miércoles, octubre 14, 2009

Amor de mono


Los monos viven en los árboles. Se organizan en grupos polígamos donde las hembras cuidan de las crías, sean éstas de quien sean.

Un día, algunos de esos monos bajaron de los árboles. Sin garras, sin alas, sin una anatomía preparada para la velocidad, la única posibilidad que tenían de sobrevivir allí abajo era volverse bípedos. De esta manera podrían observar la llegada de depredadores por encima de la vegetación con tiempo suficiente para huir.

Pero una vez que el mono se vuelve bípedo, los genitales de los machos y los de las hembras quedan desprotegidos, por lo que hay que vestirse para mantener “esa” integridad física. Y ahí empezó toda una cultura de represión sexual y de progreso cultural. Así, todo lo que conocemos e interpretamos del hombre hoy en día, nada tiene que ver con su naturaleza.


En la obra Amor de mono (que se está representando estos días en Madrid, en el Teatro de las Aguas), al comienzo, un mono huido del zoológico habla al público, esto es, a sus primos humanos:

MONO FILÓSOFO: Los humanos deben todas sus cualidades sexuales básicas a su antepasado: el mono de los bosques, comedor de frutos y polígamo. Estas características fueron después drásticamente modificadas para adaptarlas a su vida de cazador carnívoro y monógamo. Por eso los humanos se ven ahora en una situación un tanto confusa: como primates son impulsados en una dirección; como carnívoros por adopción, en otra; y como miembros de una complicada comunidad civilizada, incluso en otra… (…) Durante millones de años habéis evolucionado para follar sin descanso. No tenéis periodo de celo porque siempre estáis en celo, folláis incluso cuando no hay posibilidad biológica de concebir. Folláis por follar, y en eso sois una especie única. Tenéis el cuerpo desnudo de pelo para poder acariciaros mejor y habéis desarrollado mas zonas erógenas que ninguna otra especie (…) Decís “follar como conejos” o “pelársela como un mono” pero es un hecho que ni los conejos copulan tanto como vosotros ni los monos se masturban con tanta frecuencia. Sois los más salidos del Reino Animal (…) Me interesan vuestras contradicciones. ¡Tanto querer follar para luego haceros monógamos!… ¿o fue al revés?

(J San Román, Amor de mono)


¿Pero realmente podemos decir que el hombre es polígamo por naturaleza, o hablar de naturaleza es algo que ya no tiene ningún sentido en el hombre?.

Michel Foucault entendía que la sexualidad en Occidente, junto con la economía, es la gran alienación de la historia de los hombres. La historia de la sexualidad sería el intento permanente de la sociedad por dominar un aspecto biológico fundamental del individuo. Una sociedad que se expresa a través del ejercicio del poder, del dominio del alma y del control de la conducta.

La mecánica del poder define entonces los límites del sexo. Lo analiza, lo estudia tanto desde el punto de vista moral como desde el punto de vista científico. Se establecen los discursos sobre el sexo y se forja toda una patología de la sexualidad. Hoy, más que nunca, la sexualidad de los hombres es completamente ajena a su naturaleza ya que su expresión (tanto la más reprimida como la más libertaria) viene enseñada por el discurso del poder científico; esto es así, esto no es así. En fin, cosas que un mono no se plantea nunca en su expresión sexual.

Por eso le regalaría al mono filósofo la historia de la sexualidad de Michel Foucault si viniera a mi casa a hurgar en mi biblioteca, como en esa divertida obra de teatro.

En fin, os recomiendo ver la obra si tenéis ocasión, porque quizás podemos aprender algo de nuestras contradicciones y contradecir nuestro aprendizaje ¿O fue al revés?





Un libro para el mono filósofo: Historia de la sexualidad, de Michel Foucault

Una película para el mono filósofo: King Kong, de John Guillermin

Una canción para el mono filósofo: Part man, part monkey, de Bruce Springsteen

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52 Comments:

Blogger Mcartney dijo...

A mi las que me gustan son las cubanas.
Las mujeres y las otras.
Y si me apuras me gustan más las otras.

Buenas noches.

octubre 14, 2009 9:47 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Muchas gracias por la recomendación. Muy interesante la relación entre poder y sexo. Creo que tienes razón, la represión sexual ha sido siempre, y todavía es, un mecanismo de control.
Que se lo pregunten a los curas. ¿Por qué están tan obsesionados por nuestra sexualidad? no creo que sea porque quieren enseñarnos a follar bien o mal, lo que quieren es someternos por la vía genital, con amenazas, miedos y otras lindezas.
Athos, el post-mono

octubre 14, 2009 9:57 p. m.  
Blogger Antígona dijo...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

octubre 14, 2009 10:15 p. m.  
Blogger Inma Luna dijo...

Pues claro, Lagartito, cómo van a dejar escapar algo tan sustancioso como el sexo. Las estrategias de poder tienen esa capacidad, la de hacernos perder la noción de nuestro propio deseo, la de caer en la trampa, en la quimera de creer que realmente hacermos lo que queremos cuando estamos inmersos en unas estrechísimas vías que dirigen cada uno de nuestros pasos, o lo intentan. El sexo no se escapa de esto, ojalá mantuviésemos la capacidad de entregarnos libremente polígamos, poliandricos o policromáticos, pero "naturales", más ciertos.
Beso.

octubre 14, 2009 11:49 p. m.  
Blogger Novicia Dalila dijo...

Yo creo que nos planteamos metas quizás muy por encima no de nuestras capacidades, que follar y mucho podemos todos, sino de nuestras necesidades... Parece que si no tienes ganas de hacerlo constantemente, o a diario, o cuando se tercie, eres rarito... Y no. Cada uno tiene sus necesidades y es a lo que debe ajustar su vida sexual.. A las suyas, no a las de los demás...
De todas formas, yo creo que gracias a la herencia animal tenemos la desinhibición y gracias a nuestra condición humana, podemos disfrutar del sexo con morbo, que al fin y al cabo de eso se trata, de follar, no de copular, no???

