sábado, junio 25, 2011

Sabes cómo es el tiempo



Allí estaba yo, en una noche de fuerte tormenta en Adsbury Park, New Jersey. El viento soplaba muy fuerte, y movía las farolas de toda la avenida Kingsley. Steve y yo estábamos en un pequeño club del sur de la ciudad, el Student Prince, preparando un bolo. Cuando de repente se abrió la puerta y el fuerte viento entró en el local. Y una enorme sombra de un hombre se proyectó hasta el escenario. El tipo, enorme, avanzó hacia donde estábamos. Se acercó a mí y me dijo “Quiero tocar contigo”. ¿Qué podía decir yo? El tipo era enorme. Le dije “Claro”. Y cuando se puso el saxofón en los labios, escuché la fuerza de la naturaleza viniendo hacia mí. Tocamos toda la noche y al final de la sesión simplemente nos miramos a la cara y asentimos.

(Bruce Springsteen, sobre el día en que conoció a Clarence Clemons, hace cuarenta años)


Las emociones son fenómenos que representan modos de adaptación a estímulos ambientales, y que provocan cambios físicos y psíquicos dentro de nosotros de forma súbita, a veces violenta. Dicen que las emociones son personales, que cada uno experimenta una emoción de forma diferente, dependiendo de su pasado, de su carácter y de la situación concreta. Cuando se produce una emoción, se activan redes asociativas en nuestra memoria y establecemos nuestra posición respecto al entorno en el que estamos. Todo muy personal.

Pero luego resulta que hay emociones muy relevantes que no son privadas, sino que se comparten, responden a y se identifican con otras emociones ajenas. Más o menos es lo que ha sucedido noche tras noche durante los últimos cuarenta años entre Clarence Clemons y Bruce Springsteen cuando compartían escenario. Uno tocaba anticipando el fraseo final del otro, el otro se extasiaba y encontraba la manera de llegar aún más arriba. Hablamos de músicos capaces de llorar sobre el escenario con lo que el otro tocaba, y no es una metáfora. Y yo he tenido la suerte de compartirlo con ellos unas quince veces. Verlos tocar juntos ha sido una experiencia intransferible e irrepetible.

Mi memoria está repleta de redes asociativas donde la magia del saxofón de Clemons rompía el caos de un rock and roll llevándome a un sitio, cada vez nuevo, donde me sentía increíblemente vivo. No puedo describir con palabras los cambios psíquicos que me ha producido su solo de saxo en Jungleland, o los cambios físicos que me ha producido Quarter to Three. Porque ocurren de manera demasiado súbita, demasiado violenta como para poder ser contado. Y fueron emociones compartidas, nada privadas. Una comunión, un aquelarre de adrenalina y pasión.

Y recuerdo ahora a Dean Moriarty en la novela de Jack Kerouac, On the road, cuando señalaba al músico negro de New Orleans y le gritaba emocionado “¡Slim, sabes cómo es el tiempo! ¡Sabes cómo es el tiempo!”

Esta memoria de emociones, estos cambios físicos y psíquicos, este viaje desde mi adolescencia hasta mi cuarentena con la E Street Band, esos peregrinajes al templo de las emociones, al menos de esta forma, han terminado con la muerte de Clarence Clemons, el Ministro de las Almas, el Secretario de la Hermandad, el Hombre Grande.

El caso es que el tiempo no espera a nadie, y estos días tengo esa extraña sensación de que quizás ya me queda más por detrás que por delante. Creo que necesito una fiesta y unas cervezas. Compartir emociones. Sentirme un poco más joven

Gracias por fabricar el sueño, Big Man.



Una canción para Big Man: Working on a dream, de Bruce Springsteen

Un libro para Big Man: On the road, de Jack Kerouac

Una película para Big Man: New York, New York, de Martin Scorsese


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37 Comments:

Blogger Angeles dijo...

Hola Dr.
Llevaba días esperando esta entrada, (desde el momento del adiós del Sr. Clarence Clemons) y veo que usted se ha tomado su “Tiempo”, quizás para buscar en la memoria las emociones precisas que requería el momento.

Sigo paseándome por su consulta, aunque desde hace tiempo solo me dedico a la lectura...jajaja...también me tomo mi tiempo.

