martes, septiembre 01, 2009

Shylock, Pepper, Henry y Linda


Hace unas semanas, tuvo lugar un escándalo en el zoológico de San Francisco. Pepper, un pingüino macho, y Henry, otro pingüino macho, habían sido pareja durante los últimos seis años. Esta pareja, además, había encubado un huevo abandonado por otro pingüino. Su relación llegó a su fin cuando apareció un pingüino hembra de nombre Linda. Linda y Henry empezaron una relación, lo que alteró a Pepper y acabó en un enfrentamiento violento entre los tres. Los cuidadores del zoo tuvieron que separar a los tres pingüinos durante un periodo. Ahora Henry y Linda viven juntos en la misma madriguera y Pepper, abandonado, está buscando una nueva casa más alejada del centro del área de pingüinos del zoológico.

Afortunadamente para Pepper, no existe una Ley pingüina que le obligue a pasar, además, pensión alimenticia por los huevos que encubó con Henry… aún.



¿Para qué tanta sofisticación sentimental en la evolución de la especie humana? ¿para qué tanto enfrentamiento sangriento contra el conservadurismo por derechos civiles que se dan en la propia naturaleza? Parece que la biología plantea los mismos problemas que tenemos los humanos sin necesidad de tanta literatura. El afán, la posesión, los celos conviven al nivel más primario de nuestras emociones. Shakespeare podría haber escrito sobre pingüinos en lugar de mercaderes venecianos:

“Sí, soy un pingüino. ¿Es que un pingüino no tiene ojos? ¿Es que un pingüino no tiene manos, órganos, proporciones, sentidos, afectos, pasiones? ¿Es que no está nutrido de los mismos alimentos, herido por las mismas armas, sujeto a las mismas enfermedades, curado por los medios, calentado y enfriado por el mismo verano y por el mismo invierno que un cristiano? ¿Si nos pincháis, acaso no sangramos? ¿Si nos cosquilleáis, acaso no reímos? ¿Si nos envenenáis, acaso no morimos? Y si nos ultrajáis, ¿no nos vengaremos?”




Una canción para Pepper: Ready to be heartbroken, de Lloyd Cole

Una película para Pepper: Jules y Jim, de François Truffaut

Un libro para Pepper: El mercader de Venecia, de William Shakespeare

59 Comments:

Blogger Food and Drugs dijo...

Ignoraba que los pingüinos tuvieran esa clase de comportamientos más propios de los programas de prensa rosa que de los documentales. Muy pronto ni siquiera podremos ver los videos de la BBC o de Discovery sobre el tema sin plantearnos la analogía entre el cientifico de turno y Javier Mariñas (por citar un contertulio al azar).
Suerte para Henry, Pepper y Linda que en su Zoo no hay aún una facultad de derecho para pingüinos vivillos.
Por cierto, sabía que estas aves se arrimaban mucho entre sí durante los crudos inviernos polares. Va a ser verdad eso de que del roce nace el cariño.
:-)

septiembre 01, 2009 6:58 p. m.  
Blogger la jardinera dijo...

Los pingüinos siempre me parecieron seres sin carácter, todos igualitos, idénticos, sin esencia particular.

Antes te decía que estamos llenos de gilipolleces. Lo malo de ello, no es tenerlas, sino sacarlas fuera de nosotros y mortificar al de al lado.

Besos,

septiembre 01, 2009 7:09 p. m.  
Blogger Inma Luna dijo...

Con lo felicísimos que podrían haber sido los tres juntos, con su hijo o huevo o lo que sea.
Qué manía con acaparar(nos), con lo bien que se ama en libertad... Cuántos siglos más nos harán falta para aprender esa lección? Seremos para siempre pájaros bobos?

septiembre 01, 2009 9:28 p. m.  
Blogger MK dijo...

iiisss! que bien traido ese monólogo para el doliente pingüino, Lagarto..
Me has recordado esa genial escena de "To be or not to be".

Besos aletargados por el largo y cálido verano

septiembre 01, 2009 11:24 p. m.  
Blogger Merce dijo...

O sea, otra que se interpone en una relación de amigos... ¡qué cosas!
Pobre Pepper, siempre tiene que haber alguien que pierde... :-)

septiembre 02, 2009 12:15 a. m.  
Blogger RBC dijo...

Parece que las triadas tampoco funcionan con los pinguinos :)


Ya lo decía Pascal "El corazón tiene razones que la razón desconoce"

Y es evidente, compartimos muchas emociones primarias con los animales, porque nosotros finalmente también lo somos, solo que pensamos...al menos, a veces :)

Abrazoss

septiembre 02, 2009 2:59 a. m.  
Blogger Novicia Dalila dijo...

Real como la vida misma...
¡¡Y nos creemos tan originales y tan superiores¡¡¡
Al hilo de este tema, oí una vez en un programa de radio que el lobo es el único animal que puede morir de amor.... En esto ya nos ha superado, porque nosotros ya no morimos por esas nimiedades.

