 7:45 p. m.  
Blogger Sintagma in Blue dijo...

Muñecos rotos en manos de la mediocridad.

junio 04, 2009 9:05 p. m.  
Blogger Isabel chiara dijo...

Esta chiquita, con una voz que recuerda a Bonnie Tyler tiene buena voz y seguro que garra si la dejaran suelta, que creciera por ella misma sin tanto maquillaje, posturas, consejos (de quien?) y demás carajotadas que ventilan en ese concurso.

Pero hablando de Because yo no puedo olvidarme de la Smith, bárbara, bestial, en ese album Easter, mi preferido, que tiene auténticas joyas.

Cuando Cristina deje de lado la parafernalia que la rodea y comience a escuchar con la carne y los pelos a estos genios seguro que su voz llega más lejos que a los cientos de niños y niñas que levantan los bracitos todas las semanas, deseosos de adorar a alguien y con el bolsillo bien abierto para gloria de los productores del programa.

Bruce tiene un arsenal de música para dar, regalar, emocionar y dejarte con las patas colgando.

Besos

junio 04, 2009 9:30 p. m.  
Blogger Antígona dijo...

Por alusiones, Anónimo, ¿crees tú que los cantantes de ópera que han pasado a la historia cantaban sin alma?

Porque yo no lo creo.

Mi comentario no pretendía denigrar a ningún intérprete, ni creo que lo haya hecho. Sólo quería resaltar lo que diferencia a quien es capaz de emocionar cuando hace música y a quien no. Y por supuesto que hay intérpretes capaces de emocionar. Pero no todos. Para mí todo depende de cómo vivan, o de si alcanzar a vivir, aquello que cantan.

junio 04, 2009 10:32 p. m.  
Blogger Durrell dijo...

A mi me pasa que cuando escucho la canción por el primero que la canta difícilmente acepto otras versiones por buenas que sean. En este caso me has dejado a cuadritos porque esta canción siempre se la he escuchado a Patty Smith y es como si fuese su sello de identidad. Sentir a Bruce cantándola, bien... pero no es lo mismo. Aunque esta canción tal como explicas sea suya.

OT tampoco me gusta, no parece que sirva de mucho pues los que triunfan no parecen sino muñecos de mercado. Me encantan las voces de Rosa y Soraya y sin embargo no graban canciones donde se pueda disfrutar de ellas, ambas podrían cantar yazz o canciones estilo Liza Minelli, pero supongo que eso no vende.

También yo comparé el otro día la actuación de Susan Boyle cantando 'The way we were'(una de mis preferidas)con otra de Barbra Streisand y es que no tiene nada que ver. A Susan le
faltaba el sentimiento, los cambios de modulación en la voz que ellos implican a la canción.

Pero aún así, todos comenzaron de alguna manera antes de ser lo que son ¿no?

Un abrazo estimado lagarto ;)

junio 04, 2009 11:07 p. m.  
Anonymous diciembre dijo...

Estoy convencida de que si éstos chicos se prestan a éste negocio es porque son conscientes de que de otro modo sería prácticamente imposible abrirse camino en el mundo de la música. Tal vez por ello el que se muestren felizmente dispuestos a pagar el precio de formar parte de un espectáculo televisado. También tengo la impresión de que éstos artistas que se ‘hacen’, no pretenden emular a los que ‘nacen’. Si así fuera no se dejarían prefabricar por unos señores para los que evidentemente estos chicos son sus gallinas de los huevos de oro. Y tengo la impresión de que ésa supuesta pérdida de identidad y creatividad personal a la que aludís, no parece importarles demasiado. Creo que ésta ‘prostitución’ es plena y absolutamente ‘consentida’. Y que ambas partes, de mutuo acuerdo, obtienen una serie de beneficios con los que se sienten satisfechos.

Sinceramente no creo que estén allí obligados, renunciando a su creatividad personal. Hacerlo sería estúpido y poco inteligente. Más bien creo que ni son cantantes de ‘raza’, ni lo pretenden. Probablemente tan sólo aspiren a lograr su propio público para vivir de la música. Creo que se trata también de conceptos musicales. El suyo es el de lograr dominar registros de voz, ó puestas en escena. El premio final será conseguir su propio público, el cual tampoco les pedirá nada más, porque para ellos también será suficiente.