Un beso querido Lagarto.

junio 25, 2011 3:59 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Hola Ángeles. La verdad es que la razón para la espera es mucho más prosaica: no he tenido tiempo de nada Últimamente sólo puedo dedicar los fines de semana al blog; uno para responder y otro para escribir. Un beso!

junio 25, 2011 7:03 p. m.  
Anonymous satenight dijo...

Tambien yo esperaba este homenaje, sabía que pondrías en tus palabras las emociones que a todos nos ha hecho vivir, con esa gran alma destilando música a traves del saxo.
Mi beso para su amigo Bruce ya que quien pierde a alguien maravilloso es el que más necesita calor.
Y mi agradecimiento por este post a tí.

junio 25, 2011 9:57 p. m.  
Blogger Maeve dijo...

Un poco rotos y partidos.

junio 25, 2011 11:38 p. m.  
Blogger Makiavelo dijo...

Cuanta razón tienes, hay comuniones en grupo y otras individuales. Las que se practican en colectividad pueden hacer caer muros.

Saludos.

junio 26, 2011 10:04 a. m.  
Blogger O SuSo dijo...

Cuando deje este cuerpo me encantaría que alguien describiera como tú lo que sintió con mi presencia...

Gran despedida, soy muy malo para los nombres, no me fijo, llevo escuchando a B. Springsteen desde la adolescencia, y he tenido que copiar el apellido...no le ponía nombre aquel tiarrón que veía en algún concierto en la tele, o en algún videoclip (nunca he visto al Boss en directo, y creo que ahora ya no va a ser lo mismo). Pero desde hace mucho tiempo pienso que aquel hombre del saxo era fundamental, un guia, una luz, que se ha apagado.

Sobre el tiempo, pufff, pasa, claro que pasa, y no podemos pararlo, lo único que podemos hacer es vivir el que nos queda generando esas emociones de las que tú hablas, las buenas, las que llenan de alegría, crear, compartir, reir, escuchar, disfrutar...EL pasado ya no es, el futuro aún no ha llegado, así que sólo nos queda presente.

On the road fue una novela aclaratoria en este sentido, creo que toca releerla ahora que ya he salido al camino.

Te invitaría a la puesta de sol que disfrutamos unos amigos ayer en Castro Baroña, un lugar con una energía especial, pero ya es pasado, busca tu lugar, tu energía, tu emoción y que eso te recargue las pilas (o no)

Un abrazo y gracias por emocionarte con mis entretenimientos del camino...

Salud y saludos.

junio 26, 2011 12:05 p. m.  
Blogger Juan Antonio. Uno de los Dos dijo...

Ese día en New Jersey fue crucial para el Boss...le vino dios a ver.
Bonitas palabras de un genio para otro.
Salud

junio 26, 2011 12:36 p. m.  
Blogger tomae dijo...

...el otro día cuando oí la noticia pensaba en la relación de ciertos músicos que integran una banda, o un grupo, puede que sea contractual y todo, incluso una tediosa relación laboral. Aunque en ocasiones que sin saber porqué, la matemática de los sentimientos (que es la música) juega con las leyes de la probabilidad y traspasa fronteras no escritas ni en contrato ni partitura alguna. No soy muy Brucelino quizá porque no viví lo mismo en ese momento que tocaban; y por ende no me puedo transportar a ese momento como muchos de ustedes. Aunque, algo empieza a susurrar...


Desde luego algo se muere en la "banda" cuando un amigo se va.

junio 26, 2011 12:54 p. m.  
Blogger Roberto dijo...

hoy el saxo de clarence cuando lo escucho aqui en mi cuarto...rezuma nostalgia...

yo también necesito de una fiesta interminable, los viejos tiempos...
la poesía y el rock and roll

nadie nos quitará la vivido

un abrazo compañero...viva los realvisceralistas!viva la poesía!

junio 26, 2011 1:25 p. m.  
Blogger Merce dijo...

Mi hijo de 12 años toca el saxo. El lunes (día que murió Demons) andaba el niño nerviosillo porque al día siguiente tenía la prueba de acceso al grado medio del conservatorio. Le sonaba el instrumento peor que nunca por el agobio, así que con el saxo colgado al cuello le senté a mi lado frente a la pantalla del ordenador y estuvimos viendo vídeos de Demons. Cuando comenzó a practicar de nuevos, su saxo sonaba mucho mejor... :-)

junio 26, 2011 1:39 p. m.  
Blogger Food and Drugs dijo...