Un beso, Nosu

octubre 15, 2009 9:29 a. m.  
Blogger Jota dijo...

Precisamente llevo pensando un tiempo en cómo la sociedad occidental lleva varios años vendiéndonos el sexo como signo de libertad, causando (yo creo que intencionadamente) el efecto contrario: convertirnos en esclavos de una supuesta sexualidad consensuada como la correcta. Hoy parece que todo se centra en torno al sexo, los sex-shops, antaño antros oscuros para pervertidos en barrios de dudosa reputación, hoy se han hecho sofisticados y muestran en sus escaparates lencería fina y artilugios y juguetes en las calles principales. Reuniones de tupper-sex, auge de los chats de ligoteo para un aquí te pillo aquí te mato y de intercambio de parejas, sexo en la publicidad, en el cine, en la literatura, en el arte, el sexo vende y siempre ha sido así... hasta las farmacias venden ya aparatitos que cumplen las funciones de cualquier vibrador. Y no soy yo precisamente un moralista o un mojigato que se espante ante estas cuestiones y considero que es más sano sacarlas a la luz que esconderlas en el sótano privado de cada cual, pero como los humanos somos así de excesivos, corremos el riesgo de empacharnos con tanto bombardeo de reclamos sexuales por doquier. A mí ya me está cansando que me vendan que el sexo es el valor supremo en nuestras relaciones y que por el sexo se justifica todo. Espero no haber sonado puritano, en cuestiones de sexo soy bastante liberal, pero en esto pasa como con las drogas: si de repente fueran bien vistas por la burguesía dominante, ¿qué gracia tendrían?

octubre 15, 2009 9:32 a. m.  
Blogger gemmayla dijo...

Creo que el sexo, lamentablemente, no ha podido expresarse al margen de la aplastante y opresiva mercadotecnia. Tanto si se vive desde posturas puritanistas, como si pretende canalizar su expresión desde las posturas más liberales, la antipática figura del merchante, nos persigue sin cesar. Antes vendiéndonos vestidos tapados hasta las cejas para que no pudiésemos mostrar nuestras partes púdicas; ahora vendiéndonos preservativos y métodos anticonceptivos carísimos para muchos bolsillos.
Creo que cada quien debe vivir su sexualidad como la sienta, pero desde la honestidad. Si soy polígamo y promiscuo, ¿por qué buscar compulsivamente relaciones sexuales con personas que se declaran monógamas? Y viceversa, ¿por qué sucumbir al pesar, dolor y frustración al que se ven sometidas las personas monógamas que reiteradamente buscan y practican sexo con personas promiscuas y polígamas?...¿Por qué se presenta tan complicado el cotarro sexual?...Porque los seres humanos somos paradójicos y bien complicados. Tal vez la gente que se declara monógama anhela en su fuero interno dar rienda suelta al simio que todos llevamos dentro y viceversa, la gente promiscua anhela una estabilidad sexual y sentimental que nunca llega, porque no puede acallar al simio que corretea juguetón por dentro.
Creo que en general a lo largo de la vida de una persona, se viven etapas promiscuas, etapas de monogamia y etapas de verdadera sequía sexual. Creo que eso en mayor o menor medida se puede observar en cualquiera de nosotros y nuestros semejantes.
Vivir el sexo sin angustia es lo mismo que pedir una vida sin problemas y escollos. Es pedir un imposible.
Si muchas personas se sienten culpables cuando se salta su estricta dieta, ¡qué decir de como se sienten si echan una canita al aire!
El sexo sigue siendo un tema tabú y como siempre un gran negocio, como todos los actos que presiden nuestra vida.

Por una sexualidad libre y feliz !!!

octubre 15, 2009 10:45 a. m.  
Blogger atikus dijo...

No, lo siento pero no puedo estar mas en desacuerdo...al menos esta vez, aunque ella esta muy bien, la peli de los 70 es la peor version de las tres que conozco, antes la este siglo y sino la clásica de 1933 de Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack, aunque fuera un mono de cartón piedra jeje!!

En cuanto a cuestiones de sexo sigo totalmente de acuerdo...eso si ;)


No te enfades eh!!

saludos

octubre 15, 2009 1:42 p. m.  
Anonymous carrascus dijo...

Pues sí... que el hombre no es monógamo por naturaleza es algo que ya se ha investigado y descubierto hace mucho. Solo hay que recordar lo que han dicho los psicólogos y los sexólogos más (re)conocidos; Masters & Johnson que "la pérdida del interés coital generado por la monotonía de las relaciones sexuales es probablemente el factor más constante en la pérdida de interés de los hombres mayores por tener sexo con su pareja”; o Cristopher Ryan que "especialmente los hombres están diseñados evolutivamente para ser atraídos sexualmente por la novedad y gradualmente pierde las atracción sexual hacia una misma mujer si se carece de tal novedad"...

Así que parece claro que el estilo de vida que nos ha impuesto la cultura actual, nos va enajenando como sociedad, y como seres individuales nos va desvinculando de los aspectos más esenciales de nuestra propia humanidad... o algo.

octubre 15, 2009 1:45 p. m.  
Blogger Vivian dijo...

La cuestión es que, el hombre, dentro del reino animal, es antinatural en sí mismo, desde el momento en que tiene inteligencia, y con ella, conciencia de sí mismo.
Soy de la opinión que no hay mayor libertad sexual que la de poder elegir cuando y con quién follar, y más aún elegir si quieres o no que ese acto tenga consecuencias en términos de descendencia. Lo otro, la promiscuidad, me parece un tema diferente, y con la vida tan ajetreada que llevamos, lo tenemos más complicado que el resto de animales, a no ser que hagas del sexo tu profesión, claro.

Me resultó interesante el tema, y por tus comentarios, la obra también lo es, intentaré hacer un hueco para verla.

Un saludo

octubre 15, 2009 5:20 p. m.  
Blogger Dante B. dijo...

La alienación es El Sexo o la falta o el mal uso de éste?
El sexo, eros, tiene que ser importante: de él depende la supervivencia de la especie.
Dada la superpoblación actual habría que repensárselo.