Un beso, Nosu

septiembre 02, 2009 9:25 a. m.  
Blogger gemmayla dijo...

La coducta sexual de los animales es de lo más diversa y libre. Algunas especies se permiten el lujazo de cambiar de sexo a lo largo de su existencia según su conveniencia. El ser humano todo lo complica. No sé si ha sido o no conveniente la intervención humana en este caso "pingüinil" que nos planteas. Tal vez entre ellos se habría resulto el asunto de manera muy diferente y ahora el pingüino Pepper podría ocupar la misma madriguera que Linda y Henry y los tres conformar un nido de amor triangular.
De hecho ya me entristece de todo este periplo que los tres tengan que padecer una existencia confinada en un parque zoológico, con lo bien que estarían campando a sus anchas en su hábitat natural.

Siempre me ha parecido fascinante la vida tan sacrificada de los pingüinos y su curiosa manera de comportarse. En especial El Emperador y su capacidad para mantener el huevo entre sus patas durante el período larguísimo de la incubación y las fatigosas jornadas en busca de alimento. El rito del cortejo es todo un espectáculo erótico que ya quisiésemos los humanos para nosotros.
Muy triste esta historia, NoS.

septiembre 02, 2009 12:47 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Ya, ves, Food&Drugs, que no nos diferenciamos tanto en nuestras pasiones :)


La jardinera, a lo mejor también los pingüinos nos ven a nosotros todos iguales, sin esencia particular. Tienes razón en que estamos llenos de gilipolleces, pero las peores gilipolleces son las que obligan a los demás a seguir esas propias gilipolleces de uno en particular. En eso los pingüinos parecen ser superiores a los humanos. Besos!

septiembre 02, 2009 1:01 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Inma, me resulta imposible separar los conceptos de amor y de libertad, no entiendo el primero sin el segundo. Para unos la solución puede ser un trío, para otros una pareja hetero tradicional y para otros una pareja gay. Todas son buenas si son libres. Besos.


Mk, qué bien verte de nuevo por aquí! La verdad es que Shakespeare da para mucho, sí. Igual para una comedia sobre la ocupación nazi de Polonia que para mi reflexión pingüina :) Besos!

septiembre 02, 2009 1:01 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Merce, las mujeres siempre han tenido fama de romper amistades :P Me siento totalmente solidario con Pepper. En este tipo de historias siempre me pongo con el perdedor, que es donde está todo el romanticismo y toda la frustración de la condición humana. En literatura, los felices sólo me producen aburrimiento :) Besos!


RBC, es difícil mantener un triángulo. Yo no podría, lo sé. Pero la película de Truffaut que menciono habla de uno que sí funciona, de alguna manera. No me atrevo a juzgar las inquietudes de los demás, aunque tú sabrás más de estas cosas, que eres psicóloga. Abrazos!

septiembre 02, 2009 1:01 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Novicia, real como la vida misma… excepto que los pingüinos, gracias a Dios, no tienen una Iglesia que condena una relación entre individuos del mismo sexo, no tienen leyes que impiden a una pareja que se ama criar un polluelo y no tienen leyes que establecen pensiones compensatorias en caso de separación. Ah, mucho más avanzados que nosotros, ya lo creo ;) Besos!


Gemmayla, según el enlace de la noticia, Pepper se peleó con ellos, incapaz de aceptar la relación con Linda, mientras que la nueva pareja no quería que Pepper entrara en su madriguera conyugal. Supongo que los celos y los sentimientos de posesión sobre el objeto amado son comunes a pingüinos y personas. No conozco mucho sobre la vida de los pingüinos, pero me parecen unos animales fascinantes. A ver si pillo un documental algún día. Besos!

septiembre 02, 2009 1:02 p. m.  
Blogger Duschgel dijo...

Pues sí, podría haber escrito tranquilamente sobre pingüinos. Pero ya se sabe, los humanos somos egocéntricos y tenemos un complejo de superioridad que pa qué. ¿Cómo íbamos a sentirnos identificados con pingüinos? ¡Vaya ideas, hombre! (Léase con mucha ironía esto)

septiembre 02, 2009 5:50 p. m.  
Blogger Raquel dijo...

Qué buena escena. Me encanta esa voz de doblaje.
Pobre Pepper, pero así es la vida de cruel. Además de que se queda solo tiene que mudarse o otro lugar.
Curiosa historia. Siempre he pensado que los pinguinos eran pacificos y no usaban la violencia, lo que no sabía era que fueran tan liberales :)
Saludos.

septiembre 02, 2009 5:59 p. m.  
Blogger Antonio Castellón dijo...

Hola, NoSurrender.
Vengo del blog de Luisa Arellano, y me ha gustado tu sitio y este escrito sobre el pobre Pepper.
Espero volver, si te parece bien, y el tiempo lo permite.