En definitiva creo no ha lugar la comparación, querido anfitrión. Simplemente porque los considero mundos musicales totalmente diferentes, se dan la espalda. Cualquiera que ame la auténtica música, esa que sale ‘de las tripas’ de los músicos ‘de raza’, sentirá todas ésas cosas que tan preciosamente expresas. Ni tan siquiera se planteará el registro de voz de quien le ha conmovido tan profundamente...


Bueno, estoy segura de que estarás de acuerdo conmigo en que también existen raras excepciones. Son ésas versiones que superan notablemente el original :P

junio 04, 2009 11:50 p. m.  
Anonymous diciembre dijo...

...por cierto, hoy se cumplen veinticinco añitos del lanzamiento del 'Born In The USA' ;-)

junio 05, 2009 12:02 a. m.  
Blogger Zorro de Segovia dijo...

no sé mucho de música, pero me gusta cantar, aunque lo haga como un cuervo. Es por eso que me fastidia que "supuestos gurús" de la canción le digan a un chaval de 20 años que "ese estilo no le va".

¿Tolerarías que alguien te diga como andar, como coger el libro al leer, como mirar a tu pareja? Pues eso.

junio 05, 2009 7:28 p. m.  
Anonymous Gemmayla dijo...

No comparto el criterio que defiende que a las jóvenes o no tan jóvenes promesas de O.T. les falta sentimiento, color, matices, garra, quiebros en la voz. No lo comparto. Sencillamente porque al no tratarse de cantantes consumados, el sentimiento, la emoción del principiante están a flor de piel. A mi Rosa o Chenoa me emocionaban muchísimo en el primer O.T español y Susan Boyle me deja sencillamente paralizada en mi sitio. Compararla con Barbara Streisand me parece injusto porque Bárbara no sólo es un artista consumadísima y elevada a todos los altares, Bárbara ha sido llevada desde su éxito indudable entre algodones y no tuvo que aguardar hasta los 47 años como Susan para disfrutar del reconocimiento de la opinión pública. Me parece que algunas opiniones aquí pecan de frivolidad y poca sensibilidad. Dicho esto sin acritud y con respeto.

junio 06, 2009 9:08 a. m.  
Blogger Durrell dijo...

Pero aún así, todos comenzaron de alguna manera antes de ser lo que son ¿no?

Gemmayla, creo que con esta frase ya dejo bien explicado que todos tuvieron que pasar por un inicio y una evolución hasta que consiguieron el éxito con canciones propias donde dejaron impresos sus sentimientos, su propia fuerza interior para darle el tono adecuado que querían transmitir. Esa frase da pie a que los noveles como Susan han de hacer lo mismo, las imitaciones son solo eso, intentar adecuar tu voz a lo que otros hicieron y ella lo lleva intentando mucho tiempo, puedes verlo en youtube donde aparece de jovencita cantando la misma canción en un local de karaoke y no hay color a como la canta ahora. Por eso no me parece frívolo mi comentario. Susan tiene una voz divina y espero que le den la oportunidad de cantar canciones escritas para ella donde pueda imponer sus propio tono, sello, sentimiento o como lo quieras llamar.

Nosurrender, disculpa que haya utilizado tu blog para este desencuentro de opiniones.

Abrazos para los dos.

junio 06, 2009 1:37 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Tremends, yo tampoco suelo ver la tele. Pero ni siquiera eso nos hace inmunes a los fenómenos sociales. Y estos chicos son productos, trabajan para hacerse productos. Y no por eso son mejores o peores, que habrá de todo. Pero son productos, y por ello deben estandarizarse. Y me apena que un chico con talento cambie arte por producto, a cambio sólo de fama y dinero. Sale perdiendo. Este mes lo tengo muy complicado, pero en julio nos vemos cuando quieras, sí. Besos!



Kamala, traes aquí un tema muy interesante, que daría para varios posts. No estoy contra la técnica, pero creo que ésta debe estar al servicio de la creación, y no al revés. Si no se domina la técnica absolutamente, hasta olvidarla y automatizarla, es difícil romper barreras. No me gustan los determinismos en ningún caso, y creo que el artista puede hacerse. Pero lo que “hace” al Artista va más allá y de manera distinta a lo que representa una academia. Una simple experiencia asimilada de una manera determinada te puede llevar artísticamente muy lejos. Mira Proust lo que hizo mojando una magdalena en el té: se puede escribir muy bien, pero además hay que tener la magdalena. Amadeus es una gran película, ya lo creo. Y el personaje de Salieri es mucho más interesante de lo que al principio puede parecer. Algún día le haremos un post aquí. Saludos!

junio 06, 2009 7:07 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Tú, te aseguro que ese vecino no soy yo, pero veo que somos muchos los locos :) Mi pesadez con Springsteen no es tan pública, en cualquier caso. Y, además, uso también otras músicas. Estoy contigo, no se puede tratar así a los vecinos.