Esta tarde hablan de Foucalt -vaya casualidad bloggera- en la librería La Central que está frente a casa...
Allí estaré.

octubre 15, 2009 5:27 p. m.  
Blogger Fiebre dijo...

Yo soy monógama por naturaleza. De uno detrás de otro, claro.
Las relaciones siempre digo que son como los entrenadores de fútbol, tienen un ciclo y es lo que hay.
Por consiguiente, difícil es practicar el sexo convenientemente si nos ceñimos a la monogamía, quizá por eso sea el gran "tema" de nuestra cultura, de los chistes, de la tertulias, el reclamo publicitario...
El hombre anhela lo que no tiene. Y el que lo consigue y vive tan pancho/a, es denostado con saña por sus congéneres con calificativos diversos.

En el fondo pura envidia, que es la que tienen, por ejemplo, los curas...

octubre 15, 2009 7:32 p. m.  
Blogger ana dijo...

"especialmente los hombres están diseñados evolutivamente para ser atraídos sexualmente por la novedad y gradualmente pierde las atracción sexual hacia una misma mujer si se carece de tal novedad"...

CARRASCUS!!!!!... ainssss... Quita eso... demuestra un total desconocimiento de nuestra perspectiva en la que la atracción sexual por un mismo hombre en el que se da una carencia de novedad gradualmente también pierde interés... o es que ahora vamos a ser todas de piedra... eh?, eh?, eh?... pues vaya con los reconocidos sexólogos...

Yo creo, que aunque se intente controlar algo tan anclado en lo que uno es, aunque se queira delimitar esa esfera íntima del ser, quizá sea un poco imposible... pienso que al final, en la intimidad, siempre sale el yo que somos... sólo es cuestión del contexto y la compañía adecuadas. Somos esa certeza. A veces sorprendetne. Y no es fácil delimitar al cerebro, uno es quien es a pesar de sí mismo o gracias precisamente a ese sí mismo que no se deja anular... y salimos al paso por encima de todas aquellas normas que nos pretendieron coartar.

Ni excesos ni defectos, sólo ese mí mismo... que en cuestión de sexo... siempre nos puede sorprender. Y es algo así, como lo que tu dices, ese aprender siemrpe algo de todas esas contradicciones que somos... y ese ir contradicienco nuestro aprendizaje. En todos esos desencuentros es cuando más reales somos.

Un abrazo.

octubre 15, 2009 10:17 p. m.  
Anonymous Gemmayla dijo...

Leyendo los comentarios interesantísimos, creo que se nos olvida mencionar a la Reina de las Reinas, La Oxitocina, llamada "molécula de la monogamia". Neurotrasmisor más presente en el cerebro femenino que en el masculino.
Las mujeres vivimos estagmatizadas por el mito de la virginidad y nuestra alta capacidad monogámica. A estas alturas de la película aún, debemos justificarnos ante la sociedad si sentimos impulso de poligamia, de desenfreno sexual y apetencia de varones diversos y variados.
Por el contrario, el varón, que para su desgracia segregue altos niveles de oxitocina y sienta un irrefrenable impulso monogámico y de fidelidad sexual a una sola pareja, sufrirça aún la presión social, el estigma y el ridículo si defiende a capa y espada no sentir apetencia por hembras diversas y variadas.
Esta situación tan tópica y típica sigue siendo muy habitual.
Aquello de que la mujer promiscua es una puta y el varón promiscuo un "puro macho ibérico" sigue presidiendo amplias esferas de opinión en nuestra sociedad española y estigmatiza nuestra libre conducta sexual. Perjudica especialmente a las mujeres con bajos índices de oxitocina y alta apetencia sexual.
En fin, que sigue habiendo "ninfómanas" y "varones potentes". Triste panorama !!

octubre 16, 2009 9:43 a. m.  
Blogger DELIRIUMTREMENDS dijo...

Lo de polígamos, no entro. No pienso en géneros, masculino.. femenino... sino en personas. Acreditado está de sobra lo de que el hombre es polígamo, lo lleva en sus genes, la historia lo demuestra... la obra de teatro, tb, que yo la he visto, y queda claro y patente, que es lo que hay, y que parece necesitáis varias...
Yo es que conozco muchas mujeres que son iguales, polígamas. Que tienen relaciones, y se aburren con ellas, que buscan otras.. Y la verdad, y al final, lo único que me vale y me ha valido siempre, es que todo termina, cualquier relación tiene un desgaste normal con la convivencia, y que hay que mirar al otro lado, y pensar que si compensa, bien, y sino, a empezar de nuevo.
Y por supuesto que atrae la novedad, pero la novedad siempre se vuelve vieja, y entonces, empezar de nuevo es un juego estúpido, pues queda en un mero ejercicio de autovanidad, ya que sabemos que todo tiende a lo mismo, y que en esas, quédate con lo que tengas, si vale la pena.
A mi me encantaría envejecer con alguien a mi lado, EL MISMO SIEMPRE, pero las relaciones son mas complicadas que todo eso, y la cuestión es saber elegir, y dejarse el cuello en la relación que tomemos por buena.
En fin... recomiendo la obra, el señor J.San Román ha hecho un buen trabajo, te ríes, reflexionas sobre cosas importantes, le das una vuelta a la cbeza que siempre es bueno...
VAYAN A VERLA¡¡¡¡¡¡¡¡¡
Y oye, que de monos estoy rodeada, ya te contaré, aunque estoy perfeccionándome en el arte de además de cmprenderlos, tomar lecciones de todas sus acciones...jejeje.
Un beso fuerte, Lagarto, y nos vemos en los bares¡¡¡¡¡¡

octubre 16, 2009 1:06 p. m.  
Anonymous El peletero dijo...

Apreciado lagarto, no sé como alguien, como Michel Foucault, puede llegar a decir tonterías como esa y además recibir el aplauso.

La economía es hija de la aritmética y el sexo exactamente igual, y la aritmética, como todos sabemos, desciende del árbol y no como un mono peludo fornicador y sí como una serpiente emplumada, poeta y vanidosa.