Esta entrada, magistral, vaya eso por delante, ha tenido la falcultad de ser en cierta forma esperada por quienes llevamos ya algún tiempo leyéndote, acostumbrados por otra parte a ser siempre sorprendidos con las temáticas que desarrollas y los protagonistas de los que te surtes para ilustrarlas.
Para mi este señor, Clemons, hasta que todos los informativos hicieron su necrológica, era un completo desconocido, y eso no era justo. Ni para él, ni para mí.
El arte y el artista están íntimamente ligados en tanto en cuanto uno es el producto de las emociones del otro, y no pueden verse de forma separada ni desligada como pretenden algunos puristas (por supuesto en el terreno de la música sería algo absurdo).
Yo he disfrutado también con ese saxofón que entraba siempre a arropar a una canción en sus momentos de zozobra, con su fuerza y su dramatismo, así que no tengo excusa.
Descanse en paz, Big Man.
Saludos, Lagarto.
:-)

junio 26, 2011 6:31 p. m.  
Blogger Sese dijo...

Esa terrible sensación que tuve en el Camp Nou con el solo del Thunder ROad, con ese esperado Rosalita, con el Detroit Medley se han conformado, era la última vez que veía la E Street Band. Sólo me queda recordar su epitafio:

No llores por lo que se ha acabado, sonría porque ocurrió

Muchas gracias Big Man por ayudarme a conocerme mejor, y recuerda que aún me debes el Drive all night

junio 26, 2011 7:17 p. m.  
Blogger Alicia María Abatilli dijo...

Quizás lo de infernal viene bien para la estación en la que estás viviendo, pero de tus palabras nace la búsqueda de algo más.
Es muy bueno eso.
Gracias por tu comentario.
Hasta pronto.
Alicia

junio 26, 2011 11:32 p. m.  
Blogger Marga dijo...

Cuando leí la semana pasada la noticia, de verdad que en lo primero que pensé fue en ti... asociación de emociones, dirías tú.

A por la fiesta y la cerveza, ea! que tienes razón, el tiempo no espera, pero al fin no es más que eso, tiempo, tampoco nada del otro mundo, hazme caso, jeje.

Besote con sueños.

junio 27, 2011 10:24 a. m.  
Blogger Soy ficción dijo...

A mí me han llegado de alguna manera todas esa emociones que te transmitió a ti esa pareja inigualable, así que gracias por hacerme sentir :)

junio 27, 2011 10:34 a. m.  
Blogger ana dijo...

¿Te das cuenta de cuánto de grande es todo eso que está detrás? (...)

Me has dejado nudo. Y no todas las vidas tienen nudo. Besos.

;)

_ Me apuntaría encantada a esas cervezas, a la fiesta y a la música._

junio 27, 2011 3:46 p. m.  
Blogger Fiebre dijo...

Andaba yo estos días en reflexiones sin dramatismos, que para eso soy rubia, del tipo que cuentas.
Que tenemos más (y mejor pensamos erroneamente) por detrás, cuando me sorprendió el deceso.

Y viendo a este par en los noticieros (que hacía tiempo que no los cataba en imagen) me dije que ellos con su edad me inspiraban sensaciones que no haría la juventud más insultante.
Y ellos a su vez estaban inspirados, gozando, sintiendo...

Y es que la vida es cuestión de actitud, a veces nos olvidamos.
Gran entrada y magnífico homenaje.

junio 27, 2011 10:24 p. m.  
Blogger gemmayla dijo...

Muda, sin palabras....

Sólo un anhelo:

Que le quede mucho más por delante que por detrás, mi queridísimo NoS....Muchas fiestas, muchas cervezas, mucho afecto de su gente !!!

Besos

julio 01, 2011 4:02 p. m.  
Anonymous Diciembre dijo...

Hola NoSurrender,

Al igual que estoy segura le ocurrió a la gran mayoría de tus contertulios, también yo pensé en ti en cuanto supe de su fallecimiento. Como no hacerlo?