Margot, yo no llamaría “estúpido” al programa, en el sentido de que tiene una gran audiencia fiel, que proporciona grandes ingresos de publicidad. Encima les permite a los productores atender mercados secundarios que les dan aún más ingresos, como la edición de discos (porque es así, la música es un mercado secundario en OT) y celebración de eventos (prefiero llamarlo eventos y no conciertos). Y todo esto lo hacen de buena manera: dando a la gente lo que la gente quiere tener. Me parece un buen invento, positivo para todas las partes. Sólo digo que la música es ajena a este circo. Besos!

junio 06, 2009 7:07 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Atikus!!!

Que me he acordado de ti. Hace un par de días, en Helsinki, creo, Springsteen tocó Because the night, y después The dark end of the streets (le está dando por hacer siempre un clásico del rock o el soul en medio del set list. Seguro que te leyó el post sobre los Commitments ;)

http://www.youtube.com/watch?v=BiNyCMWHOUs


Pues lo más terrible es que la respuesta es sí: existen academias para amar. Y cobran una pasta, encima.

Yo odio OT por lo que tiene de prostitución de las emociones artísticas para mí en algunos momentos. No lo veo, nadie me obliga y no tengo nada en contra de eso. Además, dentro del estilo de los reality, supongo que tiene más interés que otros, que no proponen nada. Tampoco quería hacer sangre con ellos :)

Salud!

junio 06, 2009 7:08 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Mcartney, a mí me cae muy bien Patty Smith, y su versión de Because the night es todo un clásico que marca toda una época. Creo que expresas muy bien lo del “feeling”: el artista es sólo un chamán (creo que esta es la palabra) que consigue que a ti te ocurra algo. Lo importante está dentro de ti, aunque no todos los chamanes consiguen encontrar el camino. Salud!


Nausicaa, pues es una pena renunciar al alma propia, pienso. Además, tampoco me parece a largo plazo una decisión inteligente: los fenómenos mediáticos se acaban y no dependen de la capacidad de cada uno. Y luego queda algo que ni siquiera es uno mismo.

junio 06, 2009 7:08 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Moderato, supongo que lo que pasa es, simplemente, que no buscan cantantes de verdad, sino fenómenos mediáticos que los editores puedan manipular como productos. David Bisbal, por ejemplo, ha vendido millones de discos gracias a ese fenómeno mediático. Pero las canciones no las ha compuesto él, sino aquellos que precisamente crearon el producto. Un gran negocio. Salud!


Raquel, tienes razón. Yo no tengo nada contra esta chica, sólo contra los que quieren enseñarla a dejar de ser ella para pasar a ser un producto mediático perfectamente manipulable, bajo el aplauso fanático de quienes, probablemente, no han comprado muchos discos en su vida. Salud!

junio 06, 2009 7:08 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Pantera, no veo el programa, aquello lo vi casualmente. Así que no sé a qué más cosas se dedican. Pero, bueno, conozco las normas del medio de comunicación, y no me extraña que busquen aquellos aspectos que les pueden dar más audiencia. Lo que sí me parece claro es que no es un programa de música para aficionados a la música. Es otra cosa que busca otro tipo de emociones y de empatías con el espectador. Así que me parece normal que se centre en otra cosa. Los anunciantes, que son los que pagan, lo agradecerán. Viva la emoción, claro que sí. Besos saurios!


Food&Drugs, tienes razón: me he pasado mucho. No quiero comparar a esta chica con Springsteen, sería ridículo. Sólo quiero utilizarlo para explicar algo que me ocurre a mí. Si ella me lee y le sirve de consuelo, me gusta mucho más la voz de Cristina Rueda que la de David Bisbal.

junio 06, 2009 7:08 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Jardinera, es un programa de televisión, claro. Es entretenimiento, circo. Un espectáculo que sirve para entretener a los televidentes en el descaso entre bloque de anuncios y bloque de anuncios. Y, como bien dices, casi nadie de los que tanto aplauden en este video, casi nadie de los que no se pierden el programa o votan a sus chicos favoritos, casi nadie de ellos ha pagado por tener Because the night en su casa. Yo sí.