Saludos.

octubre 16, 2009 5:24 p. m.  
Blogger Food and Drugs dijo...

Una hembra para comportarse como un mono en plenitud de facultades: pues Jessica Lange (mísmamente)
;-)

octubre 16, 2009 6:26 p. m.  
Blogger Gilda dijo...

Creo que ya sabés mi opinión en cuanto a poligamia, monogamia, naturaleza y cultura.

:)

Es un tema que nunca me cansa. Y que nunca deja de generar polémica (tal vez por eso nunca me cansa).

octubre 16, 2009 6:34 p. m.  
Blogger Tesa dijo...

Mi respuesta a esa pregunta que haces: El hombre es polígamo por naturaleza. Y hablar de naturaleza, sigue teniendo sentido.

octubre 16, 2009 8:54 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Mcartney, supongo que Foucault te preguntaría si te gusta lo que te gusta por ti mismo, o es el discurso de la sociedad lo que te acerca a ello. El mono filósofo te diría que ningún mamífero tiene las tetas tan grandes como la hembra humana, y que te pares a pensar si la evolución de esos tamaños tiene algo que ver con la función biológica primaria de amamantar a las crías. Suerte, en cualquier caso :)


Inma, creo que muchas veces, y no sólo con el sexo, no es tan sencillo saber qué deseo es nuestro y cuál nos viene dado por el discurso que establecen las relaciones de poder. Besos!

octubre 18, 2009 12:15 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Athos, la relación entre poder y sexo que establece Foucault no se queda sólo para la parte de la represión, sino que también la encuentra en la parte más libertaria. No sólo la religión tiene un “discurso de poder” para decir qué debe ser la sexualidad; el “discurso de poder” también se encuentra en lo científico.

Lo científico nos dice qué sexualidad es sana y cuál no lo es, las estadísticas nos dicen cuánto tiene que medir nuestra polla o cuantas parejas tenemos al año. Los expertos nos dicen qué es ser homosexual y qué es no serlo. El mercado nos dice cuándo debemos operarnos las tetas o qué porno debemos admirar.

Entonces, ¿somos libres y autónomos los seres humanos a la hora de desarrollar nuestras pulsiones sexuales? No, el poder se expresa por sus discursos y la sexualidad está llena de discursos ajenos a nuestras propias pulsiones.

Salud!

octubre 18, 2009 12:15 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Novicia, supongo que la sexualidad de las personas está muy sometida a ciertos clichés que encontramos desde en Cosmopolitan hasta en las iglesias (o discursos de poder, que diría Foucault). Y no sé, pero cada vez siento más lejos cualquier animalidad biológica en los seres humanos. Quizás esa desinhibición que mencionas sea también una herencia cultural. Desde luego, el morbo que también mencionas lo es completamente. Qué lejos estamos del mono, a pesar de conservar toda su biología! Besos!



Jota, me ha parecido muy interesante tu comentario. El discurso del poder de la modernidad (cientificista y capitalista en su mayor parte) nos presenta la sexualidad como una expresión de libertad superficial, un acto casi compulsivo y con la bendición consumista, como en aquellos personajes de Plataforma, de Houllebecq. Realmente pienso que la sexualidad está empezando a resultar un mensaje casi agresivo en la sociedad hoy en día. Y tampoco soy ningún puritano ni lo he sido nunca. Salud!

octubre 18, 2009 12:15 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Gemmayla, quizás es que el discurso del poder se puede expresar de distintas formas: el religioso preilustrado, el cientificista ilustrado y el capitalista postilustrado. Y cada uno se deja dominar por discursos diferentes en el campo del sexo y, por qué no, por más de uno a la vez, lo que puede crear contradicciones. Ah, eso al mono no le pasa, no. Entonces, ¿quién es mejor como especie? yo lo tengo claro: el mono :) Besos!



Atikus, no sé si el King Kong de finales de los setenta es la peor versión o no, pero es la que vi en el cine cuando se estrenó (casualmente con el autor de la obra que recomiendo aquí) y me encantó. Es “mi” King Kong :) Salud!

octubre 18, 2009 12:15 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Carrascus, no soy ningún experto en antropología, pero me sorprende que estudios que se autodenominan científicos digan lo que la sexualidad del hombre es “por naturaleza”. Porque, para empezar, creo que la sexualidad del hombre no es natural, ya que se produce sin periodos de celo ni de fertilidad a pesar de ser mamífero.

La pasión y el interés sexual puede estar afectado por factores más culturales que naturales, y por eso la sociedad crea en distintas épocas históricas distintos modelos de belleza. ¿Qué explicación biológica puede tener que el hombre desate más interés sexual por las mujeres delgadas ahora, mientras que hace doscientos años eran las rellenitas las que más pasiones desataban? ¿no crees que en esa excitación sexual de la nueva pareja pueden influir otros aspectos no estrictamente sexuales?

Quizás es que en este ejemplo que traes no estemos hablando de sexualidad biológica, sino de motivaciones psicológicas más amplias en torno a la rutina o la falta de proyectos de vida. Vamos, que serían emociones perfectamente trasladables al trabajo o los restaurantes, por ejemplo, que son cosas que nada tienen que ver con la biología y el género de los mamíferos. La cuestión siempre es aceptarse uno mismo.

Salud!

octubre 18, 2009 12:17 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Vivian, estoy de acuerdo con lo que dices: el hombre no es natural y la conciencia de uno mismo lo define todo. Claro que sí. si vas a ver la obra, espero que te interese. Yo lo pasé muy bien. Saludos!


Dante, no soy un experto en Faucoult, pero entiendo que para él la alienación es el discurso en torno a la sexualidad. Espero que en La Central (joé, ¡me encanta esa librería de Barcelona!) te aclaren más de lo que yo pueda decirte. Salud!

octubre 18, 2009 12:17 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Fiebre, yo creo más bien que tú eres monógama –de uno de tras de otro- por convicción, más que por naturaleza.