Un saludo.

septiembre 02, 2009 6:07 p. m.  
Blogger isis de la noche dijo...

Mi querido señor Lagarto..

Ya que ha hecho una apología a la biología aquí y en el comentario en mi blog (jeje), le cuento que la vida misma es una contradicción y un misterio... Lo que pasa con los pingüinos en un zoológico y con las células de la fosita primitiva en el embarazo lo explica la biología, sí..

¿Y qué explica la biología?

No me crea tampoco una idealista a ultranza jeje.. Ni mucho menos -por el 'amor de Dios' jaja- una fanática religiosa ;)

Pero creo que no tengo defensa ante su potencial acusación de fanática de la magia ;) Pero bajando el tono de las palabras, le diré que me agrada la visión simbolista del mundo ;), ya que la palabrita 'magia' está un poco muy prostituida, tergiversada, mal usada y mal entendida ;)

Por si acaso, ya que el lenguaje es fuente de malos entendidos, este comentario es solo un guiño de ojo.. No estoy defendiendo mis ideas ni explicándoselas. Es solo que sus comentarios y sus posts me inspiran ;)

Dice que vemos las cosas del matiz que más nos place... ¿Y cuál es el matiz correcto o el matiz 'desmatizado'???

A mí no me gustan las teorías.. espero no haber caído en la trampa de tener una teoría que se propugna a sí misma como 'a-teórica' jeje..

Y bueno... eso del cáncer maligno también tiene su encanto, por el proceso mediante el que se desarrolla... para mí, sería como un desequilibrio o cortocircuito en la información.. Y mejor ni le cuento lo que opino con respecto al porqué de estos sucesos jeje..

Y con respecto a los pingüinos... tal vez nos ayuden a entender las bases biológicas y la influencia del entorno con respecto a la homosexualidad; ya que los humanos están muy prejuiciados hacia el tema ;)

Un abrazo inmenso!!

septiembre 02, 2009 6:12 p. m.  
Blogger Brisuón Çafrén dijo...

Me he imaginado la escena final de Jules y Jim protagonizada por pingüinos.

No había tenido noticia de esta información. Gracias por compartirla.

septiembre 02, 2009 6:18 p. m.  
Blogger Antonio Castellón dijo...

Perdón, me acabo de dar cuenta de que el blog de donde venía era el de la amiga Isis.

Mis disculpas.

septiembre 02, 2009 6:18 p. m.  
Anonymous Gemmayla dijo...

Ahí justo es donde das en el clavo, NoS.: la vida en cautividad. Qué diferente hubiese sido, me parece, si nuestros tres amigos pingüïnos se hubiesen encontrado en su entorno, en su lugar natural. Seguro que solitos habrían dado con una solución pacífica, consensuada y muy diferente a la decidida por sus "protectores humanos".

Te recomiendo la estupenda pelí deLuc Jacquet, "El viaje del Emperador" a ser posible acompañado de tus peques. Es fantástica y muy aleccionadora.

septiembre 02, 2009 7:55 p. m.  
Blogger Tesa dijo...

Ante todo ese culebrón entre pingüinos
¡imagina la vida tan ajetreada sentimentalmente que deben de llevar los bonobos!!!

septiembre 02, 2009 8:11 p. m.  
Blogger tu dijo...

yo a los pinguinos no llego pero en lo que conozco... gallinas, perros y gatos.. todos "humanoides" total... pero eso, sin papeles, vestidos, casas, etc, etc

septiembre 02, 2009 9:01 p. m.  
Blogger Gilda dijo...

Ya nos preguntamos una vez: ¿qué sobresale? ¿Lo natural o lo adquirido, lo biológico o lo cultural?
Confío en lo primero, en la fuerza de la naturaleza. Sue Grafton, en la voz de Kinsey Millhone, dijo: "No soy una fanática de la naturaleza, pero simpatizo con su terquedad".

Digo lo mismo.

septiembre 02, 2009 11:52 p. m.  
Blogger MK dijo...

Tesa cita a los Bonobos.
Bien traidos también.
Los bonobos aunque tengan como todo ser de la creación , su corazoncito -y ahí también les deben de doler los desaires y los celos- tengo entendido que no tienen problemas para solucionarlo bastante rápido.
Siempre que no mezclemos amor con sexo, o sexo con amor.
...o es todo lo contrario?.

septiembre 03, 2009 10:57 a. m.  
Blogger Antígona dijo...

La verdad, doctor Lagarto, es que los hechos protagonizados por este trío de pingüinos vienen a quebrar un montón de prejuicios acerca de lo que suele categorizarse de natural frente a lo no natural o desviado. Y lo que es más importante, a poner en cuestión la validez de ciertos argumentos que, a la hora de hacer afirmaciones sobre la especie humana, se remiten a una imagen falsa e interesada del mundo animal con el fin de mantener esos mismos prejuicios sobre lo natural o no lo natural en lo que respecta a nuestro comportamiento.