Bruce Springsteen quería mucho a Roy Orbison, le parecía un artista excepcional (yo pienso lo mismo). De hecho, uno de los temas más importantes de su carrera, Thunder Road, contiene una línea en la que habla de él: “Roy Orbison sings for the lonely, and that’s me and I want you only”. El video que comentas es precioso, y muy emotivo, sí.

Besos!

junio 06, 2009 7:09 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Divina nena, eso es que tienes buen gusto, ya lo sabía yo :) Besos!


Cris, yo creo que se pueden aprender cosas. Siempre se pueden aprender cosas. Pero hay distintas maneras de aprender y distintas actitudes a la hora de aprender. Y no me parece la mejor manera aquella que te obliga a romper la relación directa entre tú y lo que quieres hacer. O al menos no la acabo de entender bien. En cualquier caso, la misma canción, como es el caso que he puesto, puede dejarme completamente frío en cuanto interviene ese “aprendizaje” que Bruce nunca tuvo.

junio 06, 2009 7:09 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Eso es, Ana. Ya no es lo mismo. Es algo que no tiene nada que ver. Pero aunque tú y yo necesitemos la esencia, es un hecho que no todo el mundo lo busca. La música es algo más elitista que un programa de televisión.


Gemmayla, está bien promocionar el talento, y ayudarlo. Claro que sí. Quizás el fenómeno mediático de esa primera vez se apoyaba en esto, tan diferente, como bien dices, del vacío nihilista de Gran Hermano. Pero lo cierto es que, al final, lo que se promociona es un producto dominado y controlado por una editorial determinada que hace su negocio, a costa de esos chicos. Un buen negocio, por otra parte (David Bisbal no compone sus canciones, sino que éstas –tan exitosas por el fenómeno mediático- pertenecen a los que manejan el producto). Lo de Susan Boyle me parece un fenómeno mediático diferente: se busca su propia personalidad en bruto, no la manipulación e industrialización de la misma (que es la esencia de OT).

junio 06, 2009 7:09 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Tiene usted razón, doctora Antígona: ese duelo es imposible y no está bien planteado así. Pero de alguna manera tengo que explicar que para mí hay diferencias importantes que el fenómeno mediático televisivo desprecia de manera tan, tan obscena.

Bruce Springsteen también hacía grandes versiones de clásicos del rock cuando era así de joven y aún no podía encandilar al público con sus propias composiciones. De hecho, sigue haciendo grandes versiones de clásicos, es algo que le gusta mucho (suele despedir sus conciertos con Twist and shout). La diferencia es que Bruce “quería” hacer esa versión, que no se trataba de una cuestión impuesta por unos programadores de televisión, como es el caso de cristina Rueda. Y es una gran diferencia, eso de ser uno mismo el que quiere hacer algo. Porque si quiere hacerlo es porque le hace sentir algo. Primero se siente y luego se toca, y no al revés, que es lo que hace OT. Además, las necesidades televisivas (la música de OT está al servicio de los anuncios, y no otra cosa) hacen que el Because the night de Cristina tenga que durar poco más de dos minutos, y no los siete largos que hace Bruce. Las diferencias de base son más que notables.

Las vivencias son básicas para poder comunicar emociones. No tienen porqué ser vivencias personales y directas, claro. Incluso de manera vicaria se pueden tener. Incluso, viendo la misma película que ve otra persona se pueden percibir emociones que pueden trasladarse a una canción después de manera personal. Es una cuestión de madurez e inteligencia emocional, supongo.

Un beso, Antígona!

junio 06, 2009 7:09 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Anónimo, me sorprende esta comparación de los chicos de OT con la historia de la ópera. No he hablado de ópera en este post, para nada. Pero si hago un esfuerzo por relacionar ambos temas (OT y ópera) con el alma, creo que los cantantes de ópera verdaderamente buenos sí tratan de encontrar ese alma. Es más, se acaban especializando en óperas, estilos o autores concretos. Los cantantes de ópera son instrumentos al servicio de una partitura bastante más cerrada que la de un blues. Lo importante es Wagner, Verdi o Puccini. Y seguirán siéndolo cuando lleguen nuevos cantantes de ópera capaces de reproducir lo que escribieron de una manera clara y cerrada en una partitura. Algo así, supongo. Saludos.