Quiero decir, todos compartimos la misma biología y no todos vivimos nuestra sexualidad de la misma manera ¿hay diferencias genéticas entre un sacerdote célibe y una persona muy promiscua? ¿las hay entre homosexuales y heterosexuales? Yo creo que no, que no existe un estado natural único al que todos deberíamos tender desde el mismo momento en que el ser humano baja de los árboles renegando de esa misma naturaleza.

Sólo hay discursos en los que nos sentimos más cómodos o menos cómodos. Y el tuyo me parece muy bien, claro que sí.

Besos!

octubre 18, 2009 12:17 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Ana, quizás la interpretación que trae Carrascus pueda parecer sexista, ya que la cultura unisex de hoy en día (ya digo, un millón de veces más influyente en estos casos que la naturaleza en el ser humano) hace que algunas mujeres puedan pensar lo mismo, lo que descabala la teoría.

Dices algo en lo que estoy completamente de acuerdo: la compañía adecuada nos lleva a encontrar el Yo que realmente somos. Algo así es lo que dice una canción de Bob Dylan que me encanta, Man in me. Pero tampoco esto es explicación de monogamias, no deja de ser, también, parte de un discurso de poder. Cualquier aproximación es válida siempre y cuando la consideremos auténtica y sepamos desechar el sentimiento cristiano de culpa, que tanto daño ha hecho siempre al individuo.

Un abrazo!

octubre 18, 2009 12:17 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Ah, Gemmayla, eso sí que es cientificista :) De acuerdo, la oxitocina existe y se relaciona con la sexualidad. Pero, ¿qué es causa de qué? ¿el amor de la oxitocina o la oxitocina del amor? En eso los científicos no pueden ponerse de acuerdo. y no pueden ponerse de acuerdo porque quizás estamos hablando de lo mismo sólo que en dos planos de expresión diferentes. Volvemos a estar igual de perdidos, seamos poetas o seamos científicos.

Yo creo que la idea de que la monogamia femenina debe ser más “natural” que la masculina obedece sólo a cuestiones sociales y a un clarísimo discurso de poder que pone a la familia y a la economía como centro de la actividad social: la única manera de estar seguro de que el hijo de hombre es de él (y por tanto garantía de la herencia y del capital) es que la mujer no tenga contacto sexual con otros hombres. Casi todos los estudios antropológicos demuestran que el patriarcado va unido a la concepción capitalista de la sociedad.

Más besos!

octubre 18, 2009 12:17 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Tremends, quizás está acreditado, en todo caso, que el hombre se “comporta” como polígamo y la mujer no. Pero ese “ser o no ser polígamo” lo tengo que poner en duda :) Y la obra, que yo también la he visto, tiene la genialidad de dejar abiertas todas las respuestas, como debe ser.

No sé si toda relación debe terminar. Supongo que no lo sabremos hasta que muera el último hombre sobre la tierra. Lo que sí que sé es que toda relación evoluciona. Quizás el único secreto sea saber evolucionar a la vez y en el mismo sentido, con respeto, confianza y admiración.

Besos!

octubre 18, 2009 12:18 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Peletero, la verdad es que Michel Foucault es uno de los filósofos más prestigiosos del sXX. Me parece muy arriesgado decir que lo suyo son tonterías, la verdad. Quizás es que yo no lo he explicado bien. Además, la imagen de la serpiente vanidosa que usas es ya en sí misma uno de los mayores discursos de poder de toda la Historia de la Humanidad, luego de alguna manera le estás dando la razón ¿no crees? Salud!


Food & Drugs, Jessica Lange estaba de lo más sexy en esa película, sí. Inolvidable para toda una generación :)

octubre 18, 2009 12:18 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Gilda, tienes razón, el tema ya ha salido otras veces aquí. Pero es que esa eterna pregunta, “¿qué somos?” da mucho juego. Y una buena obra de teatro :) Besos!


Tesa, veo que tenemos opiniones muy dispares. Yo no puedo creer en la naturaleza. Hoy, igual que ayer, todo lo que he hecho, desde que me he levantado de entre unas sábanas porque un despertador ha puesto en funcionamiento una radio que ofrecía música y noticias, hasta este momento en que comunico contigo ideas abstractas a través de un ordenador y un sistema de conexión de banda ancha, todo, no es sólo ajeno a mi naturaleza de mono, sino decididamente contrario a ella ;) Besos!

octubre 18, 2009 12:18 p. m.  
Blogger Claudia dijo...

buff, ayer estuvimos hablando LosPasos y yo sobre el poder y el ejercicio de éste... Hablar de la naturaleza del hombre sin tener en cuenta la cultura acumulada me es bastante complicado, porque muchas veces no entiendo el uno sin el otro...
La sexualidad ha sido algo tan tapado desde siempre que refleja la libertad del ser humano para ser (y valga la repetición) ser humano...
Los monos deberían enseñarnos algunas cosas...

Un besote

octubre 18, 2009 2:50 p. m.  
Anonymous El peletero dijo...

El que quizá se ha explicado mal seguro que soy yo, te pido disculpas por ello, pero nadie está libre de decir tonterías, incluso los filósofos prestigiosos. Einstein las decía a montones y perdió la polémica más importante del siglo XX.

Eso de la serpiente como “discurso de poder” me recuerda viejos tiempos pasados que ya no son los míos.

No, no le estoy dando la razón, se la estoy quitando y no “de alguna manera”.

Saludos.

octubre 19, 2009 5:37 p. m.  
Blogger gemmayla dijo...