Y no me refiero sólo a la cuestión de la homosexualidad, en la medida en que la relación de Pepper y Henry dinamita toda concepción de la misma como algo no natural e incluso contrario a la naturaleza -¿hay algo más natural que la conducta animal?-. Me refiero también a todas aquellas estrategias que, buscando una fundamentación biológica, y por tanto, también natural, a la histórica división de roles entre hombres y mujeres e incluso a sus presuntos distintos comportamientos por causas igualmente biológicas, se remiten a los machos dominantes de ciertas especies de animales, a sus caracteres agresivos y a su condición de meros sementales frente a la cuestión de la paternidad. Porque hete aquí que tenemos a un par de pingüinos macho –tan “animales” como el más dominante de los leones de una manada- buscando afanosamente ser papás de un huevo abandonado y cuidándolo tan amorosamente como se supone –desde ciertas premisas que obviamente no comparto- que sólo pueden hacer las féminas, destinadas en su naturaleza, sea animal o humana, al cuidado de sus retoños por mor de su presunto condicionamiento biológico. Ja! Resulta que el reino animal es tan variopinto en su conducta que ningún ejemplo nos vale para señalar qué es lo natural en él y qué, en correspondencia con esa naturaleza, debe ser lo natural en hombres y mujeres. Porque mirando a ese reino tan natural es la homosexualidad como la heterosexualidad, la promiscuidad como la fidelidad, la poligamia como la monogamia.

Pero también es evidente que nos equivocamos al atribuir al reino animal una simpleza genérica que ciertamente corresponde a algunas especies pero en absoluto a otras. Como bien dice, ésta no deja de ser una historia de celos, de posesión, de atracciones desencontradas… tal y como nos sucede a los humanos en nuestras relaciones amorosas. Incluso la doctrina hippie del amor libre como forma de protesta frente a ciertos mecanismos de presión social y denuncia de la supuesta mentira que éstos impondrían no dejaría de verse afectada por esta historia. Sin obviar, por supuesto, que eso del amor libre pueda ser una decisión perfectamente legítima pero siempre que sea consciente de su carácter de decisión y no se sustente sobre falsos ideales relativos a una hipotética “naturaleza” humana.

Pobre Pepper. No sé yo si la solución del trío le hubiera convencido, pero esperemos que encuentre en breve otra pareja, macho o hembra, con la que compartir madriguera. A no ser que la experiencia le haya vuelto un escéptico y haya decidido disfrutar de su soltería durante el tiempo que le quede de vida ;)

En cuanto a Linda, ay, más de uno acabará proclamando “¡Pingüina tenía que ser!” :P

Un beso, doctor Lagarto!

septiembre 03, 2009 1:50 p. m.  
Blogger Margot dijo...

Ays, qué pena me da Pepper...

Hace poco me leí un libro del Durrel (el de los animalejos, no su hermano) y me reí cantidad con las historias que contaba de su zoo. Reir y asombrarme, a partes iguales.

Podríamos decir aquello de... nada de lo humano me es ajeno. Pues lo mismo debe pensar el pobre Pepper. Como con tu Shakespeare.

De todo esto, lo nuestro, lo único antinatural es el matrimonio...nada bueno pudo surgir de unas alianzas que preservaban patrimonios y primogénitos. Y ya ves, siglos para desempolvar la mezquindad. Y lo que nos queda.

Besos apingüinados!

septiembre 03, 2009 5:40 p. m.  
Blogger Carlos dijo...

Podríamos girar, dirigir nuestras elucubraciones en otro sentido y señalar que la monogámia de los pinguinos pudo generar esas confusiones y posteriores arrebatos.

Saludos.

septiembre 03, 2009 8:46 p. m.  
Blogger Divina nena dijo...

¿En serio? Joder, yo que creía que eran esas bajas pasiones las que nos diferencian del resto de animales y no el "raciocinio". Ahora...
Besos

septiembre 04, 2009 2:15 p. m.  
Blogger Fiebre dijo...

Sabía la historia de los dos pingüinos, pero desconocía que había llegado una pingüina a echar abajo el chiringuito.

Para que luego digan del instinto de posesión. Ni los ´supuestos irracionales´se atreven con los tríos.

¿Cómo lo harán los mormones, para que no se maten entre ellas?

septiembre 04, 2009 9:13 p. m.  
Blogger Los pasos que no doy dijo...

Lo que demuestra lo cerca que estamos de los animales, y los monstruos que crea la inteligencia humana.

Al menos los pingüinos no tienen psiquiatras para pasar el trago. Ni abogados. Lo que los hace superiores. ;)

Un besazo,

septiembre 05, 2009 10:31 p. m.  
Blogger Paco Merlo Ansin dijo...