Bueno, RBC, el riesgo lo toman con los que amamos esta música. Y nosotros no solemos ver estos programas, así que suelen quedar a salvo :) Apoyo que se expresen como quieran siendo ellos mismos, claro que sí. Por eso deberían tener en cuenta que el mismo Bruce Springsteen, si se hubiera presentado a esa pantomima, jamás hubiera pasado de una primera ronda: no hubiera gustado lo suficiente. Saludos!

junio 06, 2009 7:10 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Sintagma, algunos quedan bien rotos, sin duda. El público al que se han vendido no es fiel a la música, sino al fenómeno mediático.


Desde luego, Isabel. A mí me gustaría más esta niña si se desprendiera de tanto corsé televisivo industrial. Pero no es a mí a quien pretende gustar, sino a una masa más amplia y que le puede dar más fama y dinero. Una pena. A mí me gusta más la versión de Bruce que la de Smith, no lo puedo evitar :) Besos!

junio 06, 2009 7:10 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Durrell, supongo que se le pondrían los dientes bien largos a Springsteen cuando vio que la Smith alcanzaba un éxito con esa canción que él nunca consiguió con su álbum Darkness, de donde la desechó porque no iba con el resto. Pero el tiempo es muy sabio y menos competitivo. Supongo que los chicos de OT firman muchas cosas intolerables antes de participar en ese juego de cámaras (no entiendo, si no, cómo es posible que se presten a grabar canciones malas de otros, que se acaban forrando con la imagen que estos chicos han conseguido con la tele), mientras que los chicos que se forman en las salas de conciertos y en los locales de ensayo no tienen nada más que lo que han ganado, y lo que no, lo han aprendido, como dice la letra de esta canción. Un abrazo!



Diciembre, desde luego que no es nada fácil triunfar en el mundo del espectáculo. Y empezar en él con tropecientas horas de televisión en máxima audiencia no está al alcance de otros artistas ni de broma. Y, como bien dices, si se trata de una prostitución consentida y todo el mundo sale beneficiado, yo no tengo nada que decir… salvo que no me gusta, y que yo sí soy de los que pagan por la música, todos los años que haga falta. Y por eso todo el mundo se acuerda ahora de los 25 años del BITUSA (joé, qué viejos somos) y no de los chicos OT de hace dos años. Como bien dices, son mundos diferentes. Y, como trato de decir, las canciones que tocan, aunque sean las mismas, también son mundos diferentes. Impresionante versión de Elvis, la que has traído, sin duda :P

junio 06, 2009 7:10 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Zorro, yo sí que canto mal. Cualquier día de estos, la junta de vecinos va a prohibirme ducharme si antes no aíslo el baño. Lo que deben sufrir, los pobres! Salud!



Gemmayla, yo no creo que sean malos cantantes, ni que les falte profesionalidad en el uso de su voz. En este sentido tienen mucho más de lo que nunca ha tenido Lou Reed, por ejemplo. Lo que creo que les falta es todo eso que, probablemente, ellos no saben ni que existe. Porque si lo supieran no podrían seguir allí encerrados. Creo que apuestan demasiado a corto plazo, probablemente por una falta de autoconfianza. O por una falta de sensibilidad artística, que poco tiene que ver con los matices de su voz. Lo de la Boyle, como te decía más arriba, lo entiendo como un fenómeno mediático distinto.

junio 06, 2009 7:10 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Durrell, me parece muy bien que comentéis entre vosotros. Eso nos da mucho a todos lo que aquí leemos. Os dejo el ring, claro que sí ;)

junio 06, 2009 7:11 p. m.  
Blogger Los pasos que no doy dijo...

A mí me pasa que esos concursos me producen una cierta tristeza. Tristeza por esos jóvenes, ilusionados, viéndose en la tele, creyendo que cantan bien (algunos hasta lo hacen, seguro) y pasto de una panda de tiburones que les exprimirá hasta el máximo.

No sé... es esa tristeza de "Danzad, malditos, danzad", ¿recuerdas la película?

Un besito dulce,

junio 06, 2009 11:09 p. m.  
Blogger Lokita dijo...