No sé, no sé, NoS., lo cierto es que la sexualidad en la mujer cambia mucho durante los primeros años del cuidado de la prole. Lo puede observar cualquier espectador atento y se quejan bastante los hombres al respecto, porque a ellos no les parece suceder tanto. Creo que las hormonas condicionan bastante nuestra manera de ser lo queramos admitir o no.
Luego estan todos esos siglos de historia que no se pueden eliminar de un plumazo: la mujer proscrita y encerrada en su cueva cuidando de la prole y padeciendo poligamia y opresión del macho y el varón saliendo a cazar y pastando a su anchas y copulando con todas, vejadas y humilladas.
Creo que estamos avanzando afortunadamente a marchas forzadas para paliar y superar tantos siglos de opresión femenina.
Creo que gran parte de la opresión y represión sexual, la tuvo la etapa colonial, exportadora de un modelo de puritanismo retrógrado, sólo defensor de la monogamia y la unidad familiar y patriarcal como único modelo de relación familiar posible.
Creo que en nuestro país, en la etapa democrática, hemos descubiertos casi con estupor que otros modelos de familia y relación sexual son posibles y ese descubrimiento ha conmocionado a gran parte de la sociedad española, a la que bien se le lavó el coco durante la dictadura para que defendiera la familia tradicional como único modelo posible.
Creo que admitir, respetar, tolerar y ver ya de una vez por todas la gran diversidad de modelos familiares que el ser humano puede crear es lo verdaderamente sano y loable en cualquier sociedad.
De hecho, aunque escandalice a muchos, están surgiendo modelos familiares de varón polígamo con varias esposas e hijos. Si este tipo de relación está consensuada por las partes implicadas, ¿por qué marginarlas, rechazarlas y estigmatizarla?
¿Por qué no aceptar diferentes modelos de relación sexual y/o familiar en nuestras sociedades? Crear del mundo un espacio en el que todas y todos tengamos cabida, siempre y cuando no encurramos en delitos de violación o pederastia ???
Lo cierto, NoS,. es que hay gente que se siente monógama y otros polígamos y otros preferirían ser célibes porque no sienten ningún tipo de apetencia sexual. Y lo maravilloso sería que cada quien encuentre y realice su manera de ser y sentir su sexualidad.
Creo que la presión cultural ya va cediendo y se impone el sentir particular. Pero aún queda largo trecho por recorrer.
Luego mira a los peperos convocando manifestaciones contra la Ley del Aborto para despistar la atención sobre el caso Gürtel...Con la hipocresía de los políticos, no hay quien avance un paso.

Ya doy besos que ya pasé la Gripe A

Smuaquis

octubre 20, 2009 11:19 a. m.  
Blogger Casilda dijo...

Los humanos somos animales peculiares , pero tratandose de sexo ¿no crees que lo pasamos mejor que ellos ?
Este King KOng fué terrible....
Un beso

octubre 20, 2009 12:48 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Bueno, Claudia yo soy aún más exagerado: me resulta imposible hablar de naturaleza humana como tal. Otra cosa es si hablamos del mono bípedo sin pelo, claro. Pero eso no es un hombre. Besos!



Peletero, realmente no entiendo tu comentario. No puedo debatir sobre lo que no especificas o no consigo intuir qué ideas concretas tienes sobre la obra de Foucault, porque no veo ningún argumento, la verdad. Ni siquiera sé a qué polémica de Einstein te refieres :) Salud!

octubre 20, 2009 9:18 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Ah, Gemmayla, pero respecto a la sexualidad de la mujer nada más parir podríamos volver a la misma pregunta ¿es la expresión física de su falta de libido previa al estado psicológico de “ya he cumplido con lo que me proponía”, o posterior, o son dos formas de expresar el mismo fenómeno? La sociedad marca unas pautas de comportamiento (machistas en los ejemplos que has puesto, aunque sinceramente no creo que sea generalizable a toda la sociedad; yo al menos soy hombre y no me identifico con ese papel) que definen nuestro ser en el mundo. Es, al menos, tan fuerte como cualquier llamada natural en un animal. Claro que es fuerte lo cultural! Besos, me alegro de que ya te encuentres mejor!



Casilda, claro que lo pasamos mejor. Pero también peor a veces. Es lo que tiene adquirir conciencia de ser :) Me alegro de que te guste ese King Kong. Besos!

octubre 20, 2009 9:18 p. m.  
Anonymous El peletero dijo...

Apreciado lagarto, yo contrareplicaba con un argumento poético una tesis seudo política.

“Discurso de poder” y “alienación” considero que son expresiones banales, nada más.

La polémica a la que me refiero es la que Einstein tuvo con Niels Bohr.

Disculpa mi forma de expresarme, es ruda pero bien intencionada.

Saludos.

octubre 21, 2009 6:01 p. m.  
Blogger Antígona dijo...

Usted ya sabe, doctor Lagarto, que soy de las que opina que hablar de naturaleza en los humanos no tiene el más mínimo sentido, dado que ni tan siquiera nuestras necesidades fisiológicas más elementales se satisfacen sin pasar por el grueso y constituyente filtro de la cultura que nos ha formado como los individuos que somos a través de su lenguaje. Una cultura que acaba además conformando no sólo la satisfacción de esas necesidades, sino también el modo en que las sentimos, los ritmos de su emergencia, los objetos a los que se dirigen, y que ha transformado lo que quizá en nuestros ancestros fueron pulsiones instintivas en impulsos o deseos culturalmente moldeados que ya poca o ninguna relación guardan con esos antiguos instintos. Así que en este tema del sexo, y sin entrar en el debate de si se trata de una necesidad fisiológica elemental o no, diría que sucede exactamente lo mismo: las “necesidades” sexuales vienen igualmente conformadas por el modo en que cada cultura establece qué son y cómo deben ser satisfechas.

Supongo que si la monogamia ha triunfado como idea es por las grandes ventajas que presentaba como instrumento de organización y estabilidad social y económica, dado que la familia es el pilar de toda sociedad y el cauce necesario para la institución y perpetuación de la propiedad privada. Pero no creo que esto debiera invitarnos a pensar que con ello se haya reprimido una presunta naturaleza polígama del ser humano. Quienes han tenido deseos sexuales hacia diferentes individuos más allá de su pareja, siempre han encontrado una vía, más o menos socialmente aceptada (la infidelidad, la prostitución…), para satisfacerla, al menos en el caso de los hombres. Las mujeres, necesariamente por el riesgo de embarazo, debían ser sometidas a un mayor control. Sin embargo, hoy por hoy, cuando en principio no existen limitaciones para ninguno de los sexos y cada cual es también en principio libre de hacer de su capa un sayo, lo que se observa es que todo depende de diferencias individuales que no permiten establecer pautas de conducta de carácter general. Hay quien es incapaz de sentir simultáneamente deseo por más de un individuo. Hay quien, por el contrario, no dejará de sentir cómo su deseo se diversifica sin posibilidad de atarse a un solo individuo por mucho tiempo. Y luego lo que ocurre es que cada cual tiende a proyectar su propia experiencia o sus vivencias en torno al deseo sexual sobre el resto de los humanos para proclamar que somos así o asá.