Hola, he estado de vacaciones con mi familia, ha habido muchos excesos, algunas cosas hasta dicen que son pecado, aunque yo no lo creo. Pero ya he vuelto y he dejado algunas fotos más de regalo en mi blog, asin que si te gustan las puedes coger si quieres para tu blog, sin pedírmelas ni nada, que son gratis y asín las ve más gente.
Saludos!

septiembre 06, 2009 3:48 p. m.  
Blogger Makiavelo dijo...

Me dan risa aquellos que se sorprende con los comportamientos de ciertos animales, porque piensan que nosotros los humanos somos diferentes. Para nada, somos tan animales como los que estan encerrados en jaulas y como los que nos comemos guisados con arroz o acompañados de patatas fritas.

Saludos.

septiembre 06, 2009 6:58 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Duschgel, supongo que los seres humanos llevan decenas de miles de años preguntándose precisamente qué coño es exactamente lo que les separa de los pingüinos. Lo gracioso es que cada vez que teólogos, filósofos o psicólogos definen algo concreto, llegan los primates y demuestran que no, que eso no es exclusivo de los seres humanos.

Creo que la única diferencia que explica todo es la posición de la laringe, que cayó de su posición natural como consecuencia de ponerse de pie. Esto es, la capacidad de hablar.

Besos.

septiembre 06, 2009 9:34 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Raquel, Pepper es el perdedor de esta historia, sí. no sé cómo evolucionará, pero estaría bien que él encontrara una pareja nueva que le hiciera más feliz que el voluble Harry. Ah, y una madriguera más céntrica y más grande. Pero no existe la justicia pingüina :) Saludos!


Hola Antonio, me alegro de que te guste esta página. Será un placer verte por aquí. Recibimos muy bien a quien viene de parte de Isis, claro que sí. Un saludo!

septiembre 06, 2009 9:34 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Isis, tienes razón en que los humanos nos hemos creado un montón de complejos que nos alejan de nuestra naturaleza. Y estos complejos no son tan ancestrales, porque en muchas civilizaciones no judeocristianas se contemplaba con toda naturalidad cualquier tipo de relación que no fuera estrictamente de pareja heterosexual enfocada a la crianza de hijos.

Respecto al comentario que dejé en tu blog, sí creo que vemos las cosas como queremos verlas. Pero creo que es precisamente la “visión simbolista” que mencionas lo que está detrás de cada visión particular. En ese sentido, desconfío de la ciencia y de la magia por ideológicas. Quiero decir, que la trampa siempre está en la manera de preguntarnos. En cualquier caso son temas que me apasionan.

Besos!

septiembre 06, 2009 9:34 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Brisuón, no sé si Truffaut tiene fans entre los pingüinos, pero quizás deberían rodar la “versión pingüina” de Jules y Jim :) Salud!


Gemmayla, la verdad es que pienso que la naturaleza es muerte y destrucción. La lucha por la vida en los hábitat naturales de los animales es a veces tremendamente cruel, aunque también nos sorprenden los actos de amor y de solidaridad. En fin, muy parecido a las grandes ciudades de los humanos. Buscaré el documental, les encantará a mis hijos. Besos!

septiembre 06, 2009 9:34 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Tesa, los bonobos deben quedar agotados al final del día, sí. pero el conflicto hubiera sido diferente: no sólo habrían vivido los tres juntos en la misma casa, sino que hubieran invitado a más amigos a compartir la comuna. Supongo que en eso del sentimiento de posesión sobre la persona amada, los humanos nos parecemos más a los pingüinos que a nuestros primos los bonobos.


Tú, tienes mucho más contacto que yo con otros animales distintos de los humanos, así que sabrás bien de sus costumbres. ¿Nunca ha salido una gallina cura o moralista? :P

septiembre 06, 2009 9:35 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Gilda, hemos tenido buenas conversaciones con ese debate, tan viejo como la propia condición humana. A mí, digamos, me gusta contradecirme, lo cual me parece tremendamente cultural :) Besos.


Mk, supongo que tan bueno o tan malo puede ser mezclar sexo con amor como no mezclarlo. Lo importante es no confundirnos nosotros ni confundir a los demás. No sé si los bonobos sentirán amor, pero lo que seguro que no sienten es posesión.

septiembre 06, 2009 9:35 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Doctora Antígona, es precisamente de la falta de naturalidad de esos prejuicios morales de lo que pretendía hablar con esta historia de pingüinos. La pareja heterosexual como base de una estructura familiar es algo completamente ideológico. Bueno o malo, pero ideológico. O como mejor expresa usted, será bueno o malo sólo si somos conscientes de su carácter de decisión.

También el patriarcado es una institución ideológica, sí. Al menos hoy en día, que no hay que salir por ahí a perseguir leones y vencerlos con fuerza bruta de macho. Normalmente en las especies mamíferas cada uno de los dos sexos aporta algo fundamental para la supervivencia de la especie. Pero en el caso de los humanos, hoy en día, con los avances de la ciencia y de cierto feminismo, el hombre podría no servir absolutamente para nada. Deberíamos pedir leyes protectoras, como los pingüinos :P

En cuanto a Pepper, yo creo que debe darse un periodo de duelo. Evitar al amor y salir con otros pingüinos amigos a darse chapuzones durante un tiempo. Quizás, incluso, pedir un traslado de zoo, conocer nuevos ambientes, viajar.