Nadie hubiera podido describir ni explicar mejor ese sentimiento, Sr. Lagarto,me he quedado maravillada e impresionada con su escrito.
Además, he hecho el ejercicio de escuchar primero un video y después el otro,y la diferencia es tan abismal y tan pornográfica que en el primero, he tenido que cerrarlo a los 10 segundos de empezar a escucharlo.
Bruce canta desde las entrañas, cosa que esta chica no podrá lograr en su vida.
OT es la bofetada cruel que les han dado a los auténticos músicos que se buscan la vida para sobrevivir en algo y por algo que sienten genuinamente. No deberían darle oportunidades a niñatos de karaoke, habiendo tanto artista desconocido, jugándose la vida cada día desde hace muchos años para poder sobrevivir.

Fantástico post
Besos, Lagartillo

junio 07, 2009 3:02 a. m.  
Anonymous Gemmayla dijo...

Durell, es que si en O.T. se promocionaran cantautores, es decir, cantantes que componen su propia música, entonces el mérito del experimento cobraría un valor aún no bien estudiado. Ese sería un verdadero reto y espero que algún valiente se anime a llevar esta idea a la práctica.
No comparto la idea de Lokita tampoco, la de considerar O.T. una "bofetada cruel a los auténticos músicos que se buscan la vida para sobrevir en algo".
Creo que O.T. tiene un casting al que todo el mundo puede acudir, tiene una finalidad precisa, buscar nuevas voces para un determinado producto que tiene un público mayoritario en el mercado.
Lamentablemente, muchos cantautores no tendrán esta oportunidad. Es cierto. Pero eso sucede en todos los terrenos artísticos. "Muchos los llamados, pocos los escogidos" No veo nada maquiavélico ni oscuro en ello. Existe una gran masa que demanda este tipo de música. El género del cantautor llega a un público minoritario. Esto mismo sucede en Literatura. Nunca compraré ni leeré "El código da Vinci", pero puedo entender perfectamente y respetar que un público mayoritario demande este tipo de literatura. Sé que un libro de alta calidad literaria no lo encontraré en las estanterías de los "best sellers". Se asume que hay una gran mayoría democrática que demande música o literatura sin complicaciones. Precisamente ese es una de las consecuencias del sentir democrático. No nos gustará cuando no estemos en sintonía con esa corriente general, pero prefiero eso a que una brutal censura como la de antaño nos dicte en el arte qué obras nos deben gustar. Por lo menos el debate un poco suscitado aquí ya demuestra que existe libre opinión. Se puede decidir si nos parece bien O.T o no. Podemos encender la tele o no durante su emisión. Podemos descalificar este invento si nos da la gana o ensalzarlo o lo que nos de la real gana, porque afortunadamente ese es el espíritu de la democracia.
Durell, no he querido en ningún momento ofenderte y no aludía sólo a tu comentario.
NoS., no puedo ni quiero imaginar tu blog convertido en un ring. Por Dior,más disculpas !

junio 07, 2009 9:51 a. m.  
Blogger Makiavelo dijo...

Ford apunta en lo referente a la escritura que el problema de los jovencitos es que les faltan vivencias.

Aquí a los que cantan, les ocurre igual. En este juego de la academia los que se presentan son simples marionetas de los intereses económicos de unos cuantos – la cadena y sus anunciantes-.

Más que a cantar se les enseña a actuar, a encandilar.

Son muy ilustrativos los últimos segundos del video, en los que la niña con cara de circunstancia, toma aire, tuerce la boca y mira de lado preguntándose si los otros, los espectadores se lo han creído. No muy convencida se marcha. El gesto lo dice todo.

Saludos.

junio 07, 2009 1:25 p. m.  
Blogger malbicho dijo...

por cuestiones de generación me familiaricé con esta canción en la versión de los 10 000 maniacs, que se me hizo entrañable (por esas cuestiones emocionales en que musicalizan un episodio vivencial trascendente) aunque la de patty smith siempre me ha parecido genial

no me gustó la versión de la concursante, pero se me antoja un poquito defenderlos, creo que sólo aprovechan una vía de las que se les presentan ahora, algunos creo no están conscientes de la dimensión de la concesión que hacen, y el amor a la música es también lo que los lleva a hacerlo, aunque la diferencia es que también quieren fama, éxito inmediato y tal vez no se han preguntado bien a bien lo que es la autenticidad

junio 08, 2009 3:41 a. m.  
Blogger atikus dijo...