Los análisis de Foucault sobre el tema de la sexualidad me parecen sumamente lúcidos e interesantes, y creo que todo lo que decía al comienzo de mi comentario sobre el carácter conformador de la cultura se podría aplicar perfectamente a lo que Foucault llama los discursos del poder, puesto que el lenguaje es el instrumento cultural más potente para definir la realidad de algo, tanto la de todo aquello que nos rodea, como la realidad que nosotros mismos somos y, dentro de ella, también nuestra sexualidad. De manera que esa proliferación de los discursos en torno al sexo que Foucault detecta allí donde, precisamente, parecería haber más represión, no es más que el índice de la puesta en marcha de un mecanismo de control que, lejos de reprimir, dicta y establece, con la autoridad de la ciencia, qué es y cómo debe ser vehiculada la sexualidad humana.

Continúo abajo, que blogger me censura de nuevo mis rollos infumables...

octubre 21, 2009 7:06 p. m.  
Blogger Antígona dijo...

En este punto estoy totalmente de acuerdo con Jota: nuestra época asiste a una inflación de las invitaciones a la práctica sexual que apela al concepto de salud científicamente establecido para justificarse a sí misma. Y corre así, como decía Jota, no sólo el riesgo de empacharse de sexo, sino de acabar haciendo de la práctica sexual un deporte desprovisto de todo el componente afectivo y emocional que ha desarrollado en los humanos. Pues el que quiera que lo compre, cómo no, que aquí cada cual es muy libre de hacer lo que le venga en gana. Pero que no deje de ser consciente de todo el negocio económico que alimenta y de qué dictados sigue allí donde tal vez crea estar actuando con mayor libertad.

Un beso, doctor Lagarto!

octubre 21, 2009 7:07 p. m.  
Blogger Tesa dijo...

Hay un tipo de monos, parecidos a los chimpancés, que no sólo aprenden comportamientos de sus padres, sino que utilizan herramientas. Pero es que, además, copulan por propio placer y no como instinto procreador.
Son los únicos, junto a nosotros, que copulan frente a frente, en la postura del misionero, de manera polígama, incluso homosexual.
El sexo es un divertimento más, en la manada.
Como cuando el vecino del quinto encuentra una amante, mi compañera -casada- se lo hace con un fichaje de internet... o a mí me pone mi amiga Olga porque nunca me he tirado una mulata.
Esto que nos pasa a nosotros ¿no es tan instintivo como la orgía perpetua de los bonobos??

Hasta hace muy poco, nuestras madres se quedaban en casa limpiando y cuidando delos hijos, mientras los padres salían a ganar el sustento, llámese oficina o cazar un mamut con lanza.

No sé, Lagarto, yo creo que seguimos comportamientos instintivos de aquellos tiempos de Atapuerca.

octubre 21, 2009 9:59 p. m.  
Anonymous Diciembre dijo...

Muy interesante todo lo que planteáis...

En mi opinión, la naturaleza ha dotado a las mujeres de la capacidad de experimentar placer mediante el orgasmo con el fin de aparearse independientemente de su ciclo menstrual. Esto lo entiendo como una evolución adaptativa para garantizar que su macho (hombre) permanezca a su lado, al estar dispuesta en cualquier momento a las relaciones sexuales, lo cual evitaría que su macho la dejase por otra hembra receptiva.

En los humanos la crianza de los hijos implica una inversión de esfuerzos muy superior a la de otras especies. Un caballo a los pocos minutos de nacer, es capaz de correr junto a su madre, mientras que un niño humano tarda varios años tan solo en aprender a andar. Por ello la mujer al garantizar la presencia de un hombre a su lado, se asegura de compartir la ardua tarea de criar a sus hijos. Probablemente ésta circunstancia biológica posibilitó el desarrollo de las sociedades humanas, de estructura familiar, tal y como hoy en día las conocemos.

A través de nuestra evolución tanto biológica como social, esos impulsos se han transformado hasta convertirse en la sexualidad, tal y como actualmente la entendemos: un comportamiento social totalmente desligado de la procreación y que cada individuo puede vivir y expresar según la siente.

Personalmente pienso que la sexualidad que nos venden hoy en día peca de obviar el componente afectivo y emocional (del que hablaba Antígona), aunque por supuesto que cada cual es muy libre de decidir su vida.

Besos

octubre 22, 2009 1:13 a. m.  
Blogger LOLA dijo...

EL PROBLEMA ESTÁ EN QUE TANTO EL HOMBRE COMO LA MUJER PIENSAN QUE EN EL SEXO SE NECESITA "COMPLACER" AL OTRO.
EL DÍA QUE DESCUBRAN QUE LO IMPORTANTE ES DISFRUTARLO SIN DETENERSE A PENSAR SI EL OTRO LO DISFRUTA O NO,TODO SE SOLUCIONARÁ.

LOLA CIENFUEGOS

octubre 22, 2009 3:55 a. m.  
Blogger Margot dijo...

Ummm, monos, humanos y sexo... una buena combinación.

Iré a ver esa obra, si puedo que ando con una agenda yo... a cambio le recomiendo La omisión de la Familia Coleman en el Teatro Español. Favor por favor, de ná.