Un beso doctora Antígona!

septiembre 06, 2009 9:35 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Margot, nada de lo humano nos es ajeno. Pero quizás nada pingüino nos debería serlo tampoco. Deberíamos empezar a reconocer que la pasión no es algo exclusivamente humano, pero el matrimonio con papeles sí. vamos, que las bestias, a lo mejor, somos nosotros. Besos!


Carlos, no sé nada de la vida y costumbres de los pingüinos, así que no sé hasta que punto la monogamia puede ser violentada o no en una sociedad pingüina. Lo malo para ellos es que, como no pueden hablar, no podrá ningún pingüino plantear nuevas ideas para relacionarse socialmente entre ellos. Bueno, ¿he dicho que eso es malo? Pues no estoy seguro de que lo sea, no... Saludos!

septiembre 06, 2009 9:35 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Pues ya ves, divina nena, que las cosas que marcan la más elevada poesía son tan humanas como pingüinas. Eso debería hacernos pensar qué somos y por qué tantas complicaciones sociales ¿verdad? Besos!


Desde luego, Los Pasos. Las bestias que no conocen su naturaleza visten pantalones y conducen coches. Un besazo!

septiembre 06, 2009 9:36 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Ya ves, Fiebre, que las chicas siempre tienen que fastidiarlo todo. Como decía Antígona ahí arriba, “¡pingüina tenía que ser!” :P He leído después que hay más parejas gay entre los pingüinos en otros zoos.

Respecto a los mormones, creo que ellos pueden mantener esa poligamia porque es coherente con sus ideas: sólo serán los hombres los que puedan tener muchas mujeres y además, éstas, son consideradas poco más que cosas, sin derechos de ningún tipo. Si alguna quiere pensar por su cuenta, será castigada por Dios. Vamos, que prefiero ser pingüino que mujer en una sociedad mormona.

Besos.

septiembre 06, 2009 9:36 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Paco, gracias por pasarte por aquí. Respecto a sí esas cosas son o no pecado, es fácil saberlo: si te gustó es que son pecado :) Tus fotos son preciosas. Muchas gracias por el ofrecimiento. Salud!


Makiavelo, claro que sí. somos animales encerrados en oficinas. La diferencia con una jaula es que entramos voluntariamente en ellas. El zoo de Londres puso un foso con un hombre sentado en un sofá, viendo la tele, comiendo, leyendo la prensa, etc. Creo que fue una gran idea. Salud!

septiembre 06, 2009 9:36 p. m.  
Blogger Isabel chiara dijo...

Me encanta la historia porque le da en las narices a la puñetera iglesia y sus conductas antinatura, a los psicólogos que dicen que los animales no tienen sentimientos, a los cuidadores que no supieron explicarle a los chicos que a lo mejor era posible un trío y aquí pan y después gloria. Y a un montón que seguro hay por ahí diciendo sandeces acerca de estas sanas criaturas que conviven con nosotros en este mundo absurdo.

Precioso el monólogo pingüino shakesperiano y Pepper, pobre Pepper, y nosotros, que aún hablamos de desviaciones y leches.

Un besote, señor Lagarto

septiembre 06, 2009 9:52 p. m.  
Blogger panterablanca dijo...

Espero que a Pepper no se le ocurra acosar a Harry hasta matarlo un día. ESto sería violencia de género pingüinil, o un crimen pasional, como se le llamaba antes.
Las pasiones forman parte de la naturaleza, lo que no es tan natural es la templanza, que en algunas ocasiones, es bueno que exista.
Besos salvajes.

septiembre 07, 2009 8:19 p. m.  
Blogger J.Himilce dijo...

Vuelvo de un verano alejado de internet y lo hacía con la ilusión de encontrarme con entradas como esta... realmente fascinante. Al buscar más información al respecto, he encontrado muchísimos artículos relacionados con el tema pingüino y sexo.

Yo tmb estoy con Pepper. Lo ha dejado su pareja, lo han echado de su casa, alejado de su cría...pobre.

En fin, me gustaría seguir pensando q los problemas de los humanos no se dan en la Naturaleza no Humana; porque al fin y al cabo, el principal problema para la Naturaleza son los propios humanos.

Un saludo!

septiembre 07, 2009 11:36 p. m.  
Blogger iona dijo...

muy buena entrada, es una gran reflexión..


(Y adoro a los pingüinos ññ)

septiembre 08, 2009 11:41 a. m.  
Blogger Claudia dijo...

Totalmente deacuerdo contigo NoSur. Cuantas cosas no se hubieran solucionado con una buena pelea, jeje.
Henry y Linda que con su pan se lo coman...
Pepper tiene una nueva oportunidad de encontrar un buen lugar para criar un huevo, dos o los que quiera... Y cómo la experiencia es la madre de la ciencia, ya decidirá él si lo quiere criar solo o en compañía.