Hostia Springsteen me lee!!!

junio 08, 2009 11:20 a. m.  
Blogger Ex Traño dijo...

mr. lizard king....
plas, plas, plas, plas y me quito el sombrero.....

solo una puntualización, OT era solamente un casting para lanzar al final,un producto musical. Pero le han conseguido sacar una rentabilidad tan brutal que se han visto superados por el fenomeno...
Con lo cual les da igual el producto final y lo peor es que hay miles de adictos al programa.
Un producto redondo... que apesta pero da pasta a morir

ojo no lo justifico solo puntualizo, porque claro si te gusta la musica, o eres musico....
te parece un karaoke carisimo

saludos

junio 08, 2009 9:47 p. m.  
Blogger J.Himilce dijo...

Hombre, es q no se le pueden pedir peras al olmo... y es q si el olmo da peras, no va a Operación Triunfo...

junio 09, 2009 5:23 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Los Pasos, me temo que nunca faltarán los tiburones que exprimirán toda ilusión, sea cual sea la actividad. Danzad, malditos es una gran película, sí. Y dice más de lo que parece a primera vista. Besos!


Lokita, es que es un insulto comparar ambas cosas. Creo que me he pasado con esa pobre chica, pero también pienso que es bueno que no perdamos la perspectiva de lo que es grande, sólo por los intereses televisivos de unos grandes negociantes. Besos, lokilla!

junio 09, 2009 8:53 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Gemmayla, si los chicos lucharan pos sus canciones y su propia manera de interpretarla sería un concurso muy distinto. Nada que ver. Claro que entonces no se justificaría toda la parafernalia académica de superación y, a lo mejor, hasta deberían dejar que corrieran las drogas blandas :)

Yo también estoy a favor del libre mercado, y que cada uno comprar y venda lo que quiera. Si lo que hacen estos chicos sirve de producto de consumo voluntario a otros, me parece muy bien que lo hagan. Me parece un buen ejemplo el que has traído, con el Código DaVinci. Somos libres de consumir lo que queremos consumir. Yo quería limitarme a señalar las importantes diferencias entre un producto y otro. Quiero decir, hubiera hecho lo mismo si Dan Brown hubiera llamado a esa novela “en busca del tiempo perdido”, en lugar de “el código DaVinci” ;)

Yo creo que nadie se está sintiendo ofendido, Gemmayla. Me está pareciendo un debate enriquecedor. No te disculpes, anda.

Más besos!

junio 09, 2009 8:53 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Maquiavelo, me temo que lo que ocurre con estos chicos es la conversión del arte en producto industrial. Los que amamos el arte lo no lo justificamos, porque notamos la diferencia entre un mcdonalds y un restaurante de cinco tenedores en París. No me había fijado en esos segundos finales del video de la chica, me ha parecido muy interesante tu observación. Y muy clarificadora. Salud!


Bueno, Malbicho a mí por cuestiones sanguíneas me quedo con la de Bruce :) Yo no quiero atacar a los chicos, tienen derecho a hacer lo que hacen, y lo hacen con ilusión. Pero yo también tengo derecho a cambiar de canal y quedarme con la Música.

junio 09, 2009 8:53 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Atikus, si es así, aprovecha para quedar para unas cervezas. Invito yo ;)


Ex Traño, supongo que lo que era y es OT es un programa de televisión de una cadena comercial, cuyo objetivo es ganar dinero mediante la conversión en anuncios de una audiencia poco concentrada. Y ha sido un gran negocio, sin duda. Salud!

junio 09, 2009 8:54 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

J. Himilce, creo que tienes razón. Un músico que cree en su música no puede estar cómodo en esa farsa.

junio 09, 2009 8:54 p. m.  
Blogger Sir John More dijo...

Vengo de donde la buena de Lula Fortune y descubro con agrado tu blog. Sólo he leído esta entrada sobre música, y, oye, el evangelio, incluso teniéndole la hincha que le tengo a ese señor del ejemplo. Ni tiempo de leer los comentarios, pero todo se andará.

Bien hallado.

junio 10, 2009 2:02 p. m.  
Blogger eSadElBlOg dijo...

pues yo este OT tambien lo vi después de The Final, y yo a esta chica la salvaría de la quema de triunfitos por que parece que VIVE el rock y rehuye del rollito latino-coplero-folklorico tan típico del rock español.