Y como a mí me faltan las palabras, dejo aquí algunas muy bellas, por 'sentidas', que Bruce dedicó a su amado amigo y colega, en su funeral:

"Grande no sólo como hombre, sino también en espíritu y corazón. Clarence era un hombre de amor incondicional, pero su amor llegaba con muchas condiciones. Era un tipo complejo, un proyecto en curso. Pero cuando estabas en su presencia, era como estar en una nación soberana"

“Mi colega era un tipo duro pero traía cosas a tu vida únicas y cuando encendía su luz amorosa, iluminaba el mundo. Tuve la suerte de estar bajo esa luz durante casi cuarenta años, cerca del corazón de Clarence, en el Templo del Soul"

"Clarence era grande, y me hacía sentir, y creer, y amar, y soñar, a lo grande"

"Big Man, gracias por tu cariño, tu fuerza, tu dedicación, tu trabajo, tu historia. Gracias por el milagro... y por dejar a un pequeño chaval blanco colarse por la puerta lateral del Templo del Soul"

"¿Cómo de grande era Big Man? Demasiado, jodidamente grande para morir. Y esa es la realidad. Puedes ponerlo en su lápida, puedes tatuártelo en tu corazón. Acéptalo... es el Nuevo Mundo"

"Clarence no deja la E Street Band cuando muere. La deja cuando nosotros morimos"
_______________________

Gracias por todo, Big Man.

Un beso, amigo NoSurrender

julio 02, 2011 10:15 a. m.  
Blogger Antígona dijo...

Sólo muy tarde me incorporé a la Ceremonia que constituían los conciertos de Springsteen y su banda. Pero recuerdo que la primera vez que lo hice me quedé prácticamente sin habla tras el concierto, tal era modo en que las emociones de la multitud que llenaba el Palacio de Deportes, vibrando al unísono como un poderoso tsunami, me habían sobrecogido. Y pensé que en nada se equivocaban quienes decían que asistir a un concierto de la E Street Band era toda una experiencia. Porque realmente lo fue y lo ha sido cada vez que he escuchado su música rodeada de esa multitud distinta pero en el fondo siempre idéntica.

Sin embargo, la última vez que los vi se impuso ya la sensación de la despedida. Ante todo porque Clarence, aun dándolo todo cada vez que empuñaba el saxo, descansaba sus enormes huesos entre intervención e intervención sobre una gran butaca que revelaba de qué manera los años se cebaban sobre su condición de “Big Man”. Ya entonces comentábamos tras el concierto con un pequeño nudo en la garganta que lo más probable es que fuera la última vez que los viéramos tocar. Pero supongo que en realidad, y por mucho que se anticipe, uno nunca está preparado para el final porque éste siempre llega de golpe y cuando menos y de la forma en que menos se los espera.

Ahora el final es un hecho. Es obvio que la E Street Band desaparece con la desaparición de Clarence Clemons, una pieza sencillamente insustituible por todo lo que tan bien describe usted en su post de la magia que él y Springsteen eran capaces de crear sobre el escenario, regalándonos al público la posibilidad de compartirla. No nos queda, pues, más remedio que acostumbrarnos a la idea. No nos queda más remedio que agarrarnos a los discos, a los videos, a los youtubes y seguir en ellos contemplando y escuchando la fuerza y la maestría llena de sentimiento del saxo de Clarence. Y sí, como suele decirse, también es necesario alegrarnos por lo vivido y por lo que ya nos dio y pudimos tomar de él durante el tiempo que estuvo con nosotros. Pero supongo que los humanos somos animales volcados hacia adelante, y el que algo quede atrás habiendo desaparecido del horizonte de lo venidero, de lo que aún está o al menos hipotéticamente estaría por llegar o podría estarlo, no nos parece nunca suficiente consuelo o nos sabe demasiado a poco.

En cualquier caso, doctor Lagarto, en cuanto a lo que le queda a usted mismo por detrás y por delante, nuevamente creo que no debemos dejarnos atrapar aquí por el engaño de los números y las cantidades, de las cifras y los cálculos, porque el tiempo es algo cuya sustancia más íntima se somete fatal a esa tiranía matemática. Y por ello, en lo relativo a él, no importa tanto el cuánto quede sino el modo en que eso que quede se viva y lo que en su duración acontezca. Pensemos, pues, en cómo disfrutar de lo que nos quede por delante dejando un poco de lado lo que fuera que quedara atrás y que ya sólo vive en nuestro recuerdo como un extraño fantasma. Y tenga claro que en ese por delante sigue estando Clarence Clemons aunque sea embutido en su aparato de música.

Un beso, doctor Lagarto!

julio 02, 2011 6:08 p. m.  
Blogger PSYCOMORO dijo...