El Mercader de Venecia es un libro genial, se podría contar a los niños en versión pingüino.

Un besazo

septiembre 08, 2009 12:39 p. m.  
Blogger atikus dijo...

ESto se lo tengo que contar a mi colega Un pinüino en mi ascensor que entiende a los de su especie e igual puede aportar datos sobre el tema...yo es que cada vez entiendo menos al ser humano, quizas debiera convertirme en un pinüino, con permiso de mi amigo, o en otro tipo de ser vivo, no sé!!

celos...aiss los celos!!

septiembre 08, 2009 2:27 p. m.  
Blogger Casilda dijo...

Pues tiene suerte de ser pinguino, fin de la historia y santas pascuas.
Besos

septiembre 09, 2009 4:14 p. m.  
Anonymous Diciembre dijo...

Que historia tan simpática y tristona a la vez. De cualquier modo la vida continúa para Pepper y no tengo duda de que encontrará nueva pareja y volverá a conocer la felicidad, siempre es así (si los humanos no lo estropean, claro). Hemos visto que también está en la naturaleza de otros animales, como los flamencos…
Lo que está claro es que una vez más los animales nos demuestran que el comportamiento humano es el único realmente antinatural.

Alguien ha nombrado a la Iglesia, una de las principales culpables del sufrimiento que a lo largo de siglos de historia, han padecido los homosexuales. Una de tantas actitudes hipócritas de ésta institución, pues muchos de ellos conocen perfectamente, en primera persona, que se trata de una orientación, afecto, sentimiento, que siempre ha estado ahí, formado parte de la diversidad natural de la vida.

De cualquier modo, como creyente, he de decir que doy fe, existen sacerdotes que no están de acuerdo con la postura de sus superiores, en éste y otros aspectos. Estoy segura de que os sorprendería conocer las charlas tan sumamente interesantes que hemos podido mantener con uno de ellos…
Mi hermano mayor, que es agnóstico y no pisa una Iglesia si no es por algún evento al que es invitado (dice que por respeto al anfitrión), tras la celebración de la Comunión de mi hijo pequeño, me confesó que se sintió gratamente sorprendido y alabó la sencillez de la breve (nuestro párroco dice que a los niños no hay que darles la "chapa") charla (que no discurso) distendida, humilde, cercana, tremendamente humana, e incluso muy divertida (hubo carcajadas por parte de niños y mayores). Aprovechó el hombre para hacer autocrítica hacia la Institución, pues dio a entender (de forma sutil, claro) que debíamos de hacer menos caso a las tonterías que dice la Iglesia, y hacer más caso al sentido común de cada uno … Aunque éste señor tiene una cierta edad, mi hermano llegó a decirme que teníamos un cura "revolucionario"... Incluso mi sobrina de 20 años, que se manifiesta atea y no entró e la Iglesia cuando mi hija mayor hizo la Comunión, dijo que había sido la celebración más divertida, corta, sencilla y coherente, a la que había asistido nunca…
En fin, disculpad si me he ido del tema, pero también quiero defender a esos "salmones" que nadan peligrosamente a contracorriente por intentar ser coherentes y honestas.
En cierto modo, quienes mantenemos nuestra postura como creyentes, a veces también se nos mira como bichos raros.

Creo que ya me he vuelto a ir un poquillo "by the Ubeda’s Mountains", jeje. NoSurrender, eres un Santo, voy a solicitar tu "canonización". Créo que haces mucho más por la humanidad que muchos que todos sabemos...

Besos, majo!

septiembre 10, 2009 12:22 p. m.  
Blogger Nausicaa dijo...

Oh! Me he quedado de piedra, que historia más triste y por otra parte común...

Para qué tanta sofisticación??? Para nada, a los humanos nos encanta complicarnos la vida y hacer como que somos los elegidos de no sé qué. Supongo que nos hace sentir especiales, cuanto más diferentes de todo lo que conocemos mejor, pero no podemos dejar de ser quien somos.

Por cierto, aunque abandone mi blog seguiré por aqui, puntual como un clavo, para no perderme ni una de tus maravillosas reflexiones, como ya sabes, me encanta tu rincón :D

septiembre 10, 2009 1:49 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Isabel, tienes razón. El mundo es absurdo. Y nosotros tratamos de hacerlo aún más absurdo y doloroso, preguntando por una cantante calva en una obra de Ionescu. Besos!


Ay, Pantera, qué comentario más interesante el tuyo. ¿Es aplicable la Ley de Violencia de Género Pingüino a este caso?, ¿hay machismo cultural en este arrebato pasional y posesivo de derrota en Pepper? Menos mal que Pepper es pingüino y su miseria no saldrá en las portadas de los periódicos. Besos!

septiembre 10, 2009 5:53 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Gracias por tus palabras, J. Himilce. Se ha escrito mucho sobre sexo y pingüinos. Supongo que su carácter monógamo les hace metáfora perfecta del comportamiento medio humano. Deberíamos imitarles más, quizás. Salud!