Ya dije en una ocasión que en mi próxima reencarnación me he pedido ser bonobo : follan sin descanso y sin tribulaciones, ideal!
En cuanto a ésta reencarnacion actual que me ha tocado en suerte (puaggg, un ser humano) pìenso que existen tantos sexos como personas y allá cada cual, que con su pan se lo coman, que follen sí o no, derecho o atrás, con uno o cien pero por favor, que no anden jodiendo... nada más.

Y la calidad de natural en lo humano me pierde pero en el sexo... hay algo más natural? Y como tal me gusta verlo, disfrutarlo y practicarlo. Si le damos muchas vueltas acaba por perder su encanto, eso creo.

Coñe, para algo que se puede disfrutar sin más y gratis y da gustirrinín y te deja relajado y aleja la mala leche...

Besos!

octubre 22, 2009 10:59 a. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Hola Peletero, en realidad Foucault va más allá de la política cuando habla de “discursos de poder”. Los discursos de poder en Foucault son, a mi entender, construcciones lingüísticas (y no sólo lingüísticas) que tienen la fuerza de constituir la realidad. De ahí su “poder”. El discurso de la ciencia es un discurso de poder, por ejemplo, y no tiene nada que ver con la política.

Hay que tener en cuenta que el concepto de “poder” en la obra de Foucault, tan debatido después, no posee el sentido meramente negativo que muchos le atribuyen.

Salud!

octubre 23, 2009 9:05 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Doctora Antígona, el ejemplo de las necesidades fisiológicas me ha parecido muy acertado: efectivamente, no sólo somos ajenos a nuestro determinismo biológico, sino que muchas veces luchamos contra él y le vencemos sin complicaciones. De hecho, la mayor parte de la población del mundo debería estar muerta y no lo está por esa lucha contra la biología (p.e. sarampión, tuberculosis…).

Dice usted otra cosa que me ha parecido interesante: la necesidad de explicar nuestros actos como individuos en función de teorías ajenas. Ese determinismo que creemos que atenta contra nuestra libertad de elección me resulta interesante. Personalmente creo que tenemos tanto miedo a sentirnos solos con nuestra conciencia como a la libertad, aunque no niego el determinismo que limita nuestro campo de acción y nuestra manera de pensar, eh. De hecho, la manera de entender nuestra sexualidad viene determinada por factores culturales de nuestro entorno ¿no? vamos, que yo no hablaría de determinismo biológico pero quizás sí de un determinismo cultural que limita nuestra libertad más de lo que desearíamos. Me ha dado usted una idea para el próximo post!

Veo que usted está más puesta que yo en Foucault, así que ya la llamaré si la necesito en estos comentarios :)

Un beso, doctora Antígona!

octubre 23, 2009 9:05 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Tesa, creo que los bonobos (se empeña el procesador de texto en que quiero escribir bonobús, me ha hecho gracia) son un ejemplo más de que no existe un modelo único de comportamiento sexual en la naturaleza, ni siquiera entre los primates. Por eso creo que deberíamos sentirnos más libres a la hora de asumir nuestra relación con la sexualidad, porque no hay modelos.

Y el ejemplo de Olga me parece muy significativo de la influencia cultural y no biológica de nuestra sexualidad: no hay nada biológico en la manera que tienes de expresarlo. Un bonobo no sentiría que “le pone” una amiga porque “nunca” se ha tirado una “mulata”. La tensión sexual en este caso que cuentas me parece completamente psicológica, intelectual, sofisticada… nada instintiva, vaya.

Besos, y mucha suerte con Olga, ya me contarás ;)

octubre 23, 2009 9:05 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Diciembre, me ha parecido muy interesante lo que has escrito, así que estamos empatados a interés :) Pero esas evoluciones adaptativas dependen también de factores culturales ¿por qué no podríamos haber avanzado en otros modelos sociales, como comunas, por ejemplo, para cuidar las crías? Entonces, según esa teoría, las mujeres podrían preservar su celo y no desarrollar necesidades sexuales durante mucho tiempo, ya que habría otras hembras disponibles dentro del mismo grupo.

Quiero decir, esa sexualidad femenina no deja ser una evolución determinada por lo cultural. ¿Quiere eso decir que si se ponen de moda ahora las comunas, cambiaría esa sexualidad femenina? no lo sé.

Besos!

octubre 23, 2009 9:06 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Hola Lola, creo que el hombre y la mujer piensan en complacer al otro porque, precisamente, el acto sexual implica muchas más emociones aparte de las meramente animales, tanto en la monogamia como en cualquier otro tipo de encuentro. Nos da placer dar placer ¿no es eso algo ajeno a lo biológico y completamente social? Gracias por pasarte por aquí!



Margot, ya sé yo de tu opinión sobre los bonobos, sí :) Espero que te guste la obra, si vas a verla. Tendré en cuenta a la Familia Coleman, pero mi vida social es un desastre; no tengo tiempo de nada. Besos!

octubre 23, 2009 9:06 p. m.  
Anonymous El peletero dijo...

Apreciado Lagarto, tienes toda la razón en eso que afirmas, por eso lo llamaba “seudo político”, de todas formas todo aquello que tiene que ver con el “poder” tiene que ver también con la política, ¿con qué sino?

Nuestra diferencia es quizás una cuestión de sensibilidades y aprendizajes, de caminos recorridos con los años. Mi camino me ha llevado muy lejos de ése que expresas en tu post. Al final todo termina siendo un “discurso de poder”, y eso, me parece, no lleva a ninguna parte. La ciencia es un discurso de poder y la magia también, el sexo lo es y la abstinencia también. Todo eso a mí no me importa porque no dice nada que quiera saber, al menos yo no, por eso también lo calificaba de banal.

El lenguaje se constituye en realidad, pero no constituye la realidad, en todo caso es el mejor instrumento para conocerla, ése es el dilema fundamental y la base de nuestra discrepancia.

Saludos.

octubre 24, 2009 1:27 p. m.  
Blogger JOAKO dijo...

Pelicula: "El sueño del mono loco" de Trueba
Libro: "El mono desnudo" de Morris
Canción : "La patata" de la Trinca

octubre 30, 2009 9:35 a. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

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junio 12, 2013 7:04 p. m.  

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