Por fa, dile a delirium que pase a verme que no puedo entrar en su blog!!!

junio 10, 2009 9:43 p. m.  
Blogger MK dijo...

¿Patty, que tuvo un affaire con Bruce ?.
Hombre ...que ya está bien!.
El otro día en una reposición de "Redes" me quedé escuchando como un premio Nobel de física y Eduard Punset , explicaban lo de los universos paralelos . Simplificando mucho creí entender , en mi pobre mentalidad de letras, que el universo será infinito , sí, pero lo que es "finito" es la cantidad de posibilidades de que ocurran unos mismos hechos en él.(Será cosa de las permutaciones y tal?).Pues bién, en este universo infinito , yo pobre minúscula particula finita , no desespero que en ese número finito de posibilidades de hechos a ocurrir ,en un futuro no muy lejano , sea clavadita a Natalie Portman , cante como Chrissie Hynde y tenga un affaire con Bruce.
Por poner una sola de esas permutaciones ..o eran combinaciones?.
Tengo más .

junio 13, 2009 4:08 p. m.  
Blogger saroide dijo...

7:28 vs 2: 15 min. O el ambientazo que crea este hombre vs el ritmo frenético de la televisión, que hace entrar a esta chica (de buena voz, todo hay que decirlo) como un toro en el escenario, dando la sensación de que se quita la canción, de que "resuelve", y de que se saca su examen semanal, que es en lo que consiste el programa. Interesante contraste. :)

junio 15, 2009 8:41 p. m.  
Blogger Shandy dijo...

No Surrender se puede adquirir la técnica, pero a eso hay que sumarle el alma y el talento. Y estas dos últimas cosas no se aprenden en una academia. Nunca me gustó OT, aunque en su primera época había buenas voces. Si buscaran en otras partes podrían econtrar alma para poder interpretar. Hay que perderse un poco,deambular, vivir, investigar, tocar con otros músicos, arriesgar para descubrirse.
Te dejo un texto de mi músico preferido. Me gusta como siente la música y como describe lo que siente. Creo que será de escenarios pequeños, pero un músico de verdad:

King of blue
Y entonces sonó aquella música como una implosión gustativa en cielo del paladar. Era mi primera vez, y yo desnudo y entregado con ansiedad virginal exprimiendo cada nota, entendiendo que el silencio es el hueco que hay en cada curva. Cada vez contaba una historia distinta, siempre deshilaba todos mis axiomas, deconstruía todas mis creencias, era una música que consumía el cigarro del tiempo.

Oyéndola uno ya no se sentía ciudadano del tiempo, ya no habitaba, enterraba la humanidad, la historia, las palabras y todo lo creado por el hombre. Uno sólo solía transitar.

No era nada y mucho menos nadie, jadeaba, olía a sexo, a animal encendido, se ponía al nivel del mono, involucionaba para volver a empezar, otra vez desde el principio. Aquellos sonidos sólo se podían entender a cuatro patas, disfrutarlos animalizado, disfrutar de no entenderlos.

Más tarde aprendí a compartirla, y entonces crecieron las posibilidades. Ella me hizo ver más detalles, sombras en la que no había reparado en mi ceguera; en sus ojos hice todo un estudio de los timbres, los trinos, las apoyaturas, en su pelo rebusque los cromatismos, en su boca sentí el húmedo hálito de Cannoball rozando la boquilla de su saxo.

Volví a yacer sólo, y esa música siguió acompañándome. No, no era el pan de su recuerdo, seguía teniendo valor en sí misma.

Años después la escuché con un niño en las rodillas, siempre otro viaje, siempre una nueva aventura.

Algunos han usado la palabra jazz tantas veces para nombrar tantas cosas que ya ha perdido su significado. Pero es sin duda cuando suena Kind of blue que la palabra jazz pierde su significado por completo.

junio 23, 2009 12:20 a. m.  
Blogger maite dijo...

en un programa de zapping sacaron una conversación entre concursantes ot en la que ninguna de las que charlaba conocía a Bruce, no habian nisiquiera escuchado su nombre nunca,
imagino que una de ellas puede ser la que interpretó Because the night,

un saludo

julio 09, 2009 5:07 p. m.  

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