Iona, gracias por tus palabras y por pasarte por aquí. A mí también me encantan los pingüinos :)

septiembre 10, 2009 5:53 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Claudia, espero que Pepper pase el luto de su soledad pronto y pueda encontrar un nuevo rumbo en su vida. Que el cinismo no le venza, y que su corazón usado aguante nuevas embestidas. Besos!


Atikus, un saludo a tu amigo. No era mi música favorita, pero simboliza toda una época importante de mi generación. Los celos, la posesión, la frustración… son tan ancianos como la biología. Por eso Shakespeare vale igual ;)

septiembre 10, 2009 5:53 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Casilda, desde luego. Si fuera humano, debería pagar pensión a su ex pareja durante años y años y años. Los pingüinos aman más libres.


Nausica, tienes razón. Tenemos un exceso de antropocentrismo con el que queremos explicar lo que nos trasciende como especie. Los hombres, incluso, hemos negado la capacidad de sentir dolor de un toro en medio de la plaza. ¿Cómo no negar la pasión a un pingüino? Me alegro mucho de tenerte en este rincón, Nausica ;)

septiembre 10, 2009 5:53 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Pues sí, Diciembre. El comportamiento humano es muy antinatural. Es más, creo que lo define al hombre realmente es su “antinaturalidad”. Somos el único animal que no se adapta al medio, sino que adapta el medio a sí mismo.

El papel de la Iglesia en la represión de la homosexualidad ha sido mucho más que relevante, sí (en realidad la represión no es privativa de la Iglesia, sino de los monoteísmos en general). Desde el momento en que asumen que en esta vida se debe sufrir como castigo por un pecado original, se niega el placer del sexo y se limita a la procreación (lo que asegura la estructura de la propiedad privada y el patriarcado como modelo social). Así que no cabe la homosexualidad, ni ningún tipo de amor libre y ajeno a la familia. Pero tienes razón que también hay sacerdotes que aman la vida y creen realmente en el mensaje de la redención por amor de Jesucristo. Pero se trata de elementos marginales, a exterminar por los que detentan el poder en ese monstruo jerárquico y político que es la Iglesia. Brindo por ellos, siempre brindo por ellos.

¿Has visto La misión, de Roland Joffe? Esa película habla de todos ellos y les admiro profundamente. Tanto que les hice un post, hace ya tiempo (http://ellagartoentulaberinto.blogspot.com/2008/01/liberacin.html )

Besos, y gracias por tus cerros de Úbeda! ;)

septiembre 10, 2009 5:54 p. m.  
Blogger ana dijo...

"La maldad con que me instruis yo la ejecutaré, y lo haré de tal modo que sin duda superaré a los instructores..."

Casi nada, y dicho por Al Pacino...

... y pienso en todo ese marasmo de sentimientos que a veces nos domina... en el mundo que habitamos... luego miro a mi peque y me pregunto qué afanes aprenderá de mí que sin duda ejecutará mejor que yo, su instructor... ufff... un nudo, oye... por todo lo poco que con nuestro correr podemos llegar a dejarles como herencia. Y es que a veces, somos tan poco de lo que decimos ser... y no nos damos cuenta, oye.

Y tú como siempre, Lagarto... atrapándonos en las realidades de tu laberinto. Inevitable no dejarse arrastrar, dejarse pensar... ;)

septiembre 11, 2009 11:40 a. m.  
Anonymous Diciembre dijo...

Aunque he oído hablar mucho de ella, la verdad es que aún no la he visto. Gracias por recordármela, me pondré a ello, estoy segura de que me gustará. Muy buenas las reflexiones de aquel post.

Muchas gracias!

septiembre 11, 2009 8:50 p. m.  
Blogger Shandy dijo...

No Surrender, los celos y la posesión me parecen instintos primarios. Y si algo nos diferencia de los animales es que podemos usar nuestro raciocinio para combatirlos (o para incendiarnos más?, qué lío!). Estoy pensando que entre la mayoría de los animales es la fuerza lo que decide ¿no?, el macho más fuerte es el que se impone como lider y elige.

En cuanto a la cuestión de la homosexualidad:

Peces
¿Señor o señora? ¿O los dos a la vez? ¿O a veces él es ella, y a veces ella es él? En las profundidades de la mar, nunca se sabe.
Los meros, y otros peces, son virtuosos en el arte de cambiar de sexo sin cirugía. Las hembras se vuelven machos y los machos se convierten en hembras con asombrosa facilidad; y nadie es objeto de burla ni acusado de traición a la naturaleza o a la ley de Dios.
Eduardo Galeano
Bocas del tiempo

septiembre 13, 2009 11:22 p. m.  

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