Emocionante entrada, Lagarto, porque queda el recuerdo del leve paso de los momentos importantes y alguno de los solos de este gran hombre están instalados para siempre en la memoria musical de toda una generación. Como su jefe, son el tipo de amigos que cualquiera querría tener. Le echaremos de menos, Mr Big Man.

julio 03, 2011 9:25 p. m.  
Blogger RBC dijo...

Hola Lagarto.

"Emociones Compartidas" que bonita frase, tanto como su significado.

Creo que no hay nada como aquellas emociones que si bien son sentidas dentro de uno, a su vez tienen esa característica de ser vividas por otras personas al mismo tiempo y tal vez en semejante intensidad.

No dejemos pasar esos momentos compartidos para ser más el aquí y el ahora.

Creo que también necesito un trago y un baile ;)

abrazos compartidos

julio 05, 2011 12:41 a. m.  
Blogger Tesa dijo...

Sí señor, suena grande, este Big Man

julio 05, 2011 4:55 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Satenight, no sé si me siento cómodo haciendo una necrológica en esta página, pero no podía pasar por delante de eso sin comentar algunas emociones al respecto. Gracias a ti por venir. Besos!


Maeve, a veces parece que nada se rompe. O mejor dicho, no deberíamos llamarlo así porque la entropía es el estado natural de las cosas. Lo no roto es lo desequilibrado.

julio 08, 2011 7:10 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Makiavelo, tienes razón. A veces, en este mundo post-freudiano tan individualista, nos olvidamos de que hay cosas importantes que sólo pueden ocurrir en grupo. Salud!


Juan Antonio, había una magia especial en los garitos de Adsbury Park a principios de los setenta, desde luego. Clemons tocaba a pocos metros de donde lo hacía la banda de Springsteen, y según contaba, siempre venía alguien a su local diciendo que la banda de Bruce era impresionante. Salud!

julio 08, 2011 7:10 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Suso, Clarence Clemos era ya un buen saxofonista con cartel en solitario a principios de los 70, cuando quiso renunciar a esa carrera para tocar con Springsteen. Supo verlo porque supo sentirlo.

Tienes razón en que sólo existe presente. Como decía Dylan (toco madera que también está ya llegando a una edad), el pasado es sólo un recuerdo y el mañana nunca será lo pensamos que será. Sólo existe el aquí y ahora. y en Castro Baroña el aquí y el ahora tienen que ser maravillosos, sin duda. Me encanta Galicia.

Salud!

julio 08, 2011 7:11 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Tomae, desde luego que una banda puede ser un lugar de trabajo tan alienante como cualquier oficina. Pero la E Street Band siempre ha presumido de no ser una “oficina”; sino una familia. No creo que todos ellos se lleven bien, como pasa en cualquier grupo de más de tres personas, pero ellos cuidan la magia. Es algo que se sabe cuando se les siente tocar. Salud!


Roberto, el saxo de Clarence nos lleva a lugares increíbles. Alegres, tristes, reflexivos, nostálgicos... de todo. Era la salsa del guiso. Viva el realvisceralismo!

julio 08, 2011 7:11 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Joé, Merce, qué bueno tener un saxofonista en casa. Me parece muy buen ejemplo ponerle a Clemons, desde luego. Espero que la prueba fuera bien. Besos!


Food & Drugs, la magia de tocar en una banda está en eso mismo, en ver cómo algo se construye entre todos, haciendo que cobre vida por sí mismo, yendo más allá del propio creador al ser otros los que lo ponen en marcha. Pasa igual en el cine, donde una historia puede cambiar completamente si cambia el casting. En este caso ocurrió una magia irrepetible. Salud!

julio 08, 2011 7:11 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Sese, yo tuve la misma sensación en el mismo concierto (qué calor pasamos, eh) y de hecho fue lo que comenté con quienes compartí esa maravillosa noche. Eso sí, luego tuve la oportunidad de verles otra vez en Valladolid (impresionantes Trapped y Seeds allí). Ahora sí que no hay duda de que esa vez fue la última. Nos quedamos sin Drive all night, pero todas las noches permanecen ya conmigo. Salud!




Alicia, en esta parte del mundo el calor es infernal, sí. Pero la verdad es que me gusta esta sensación. Me hace sentirme más vivo, más libre. Gracias por pasarte por aquí!

julio 08, 2011 7:11 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Marga, no me extraña, con lo pesado que me pongo en esta página con esta banda :) Bueno, si existiera algún hilo conductor, un elemento común en este blog (y dudo que lo haya), serían mis pósters de emociones públicas y compartibles. En cuanto a la cerveza, hago toooodo lo que puedo :P Besos!




Soy Ficción, para mí es un placer compartirlo contigo, claro que sí!

julio 08, 2011 7:12 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Ana, enorme, Big Man. Aunque tengo la impresión de que ha ido “decreciendo” con el tiempo. La verdad es que llevaba unos años difíciles, pero nunca faltó esa magia inigualable. Tomaremos esas cervezas algún día, besos!




Fiebre, tienes toda la razón. La actitud lo es todo. Claro que un poco más de fuelle ayuda a veces :) Qué envidia, estar en Málaga, con la brisilla marina y esas tapas estupendas. Aquí en Madrid el verano está siendo duro. Besos!

julio 08, 2011 7:12 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Gemmayla, espero que nos quede mucho a los dos, sí. En cualquier caso, yo procuro aprovechar cada día como si fuera el único.

Hoy saldré por Lavapiés, para celebrar un nuevo y ya abundante cumpleaños de un amigo.

Besos!

julio 08, 2011 7:12 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Diciembre, me parece un honor que pienses en mí leyendo esta triste noticia. De alguna manera significa que he sabido comunicar algo de lo que he vivido aquí dentro a veces. Scooter debe estar muy afectado, él mejor que nadie sabe lo que todo esto significa para su música y su banda.

Me gusta la frase "Clarence no deja la E Street Band cuando muere. La deja cuando nosotros morimos”. Porque es verdad. Porque la E Street Band sólo dejará de tocar cuando yo muera.

Besos!

julio 08, 2011 7:12 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Doctora Antígona, tiene usted suerte de haber disfrutado la primera vez no en un gran estadio, sino en un más acogedor pabellón de deportes. Sepa usted que es bien difícil conseguir entradas para Springsteen cuando toca en sitios más pequeños, me alegro de su suerte. Ver a esa banda en un local pequeño, sintiendo el sudor de los músicos, como en los setenta, debe de ser increíble: sólo lo hace gratis y por sorpresa de vez en cuando en locales de amigos en New Jersey.

Habla usted de Ceremonia, y me parece una palabra muy acertada. Los conciertos de la banda tenían algo (mucho) de peregrinación, de salvación colectiva en torno a un rito espiritual al que cada año se unen nuevas generaciones que nos miran a los viejos con envidia por haber tenido el privilegio de haber visto a esa banda en los ochenta. Aquellos años sí que eran la locura, con conciertos de dos sesiones, con más de cuatro horas de duración y un Big Man que bailaba y saltaba con el Jefe hasta la base del público…

Me ha gustado lo de que el Tiempo es algo cuya sustancia más íntima se somete fatal a esa tiranía matemática. Una tiranía que a veces buscamos con ahínco porque necesitamos desesperadamente que dos más dos sean cuatro, con la esperanza de que al menos en eso podamos comunicarnos con el Otro, aunque sea mentira.

Viviremos el hoy, todo lo que podamos. Siempre.

Un beso, doctora Antígona!

julio 08, 2011 7:13 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Psycomoro, queda, desde luego. Y, como decía Antígona un poco más arriba, el Tiempo es algo cuya sustancia más íntima se somete fatal a esa tiranía matemática, lo que hace que esos leves momentos adquieran un tamaño enorme, eterno. Salud!


RBC, las emociones compartidas acaban siendo las que más nos acercan al a vida, supongo. Claro que no dejaremos pasar los Momentos. Te invitaría a una cerveza esta noche, bébela por mí y pásame la cuenta ;) Abrazos!

julio 08, 2011 7:13 p. m.  
Blogger NoSurrender dijo...

Tesa, suena muy grande, desde luego. El apodo le hacía justicia en todos los sentidos. Besos!

julio 08, 2011 7:13 p. m.  
Anonymous Diciembre dijo...

No te quepa duda alguna de que siempre logras comunicar esas emociones de una manera increíble y muy hermosa. Algo que algunas seríamos incapaces de expresar así, jamás.

Como dijo Clarence: "sin Scooter, no habría Big Man"... Imposible no pensar en el dolor de Bruce...

Gracias por todo, NoSurrender, el honor es siempre mío.

Un abrazo

julio 18, 2011 3:55 p. m.  

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